Cleopatra y sus esferas de oro.

Desde que en 1920 el Dr. Ernst Gräfenberg inicia sus experimentos para crear un “anillo” que evitara los embarazos, este precursor del actual “Dispositivo Intra Uterino” (DIU) se ha ido perfeccionando hasta convertirse en uno de los medios más utilizados y eficaces en la actualidad.

Pero la idea de colocar algún mecanismo en la vagina o en el útero de la mujer para prevenir el embarazo no es reciente sino que hace siglos que se utiliza.

Sorprendámonos haciendo un viaje en el tiempo:

Los chamanes de Nueva Zelanda introducían piedras en las vaginas de sus mujeres para hacerlas “estériles como piedras” y según una tradición árabe, los conductores de las caravanas de camellos, introducían –ayudados por un tubo hueco- semillas de dátiles o piedras en el interior del útero de los animales, aunque su eficacia era dudosa ya que la vagina de la camella es muy larga y su cuello uterino (la parte inferior del útero) muy rígido y cerrado.

Cleopatra sobre las Terrazas de Philae, de Frederick Arthur Bridgman.

La famosa reina Cleopatra -y otras damas de la alta sociedad griega y egipcia- utilizaba esferas de oro de distintos tamaños colocándoselas en la vagina antes de las relaciones sexuales.

Los griegos aconsejaban introducir en la vagina, media granada con sus semillas para impedir que el esperma llegara al útero.

En el siglo XVIII, Giacomo Casanova escribe en sus Memorias, que insertaba la mitad de un limón en la vagina de sus amantes para evitar la concepción, y las damas francesas usaban una esponja bañada en brandy para destruir los espermatozoides.

La amante cautelosa (Die vorsichtige Geliebte), en la litografía de Nicolas François Octave Tassaert (1800-1874) la mujer hincha un preservativo de la época para comprobar su buen estado antes de su colocación en el pene y antes del coito.

En 1880, el anatomista Peter Mensinga, idea un diafragma de goma hueco y con forma hemisférica, conocido popularmente como el “capuchón holandés”, aunque siglos atrás ya se utilizaron numerosos dispositivos colocados en el cuello uterino que actuaban como tales.

En la antigua Roma se cubrían el cuello uterino con frutas, nueces y lana para crear una barrera espermicida, y Avicena en el siglo XI recomendaba un pesario confeccionado con raíz de mandrágora, azufre y brea.

En otros continentes también utilizaban con el mismo fin: vainas vegetales en África y algas marinas, musgo y bambú en Ásia.

La idea de aplicarse sustancias que evitaran la gestación también la podemos ver en la antigua Mesopotamia que utilizaban resina de los abetos y en textos de 1850 a.C. se menciona el uso de estiércol de cocodrilo.

La referencia más antigua del uso de esponjas para absorber el semen e impedir su llegada al útero la encontramos en el Talmud, al utilizarlas impregnadas en vinagre.

A lo largo de la historia se aconsejaba realizar una irrigación vaginal inmediatamente después del coito pues se creía que era un medio anticonceptivo eficaz, pero… ¡esto se ha demostrado del todo falso! pues se sabe que en solo diez segundos después de la eyaculación los espermatozoides han llegado al cuello uterino.

Comprobamos que la imaginación del ser humano no ha tenido límites para poder encontrar un método que evitara los embarazos no deseados. Algunos de ellos han sido más populares que otros pero ninguno ha sido lo suficientemente eficaz. No será hasta hace poco más de 70 años que se comenzarán a encontrar métodos realmente eficaces, pudiendo tener hoy en día una anticoncepción “a la carta”. Claro está que el anticonceptivo perfecto no existe ya que si fuera así solo existiría uno, pero lo que nadie puede negar hoy es que han representado uno de los grandes avances de la ciencia y de la humanidad. Por este motivo -aunque solo ha recibido el 2% de los votos de nuestra particular encuesta en el blog- la aparición de las pastillas anticonceptivas bien podría ser considerado como uno de los momentos históricos de la humanidad, ¿no creéis?.

Link información:

Dr. Miguel Ángel Arribas

Links fotos:

Ceridwen-Wikipedia

49 comentarios en “Cleopatra y sus esferas de oro.

