La Medicina en el Arte: Pintura – La primera epidemia documentada

La peste de Atenas (1652), por Michael Sweerts. Haz clic en la foto y amplíala.

Contexto histórico:

En el año 428 a.C. -dos años después de que se iniciara la enfermedad- el historiador Tucídides narraba en “La Guerra del Peloponeso” una de las epidemias más terribles de la antigüedad y probablemente una de las primeras que fueron descritas:

…en el principio del verano, los peloponesos y sus aliados invadieron el territorio de Ática.(…), Pocos días después, sobrevino a los atenienses una terrible epidemia (…). Jamás en parte alguna se vio un azote semejante y víctimas tan numerosas; los médicos nada podían hacer pues de principio desconocían la naturaleza de la enfermedad además fueron los primeros en tener contacto con los pacientes y morían en primer lugar. La ciencia humana se mostró incapaz: en vano se elevaban oraciones en los templos. Finalmente, todo fue renunciado ante la fuerza de la epidemia (…). En general, el individuo se veía preso de los siguientes síntomas: sentía en primer lugar violento dolor de cabeza; los ojos se vivían rojos e inflamados; la lengua y la faringe asumían aspecto sanguinolento; la respiración se tornaba irregular y el aliento fétido. Se seguían espiros y ronquidos. Poco después el dolor se localizaba en el pecho, acompañándose de tos violenta; cuando atacaba al estómago,  provocaba náuseas y vómitos con regurgitación de bilis. La mayor parte moría al cabo de siete a nueve días consumidos por el fuego interior…

Según Tucídides la epidemia acabó con un tercio de la población de Atenas (300.000 personas) en un momento en que se batía en guerra con Esparta. Una de las víctimas fue el gran estadista Pericles. Probablemente este hecho fue decisivo en el trancurrir de la contienda.

Hasta hace poco tiempo se había propuesto hasta 28 hipótesis diferentes sobre la causa de esa epidemia mortal suponiendo a la peste como la más probable. La aglomeración de la ciudad, el calor y la guerra, fueron un caldo de cultivo propicio para su propagación desde El Pireo, el único puerto de la ciudad y entrada de suministros a la misma.

…pero la causante no era la peste:

Con la intención de resolver uno de los enigmas médicos más discutidos se inició un estudio en 1994 -con el profesor Manolis Papagrigorakis al frente- de los cuerpos encontrados en el cementerio de Kerameikos de Atenas, datados en esa época y cuyos resultados se publicaron en la revista International Journal of Infectious Diseases. Los investigadores determinaron que los sujetos fallecieron a causa de la fiebre tifoidea al encontrarse la bacteria Salmonella enterica Serovar Tiphy en la pulpa dental de tres dientes examinados.

Salmonella typhimurium

No todo el mundo coincide con este diagnóstico basándose en el hecho de que la descripción de la enfermedad que hace Tucídides no coincide plenamente con la fiebre tifoidea, aunque también podría explicarse por la posible evolución de la bacteria a lo largos de lo siglos.

Nuestra pintura:

Encontramos una Atenas sumida en el caos. La población desorientada, enferma, aturdida y lamentándose. La mayor parte yace en el suelo. Los que aún pueden sostenerse en pie intentan protegerse de ser contagiados mientras que los más valientes ayudan a los desahuciados. Mirando el cuadro podemos hacernos una idea de la confusión y el desorden que vivió la ciudad.

El autor del cuadro:

Michael Sweerts (1618-1664), originario de Bruselas, fue un pintor barroco del que no se conoce nada de su formación. Lo poco que se sabe lo sitúa en la ciudad de Roma donde reside en la parroquia de Sta. María del Poppolo y su actividad profesional siempre ha ido ligada a la enseñanza de la pintura. Sus obras muestran la vida cotidiana con realismo pero también con un cierto tenebrismo que ilustra con luces y sombras. Ferviente católico, en 1659 se incorpora como hermano de la Société des Missions Étrangères de Paris, marchando dos años después en una expedición por el sureste asiático. Durante la misma su carácter indisciplinado motivó que fuera expulsado, muriendo en 1664 en la misión jesuita de Goa (India).

