Las parteras aztecas

Chalchiuhtlicue. Museo Nacional de Antropología. México. Haz clic en la imagen para ampliarla.

En anteriores posts hablamos sobre los cuidados que se realizaban durante el embarazo y el parto en el Antiguo Egipto y en Roma.  Hoy descubriremos cómo de avanzada era la civilización azteca en este aspecto ya que practicaban una medicina que nos puede llegar a sorprender incluso en la actualidad. Muestra de ello la encontramos en las obras de fray Bernardino de Sahagún (1540-1585)  Códice Florentino y en la Historia General de las Cosas de Nueva España.

Según los aztecas los niños venían del último de los cielos, el décimo tercero, donde permanecían hasta que los dioses les colocaban una “piedra preciosa y una pluma rica, que es la criatura, en el vientre de su madre”. Por tanto, que un embarazo y un parto se desarrollaran bien dependía solo de los dioses, y para que así fuera se invocaba a la patrona de los partos, Chalchiuhtlicue “la de la falda de jade”. Otras muestras de la importancia que concedían a los dioses las encontramos en el caso de los eclipses. Los consideraban una amenaza para los embarazos al pensar que los bebés se convertirían en “unos monstruos de la oscuridad que se comían a los hombres” (tzitzimines). Para evitarlo, las embarazadas no debían salir de casa y se les hacía poner en la boca una piedra de obsidiana.

Pero no todo lo dejaban en manos de estas divinidades sino que además de invocar a los dioses existía la figura de la partera (tlamatlquiticitl) que visitaba con regularidad la casa de la futura madre haciéndole una especie de “cursillo prenatal” en el que la examinaba y aconsejaba sobre diferentes aspectos como la alimentación, no cargar peso, no darse baños demasiado calientes y mantener relaciones sexuales hasta el séptimo mes de embarazo aunque… “templadamente, porque si del todo se abstuviese del acto carnal la criatura saldría enferma y de pocas fuerzas”.

Con el embarazo avanzado dicha partera valoraría la posición fetal y si comprobaba alguna anomalía “metía en el baño a la moza preñada y la palpaba con las manos el vientre, para enderezar la criatura si por ventura estaba mal puesta. Y volvíala de una parte a otra”.

Cuando preveían que el parto no tardaría en producirse la partera acompañaba a la mujer para prepararla y vigilar que todo transcurriera según lo previsto. En ese tiempo limpiaban la habitación acondicionándola para el alumbramiento y si era primeriza buscaban a un familiar que ayudara en las tareas de la casa.

Cuanto se producía el nacimiento preparaban un baño de vapor (temazcal) con una leña que no desprendiera humo, y con plantas aromáticas que le ayudaran a relajarse. Para aliviar los dolores de parto le administraban una infusión preparada con una hierba conocida como cioapatli, que le ayudaría en los pujos, y si no dilataba le daban medio dedo de la cola de un animal llamado tlacuatzin.

Cihuacóatl, diosa de los partos. Museo Nacional Antropología.

Para dar a luz se ponían en la posición más fisiológica para ello, de cuclillas, y la partera se colocaba detrás, sujetándola. Al recién nacido le recibían con dulces palabras como dándole la bienvenida al mundo y a continuación limpiaban a la madre llevándola de nuevo al temazcal, cuyas plantas aromáticas le ayudarían a liberar las toxinas del cuerpo, la relajarían y favorecería la subida de leche.

La importante función de la partera no acababa aquí pues permanecería en el domicilio de la madre cuatro días más para cuidarla y vigilar algo que era vital, la lactancia materna. Su importancia radica en que el destete no se producía hasta los dos años o más no disponiendo de ningún animal cuya leche pudiera sustituirla, siendo la leche materna fundamental para el buen crecimiento del niño.

La placenta y el cordón umbilical no se tiraban sin más, sino que se utilizarían para otro rito muy importante. La placenta se enterraba en casa y el cordón se dejaba secar. Si el recién nacido era niño, se lo entregarían a un guerrero para que lo enterrara en suelo enemigo para así infundir valor al futuro guerrero. Si por el contrario era una niña, se enterraba junto al fuego del hogar para que fuera una buena esposa y madre. La sociedad azteca era principalmente guerrera y no se concebía otra misión para el hombre que la de batallar.

Al igual que en otras civilizaciones y épocas,  el momento de elegir el nombre del recién nacido era muy importante. Se acudía a un sacerdote experto que consultaría el libro de los destinos (Tonalamatl) cuál será el nombre más adecuado y el día más propicio para ponérselo, ya que marcaría su buena o mala ventura. Consideraban que el parto durante los últimos cinco días del año era signo de mal pronóstico y para contrarrestarlo no les ponían nombre hasta transcurrido un tiempo después.