    • Hola Jesús,
      en anteriores entradas he ido tocando el tema del embarazo y los métodos anticonceptivos en la historia (he dejado algún link en el post de hoy) pero mi intención es seguir publicando más al respecto. Con el tiempo…
      Un saludo

  1. Siempre me ha parecido ese tema, el de la anticoncepción, uno de los más interesantes cuando miras atrás a la historia, los métodos actuales son todos bastante recientes, miras todos estos y cierto, la gran mayoría efectividad no tenían mucha, pero sorprende la búsqueda constante del hombre, sobre todo de la mujer, en estos menesteres 🙂

    Por cierto, qué gran mujer Cleopatra, hace poco estuve leyendo acerca de ella, mucho más de lo que el cine nos ha mostrado.

    Abrazos.

    • Hola Dess,
      siempre ha existido el interés de evitar los embarazos no deseados y los métodos empleados a lo largo de los siglos han sido simples pero hasta cierto punto con lógica. Muchos de ellos consistían en introducir “obstáculos” en el interior de la vagina/útero, aunque poca (nula) era su eficacia. En la actualidad, en cualquier sociedad mínimamente desarrollada, existen multitud de métodos eficaces e individualizables para cada persona (hombre y mujer). Los hay irreversibles (aunque en medicina el 0% y el 100% son conceptos que no existen) como la vasectomía y la ligadura de trompas aunque también se dispone del método essure en el que se inserta un dispositivo intratubárico por histeroscopia sin incisiones quirúrgicas, a través de la vagina de la mujer que ocluye también las trompas. Por eficacia vendrían después los conocidos como hormonales, que inhiben la ovulación del ciclo menstrual y así la posibilidad de fecundación del óvulo por el espermatozoide: implantes subcutáneos que liberan progesterona -altamente eficaces-; las conocidas como “pastillas” orales, los parches semanales o incluso el anillo vaginal mensual). Estos tienen una elevadísima eficacia anticonceptiva y de hecho cuando oímos “yo conozco una amiga que se quedó embarazada tomándolas” no es tanto por un fallo del método en sí sino porque han habido fallos por parte de la mujer a la hora de tomarse la pastilla, o han aparecido circunstancias que han interferido en su absorción, como vómitos, diarreas o ingesta de alguna medicación; los métodos barrera (no comento nada pues dejé un link en el post), los dius… en fin,

      … que más vale prevenir que curar y el que no sabe es que no quiere saber pues la información está y si no siempre se puede acercar la mujer (insisto, y el hombre) a un centro de planificación familiara hacerlo.
      Otra cosa es vivir en un país subdesarrollado, donde no hay ni información ni medios, o que culturalmente prohiban la práctica de estos métodos. Pero esto es otro tema. ;-(

      En cuanto a la figura de Cleopatra comparto tu opinión. El cine ha sesgado mucho su personaje y tengo la intención de colgar en futuros artículos su historia.
      Un saludo

  2. Muy buena entrada! Que cosas más raras se usaban, pero la mujer siempre ha sido la víctima, el hombre no se preocupaba, él siempre quedaba libre, creo que se podría escribir mucho sobre este tema. La famosa “píldora” fue un gran acierto, ayudó mucho a la mujer para independizarse. Gracias por todo lo que nos enseñas. Un saludo,

    • Hola Rosa,
      cierto y como digo en el comentario anterior, es cosa de dos, del hombre y de la mujer.
      La aparición de la “píldora” bien puede considerarse como una de las “revoluciones” de la humanidad.
      Un saludo

  3. Muy buena información, como siempre. Me puso a pensar en lo que ha sufrido la mujer a través de los siglos y me pregunto cuántas de esas cosas no eran por voluntad de ellas. En cuanto a la píldora, en efecto, liberó a la mujer y fue una verdadera revolución.

