¿Por qué los alemanes mataban a los perros de la Unión Soviética?

Desfile militar en la Plaza Roja , Moscú, 01 de mayo 1938. Haz clic en la imagen para ampliarla.

Durante la Segunda Guerra Mundial los soldados alemanes que se encontraban en tierras soviéticas temían tanto a los perros como al peor de los soldados del Ejército Rojo. Fue tal su temor que asesinaban sin más a todo canino que se cruzaba en su camino, de cualquier raza y tamaño, en cualquier pueblo o ciudad que ocupaban. Pero, ¿por qué? ¿qué temían de esos pobres animales de cuatro patas? ¿qué mal podían ocasionar a los valientes soldados nazis? Descubrámoslo.

La explicación la encontramos en los “perros antitanque” o perros-bomba. Los soldados rusos les colocaban una carga explosiva de unos 10 kg de peso en el lomo después de haberles adiestrado para buscar comida bajo los tanques y vehiculos blindados alemanes. De esta manera, accionaban un detonador que provocaba la explosión y destrucción del vehículo militar. No se les alimentaba durante días para que pasaran hambre y, cuando les soltaban en el campo de batalla, corrían para colocarse debajo del tanque -pues el blindaje era más débil- donde les habían entrenado para que buscaran la comida.

Escuela militar soviética de entrenamiento de perros, 1931.

Con este método se destruyeron 300 tanques alemanes según la propaganda soviética aunque los alemanes no reconocieron más de treinta. Para contrarrestar este ataque animal los alemanes montaban una ametralladora sobre el vehículo blindado, pero resultó ser ineficaz debido a que los perros eran un blanco pequeño que se movía rápidamente. Fue entonces cuando optaron por utilizar lanzallamas, teniendo esta vez más éxito. En ocasiones, los rusos se encontraban con un problema añadido, los perros eran entrenados con tanques soviéticos y cuando los soltaban durante la batalla, en vez de dirigirse hacia los vehículos alemanes lo hacían contra los rusos. Otro inesperado inconveniente era el ruido de la batalla, que aturdía a los animales haciéndoles retroceder dirigiéndose hacia sus amos.

La realidad es que su efectividad en las grandes batallas (Kiev, Járkov, Kursk y Stalingrado) fue escasa, pero el efecto disuasivo entre los alemanes fue enorme.

La utilización de estos perros-bomba se aprobó en 1935. Al principio se entrenaban para ser recuperados, haciendo que el perro llegara a su objetivo dejando los explosivos bajo el tanque y regresando a su amo. Pero la eficacia era muy baja y se optó por sacrificar al animal en su misión. Su uso fue decreciendo hacia 1944, utilizándolos sólo en el rastreo de minas. Se suspendió de forma definitiva del armamento soviético en 1996.

Estos “sacrificados” perros también se les conoce históricamente con el nombre de “perros de Pavlov” pues el método de adiestramiento que utilizaban se basaba en los experimentos que realizó dicho médico ruso.

El condicionamiento de Pavlov:

Ivan Petrovich Pavlov nació en la ciudad rusa de Riazán, en 1849. Se matriculó en 1870 en la Universidad de San Petersburgo donde inició su estudio de la fisiología y las ciencias. Organizó y dirigió el Departamento de Fisiología en el Instituto de Medicina Experimental durante 45 años, convirtiéndolo en uno de los centros más importantes del mundo.

Uno de los perros de Pávlov, en el Museo Pávlov (Riazán), 2005.

Como muchos de los grandes avances en la ciencia todo se inició por una apreciación casual. Un día, se fijó que los perros que tenía en su laboratorio comenzaban a salivar cuando oían los pasos de la persona que les traía la comida, es decir, parecía que habían aprendido a anticipar la comida. Inició así el estudio de esta observación con el sonido de una campana que la hacía sonar para que los perros la escucharan antes de darles de comer. Efectivamente salivaban y secretaban jugos gástricos de igual forma. Después de repetir el experimento durante varios días pudo comprobar que los perros comenzaban a salivar solo con escuchar el sonido de la campana aunque no hubiera comida. Después repitió el experimento con otros estímulos como silbatos, descargas eléctricas, estímulos visuales… De esta manera formuló la que sería conocida como la teoría del condicionamiento clásico, parte fundamental del posterior conductismo que aplicándose también a los humanos pasó a tener una gran importancia en la moderna terapia de conducta.

