1714, la guerra de Sucesión Española

Se cumplieron trescientos años de uno de los sucesos más importantes en la historia de España, aunque no fue un conflicto de un solo país sino que implicó a gran parte del continente europeo. En la actualidad, lejos de mirarlo como algo lejano lo estamos viviendo en primera línea pero mi intención no es entrar en discusiones políticas -que por otra parte considero inútiles ya que cada persona tiene el derecho a opinar como quiera y pocos son los que cambian sus propios criterios-, sino que mi propósito es explicar la historia tal como sucedió. Cada uno que saque las conclusiones que crea oportunas.

El origen del conflicto:

La culpa de todo la tiene una enfermedad, la de un rey enfermo, Carlos II el Hechizado, último rey Habsburgo en España. Padecía el síndrome de Klinefelter, una enfermedad genética consistente en tener un cromosoma X de más. Esto le provocó una esterilidad que le dejó sin descendencia. Al morir el 1 de noviembre de 1700 nombró heredero a Felipe de Anjou,  nieto del rey francés Luis XIV. Su intención no era otra que conservar la unidad de los territorios del Imperio español, y en ese momento el rey francés era el único que podía conseguirlo por ser el monarca más poderoso de Europa.

El día que recibió la corona de España en el palacio de Versalles, Luis XIV le dijo:

“Sed buen español, ese es ahora vuestro primer deber, pero acordaos de que habéis nacido francés…”.

La internacionalización y las alianzas:

Por supuesto esto provocó la desconfianza de muchos países europeos que temían un poder excesivo de Francia ya que de esta manera se hacía con todos los territorios españoles en América y en Europa (Nápoles, Cerdeña, Sicilia, Milán y los Países Bajos). Más aún, el dominio sobre los mares y el monopolio de la trata de esclavos africana que en esos tiempos era uno de los principales elementos del crecimiento económico de las naciones. De hecho, el detonante de la guerra fue la concesión a la Compagnie de Guinée, el 27 de agosto de 1701, del asiento de negros (monopolio de la trata de esclavos) con América, recibiendo así el privilegio de extraer oro, plata y otras mercancías libres de impuestos.

En 1702 se formó una coalición constituida por Alemania, Austria e Inglaterra para imponer en el trono de España a un representante de la rama alemana de Habsburgo, Carlos de Austria (Carlos III), hijo del emperador Leopoldo I del Sacro Imperio Romano Germánico. Un año después, el reino de Portugal y el Ducado de Saboya, se unirían a la Gran Alianza. Tanto Felipe V como Carlos III alegaban sus derechos al trono por estar ambos casados con infantas españolas, hijas de Felipe IV.

En España la mayor parte (no toda) de la Corona de Castilla apoyaba al rey Borbón, mientras que la Corona de Aragón (Aragón, Cataluña, Valencia y las Baleares) se pusieron de parte del rey Habsburgo, pero lo que no se podrá determinar con certeza es qué parte de la sociedad realmente apoyaba a uno u otro.

El inicio de la guerra:

Los primeros enfrentamientos no se produjeron en la península Ibérica sino en Flandes, Alemania e Italia. Poco después un ejército de ingleses y holandeses intentaron sin éxito tomar la ciudad de Cádiz (1702) y transcurridos dos años, al mando de George Rooke y de Jorge de Darmstadt, fracasaron también en su asedio de Barcelona. Al regresar, conquistaron Gibraltar (4 de agosto de 1704) que estaba defendida por solo 500 hombres, la mayoría milicianos, al mando de don Diego de Salinas.

El problema de Cataluña:

Felipe V

Los catalanes juraron lealtad a Felipe V durante las Cortes de Barcelona (1701-1702), pero siempre mostraron muchas reservas en su reconocimiento. Los ingleses, sabedores de esto, establecen en 1705 una alianza  político-militar (pacto de Génova) con los vigatans, un grupo de catalanes que se comprometieron a extender la rebelión por todo el Principado catalán -salvo en Barcelona, que estaba fuertemente controlada por el virrey-, y reconocer a Carlos III. A cambio los ingleses enviarían a su ejército y garantizarían las libertades catalanas. Pero, ¿por qué se produjo este apoyo a la casa de los Austrias en Cataluña?. Varios son los motivos que encontramos:

En primer lugar, los catalanes no tenían en buen aprecio a los franceses sobre todo tras la Paz de los Pirineos (1659) que certificó la cesión del Rosellón a la corona francesa; en segundo lugar, la Casa de Austria siempre respetó sus Constituciones, a diferencia del centralismo borbónico. En aquellos tiempos las tres principales instituciones catalanas eran el Consell de Cent (a cargo de la ciudad de Barcelona), la Generalitat o Diputación General (sobre todo con atribuciones tributarias sobre su territorio) y el Brazo militar de Cataluña.