  4. Hola Francisco Javier,
    Un tema atractivo y con pensamientos, de como debian de ser, los “padecimientos” de las mujeres, que “utilizaban” dichos metodos. Por cierto, me pregunto, de quien eran esas “sabias” ideas. Seguramente de ninguna mujer.
    Totalmente de acuerdo, con que la pildora, ha sido “un gran paso” en la libertad de las mujeres.
    Espero con “placer” tu post, sobre la gran Cleopatra.
    Un saludo
    Antonio

    • Hola Antonio,
      puedo comprobar con todos vuestros comentarios que todos (muchos) pensamos igual. ¡Cómo ha cambiado el pensamiento de la sociedad (aunque todavía no en todas) respecto a otras épocas! Probablemente el problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres y en este sentido soy optimista para el futuro.
      Un saludo

  5. La píldora anticonceptiva liberó a la mujer, como lo dicen todos los comentarios; ahora es muy fácil en las ciudades llegar a ellas, pero igual siguen existiendo los abortos. La píldora del día después, evidentemente tampoco ha sido la panacea. En nuestro país recientemente, existe la ley18.987, que despenaliza el Aborto. Interrupción voluntaria del embarazo, la cual dió el paso a la legalidad de los Abortos.
    Un tema atrapante para alguien que sabe…..Los abortos en otras épocas..
    Da placer aprender en éste sitio.
    Saludos.
    Hasta pronto.

    • Hola Stella,
      gracias por tu reflexión en un tema más que polémico y actual. Supongo que aunque sigan existiendo nuevos y cada vez más eficaces métodos anticonceptivos nunca se podrá llegar a evitar los embarazos no deseados (ni siquiera en los países desarrollados). Es un tema muy complejo que aunque se ha avanzado en él considerablemente, nunca llegará a ser suficiente.
      Un saludo también para ti y espero poder seguir “atrapándote” con los temas que voy proponiendo.

  6. Estoy de acuerdo con vosotros en eso de que la píldora anticonceptiva ‘liberó’ a la mujer en muchos aspectos, pero al mismo tiempo no hay que descuidar las consecuencias para la salud que tiene la píldora. La mujer una vez más es la que carga con el mayor peso del problema. Yo diría que como solución no es ideal. Francisco, no sé si tienes un post anterior sobre el condón, pero me sorprende que no se mencione aquí como método anticonceptivo. Saludos.

    • Hola Amira,
      cambió la sexualidad humana en todo el mundo y favoreció la libertad de la mujer al separar procreación y sexo, pero la píldora anticonceptiva SIEMPRE ha de ser PRESCRITA por un FACULTATIVO o en su defecto por algún profesional de la salud, y NINGUNA MUJER DEBERÍA AUTOMEDICARSE. Como todo fármaco, no es inocuo, y existen contraindicaciones absolutas y otras relativas para poder usarla como método anticonceptivo a medio/largo plazo. Antecedentes de tromboembolismo venoso, tromboflebitis, accidentes vasculares cerebrales, infarto agudo de miocardio, antecedentes de cáncer de hígado o mama, hepatopatías agudas/crónicas con función hepática alterada. Entre las contraindicaciones relativas destacaría la hipertensión arterial, las cefaleas migrañosas, la epilepsia, la diabetes mellitus… En lo que respecta a la edad también hay que tener presente que si se tienen más de 35 años también se contraindica la anticoncepción hormonal (¡y menos si se fuma!) a no ser que se tomen los que solo tienen progestágenos (sin los estrógenos). Digo esto último porque es muy frecuente que muchas mujeres tomen este tipo de anticonceptivo sin saber que no se puede hacer si se fuma o si se tiene más de 35 años.
      Pero su toma a largo plazo (y por extraño que pudiera parecer) también tiene efectos beneficiosos en la salud por la acción antiestrogénica de los gestágenos contenidos en la pildora contraceptiva y por su acción inhibitoria de la ovulación: como la reducción de un 48 % de la cantidad menstrual; de un 35 % de los ciclos irregulares; de un 50 % en el cancer de endometrio y su efecto duradero durante 15 años en las ex-usuarias; tambien reducción en un 50 % de la patologia mamaria benigna y 42 % menos de anemia ferropénica; la disminución en un 66 % de algún tipo determinado de cáncer de ovario, efecto que se incrementa con la duración del uso y persiste incluso tras 15 años posterior al uso; reducción de los quistes funcionales de ovario en un 60 %, así como de un 60 %de la dismenorrea (dolores de regla) y 30 % menos del sindrome premenstrual; menos embarazos ectópicos e incidencia menor de la enfermedad inflamatoria pelvica (anexitis).
      Así pues, también tiene sus efectos beneficiosos fuera de su acción anticonceptiva.