Ivan Petrovich Pavlov

Bien considerado por la Unión Soviética, Pavlov nunca ocultó su desprecio por la política que estaba desarrollando Stalin. En 1904 le otorgaron el Premio Nobel de Fisiología por su trabajo en la fisiología de la digestión, tras ser nominado cuatro años consecutivos. A los 86 años murió de una pulmonía doble y, consciente hasta su último momento, pidió a uno de sus estudiantes a sentarse al lado de su cama para registrar las circunstancias de su muerte y así evidenciar de primera mano las experiencias de la fase terminal de su propia vida.

Una novela:

Un mundo feliz, de Aldous Huxley´s.

Para saber más:

Otras funciones de los perros en la II Guerra Mundial

Pavlov: su vida y su trabajo

Links fotos:

F ww2 sov16-WikimediaMaterialscientist-WikimediaRklawton; Pavlov-Wikimedia

58 comentarios en “¿Por qué los alemanes mataban a los perros de la Unión Soviética?

  1. Recuerdo el libro de Huxley: los alfa, beta… y el condicionamiento a que eran sometidos hasta que aparece el “salvaje”. ¡Qué gran profesional Pavlov! Hasta el final… Magnífico artículo, como siempre… Un saludo

    • Hola Rachael,
      supongo que te refieres al libro “Un mundo feliz” donde Huxley recrea una democracia que no lo es, una dictadura que no lo parece, una cárcel de la que los prisioneros no quieren escapar porque no saben que lo son, condicionados desde su extraña concepción para ser lo que tienen que ser.
      Buena propuesta amiga. 😉
      Un saludo

  2. Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre, no sé si eso es cierto, pero está claro que al contrario ni de coña.

    Di que el usar animales como armas me da que es tan viejo como la guerra, con diverso éxito cierto, a mí me resultó de lo más curioso el método vikingo de untar de brea a las palomas y devolverlas envueltas en fuego a las plazas sitiadas para provocar incendios.

    De este asunto de los perros soviéticos no tenía ni idea 🙂

    • Hola Dess,
      no sabía lo de las palomas. ¡Hay que ser bestias! De todas formas no sé si es peor que te hagan pasar hambre y después te llenen de explosivos para hacerlos estallar o que te unten con brea y prendan fuego. La maldad del hombre siempre sorprenderá (en negativo).
      Un abrazo

  3. Hola Francisco,
    Me resulta escalofriante, ese uso que se hizo de los perros. Me resulta muy duro pensar que podemos llegar a esos extremos. Aunque, si podemos llegar a una guerra sin ningún respeto por la vida humana, qué no haremos con unos pobres animales.
    Un abrazo grande…

    • Hola María,
      cierto. Supongo que para ganar una batalla y la guerra, muchos piensan que el fin justifica los medios. De todas formas en este post quise también enfocarlo desde el punto de vista científico del condicionamiento de Pavlov.
      Un abrazo también para ti.

  4. La imaginación humana para hacer daño es ilimitada… Bueno, también supongo que en esas condiciones tendrían que hacer cualquier cosa para sobrevivir. Muy buen artículo y además desconocido para mí. Muchas gracias por seguir descubriéndonos tantas historias interesantes. Un saludo.

  5. Menuda historia sangrienta nos has contado hoy, Francisco. Interesante, además. No la conocía. Pobres canes muertos en nombre de la ¿ciencia? ¿humanidad? En fin… Lo que más ha llamado mi atención es la tardía suspensión de la práctica.
    Un abrazo.

