Ser madre en Roma (II)

Relieve de terracota de las Matres, de Bibracte, ciudad de Aedui en la Galia.

El parto:

Los partos, en el mejor de los casos, los controlaban matronas experimentadas (obstetrix):

Vivaz de espíritu, ardorosa en el trabajo, con memoria y mucha sensibilidad, robusta, discreta y, algo muy importante, con dedos largos y uñas bien cortadas y cuidadas, para intervenir en el interior de la vagina de la parturienta.

Nos asombraríamos de la experiencia que podían adquirir algunas de estas matronas. Cuando el feto no tenía la posición correcta para nacer los recolocaban aunque, cuando presentaban las nalgas, debían avisar al médico para realizar la temida cesárea. Incluso se ayudaban de unos garfios para poder extraer el bebé cuando nacía muerto y quedaba retenido. También empleaban aceites para lubricar la vagina y comprobar la dilatación del cuello uterino antes del expulsivo.

Utilizaban una silla especial para el parto, con un agujero en el asiento y abierta al frente, en forma de semiluna, donde la parturienta se acomodaba separando las piernas. Presentaba unos reposabrazos a los que la mujer se agarraba para poder ejercer el empuje que le iba aconsejando la matrona.

Una vez nacido el bebé, se le ponía bajo la advocación de la diosa Levana y le cortaban el cordón umbilical. Tras descartar malformaciones físicas le retiraban las secreciones de la nariz y la boca para poder respirar sin dificultad.  Se le masajeaba y se le untaba con aceite para, vendarles por completo para evitar que se enfriaran, potegiendo los testículos de los varones con lana y apretando un poco los senos de las niñas.

Presentación al padre:

Una vez preparado el recién nacido, se le colocaba en el suelo delante del padre de la familia. Era el momento más importante de todo el ritual. Si lo recogía del suelo, significaba que lo reconocía como hijo legítimo, de lo contrario, si consideraba que era un hijo ilegítimo, lo abandonaría en la calle en el mejor de los casos.

Links:

saberhistoria; laromapedia; enciclopedialatina; imperioromano; pujapujapatricia

National Geographic History Nº73

Novela histórica:

Lucius Cassius, el médico esclavo. Editorial Stonberg.

Link foto:

Urban

11 comentarios en “Ser madre en Roma (II)

  1. Hay cosas similares con la actualidad, pero dejar a los niños abandonados…ufff y las comadronas expertas como las de ahora con la experiencia se pueden hacer virgerias sino al medico que lo arregle el jejeje

    • Hola Esther,
      seguro que había más de una matrona con mucha experiencia. Debían espabilarse con los medios que disponían en esa época. De todas formas, aquellos médicos muchas veces no podrían solucionar las complicaciones que siempre podían surgir.
      Un saludo,
      Fco. Javier Tostado

  2. Curioso el tema de las matronas romanas, así como su descripción -y los adjetivos utilizados en la misma- que aparece en el post: “Vivaz de espíritu, ardorosa en el trabajo, con memoria y mucha sensibilidad, robusta y discreta”.

  3. Interesantísimo el tema de las matrona romanas; he llegado hasta aquí porque estoy esbozando un trabajo acerca de la obstetricia en la antigüedad clásica. Pero hay algo que me ha chocado; la presentación de nalgas y la cesárea; tenía entendido que las cesáreas por nalgas no se han hecho hasta hace poco, cuando los ginecólogos han “olvidado” como se atienden partos de nalgas, y en cualquier caso, la cesárea solo debía realizarse ante la inminente muerte materna.