      Se está investigando, con prometedores resultados aún en fase de estudio, un anticonceptivo hormonal masculino con las combinaciones de testosterona con progestágenos en la consecución de la contracepción hormonal masculina, así que, en un futuro más o menos próximo, no será cosa exclusiva de la mujer. 😉

      El post de hoy “Cleopatra y sus esferas de oro” no pretendía abarcar todos los métodos de planificación familiar sino quizás -y tal como hacía referencia el título-, solo un repaso a la historia a los relacionados con los dispositivos (y otras cosas…) que se colocaban en la vagina para evitar el embarazo. De todas maneras te dejo el link a otro post que publiqué en el blog sobre la “historia del preservativo”, está en dos partes y espero que te guste también:

      https://franciscojaviertostado.com//?s=preservativo&search=Ir

      Como veo que interesa el tema de la anticoncepción dejo aquí el link a la página de la Sociedad Española de Contracepción, por si es de interés de alguien más:

      http://www.sec.es/index.php

      Un saludo

  7. Es sorprendente que la anticoncepción ha sido de alrededor de gran parte de la historia humana. Sí sé, sin embargo, que los antiguos egipcios tenían una forma primitiva de anticoncepción masculina.

    Un artículo muy interesante.

    Vijay

    • Hola Rafael,
      sin duda alguna las vaginitis debían estar a la orden del día aunque me imagino que preferían arriesgarse a ellas a quedarse embarazadas. Lo que no sabían es que además de sufrir la infección, sufrirían esa gestación. 😉
      Un saludo y gracias por comentar.

  8. Después de todo, qué complicado es el amor sexual cuando es preciso poner barricadas a las células reproductoras de vida. No pasarán, es la clave de aquellos que luchan por una causa. Los métodos, a través del tiempo y a destiempo se enredan en fervores que se mueren con el tiempo. Los amores breves se vuelven urgentes cuando guardan o esconden, disimulando, formas de evitar nacimientos anunciando la invasión del olvido de aquello que trunca vidas en plena gestación. Gracias, FJ, siempre existirá las soluciones de continuidad o la continuidad de soluciones, es la historia de mujeres y hombres esperando un largo amor.

    • Hola marimbeta,
      y si no es complicado seremos nosotros los que lo haremos complejo y embarazoso. Una de las cosas que siempre me han sorprendido y a la vez maravillado son las imágenes de esos espermatozoides moviéndose frenéticamente hacia el óvulo aunque solo uno será el que alcance el premio de la fecundación. Solo el más rápido, el más fuerte. Así empieza la vida, como una carrera en la que uno lucha contra el mundo y todos contra uno mismo. Y así continua después de nacer… ambos, hombres y mujeres.
      Un abrazo

  9. Que métodos tan curiosos los que se utilizaban en la antigüedad, bueno pero había que meterse algo para no quedar embarazada, lo malo era la efectividad, no había tal, enhorabuena que hoy existen métodos mas eficaces, excelente información mi doctor, abrazos

    • Hola Alejandra,
      antes hacían lo que podían y hay que reconocer que colocar algo en la vagina es lo que primero que se nos podía ocurrir. Espero que la información que aporto en los comentarios pueda ser útil a más de uno (o una).
      Un abrazo

  10. Muy, muy interesante! es siempre enrequicedor venir a tu espacio!! Ahora cada vez que como uno de mis frutos preferidos: la Granada, abra un guiño de ojo sexual e histórico:)

  11. Curioso diría yo. El punto que tengo que mirar es el de las helenas. Puede que en la época postalejándrina, del Alejandro no de alguna de sus n+1(elevado a n) ciudades, o alejandrína se permitieran esas pijadas, pero no me imagino eso en las atenienses del S.V, ni antes ni después. Por no hablar de la cultura militarista por antonomasia.
    En cuanto al asunto de “la esponja” para mi que aún, o hasta hace algunos años, en ciertos sectores (¿el mundo erótico-sexo-laboral?) lo seguían utilizando, con esponja y bidet. Por lo menos eso nos cuenta el cine o la novela erótica.
    Siempre se ha contado mucho de Cleopatra, pero, con el paso de los años mi pregunta es cada vez mayor, ¿donde empieza la Cleopatra real y donde la de ficción?, para mi que la de ficción se comió a la otra hace ya unos cientos de años.

