Los sprintia, la moneda del sexo

Selección de algunas de las monedas de la Colección Hunterian, Glasgow. Haz clic en la imagen para ampliarla.

Resulta evidente para qué servían estas monedas, aunque lo más sorprendente es que son -como no podía ser de otra manera- monedas romanas utilizadas durante el siglo I a.C.

En el anverso vemos el servicio sexual que se prestaba y en el reverso el precio del mismo.

El contexto y sus curiosidades:

La prostitución en la época de la Antigua Roma era considerada como un bien social y de hecho, cuando las legiones romanas acampaban durante cierto tiempo en un lugar no tardaba en aparecer un prostíbulo cerca para contentar a los soldados.

Eran de mente abierta y no entendían la homosexualidad como nosotros en la actualidad. Cuando alguien solicitaba un “favor sexual” se le preguntaba si quería un hombre o una mujer.

Los hombres daban mucha importancia a sus atributos y cuando juraban decir la verdad se apretaban los testículos con la mano derecha. He aquí el origen de “testificar” en un juicio.

Las celdas donde las prostitutas ejercían su trabajo se denominaban fornices. He aquí también el origen de la palabra fornicar.

No disponían de ropa interior y si tenían frío se abrigaban con vendas. Para realzar el pecho utilizaban las mamillare o fascia pectoralis (faja de tejido fino). Las mujeres de la alta sociedad usaban una redecilla elaborada de hilos de oro o plata, pintándose las areolas y los pezones con tonos rojizos, dorados o plateados.

Mural de Pompeya de una escena sexual con la mujer encima del hombre. Haz clic en la imagen para ampliarla.

Existen dos explicaciones sobre su existencia:

-La primera, y más probable, es que en aquella época la mayoría de prostitutas y esclavas eran extranjeras, y el idioma resultaba un problema a la hora de comunicarse y entenderse con su “cliente”. Con las monedas todo quedaba muy clarito y no había confusión alguna por ninguna de las dos partes.

-Los que defienden la otra interpretación se basan en que ninguna de las monedas se han encontrado en los restos arqueológicos de los burdeles romanos. Según ellos, se trataría de una colección del emperador Tiberio quien los mandó acuñar para algún juego sexual de la época.

Existían 16 tipos de monedas diferentes, aunque una de ellas no se acuñó oficialmente y representaba un pene con alas. Hechas de bronce o latón, miden unos 20 mm diámetro y su valor lo determinaba el gobierno del Imperio romano.

El adulterio se permitía para los hombres de elevada posición, pero siempre debía realizarse con una persona de clase inferior, y en cuanto al sexo entre hombres se permitía sin ningún problema siempre que ningún ciudadano libre adoptara el papel pasivo en la relación, algo que era obligatorio para los esclavos.

La felación era uno de los servicios más caros al considerarse el vicio más repugnante que se podría solicitar, quizás por la falta de higiene de algunos de los clientes. Además, estaban muy mal vistas por considerar la profanación de la boca una vergüenza para la persona al tratarse de un canal de comunicación social. Pero lo peor de todo, el mayor tabú de todos era que el hombre realizara un cunnilingus a una mujer, al renunciar a la actitud dominante del hombre al mismo tiempo que practicaba sexo oral.

Los lugares donde se ofrecía este servicio eran llamados statio cunnulingiorum

Link:

Tarraconensis.com

Link foto:

John Faithfull

36 comentarios en “Los sprintia, la moneda del sexo

  1. Un tema de gran interés. En Pompeya se conservan prostíbulos decorados con frescos de tipo pornográfico en los cubicula (habitaciones). También hay una muy buena colección de arte erótico en el Museo Archeologico Nazionale de Nápoles. En el Museu Arqueològic de Barcelona (MAB) se conservan algunos falos alados, uno de ellos con un amorcillo cabalgándolo y poniendo una corona de laurel sobre el glande. Este tipo de amuletos eran bastante comunes, y se llevaban para atraer la buena fortuna. Otro falo curioso está esculpido en la puerta de la muralla romana de Empúries. Se ha aventurado la hipótesis de que probablemente era el lugar donde solían apostarse algunas prostitutas al atardecer, en busca de clientes. En el museo de Empúries se conservan algunos falos en cerámica (tipo terra sigillata) probablemente usados como consoladores en los juegos sexuales.

