Ser Galeno…

Antigua Facultad de Medicina de Zaragoza, España.

“Ser galeno” lo asociamos a alguien autorizado a ejercer la medicina pero, ¿de dónde viene esta expresión?

En el siglo II d. C. un prestigioso médico griego adquirió una fama legendaria, su nombre era Galeno. Nacido en Pérgamo, actual Bergama, en Turquía, en el año 129 d. C. pertenecía a una familia adinerada y por tanto pudo dedicarse a estudiar. Exploró múltiples temas como la astronomía, filosofía, arquitectura… hasta que finalmente se concentró en la medicina.

A los veinte años se convierte en discípulo (therapeutes) del dios Asclepio en el Asclepeion de Pérgamo durante cuatro años, para después estudiar en Esmirna, Corinto, donde  toma contacto con la obra de Hipócrates marcándole su trabajo posteriormente. Posteriormente, en Alejandría, aprendería la importancia de los estudios anatómicos y fisiológicos.

Tras regresar a Pérgamo, trabaja en la escuela de gladiadores durante cuatro años más, adquiriendo experiencia en el tratamiento de las heridas a las que llamaba “ventanas del cuerpo”. A los 33 años de edad se dirige a Roma abandonando la cirugía para empezar a convertirse en el “comentarista más grande de Hipócrates en la Antigüedad” y ser médico en la corte del emperador Marco Aurelio y de su hijo Cómodo

Realizó vivisecciones de muchos animales, ya que en la antigua Roma la de
cadáveres humanos estaba prohibida por la ley, y entre sus numerosas obras -más de cuatrocientos textos- destaca el Methodo medendi (sobre el arte de la curación), que influyó en la medicina practicada después durante…¡QUINCE SIGLOS!. Se conservan solo ciento cincuenta obras pero podemos ver como se basan en la tradición hipocrática junto con el pensamiento de Platón y Aristóteles.

Vista del Asclepeion de Pérgamo (Turquía), desde los Propileos.

Sus aportes a la medicina son los siguientes (tener presente que algunos se demostraron erróneos posteriormente):

   -Demostró que es el cerebro el órgano encargado de controlar la voz.

   -Demostró que por las arterias circula sangre, y no aire, a la vez que descubrió diferencias estructurales entre las venas y las arterias.

   -Describió las válvulas del corazón.

   -Describió diversas enfermedades infecciosas (como la peste de los años 165-170) y su propagación.

   -Demostró las funciones del riñón y de la vejiga.

   -Demostró como diversos músculos son controlados por la médula espinal.

   -Identificó siete pares de nervios craneales.

Pero no podemos olvidarnos también de que describe los sueños afirmando que pueden ser un reflejo de los padecimientos del cuerpo y que dio gran importancia a lo que posteriormente se convirtió en la base de la actual farmacia galénica, los métodos de conservación y preparación de los fármacos.

Así pues, podemos afirmar que sus escritos se convierten en “sagrados” durante la Edad Media, y que se convierte en la máxima autoridad en las incipientes universidades de Medicina, que tan solo comenzará a cuestionarse en el Renacimiento. Otro hecho fundamental que se le puede atribuir es que fue el primer investigador experimental en medicina.

En algo que coincido plenamente es en el dicho que dice:

En Galeno hay menos intuición, menos arte que en Hipócrates, pero más ciencia.

Link:

escuela.med.puc.cl

Links fotos:

Ecelan; QuartierLatin1968-Flickr

27 comentarios en “Ser Galeno…

  1. Interesante post que desvela de manera sencilla pero muy documentada a la vez la expresión “ser galeno”. También hay que destacar la ciudad de Pérgamo, que no deja de sorprendernos con sus magníficas referencias históricas.
    Saludos,
    Héctor Castro

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