Links:

sldnews.bbcelmundo

Link foto: 

Volker Brinkmann

16 comentarios en “La Medicina en el Arte: Pintura – La primera epidemia documentada

  1. Llevaba yo unos días sin poder pasar por aquí… Pero me alegra haber vuelto para encontrar, de entrada, un cuadro que no conocía, como no conocía el estudio que citas sobre la famosa “peste ática” que -al parecer- no fue tal “peste”.
    Enhorabuena, Francisco Javier.

    • Hola Paco,
      aunque ya sabes que no soy un experto en historia del arte este cuadro puede que no sea de los más sobresalientes en cuanto a la pintura se refiere, pero creo que es uno de los que mejor describen el horror de las epidemias en la antigüedad. Si has ampliado la imagen del mismo habrás podido comprobar la cara de horror de los personajes, la desesperación, la impotencia… ¡Todo un castigo de los dioses!
      Un saludo

  2. Leí la entrada el día que se publicó, pero debido a como han sido laboralmente estos últimos días y que este blog no está en WordPress.com y ello me da problemas para comentar llego con un poco de retraso.

    Por un lado me ha sorprendido el cuadro de Michael Sweerts, porque antes de darme cuenta que era de un pintor barroco (tardobarroco) me ha parecido un cuadro de pintura histórica del siglo XIX, porque todo los que se dará en esa pintura está ahí: el tema histórico (no mitológico ni religioso) y ciertas actitudes de los personajes que aparecen. Me parece una escena muy teatral que probablemente dista mucho de lo que debió ser la realidad: la gente estaría en sus casas (luego matizo algo esto) o a cubierto, no por la calle. Y desde luego no desnuda y menos las mujeres. Hay una convención con el desnudo y el mundo clásico y una confusión de tiempos posteriores. Es algo que si tengo tiempo trataré en mi blog. Luego, viendo con más detenimiento el cuadro me he dado cuenta lo que lo aleja de la pintura histórica del XIX, aunque este tipo de temas son un antecedente claro.

    Dejando aparte la pintura me ha interesado mucho la explicación que se da la “peste” de Atenas al principio de la Guerra del Peloponeso. Durante mucho tiempo, por datos leídos en obras que tratan sobre el período creí que la “peste” había sido gripe. Una de las primeras veces que se tiene noticia. La verdad, no recuerdo en que autor leí el dato. Aunque toda o casi toda la población del Ática refugiada dentro de los Muros Largos, mientras los espartanos y sus aliados asediaban Atenas era una situación óptima para que se diera una epidemia como fiebre tifoidea. Y hay que tener en cuenta que los antiguos llamaban peste a toda enfermedad epidémica.

    Aprovecho ahora que estoy comentando en el blog de un médico que sabe historia si me puede aclarar unas dudas: la “peste” de finales del siglo II d.C. de la que murió el emperador Marco Aurelio ¿era viruela? Porque también leí el dato que es la primera vez que se documenta o que hace aparición la enfermedad de forma epidémica.

    En cuanto a la peste auténtica, la del siglo XIV tengo un borrador sobre ella en el aspecto artístico, que es muy interesante (el aspecto artístico, no mi escrito 🙂 )

    Un saludo, y Feliz Navidad

    • Hola Hesperetusa,
      respecto al cuadro en sí no añadiré nada de lo que has comentado pues mis conocimientos en pintura ni se asoman por casualidad a los tuyos.

      Respecto a la pregunta que me haces permíteme que intente contestarla como se merece aunque creo que hoy en día nadie pueda hacerlo certeramente. La peste es comparable a la viruela en términos de devastación. La historia temprana de la viruela presenta gran dificultad para el historiador de la medicina debido a que es muy difícil su diagnóstico diferencial con otras enfermedades eruptivas que producen fiebre como el sarampión, varicela o la escarlatina.