    • Hola Verónica,
      en toda esta historia podríamos decir que hay una persona a destacar, la figura de Pavlov y su teoría del condicionamiento. Está claro que en todo lo que explico en el post lo más llamativo pueda ser lo referente a los perros antitanque, pero se basaron en sus estudios (en este caso para un uso negativo aunque en el futuro fue la base de la terapia de conducta aplicada en el hombre).
      Un abrazo

  6. Me ha encantado esta entrada, aunque ya conocía la historia (bueno, más que conocer, la he estudiado jaja). De todos modos, nunca está de más recordar lo aprendido.

    Gran artículo. Un saludo y sigue así.

    Dani

  7. Gran artículo mi estimado Francisco, como siempre de muy alta calidad y esta vez abordando uno de mis temas favoritos: La II Guerra Mundial (conocidad como la Gran Guerra Patria por los Rusos)

    Me ha parecido cruel lo de los perros bomba, yo sabía que los terroristas los usaban, pero lo de las palomas de fuego me ha superado ¡Qué crueldad! Pero claro, cuando se arrasan ciudades enteras con inocentes(niños incluidos) sacrificar unos cuantos animales parece cosa de niños.

    • Hola Martin,
      respecto al tema de la Guerra Mundial, mi amigo Jesús G. Barcala tiene previsto hacer un especial en su blog dentro de un mes que te invito a que sigas. Te dejo su enlace: http://cienciahistorica.com/
      Tratara en este caso la I Guerra Mundial pero desde puntos de vista que no son tan explicados como otros y con él colaborarán distintas personas que aportarán información más que interesante. Tuve la suerte de que me propusiera una pequeña colaboración y he elaborado un artículo relacionado con la medicina y la Gran Guerra. Espero que encuentres datos de tu interés y de lo que estoy seguro es que habrá más de una cosa sorprendente…
      Un saludo

      • Hola Francisco, gracias por la recomendación, sigo el blog de Jesús (acá lo conocí) y he encontrado algunas entradas que me han gustado mucho.

        Saludos.

  8. Malditas guerras!!!!!! son mi pesadilla, es que los humanos no saben vivir sin odios y peleas????? y ese Pavlov sería un ser muy inteligente y así lo demostró, pero utilizar a los pobres perros, pera mi le resta puntos a su inteligencia, coomo a esos “cerdos” que utilizaban palomas. Aparte de mis críticas, todo debido a las guerras, el artículo es interesante. Siempre aprendo. Un abrazo..

    • Hola Rosa,
      soy consciente de que hoy el tema sería “durillo” para más de uno, yo también pensaba lo mismo que tú cuando recogía la información. De todas formas Pavlov no tiene culpa de nada. Él solo utilizó los animales como medio para sus investigaciones y para la ciencia. Fueron los soldados y los militares los que cogieron sus teorías para aplicarlos en maldades…
      Un abrazo

    • Hola Silvia,
      entiendo que no lo acabaras pero por otro lado me sabe mal pues probablemente no llegaste a lo verdaderamente “médico” del artículo: los experimentos de Pavlov. En otro momento, quizás…
      Un abrazo

      • Hola Javi,
        Lo siento, fue muy fuerte para mí, pero si tú me dices que hay otros temas aparte de la crueldad con los perros, le leeré cuando me sienta con ánimo, por cierto los experimentos de Pavlov siempre me ha interesado y seguramente tú tienes cosas importantes que decir. Te aclaro que s el único de tus posts que no he leído completo, quizá estaba en un momento muy sensible. Lo siento. Dos abrazos para compensar, jajaja

  9. Lo vi hace poco en la serie documental sobre la Segunda Guerra Mundial ‘Apocalipsis’, que es muy recomendable. Como tu texto. Lo de los perros es una cafrada, pero hay que recordar que la URSS asumió el sacrificio de soldados humanos con idéntica alegría. Al final se cargaron a los nazis, lo que deja siempre abierto el debate sobre la pertinencia de estos salvajes sacrificios bélicos y sobre si habría otra opción que pudiera haberlos evitado. Un saludo.