Decretos de Nueva Planta:

En 1707 los franceses derrotan a los aliados cerca de Almansa y establecen los Decretos de Nueva Planta, por los que eliminaban los Fueros de Valencia, Aragón, Cataluña y Mallorca, respetando los de Navarra y los vascos por haber dado apoyo a Felipe V. Muchos consideran este hecho como el fin de la independencia de Cataluña aunque también hay muchos que no consideran que Cataluña fuera un estado independiente antes de esta fecha. Lo que es indudable es que estos decretos suponen la abolición de la antigua Corona de Aragón y que el Principado de Cataluña dejó de disponer de sus propias leyes.

Volviendo al origen del conflicto, en el testamento de Carlos II se establecían dos normas para el nuevo monarca y que Felipe V no cumplió: mantener los mismos tribunales y formas de gobierno, guardando las leyes y Fueros de los Reinos; y renunciar a la sucesión de Francia para no mantener ninguna unión con su corona.

Tratado de Utrecht:

En 1711 se produjo un hecho tan inesperado como decisivo para el transcurso de la guerra, la muerte del emperador José I, sucesor de Leopoldo I, convirtiendo en heredero del Imperio alemán a su hermano Carlos. Los aliados vieron con temor el poder que adquiriría y decidieron promover el reparto de los territorios españoles con el Tratado de Utrecht (abril de 1713), poniendo fin a la guerra en Europa aunque no en España. En dicho tratado acordaron dar a Felipe V el dominio de España y América a cambio de perder las posesiones europeas.

Primera edición del Tratado de Utrecht.

El asedio a Barcelona:

Sin embargo Barcelona decide resistir en contra de dicho tratado a pesar de que Inglaterra retiró sus tropas de Cataluña. El motivo era la negativa de Felipe V de mantener los fueros catalanes y por tanto sus privilegios. La Generalitat convocó una asamblea donde se acordó continuar con la resistencia, siendo el general Antonio Villarroel el encargado de organizarla. En mayo de 1714 el ejército borbónico dirigido por el duque de Berwick contaba con 40.000 soldados. En el otro lado de la contienda, 10.000 combatientes, la mayoría miembros de la milicia de los gremios (Coronela). A principos de septiembre Berwick ofrece capitular a los resistentes pero la Junta de Gobierno decide que se continúe con la resistencia pese a la opinión del conseller en cap de la ciudad, Rafael Casanova, y del general Villarroel, que dimitió aunque reasumió el mando de las tropas.

Asalto a la ciudad de Barcelona (1714), de Jacques Rigaud (1680-1754). Institut Cartogràfic de Catalunya. Haz clic en la imagen para ampliarla.

Después de tres meses de continuos bombardeos sobre la ciudad un tercio de las casas fueron destruidas, consiguiendo abrir brechas en la murallas para iniciar el asalto final, el 11 de septiembre a las cuatro y media de la madrugada, contra el baluarte de Santa Eulàlia y el Portal Nou. Tras diez horas de feroz lucha cuerpo a cuerpo, las autoridades catalanas capitulan.

En los catorce meses que duró el asedio se contaron 7.000 bajas entre muertos y heridos, mientras que los asaltantes perdieron más de 10.000. El Consell de Cent publicó un bando para seguir resistiendo y, una semana después de la caída de Barcelona, una guarnición catalana comandada por Manuel Desvalls se hizo fuerte en la fortaleza medieval del castillo de Cardona. Fueron los últimos en rendirse.

Castillo de Cardona.

Y… ¿quién ganó la guerra?

Sin duda la Monarquía de Gran Bretaña, que consiguió el dominio del Atlántico y del Mediterráneo, con las bases de Gibraltar y Menorca. La guerra supuso a España entronizar la nueva dinastía borbónica a cambio de  perder sus posesiones en Europa y la desaparición de la Corona de Aragón, poniendo fin al modelo “federal” de monarquía de los Habsburgo españoles. Pese a todo, la nueva monarquía española llevó a cabo reformas importantes promoviendo la educación, las academias y apoyando la investigación científica, en especial la medicina y las matemáticas. Francia salió también derrotada sufriendo una grave crisis financiera a consecuencia de la guerra.

Una reflexión:

La llegada de los Borbones a España supuso un cambio en la concepción de la Monarquía de este país. Desde que los Reyes Católicos establecieran que los ocupantes de las coronas debían reunir sus territorios in persona regis, pero manteniendo cada uno de ellos sus particularidades jurídicas y de gobierno, los Habsburgo lo cumplieron (con ciertas particularidades) pero con Felipe V fueron eliminadas excepto con aquellos que fueron fieles a su causa.