      Aunque las primeras referencias a la peste son del siglo VI (peste de Justiniano) existen datos que llevan a pensar en ella en reseñas históricas previas. La epidemia que nos haces referencia transcurrió durante el siglo II d. C. y provino del este del Imperio propagándola el ejército romano, en dos años llegó a la ciudad de Roma y a la Galia culpándose de ella, como en otras ocasiones, a los cristianos.
      Los datos más fiables que se disponen provienen de los historiadores contemporáneos a la misma, describiéndola Galeno de la siguiente manera:

      “Ardor en los ojos; enrojecimiento de la boca y la lengua (…); sed inextinguible; temperatura externa normal, contrastando con la sensación de abrasamento interior; piel enrojecida y húmeda; tos violenta y ronca (…); fetidez del aliento; erupciones y fístulas, diarrea y agotamiento físico; gangrenas parciales y; delirio tranquilo o furioso y muerte entre el séptimo y noveno día”.

      Como puedes comprobar no podemos asociar en esta descripción la presencia de los ganglios típicos de la peste bubónica -su presentación más frecuente- axilares, inguinales o cervicales, aunque bien podría corresponder con alguna de las otras formas clínicas como la septicémica o la pulmonar en la que la tos sería un signo a destacar. Como apuntas, algunos se inclinan a pensar que se correspondería a una epidemia de viruela más que de peste, aunque la descripción de Galeno tampoco se correspondería a las plagas (mejor conocidas) de viruela que azotaron entre los siglos XVI al XVIII en las que aparecían manchas rosadas en la boca y la lengua, para después extenderse al resto del cuerpo. A los seis días se convertiría en las típicas pústulas que provocaban en muchas ocasiones la muerte.

      Marco Aurelio murió el 17 de marzo del año 180 en Vindobona (actual Viena) significando su muerte el fin de la Pax Romana. No se han encontrado (que yo sepa) ninguna descripción -con sus signos y síntomas- que nos puedan hacer inclinar por la peste, viruela o incluso sarampión, pero si me preguntas por mi humilde opinión, me inclinaría más por la peste como causa más probable de su muerte.

      Confiemos que algún día aparezca algún escrito, algún documento o alguna prueba histórica que pueda respondernos mejor a la pregunta.

      Creo que me he alargado un poquito con la respuesta pero también creo que tus comentarios se lo merecen. Por cierto, el hecho de que te pases por mi blog a pesar de no disponer del tiempo que seguro que quisieras, hace que te agradezca doblemente cada comentario.
      Dejo el enlace de una entrada antigua que hice sobre la peste negra del siglo XIV para el que quiera profundizar en este tema:

      https://franciscojaviertostado.com/2013/02/04/la-peste-negra-del-siglo-xiv-el-triunfo-de-la-muerte/

      Un saludo.

  3. Me siento una privilegiada por tener acceso a tu blog, me declaro admiradora de tus escritos son interesantísimos y estoy aprendiendo un montón.
    Gracias Francisco Javier
    Saludos.

    • Hola Maribel,
      yo sí que me siento privilegiado de tener gente que como tú los lee. No solo aprendes tú, yo al preparlos y muchos de los comentarios que se dejan en el blog, hacen que entre todos aprendamos cosas de esa historia que tanto nos atrae a todos.
      Un saludo también para ti y gracias por el comentario. 😉

  4. Un caso de mala suerte que tuvo un importante efecto sobre la historia. Siempre pensé que Pericles debía haber reaccionado antes, pero con el tiempo he aprendido a no juzgar a nuestros ancestros. En todo caso, un artículo muy interesante, gracias por compartirlo. Por cierto, la pintura de Sweerts es impresionante…enhorabuena Francisco.

    • Hola Jesús,
      cuando se plantean tantas hipótesis para intentar explicar un hecho (en este caso histórico) es que se está muy alejado de la verdad. No obstante, las nuevas tecnologías y estudios científicos serios hacen que nos acerquemos a ella. En cuanto a Pericles… una figura trascendental que me dará pie a un futuro artículo.
      Un abrazo y gracias.

      • Pues gracias a la ciencia nos hemos enterado de la realidad, algo tarde para los atenienses…y para Pericles, un gran hombre con una gran historia, y estaré pendiente de tu artículo…
        Muchas gracias y enhorabuena…

    • Hola Alejandra,
      no obstante, en los que llamamos países del tercer Mundo, el tifus sigue cobrándose muchas vidas. Es increíble que siga pasando cuando se puede poner remedio a diferencia de otros tiempos.
      Un saludo y buen inicio de semana 😉

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