    • Hola Xavi,
      gracias por tu aportación a este blog. Creo que los datos que nos proporcionas son de un gran interés y puedo observar que eres un apasionado de la historia. Yo no he tenido la suerte -pero espero no tardar mucho en hacerlo- de ir a Pompeya pero como muy bien dices, en la misma ciudad de Barcelona y cerca de ella, tenemos lugares de gran interés histórico romano.
      Espero poder contar con tus comentarios que seguro nos ilustraran a todos.
      Un saludo,
      Fco. Javier Tostado

  2. Wow! eso es lo que yo llamo economía “sumergida”! jeje, muy ingeniosos los romanos, tenían algo para todo, no es difícil de entender que hayan dominado el mundo tanto tiempo y que su legado aún viva con nosotros.
    Muchas gracias Francisco por tan interesante y divertido artículo.
    Un saludo.

    • Hola Jesús,
      …¡y tan vivo!. Son tantas las cosas que se mantienen en la actualidad y que se originan de su civilización: el derecho romano; el latín y las lenguas romances; su arquitectura como los arcos, el cemento, los acueductos; los valetudinarium… En fin una lista interminable aunque yo diría que estas monedas no se utilizan, ¿verdad?. 😉
      Un saludo

  3. Hola Javier, interesantes moneditas, jajaja. Quiero comentarte que en el Imperio Azteca las prostitutas eran como las hetairas griegas o las geishas japonesas, ellas eran mujeres cultas y respetadas, que daban placer a los guerreros. Por otro lado, creo que el culto al falo se da en todas las culturas, en todos los tiempos (excepto quizá en tiempos del matriarcado), en Mesoamérica hay muchas figuras de dioses con grandes falos, aunque, por otro lado, yo tengo mi propia hipótesis respecto de los monumentos que arqueólogos e historiadores clasifican como “fálicos”, pero esa es otra historia.

    Un abrazo,

    • Hola Silvia,
      gracias por tu aportación. Sin duda yo adolezco de conocimientos sobre el Imperio Azteca y me consta que tú puedes enseñarnos mucho. Desde la cultura griega hasta la romana, desde la japonesa hasta la Azteca. Incluso en la cultura nórdica y entre sus dioses se realizaba el culto al falo. De hecho hay un museo en Reykjavik (Islandia) -que en mi último viaje a ese país pude ver aunque no entré- , una verdadera “faloteca islandesa” en el que hay falos de todos los tamaños y de todos los tipos. Hay 280 penes de animales marinos y terrestres de Islandia. Desde un pene de cachalote de casi dos metros, a los de osos polares, morsas, delfines (cuyos miembros son giratorios) e incluso ratoncillos de campo. Y por si alquien se pregunta si hay algún pene humano pues… sí, concretamente el de Pall Arason, un auténtico latin lover a la islandesa, que falleció con 95 años y que se había comprometido a satisfacer los deseos del dueño del museo de contar con el espécimen de un humano. Pero sólo cuando estuviese muerto. Desde entonces hay otros hombres que han dejado el suyo e incluso se conoce que ha habido quien se ha ofrecido a hacer su donación en vida. Sin duda hay gente para todo…
      Dejo en enlace del museo para quien quiera sorprenderse un poco más:

      http://www.phallus.is/es/

      Un abrazo
      PD: Siempre me arrepentí de no haber entrado en el museo… ¡Ja, ja, ja!

  4. Pingback: Los sprintia, la moneda del sexo

  5. muy interesante y completo com me gustaria que tambien se tradujera la placa de traventino que apoya la paguina

    • Hola Ruben,
      hace referencia a Barcino y a el emperador Augusto. Barcino es el nombre que recibe la ciudad de Barcelona cuando se fundó como colonia romana en el siglo I a.C. por dicho emperador.
      Un gusto contar contigo en el blog.

  6. Pingback: Francisco Javier Tostado | Ultimate Wanker Press

  7. Questa proprio non la conoscevo, anche se sono italiana! 😀 Questi Romani ne sapevano una più del diavolo! 😉 Un saludo.

    • Ciao Laura,
      Antica Roma certamente non ha mancato di stupire. Sono contento di passare attraverso il blog e lasciare il commento. Tra l’altro, il traduttore di google traduce aver installato la destra italiana?
      Auguri anche a te.

  8. Antiguamente el sexo era tan importante como el comer y nadie se molestaba por hablar abiertamentr sobre él, con los años se convirtió en tabú, ahora, por suerte, menos. No sabia nada de esas monedas, cuando estuve en Efeso nos mostraron una placa en el suelo que indicaba con figuras donde estaba el prostíbulo, pero no debian saber nada de la forma de pago.
    En Egipto adoraban al dios Min que era el falo, dios dela fecundidad y tambien de las cosechas, tenian sus capillas e incluso en la sala de las grandes columnas puede fotografiar figuras de egipcios con su falo “presetando armas”. Si buscas por internet y te interesa algo encontrarás. Tengo un CD de la BBC, que es estupendo.
    Interesante entrada, que la he encontrado por casualidad. Saludos de tu fan,

    • Hola Rosa,
      me alegra que descubrieras la entrada. Intento ir “colgando” por las redes sociales posts antiguos para que no queden en el olvido y es una manera eficaz de volver a darlos a conocer (es lo bueno de la Historia, nunca pasa de moda 😉 ) El sexo siempre ha estado presente a lo largo de todas las culturas pero es quizás en la Antigua Roma y en la civilización egipcia donde llega incluso a adquirir una connotación divina. En cuanto a las monedas es sorprendente que se les ocurriera acuñarlas para ello. ¡Qué avanzados eran!
      Un beso de otro fan recíproco.