    • Hola,
      gracias por la recomendación del documental. Lástima que las guerras no se decidieran en una partida de ajedrez. La Humanidad se ahorraría muchas más desgracias de las que ya tiene.
      Un saludo también para ti.

  10. Es increíble como el ser humano llega a elucubrar todas estas ideas tan maquiavelas. Si es cierto que en todos estos casos se pueden sacar unas enseñanzas, pero es triste pensar que la mente genere estas atrocidades.
    Lo mejor sería, sentarse a hablar y resolver los problemas, pues al fin de al cavo no son los que están en el campo de batalla, estos siempre están protegidos y los que dan su vida es el pueblo.
    Un abrazo
    Cristina

    • Hola Cristina,
      si todos pensamos igual. Si todos creemos que no tiene ningún sentido estas barbaridades…¿por qué narices no se deciden las guerras de otra forma? Supongo que parte (o toda) la culpa la tienen nuestros dirigentes políticos. En fin…
      Un abrazo

  11. Que crueles podemos ser a veces los humanos, y más con una especie que sólo han demostrado su lealtad y cariño a través de milenios. Será lo que tiene la guerra, que saca lo mejor pero también lo peor de los hombres. No quiero ni pensar más en ello, pues me deprime, pero me reconforta que hayas hecho a los perros de la guerra este homenaje, se merecían que alguien contara su historia, y nadie mejor que tú Francisco.
    En el apartado de los animales, puede sonar graciosos, pero los ingleses entrenaron gaviotas para que se posaran en los periscopios de los submarinos, pero fue un fracaso total. Ya en la Segunda Guerra Mundial, los aliados lo intentaron con delfines para que colocaran minas en los barcos japoneses, pero tampoco funcionó muy bien la cosa. Y no nos olvidemos de los caballos, elefantes y camellos que participaron en cientos de batallas en la antigüedad, los pobres no tenían nada que ver en el entierro…
    Muchas gracias Francisco por tan interesante artículo.
    Un cordial saludo.

    • Hola Jesús,
      siempre nos explicas cosas de lo más curiosas y te lo agradezco. Supongo que en nuestros tiempos y con las nuevas tecnologías, hemos pasado de las gaviotas, delfines y elefantes a los drones, aviones teledirigidos y satélites. Bueno, supongo que así no sufrirán más animales por este motivo…en algo habremos evolucionado.
      Un saludo también para ti.

  12. lo desconocía totalmente, pero es evidente que cualquier idea por descabellada en aquellos tiempos entre los bandos no nos debe sorprender

  13. Siempre dispuesto a deleitarnos con tus presencias originales; el tono de la de hoy en nada lleva al deleite, pero sí a conocimientos concretos… ¡Crueles, crueles los vientos de las guerras!
    Mi saludo y buen abrazo, FJ.

    • Hola Al,
      puedo comprobar que hoy elegiste para leer unos temas bastantes “guerreros” entre los elefantes y los perros… Espero no haberte sobresaltado demasiado y prometo que en futuros posts encontrarás mejor deleite (al menos no tan “agresivos”). ¡Ja, ja, ja!
      Un fuerte abrazo

      • Hola, Francisco; todo ha sucedido por la suerte de la lectura atrasada. Sobresalto no, pero las curiosidades que abastecen el conocer son atractivas. Sobresalto fue descubrir que el hombre, hace miles de años, inventó grandes suertes de la guerra moderna: infestar la flechas en los detritus de cadáveres para producir heridas mortales, por ejemplo… Pero de eso mejor has de saber tú.
        Estaremos, empero, más relajados con los temas menos agresivos. 🙂
        Muchas gracias. Fuerte abrazo.