Resumiendo, para la civilización azteca tanto el embarazo como el parto eran controlados por las manos expertas de la matrona y aunque confiaban en sus dioses, lo hacían mucho más en estas.

Un ensayo:

La mujer azteca. Mª J. Rodriguez. UAEM, México, 2000.

Para saber más:

Museo Nacional de Antropología (México)

Links fotos:

JPG – Museo de Antropologia; Madman2001; Moisés Silva Lima

Información basada en un artículo de Isabel Bueno (Doctora en Historia) de N.G. Historia nº 96 pág 28-31.

46 comentarios en “Las parteras aztecas

  1. Esta descripción demuestra el grado de desarrollo de los Aztecas. A propósito te comento sobre otras costumbres de parto para mi gusto menos ‘desarrolladas’, de una tribu indígena en el norte de Colombia. Cuando siente que le vienen los dolores del parto la mujer va sola al río y ella misma se atiende hasta que nace el bebé. Con una piedra filosa ella misma corta el cordón. Después, cuando regresa a casa con el recién nacido, el marido, el padre del hijo, se acuesta en una hamaca a descansar durante dos semanas.

    • Hola Amira,
      gracias por compartirlo. Este hecho me recuerda también lo que hacían los pueblos bárbaros del norte de Hispania, los astures y cantabros. Diríamos que eran el último reducto en rendirse a los romanos cuando “por fin” terminaron de conquistar toda la Hispania en el siglo I a. C., con el emperador Augusto a la cabeza. Las mujeres trabajaban en el campo hasta el mismo día del parto y después de parir (ellas solas) el marido (que se dedicaba a su instrucción guerrera diaria) realizaba la “covada”, que consistía en dormir el padre con el recién nacido para reafirmar el papel o la legitimidad del padre. Se suele asociar con sociedades matriarcales practicada por algunos pueblos de América del Sur y Nueva Guinea, aunque también en algunos de Europa.
      Un saludo fraternal 😉

  2. Sabes Francisco, en estos momentos estoy buscando información sobre las Doulas y las paramanas y su papel. En la medida de lo posible volver a nuestros ancestros y retomar ese vínculo entre la matrona y la futura madre que informa y cuida para que todo esté en armonía. Gracias por esta maravillosa entrada. Un abrazo fuerte.

    • Hola Cristina,
      pues me alegra la coincidencia. Las matronas han tenido (y tienen) una función fundamental en el control del embarazo y del parto. Ten presente que el momento del nacimiento, el tener un hijo sano y fuerte (fundamental en muchas sociedades antiguas para la superviviencia del mismo pueblo) era el acontecimiento más importante de la mujer.
      Otro gran abrazo.

  3. Las culturas precolombinas son apasionantes, como apasionante es la muestra de sabiduría y sentido común que expones de forma magistral, Francisco.
    Por cierto, las obras de los “Historiadores de Indias”, como Sahagún y tantos otros, bastante desconocidas -en mi opinión- nos ofrecen interesantes fuentes de información para la historia de la medicina.
    ¡Un abrazo!

    • Hola Paco,
      sin duda nos podrías explicar muchas cosas interesantes sobre estas obras y te animo a que prepares un post en tu blog sobre ello pues seguro que disfrutaríamos y aprenderíamos mucho de él. Estos Historiadores de Indias escribieron sus obras entre los siglos XVI a XVIII, relatando la conquista del territorio americano, en general, con gran tinte ideológico. Si no estoy equivocado, el primer escrito lo encontramos en 1493 en una carta dirigida a los Reyes Católicos que hacía alusión a los pobladores que encontró Colón en esas tierras. Muchos los describieron como salvajes pero fray Bartolomé de las Casas, que acompañó a Colón en su segundo viaje, los describió como “dulces y mansos” mientras que a los españoles los trata de codiciosos y crueles. Esto da para muchos temas, ¿no crees?
      Otro gran abrazo.

  4. (Creo que es importante aclarar que quien escribe este blog, es médico -alguna gente, como yo, no lee los perfiles-)

    En un documental que vi hace poco argumentaron que los chinos descubrieron América unos años antes que Colón. Es muy interesante saber que pasaban cosas en este continente antes que fuera “descubierto”. Para un argentino como yo esto es deslumbrante ya que hasta hace pocas décadas nos traía una cigüeña desde París.

    • Hola Jorge,
      yo, desde el otro lado del Mundo, desconozco por completo hasta que punto enseñan en las escuelas de allí, la Historia de América (y la de Europa), pero puedo asegurarte que aquí en España es nula su enseñanza. Por mi parte intentaré ir publicando algún artículo sobre ello, una Historia igual de apasionante que cualquier otra cultura.
      Un saludo y… no, los bebés no vienen de París, entre otras cosas porque en el viaje podría caerse más de uno desde allí arriba ¡Ja, ja, ja!

