Sertorio, el general que desafió a Roma

Avance romano en la Península Ibérica. Haz clic en la imagen para ampliarla.

Las luchas civiles en Roma entre aristócratas y demócratas (optimates y populares) llegaban a su final en el año 82 a. C. Era el principio del fin de la República con Sila como nuevo dictador. Este mandó a su general Pompeyo dar caza a los líderes populares que habían huido de Roma, pero uno supo hacerse fuerte en Hispania manteniendo en jaque a la todopoderosa Roma, su nombre, Quinto Sertorio (122-72 a. C.).

“Más fiel y humano que Antígono y Aníbal, no menos prudente que ninguno, tan sólo les fue inferior en la fortuna, hasta caer asesinado como cabecilla de unos bárbaros”.

(Vidas de Sertorio y Pompeyo, Plutarco)

Pompeyo el Grande.

Curtido en mil batallas (incluso perdió un ojo en una de ellas), este general romano estaba de parte de los populares. Conocedor de la provincia de Hispania (del que había sido gobernador) tras la llegada de Sila al poder se refugió en Mauritania, donde reclutó un ejército con la intención de acabar con su poder. Acompañado de 4.000 hombres se trasladó a la Península y en tres años se hizo con el control de la Hispania Citerior poniendo en jaque al procónsul Cecilio Metelo. Los lusitanos le comparaban como el nuevo Viriato, la persona que sería capaz de librarles del yugo romano. Aguerrido y compartiendo la dura vida militar con sus soldados, se labró una fama casi legendaria. Sertorio les adiestró en la disciplina militar convirtiéndoles en un verdadero ejército. Conocedor de los métodos romanos evitó las batallas en campo abierto. Su táctica era la de una guerra de guerrillas, con ataques rápidos y devastadores.  Los celtíberos se aliaron con él y sus éxitos se amplificaron en Roma al mismo tiempo que otros cabecillas del bando popular como Marco Perpenna huían a Hispania para reunirse con él.

En ese momento Sila se sintió realmente amenazado, y para dar fin al problema envió a Pompeyo al encuentro de los rebeldes. Este tras cruzar los Pirineos se enfrentó con Perpenna venciéndole sin problemas. Se sucedieron otras exitosas batallas obligando a Sertorio a retirarse a Osca (actual Huesca) en el año 73 a.C. Las disensiones dentro de su ejército fueron aumentando y los nativos ya no le veían como el caudillo que les iba a liberar. El miedo comenzó a apoderarse de ellos y fue entonces cuando Perpenna le traicionó, movido por la promesa del Senado romano de perdonar a todos los que depusieran las armas. Tras invitarle a un banquete en su casa, Metelo y diez conspiradores más, lo apuñalaron dándole muerte y sellando para siempre el destino de Hispania.

La muerte de Sertorio, de Vicente Cutanda

Poco después, Pompeyo tomó Calagurris (Calahorra), el último feudo de los sertorianos, dando fin a la revuelta aunque su asedio –según los seguidores más radicales de Sertorio- fue tan brutal que incluso practicaron la antropofagia antes de rendirse.

Una novela:

Sertorio. Un general contra Roma, de Joäo Aguiar. Barcelona, Edhasa, 2009.

Para saber más:

Primera Guerra Civil de la República de Roma

Senderosdelahistoria

Vidas paralelas tomo IV Sertorio, Plutarco

Fuente:

El héroe de los hispanos, de Francisco García Jurado. Profesor de Filología latina en la Universidad Complutense de Madrid.  N.G. Historia.

Links fotos:

HansenBCN; Pompeyo-Courtesy of the University of Texas Libraries, The University of Texas at Austin

10 comentarios en “Sertorio, el general que desafió a Roma

  1. Como antes Viriato solo la traición pudo derrotarlo, como podría haber cambiado la historia de Hispania si el hubiera sido el vencedor, Muy buen articulo Francisco, como siempre.

    • Hola Juan,
      lo prometido es deuda. Me propusiste un post sobre Sertorio y aquí lo tienes. Espero que no te defraude y te animo a seguir dando ideas para desarrollar en el blog. Cuento con tus conocimientos de historia.
      Un saludo,
      Fco. Javier Tostado

  2. No me has defraudado en absoluto en buen articulo hay un libro muy interesante de Joao Aguiar sobre la vida de el asi como otro del mismo autor sobre el otro gran traicionado Viriato.

  3. Creo que seria un buen articulo para tu Blog ” La Secta de los Asesinos” hay quien dice que fueron el primer Al-Qaeda.

    • Hola Juan,
      los hassassins o nizaríes, eran algunos de los nombres que recibía esta secta islámica seguidora de una rama chiíta que tuvo su máximo poder en la dinastía Fatimí de Egipto surgida a finales del siglo XI. Buena e interesante propuesta, recojo la propuesta y gracias.
      Un saludo,
      Fco. Javier Tostado

    • Hola Héctor,
      creo que la figura de Sertorio ha estado olvidada por muchos ya que la historia ha recordado -en muchas más ocasiones- a otros personajes históricos de la Antigua Roma. Este artículo pretende darle a conocer a todos los que desconocían su existencia ya que la historia, nuestra historia, ha sido labrada por muchos otros “pequeños-grandes héroes”.
      Un saludo,
      Fco. Javier Tostado

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