    • Hola Amalia,
      primero de todo agradecer tu comentario en este blog que pretender ser el de todos. Y como tocas un tema que puede interesar a más de uno, si me lo permite me extenderé en la respuesta.
      La cesárea (cuyo nombre no viene por el nacimiento de Julio César como se ha atribuido durante mucho tiempo) es una de las intervenciones de urgencia más antiguas que se conocen pues incluso hay indicios de que se realizaba en la prehistoria. Normalmente se practicaba a la mujer ya muerta (como bien dices) y la primera indicación documentalmente demostrada para realizarla la encontramos en Europa con el Digesto, una colección de leyes romanas del emperador Justiniano del siglo VI de nuestra era. Pero también se realizaba en la mujer viva siendo este, uno de los capítulos más dramáticos de la historia de la medicina. Supongo que ya habrás hecho una búsqueda bibliográfica del tema pero por si no lo has hecho todavía te diré que se acepta (con reservas, claro) que el primero en realizar una cesárea con éxito en una mujer viva fue Jacob Nufer hacia el año 1500. Era un matarife de cerdos de Suiza y se la realizó a su propia mujer.
      En cuanto a lo que comentas del parto de nalgas, cuando este se presentaba y no podían “girar” al bebé para colocarlo en cefálica (cabeza abajo) con una maniobra que nosotros llamamos versión interna o externa -según la técnica que se emplee- esto representaba una importante complicación para el parto que ponía en riesgo tanto la vida del recién nacido como la de la propia madre. El parto de nalgas no se afronta con garantías vía vaginal hasta que aparecen maniobras “geniales” a la hora del expulsivo del feto. Por ejemplo te cito la que ideó el obstetra francés François Mauriceu en el siglo XVII comúnmente conocida como maniobra de Mauriceau y que se practica en la actualidad, además de muchas otras aunque no entraré en su ejecución pues creo que no debe ser de más interés. Dices que las cesáreas por presentación de nalgas no se han hecho hasta hace poco porque a los ginecólogos se les ha “olvidado” cómo se hacen estas maniobras. Bien, tienes razón pero también no la tienes, te explico. Las cesáreas por este motivo ya se hacían antes (cuando existía ese riesgo vital para la madre) lo que ocurre es que la medicina actual, mejor dicho, la medicina defensiva que se está haciendo por las cada vez más frecuentes denuncias a médicos por posibles mal praxis, ha hecho que se opte por la vía más segura que es hacer la cesárea programada sin intentar el parto vía vaginal. Aunque esto tiene unas evidentes ventajas también tiene otras desventajas pues la cesárea no deja de ser una intervención quirúrgica donde el riesgo cero no existe para la madre. Otra desventaja es que a los actuales residentes de ginecología no se les enseña estas maniobras del parto de nalgas vaginal por lo que en pocos años caerán en el olvido, hecho este último que es una lástima pues la obstetricia es un arte y como tal se pierde algo importante que también ha salvado muchas vidas durante estos últimos siglos.
      No me extenderé más pero espero que te sirva de algo lo que te comento y sobre todo espero que puedas hacer un buen trabajo. El tema es apasionante y lo merece.
      Un saludo y gracias.

  4. Lo de la silla, más menos, ya lo hacian en Egipto, vi unas pinturas en el templo de la reina Hatshepsut donde daba a luz de esa manera y es que decian que se debia expulksar al bebe al igual de como se defecaba.
    De cualquier modo, el ser madre en todos los tiempos… no es una bicoca…
    Saludos…

    • Hola Rosa,
      la posición más fisiológica para el parto es de cuclillas (como hacen en tribus africanas…) aprovechando la fuerza de la gravedad, y estas sillas obstétricas les facilitaban las maniobras. Listos eran un rato largo.
      Saludos

  5. Realmente apasionante el tema, especialmente lo referente a las cesáreas. En el Perú de ahora y mucho más en el antiguo, las parturientas efectivamente daban a luz de cuclillas, lo hacían preferentemente cerca de un río o de un lago, que en esos tiempos no estaban contaminados y me parece la forma más lógica de realizarlo.
    Ya son varias las veces que leo “parto de nalgas” y es nuevo para mí porque según mi familia y los documentos del hospital yo nací sietemesina en posición podálica transversal, entonces ¿me han engañado? Incluso mi abuela me decía que eso era “señal de buena suerte por haber nacido con los pies en la tierra” 🙂
    Quisiera por favor que me explicaras un poco acerca de eso, si no existe lo de la posición podálica. Muchas gracias, feliz fin de semana.

    • Hola Capullanita,
      cuando decimos parto de nalgas nos referimos cuando la presentación en el parto es el “culo” (perdona la expresión ¡ja, ja, ja!) y parto en podálica cuando son los pies (aunque también puede estar el culo). Por cierto, ¿naciste sietemesina? No te pierdas el artículo del próximo lunes, va de prematuriedad y gente famosa prematura, creo que te interesará.
      Saludos

      • 😀 jajaja… Estuve tentada a ponerlo porque es verdad, aunque por aquí usamos la expresión de “potito” jeje, con cariño.
        Entonces sí hay podálica, de nalgas y combinado. 🙂
        Por supuesto que estaré atenta a tu próximo post. Saludos.

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