La historia fue así. A partir de aquí las interpretaciones pueden variar de una persona a otra, pero nada justifica romper la paz y buena convivencia de cualquier sociedad. Los conflictos y las guerras solo traen desgracias -sobre todo a quien las viven- y de esto tenemos sobradas muestras en la historia. Creo -y esto es mi opinión- que todas las imposiciones y actitudes férreas y obstinadas, como en el caso de Felipe V, no hacen más que empeorar una situación ya de por sí complicada. Esperemos que en esta ocasión, miremos hacia atrás y aprendamos.

Para saber más:

Decretos de Nueva Planta

Guerra de Sucesión Española en Cataluña

Archivo de la Corona de Aragón

Síndrome de Klinefelter

Un ensayo:

La España del siglo XVIII, de John Lynch. Ed. Crítica, Barcelona,1991.

Información extraída de diversas fuentes pero quiero destacar el magnífico artículo de Germán Segura García (National Geographic Nº 48).

Link foto:

Paradores

38 comentarios en “1714, la guerra de Sucesión Española

  1. Me gusta la Historia, es interesante, pero como ya te comenté en tu última entrada nunca comprenderé las guerras y desgracias que estas conllevan.
    Estoy completamente de acuerdo con el segundo párrafo de tu Reflexión.
    Un saludo y continua ampliando mi pequeña cultura, saludos y gracias.

    • Hola Rosa,
      soy consciente que este post puede inducir a aportar opiniones, criterios y comentarios muy diversos -al menos aquí en España-, pero estoy convencido que, al igual que el tuyo, podremos enriquecernos todos desde el respeto y la comprensión.
      Un saludo

  2. Pingback: 1714, la guerra de Sucesión Española | Ramrock's Blog

  3. Centralismo borbónico aparte, los Habsburgo ya habían realizado algún intento de reducción a las leyes de Castilla, según las fuentes, la represión fue durísima, incluso los aliados de este demente “Felipe V”, se negaron a cumplir algunas de las órdenes de bombardeo sobre población civil o ejércitos en retirada, por considerarlas inhumanas.

    • Hola Salvela,
      la guerra, todas las guerras, son crueles y atroces pues sacan lo más bajo del género humano. Y lo que es peor, no aprendemos y nos olvidamos de todo el dolor que infligen. Cualquier excusa nos parece suficiente para volver a caer en ellas. Pero la culpa no es de una persona, ni tan siquiera de un grupo de personas, sino que la culpa de que triunfe el mal y volvamos a batallar es de todos, solo es necesario que los buenos no hagan nada.
      Un saludo

  4. No me has decepcionado Francisco, pero según tengo entendido las tropas de los Austrias también entraron en más de una ocasión en Madrid obligando al Borbón la corte. Está claro que el que ganó se tomó su debida revancha por no respetar el juramento hecho al Borbón.

    • Hola Juan,
      como en ésta, en muchas batallas y guerras ganadas a lo largo de la historia el vencedor se toma la justicia como considera más oportuno. Lástima que la clemencia no sea un sentimiento más utilizado por todos ellos. Creo que haría más grande la victoria.
      Un saludo

  5. Admiro tu valentía y ecuanimidad al tratar un tema tan complejo y controvertido Francisco, y te felicito por una entrada tan lograda. Es un tema en el que todos podemos encontrar evidencias para apoyar nuestras ideas, por lo que al final se convierte en una cuestión más de encontrar soluciones realistas que de crear más conflictos.
    Enhorabuena y un saludo.

    • Hola Jesús,
      respecto a esta cuestión nos están “bombardeando” con mucha información confusa. La televisión, la prensa, un artículo de allí otro de allá, y pensé…¡Basta! Quiero aportar mi granito de arena pero desde la objetividad de la historia y que cada uno saque sus propias conclusiones. Si ha sido así, me siento por satisfecho.
      Un saludo

  6. Hola Francisco, es oportuno (es su aniversario) tratar sobre una guerra, que sigue, a pesar del tiempo transcurrido, dando que hablar. Haces un tratamiento (llamemosle) elegante; y a la vez valiente. Me ha gustado el enfoque y el punto de vista. Enhorabuena por el articulo.
    Un saludo
    Antonio

    • Hola Antonio,
      no ha sido fácil ser objetivo pues yo tengo mis propias ideas y convicciones sobre ello. Además es un tema que estoy “viviendo” a mi alrededor pues vivo en Barcelona. Solo espero que se resuelva de la mejor manera posible para todos ya que es lo que esperamos la mayoría de ciudadan@s.
      Un saludo