  14. Es el tercer intento de publicar una nota, he cambiado lo de blog por correo. Pero ahora, como no sé si me tirará o no. No comento ni hablo de los perros adiestrados en el campo de Jibraltar para escapar de los carabineros con alforjas, con minas, pero si con contrabando.
    Saludos

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  16. Pingback: El Escuadrón 731 del Ejército Imperial Japonés | franciscojaviertostado.com

  17. Usar animales para la guerra viene desde hace mucho tiempo atrás. Si bien la efectividad de estos cánidos no fue la esperada sembró terror en los alemanes. Si mataban a todo perro que vieran resultó como arma psicológica.

    El craso error de los rusos no fue usar sus tanques para que practiquen, sino el combustible que usaban. Ellos, si no me equivoco, usaban algo parecido a la nafta y los alemanes diesel. El perro, como usa su olfato, se dirigía hacia donde fue entrenado y en consecuencia volaban los blindados rusos.

    Por suerte dejaron de usar a los perros. A veces me entristezco un poco porque eran seres que “luchaban” una “guerra ajena”, pero así actúa la mente humana cuando necesita soluciones rápidas en tiempos de guerra. (ahora que lo leo me parece extraño hablar de animales como humanos)

    ¡Saludos!

    • Hola Nahuel,
      algunos animales son más “humanos” que los propios humanos. Dejando el uso de estos caninos para el fin bélico, los experimentos de Pavlov fueron trascendentales para el posterior desarrollo de las terapias de conducta. Es una lástima que siempre existan personas que piensen en utilizar estos avances de la ciencia para algo tan cruel y alejado de su verdadero fin.
      Un saludo y gracias por leerlo y comentarlo.

  18. Interesante y brutal, a un tiempo. Claro está que se dice que “en la guerra todo está permitido”. Indudablemente, ¿qué podemos esperar de la más abyecta de las conductas humanas, entronizada a la altura de las naciones? Interesante aportación, con el añadido de la figura del INSIGNE PAVLOV, del que muchos han oido mencionar, pero que pocos han comprendido la gran importancia de sus resultantes.

    • Hola Fran,
      esta es una muestra más de las muchas atrocidades que se cometen durante las guerras aunque por desgracia no son exclusivas de estas. Pavlov fue un gran científico hasta el mismo día de su muerte, metódico y riguroso, y aunque en desacuerdo con la política de Stalin, le tocó vivir ese período de la Historia.
      Un saludo

  19. ¿ Es que los perros de Pavlov van de un lado a otro haciendo las cosas mecánica y automáticamente semejando hombres ? Parecemos algo menos que un peón, pieza de ajedrez dentro de ese tablero gigante que alguien mueve. ¿ De dónde viene ese aceite con el que nos lubrican ? Como perros, sin entender ni saber lo que hacen, nos empujan según ciclos cambiantes de las eternas cosas. ¿ Por qué los comportamientos humanos son más complejos y predecibles que un sistema de reflejos condicionales ? El perro obedece sin saber el mal que hace, obedeciendo. El hombre, es más dócil, sólo agacha la cabeza, sabiendo lo que hace. Es terrible, cuando se enfrentan dos perros, condicionados para la lucha…. Pelean, por subsistir. Los hombres, se pelean defendiendo intereses, de otros, reflexionando, sin olvidar sus neurosis… condicionados, conciencias huecas. Gracias, FJ, por recordar que oír sonar campanas es señal inconfundible de que se nos cae la baba por la que sigue cayendo. Un abrazo, reflexivo.

    • Hola Marimbeta,
      todos estamos condicionados de una manera u otra por una causa interna o externa a nosotros mismos. Todos nuestros actos, incluso el más insignificante, tiene un fin y es esta voluntad, ejecutada conscientemente gracias a la inteligencia, la que nos diferencia de los animales aunque la moralidad que desencadena en ocasiones es oscura y malvada en el ser humano.
      Otro abrazo con moralidad positiva.

  20. Hola, Francisco Javier. Leyendo entradas como la tuya uno no puede evitar preguntarse quienes son realmente los animales racionales y quienes los irracionales. Tu artículo, como de costumbre, impecable, ameno e instructivo. Un placer leerte. Saludos cordiales.

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