  5. Pues si que me sorprende Francisco, no sabía que los aztecas estuvieran tan avanzados en la ciencia del parto. Me llama mucho la atención sus creencias sobre los eclipses, que creo eran comunes en otros pueblos de Eurasia, y llamativo también, a la vez que tierno, es cómo dedicaban palabras dulces de bienvenida al recién nacido. Una gran civilización, y un gran artículo para explicarnos una parte de sus costumbres.
    Enhorabuena Francisco, y muchas gracias.
    Un cordial saludo.

    • Hola Jesús,
      mientras preparaba el post me llamó la atención que en los últimos días antes de producirse el parto preparaban todo en el domicilio para que estuviera bien acondicionado, ayudando (o haciendo que ayudaran) a la parturienta en las tareas domésticas. Otra cosa que captó mi interés fue que incluso durante el postparto se preocupaban de que todo transcurriera bien. Esto demuestra lo avanzados que eran en este tema, incluso más que en nuestras “modernas” sociedades, ya que esto podría considerarse un “lujo” más que una necesidad.
      Un saludo

  6. Hola Javier, como siempre muy bien documentado y ya sabes que me encanta cuando tratas algún tema relacionado con México.

    En efecto, tal como lo dices, los aztecas tenían una medicina muy avanzada, prueba de ello es el Códice de la Cruz Badiano, compendio de herbolaria y medicina aztecas, te paso un enlace, por si quieres echarle un vistazo, así como tus lectores, que veo que están interesados en el tema:

    https://2012profeciasmayasfindelmundo.wordpress.com/2014/04/03/codice-de-la-cruz-badiano-tratado-azteca-de-medicina-y-herbolaria/

    Te mando un abrazo

    • Hola Silvia,
      sin duda tu enlace es muy interesante y seguro que a más de uno le pueda servir para ampliar conocimiento en cuanto a la medicina tradicional azteca.
      Gracias por aportarlo y… abrazo recibido. 😉

  7. Dar a luz. El valle de México ha sido prolífico en religión. Politeísta. Muchos dioses presentes en diversas manifestaciones, pictóricas, escultóricas y cerámicas. Sus deidades regían el todo universal. Chalchiutlicue, esplendorosa diosa del agua de los ríos, lagunas y del mar, dice Eduardo Matos Moctezuma. Asociada a varios atributos de Tláloc, como a la fertilidad, la tormenta, el crecimiento de las plantas… a la nueva vida. Invocar a la diosa Cihuacóatl en los partos era como evitar cordones umbilicales para que no se enredaran al cuello. Pero en La Ventilla, en el conjunto Plaza de los Glifos, aparece un personaje semidesnudo y descalzo, con tocado en la cabeza y, en su mano derecha, un punzón con el que perfora su miembro viril, del que manan gotas de sangre. En su espalda se ve una olla y, debajo de ella, plantas de maguey, lo que significa indudablemente un rito de auto sacrificio relacionado con la fertilidad. Parece que este personaje es un hombre de pueblo, pero lo destacable es que está practicando el autosacrificio. Gracias, FJ, sentí estar en Teotihuacán, en esas ceremonias rituales. Un abrazo, ceremonioso.

    • Hola marimbeta,
      gracias a ti por esta detallada y curiosa descripción que seguro dará que pensar a más de uno. Yo no he estado en La Ventilla pero me has dado un motivo más para conocerlo en persona.
      Otro abrazo y gracias por enriquecer siempre con tus comentarios este blog.

  8. actualmente aun te encuentras con parteras que da la infusion de hiervas que favorecen la calidad de las contracciones para el parto, y en el puerperio inmediato, se hace baños de temazcal con ruda romero albahaca que con contrictores lo que favorece la involucion dela matriz y la recuperacionde los tejidos, se usa la jarilla y batidos de alfalfa paara la produccion de la leche.

    • Hola Maria Luisa,
      me imagino que en muchos lugares del mundo, sobre todo rurales donde la asistencia médica es todavía escasa y con escasos medios, se sigue utilizando esta medicina tradicional. Lo que sorprende es el hecho de que cientos de años antes ya se conocieran las propiedades de cada una de estas plantas y sustancias y su adecuada indicación.
      Un saludo

  9. Fabuloso en todos los sentidos. Es algo sorprendente que los aztecas supieran tanto en cientos de cosas, una de ellas es todo lo que nos has comunicado. Hoy en día -y tu mejor que la mayoría de nosotros sabes sobre los partos- muchos mèdicos no les dan mucha importancia el traer un bebe al mundo,y tanto para la madre como para el bebé, no deja de ser un trauma en nuestra vida algunos con final feliz oros -como a mi- lo hizo casi a estilo carnicero.