  9. Pingback: ¡Qué me dices! (XIII) | franciscojaviertostado.com

  10. Hola, yo tambien entre por casualidad a tu blog Francisco Javier, Escribi una novela histórica, con mucha petulancia y ahora estoy reviendola porque me di cuenta de mi audacia. Buscando esta vez, datos de la farmacia más antigua en Europa, para mi nueva novela, me encontré con tu blog, que me parece super interesante, Este Post y los comentarios buenísismo para enterarse de cosas que en otros espacios de Historia no se tocan. La vida diaria parece no ser importante para muchos historiadores, que solo narran conquistas y batallas olvidando que la población comia, dormia y realizaba otras necesidades de la humanidad. Y que esas fueron la base de muchas aciones que hoy vivimos. Tu Barcino actual Barcelona me gusta mucho la visité dos veces este año pero no terminé de recorrerla. Gracias nuevamente por tus datos en el Post. Inés.

    • Hola Inés,
      seguro que la satisfacción que tuviste al escribirla supera con creces esa supuesta arrogancia. Hay una frase que siempre me ha gustado “emprender aventuras es robarle tiempo a la muerte” La aventura de plasmar en unas hojas una idea, una novela, y compartirla, es una aventura que no se olvida jamás. En cuanto a Barcino, ya sabes, no hay dos sin tres, estás invitada a volver, y si quieres, no dudes en avisarme, yo tampoco me canso de recorrerla.
      Saludos y me alegra contar contigo en el blog.

    • Hola Lorena,
      lo mejor es que acudas a un profesional, no sé, puede que en alguna numismática con experiencia. No obstante, si así fuera, sería increíble que fuera de la época… ¡Suerte!
      Saludos y bienvenida por los comentarios.

  11. espero no pareceros grosera si me voy al refranero y recuerdo un dicho que decia : la jodienda no tiene enmienda,¡ hay que ver lo que ha dado de si tu escrito! Francisco, he aprendido gracias a las monedas un monton de cosas que no sabia y encima me he reido.Gracias
    Nota curiosa , : al escribir escrito, el corrector me ha puesto escroto, será que el ordenador tiene vida propia y tambienb quiere opinar en este post tan interesante.

  12. Muy interesante ..no tenía conocimiento de esas monedas ….y mi opinión personal es que eran parte del juego sexual de tiberio

  13. Monedas de cambio, usadas para pagar favores carnales exponiéndose a contraer enfermedades venéreas. Ceremonias celebradas como si los llevaran del brazo, sosteniéndolos levemente y mostrándoles el camino, muchas veces pasando debajo de escaleras, orientados al placer erótico. Había que entregar las monedas de cambio antes de poder disfrutar esos placeres infinitos que acababan a los pocos minutos. Cada goce una moneda. Todo tenía un precio dependiendo de los gustos exigidos y pagados. Si se brindaba un placer lujoso, el éxtasis podría ser fatal, muchas monedas que pagar hasta alcanzar demasiados y excesivos clímax, pequeñas muertes que inducirían a algo mucho más fatal. Itinerarios preocupantes, por lo que podría ocurrir durante el uso de esos servicios. Sólo la voluntad poco tenía que ver, había que tomar en cuenta los servicios ofertados. Eso si, había que cargar muchas monedas de cambio para gozar, revolcándose de placer. Gracias, FJ, por recordar estos negocios subterráneos. Abrazos, de pasajes y de vías, poniendo distancias.

    • Hola marimbeta,
      negocios subterráneos pero reales como la vida misma, una compleja realidad que siempre supera la ficción. El sexo y el amor tiene en ocasiones una dimensión económica presente desde tiempos remotos, como cualquier otra transación económica realizada desde hace miles de años. Un fenómeno que algunas sociedades han valorado positivamente como las hetairas griegas, las cortesanas renacentistas o las geishas japonesas. Y no nos olvidemos de la prostitución masculina, tan antigua como la femenina.
      Abrazos de ida y vuelta.

  14. Pingback: Curiosidades de nuestro cuerpo y otras cosas… | franciscojaviertostado.com

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