    • Hola Eulalio,
      Cleopatra es sin duda una de las mujeres de la Historia en la que más se confunde el mito de la realidad. Sus coetáneos la calificaron de “puta” y “reina demente”, así como Boccaccio y Dante Alighieri en los siglos XIV y XV, que no dudaron en describirla como la “devoradora de hombres” y “la prostituta de los reyes de Oriente”. Con el redescubrimiento de la obra de Plutarco en el siglo XVII se pasó a imaginarla como una mujer frágil que fue sacudida por un destino trágico. Y es con el descubrimiento del mundo egipcio a finales del siglo XVIII, que se le concede los atributos de “belleza inigualable y seductora legendaria”, imagen que en el siglo XX se acentúa con el cine, la ópera y el teatro. A pesar de todo, nadie sabe con exactitud cómo eran sus rasgos, siendo representada siempre con facciones africanas, nubias o egipcias, nunca griegas, que es lo que era. Pero bella era, seguro.
      Un saludo.

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  14. Estoy totalmente de acuerdo contigo, Francisco Javier, en cuanto a la píldora anticonceptiva. Pertenezco a la generación que asistió a su nacimiento e introducción aquí en España. A pesar de que durante años estuvo restringidísimo su uso, y muy penado su venta sin receta, siempre había “coladeros” para conseguirla.
    Y lo cierto es que supuso un antes y un después en las relaciones hombre mujer, y sobre todo la liberación sexual de ellas.
    Sería interesante, dado que eres médico y además ginecólogo, que escribieses un artículo dando tu opinión sobre el grado de efectividad de los métodos anticonceptivos empleados en la antigüedad y que tan bien has descrito. Al menos en aproximado porcentaje.
    Gracias como siempre.

    • Hola Luis,
      la anticoncepción es algo que ha evolucionado de manera sorprendente en los últimos decenios. Podríamos decir que existe una anticoncepción a la carta para cada persona. Hormonal, no hormonal, diario, semanal, mensual, trimestral, subcutáneo, oral, vaginal… podría seguir. En un país desarrollado el que no usa un método eficaz anticonceptivo es porque no quiere (otra cosa es en otros países). Sin duda la religión ha influido (y sigue haciéndolo) en la mentalidad de las personas para utilizar un medio anticonceptivo y es aquí donde habría que dar un nuevo paso hacia adelante. Tengo presente tu propuesta y puedo adelantarte que precisamente estos días estoy preparando un post sobre el aborto y las religiones. Espero que cuando lo publique lo encuentres de tu interés.
      Saludos

  15. Por todos los dioses…los griegos no insertaban media granada, sino que hacían pesarios con una cocción de granada. Y eso solo en Sorano. En Celso aparece como remedio expulsivo, y no es citado en el corpus hipocrático con esa función.
    Lo mismo con lo que se dice de los romanos, que hacían una cocción con ciertas plantas (apio, cedro, perejil…) y las usaban en un pesario de lana, o la consumían de forma oral.
    De hecho, muchos de los remedios se han demostrado que eran eficaces en cierto modo, incluidos los anticonceptivos para uso masculino… Y no eran barbaridades como meterse media granada en la vagina.

      • En realidad la gente sí que sigue acudiendo a estos remedios. Los abortos clandestinos y los métodos anticonceptivos caseros son muy usados, tanto en sitios donde está prohibido el acceso a otros medios más seguros, como en casos de desconocimiento.
        De hecho, los métodos más citados por los griegos, como son las duchas vaginales, el uso de cañas, o el perejil y la ruda, siguen siendo parte del conocimiento semiclandestino más común sobre el control de la natalidad.

  16. Pingback: La lucha de Margaret Sanger | franciscojaviertostado.com

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