    Hace bastantes alos vi una película se titulaba MORE, gran dcumental, que una parte lo dedicaba al parto de una tribu de America del Sur .no recuerdo cual, que tal como dices de los astures y otras partes, la mujer se levantaba y marchaba a trabajar al monte y el hombre se tumbaba en la hamaca con el bebe…
    Sigue ilustrándonos Francisco,
    Un abrazo,

    • Hola Rosa,
      el hecho de parir ha sido algo exclusivo de las mujeres, de mujeres y por mujeres. Desde siempre, el oficio de comadrón era desconocido pues eran las mujeres las que se dedicaban a ello, y solo llamaban al médico (un hombre) cuando se presentaban dificultades en el parto, normalmente para realizar la temida cesárea. La discusión sobre si los hombres debían o no dedicarse a “partear” será en la Francia del siglo XVI cuando se presenta una fuerte polémica sobre esta cuestión. Será a partir de entonces cuando aparece el misterioso instrumento que, bien usado, tantas vidas de recién nacidos ha salvado, el fórceps obstétrico. Tengo un post en el blog que trato este tema, lo puedes encontrar haciendo la búsqueda del título “¿Parteros y comadrones…?”.
      Otro abrazo

  10. Mi abuela paterna -indígena- tuvo 17 hijos, ninguno en cama de hospital. Paría donde cayera y se pudiera -se dedicaba al corte de café-, deambulando de un sitio a otro. Los tuvo a las orillas de los caminos, en las fincas al amparo de algún árbol, en las márgenes de ríos, sobre un petate-si bien le iba- . Ninguno se le murió. Ella falleció a los 104 años. Mujer excepcional Doña Isabel García Castañeda.
    Mi madre me parió con ayuda de una partera indígena, quien la ató de las muñecas de las manos, colgándola, arrodillada; luego su baño en el temazcal, su caldo de pollo y su atole de masa.

    Saludos desde México.

    • Hola Oscar,
      me imagino que tu familia vive en el medio rural pero por lo que explicas podemos comprobar como todavía aún se sigue practicando esta medicina. No obstante, permíteme decir (por la parte que me toca) que durante el embarazo y el parto las complicaciones pueden surgir en cualquier momento, es por ello que siempre que las circunstancias lo permitan, se ha de tener un centro obstétrico cercano para poder actuar con celeridad ante el imprevisto, pero también entiendo que esto no siempre es posible. 😉
      Gracias por compartirla con todos y un saludo.

  11. Es curioso el contraste entre esas creencias, que a mí y con perdón me suenan bastante estúpidas, y el más que decente trabajo de esas matronas, evidentemente era un “vale, los niños los traen los dioses pero por si acaso vamos a fiarnos más de las personas”.

    Abrazos.

    • Hola Dess,
      creo que hay que valorarlo siempre en el contexto de medios rurales o sin medios sanitarios adecuados. En la antigüedad o en civilizaciones o lugares de hoy en día donde no disponen ni de profesionales sanitarios ni del transporte adecuado en caso de urgencia, ya es mucho que exista (y confíen) en la figura de una matrona (si es que pueden contar con una, claro).
      Un abrazo

  12. Hola Francisco , muy interesante el tema… me llamo la atención lo siguiente. ” Consideraban que el parto durante los últimos cinco días del año era signo de mal pronóstico…” Mi nacimiento es el 31 de diciembre : (

    • Hola Susana,
      creo que no deberías preocuparte… ¡Ja, ja, ja! De todas formas y si te sirve de consuelo, el mío es el 27 de diciembre.
      Un saludo entre capricornios y gracias por animarte a dejar el comentario.

  13. jajajajaja… Gracias por el consuelo hermano capricornio, compañero de infortunios , pues ya que se puede hacer : (

    Descubriendo lo fascinante de tu espacio… me dormí hasta las 3:00 am, no podía parar de leer… soy vagabunda de las noche y amiga de las pléyades…me encantan los gatos, (tengo uno de nombre “pacquio”. : )

    ¡Feliz de estar aquí, un saludo desde Guadalajara, Jalisco !

  14. Pingback: El espéculo, el instrumento más odiado por las mujeres | franciscojaviertostado.com

  15. Pingback: Las Venus, símbolos de fecundidad | franciscojaviertostado.com

  16. Pingback: El espéculo, el instrumento más odiado por las mujeres ⋆ Scrivix

  17. Pingback: Las rastas del Marley | franciscojaviertostado.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s