  7. Pingback: Un lugar de la historia… el Panteón de Reyes de El Escorial | franciscojaviertostado.com

  8. El cambio de dinastía de los Habsburgo a los Borbon fue un paso el que el nuevo monarca no tuvo en cuenta la legalidad testamentaria ni la voluntad del rey difunto, Carlos II. No es de extrañar, por otra parte. Mi reflexión particular apoya lo que es casi una ley, no confiarse en que las potencias extranjeras pueden ser benevolentes, por su intrínseca naturaleza. ¿Podemos considerar Francia como un país traidor, a pesar de ganarse la legitimidad de la sucesión mediante la guerra? Debemos tener presente que una potencia como Francia tiene siempre intereses particulares y que lucha en favor de su propio hegemonismo. Perder los fueros, someterse a un gobierno que practica una política centralista en detrimento del modelo federalista, etc, es poco en comparación a las consecuencias de la guerra. Estoy de acuerdo con tu último párrafo, sin embargo no hay que olvidar que todo Imperio se forja con la sangre de miles de inocentes y esa es una constante histórica. Excelente post que me ha ilustrado bastante en algunos aspectos cualitativos, por ejemplo, por qué perdimos los derechos forales, particularmente en Valencia (mi tierra), donde cuando yo estudiaba se hacía hincapié en la batalla de Almansa y poco más.
    Saludos

    • Hola Ítaca,
      a lo largo de la Historia (y probablemente también en el futuro) los imperios se han forjado con sangre y fuego de inocentes. Creo que nuncá habrá paz en el mundo hasta que no desaparezcan todos ellos.
      Tus reflexiones siempre son interesantes y aportan mucho a este blog, mil gracias y un gran saludo.

  9. Excelente el post, Francisco Javier. Y muy oportuno, dada la fecha. La monarquía hispánica, eso si, no era “federal”, sino “compuesta” (algunos dicen sinusoidal). Los Habsburgo ya habían intentado la centralización de las Instituciones (dadas las dificultades que la multiplicidad de instituciones creaban en la administración, amén del dinero que costaba a la corona en momentos de crisis económica); fue el Conde-Duque de Olivares el primero en intentarlo, con el sonoro fracaso que todos conocemos. Los Decretos de Nueva Planta, no solo acabaron con la Corona de Aragón, sino también con la de Castilla. En realidad lo que se pretendió fue unificar todas las instituciones siguiendo el modelo castellano (que permitía al rey conservar más poder que en el modelo aragonés, más “democrático”) y crear la monarquía española. Lo demás en estos decretos fueron excusas. No tiene nada de sorprendente que aragoneses, catalanes, valencianos y mallorquines desconfiasen desde un primer momento de Felipe de Anjou, puesto que su intención fue desde el principio copiar el modelo centralizado de Francia en España, como así fue.

  10. Me encanta tu blog porque soy una completa ignorante en la historia de España y quiero remediarlo, es apasionante conocer lo que nos precedió.. Lo comparto por varios sitios, gracias

    • Hola Alfmega,
      espero poder ir descubriéndote esa Historia de España pero también de otros lugares del mundo. Seguircontando con tu presencia en el blog y en los comentarios será un verdadero placer pues entre todos nos enriqueceremos.
      Un saludo y gracias por compartirlo 😉

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  23. Cada trescientos años se juntan todos los planetas hermanos de esta galaxia con la tierra. Se alinean y, conversan juntos por un instante… Luego, se dispersan sin ponerse de acuerdo y aguardan el transcurso de otros trescientos años gravitando alrededor del sol. Esos acoplamientos no producen milagros, sólo sucesiones que son las estaciones; unas calurosas otras frías, sin faltar las fuertes tormentas, los vendavales y uno que otro trueno seguido de fuertes y deslumbrantes relámpagos. La caídas de hojas en el otoño se adelanta al verano, espectacular; deja las grandes ceibas pelonas, secas, con las ramas de punta. La esperada primavera entra con alguna ceguera por oscuros pensamientos convertidos en llamas…¡Qué momento! Momentos repetidos como la historia de este bello país, buscando entre la muerte lo que es la vida. Gracias, FJ, por este regalo histórico forjado con la somnolencia de cada otoño y la pasión desatada en primavera. Abrazos, fraguados.

  24. Ne gustaría que se profundizase en este tema, llevo 18 meses haciendo lecturas de esta Guerra de sucesión, y lo que desearía encontrar diversidad de opiniones, o hechos relatados desde diferentes puntos de vista.

    • Hola Isidro,
      es un post antiguo del blog que quise recuperar del olvido. Sin duda es un tema interesante tanto por su trascendencia histórica como por las reacciones que genera y no descarto seguir tratándolo más adelante. Espero que encontraras de tu interés el mismo.
      Un saludo y gracias por comentar.

  25. Pingback: La cruel historia de ser eunuco ⋆ Scrivix

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