Edward Curtis, el cazador de sombras

Edward Sheriff Curtis.

Nació en Wisconsin en 1868 y tras recorrer en varias ocasiones toda Norteamérica recogió las culturas milenarias de las tribus condenadas a su extinción. Sus fotografías son auténticas obras de arte tanto por su calidad como por ser testimonio único de la limpieza étnica de los indios en nombre del progreso del hombre blanco. Su trabajo hizo posible que muchas de las tribus actuales utilicen su material para redescubrir sus tradiciones, sus mitos, sus canciones y sus lenguas.

Todo empezó por una casualidad y un rescate en el monte Rainier donde ayudó a un grupo de científicos perdidos, entre ellos George Bird Grinnell, gran conocedor de los indios de las llanuras y Clint Hart Merriam, cofundador de la prestigiosa National Geographic Society. En agradecimiento, le invitaron a una expedición a Alaska en 1899 y un año después, Grinell, le propone acompañarle a las llanuras de Montana para inmortalizar una ceremonia sagrada para los indios, la danza del Sol. Hasta entonces había fotografiado pequeños grupos dispersos de indios pero esta era una oportunidad única al ser excepcional hacerlo en un campamento con más de doscientos tipis. Durante cinco días tuvo contacto directo con una de las pocas tribus supervivientes en ese tiempo.

Wyemah. Haz clic en la imagen para ampliarla.

Princesa Angeline ( Duwamish ) en 1896.

Hijo del Desierto. Navajo, 1907.

Tras la guerra civil entre el Norte unionista y el Sur confederado (1861-1865) el problema indio se agravó. Los colonos presionaban sobre el territorio sioux de Fort Laramie obligando al jefe Nube Roja a rebelarse, firmando en 1868 un tratado por el que se delimitaba la Gran Reserva Siux. La expansión del tendido del ferrocarril ( 1863-1869) propició la llegada de colonos. El exterminio de los bisontes, primero para alimentar a los obreros del ferrocarril y después para obtener carne y pieles, aceleró la destrucción de la cultura india ya que su vida material y espiritual descansaba en estos animales. De 60 millones de ejemplares a mediados del siglo XIX, se pasaron a menos de mil en 1883, teniendo a William Frederick Cody uno de sus mayores cazadores (valiéndole el apodo de Buffalo Bill). Con la rendición del jefe apache Gerónimo en 1886 la conquista del Oeste llegaba a su fin.

Courier Litografía Company.

En el año 1900 muchas lenguas y costumbres indias se perdieron por el avance del hombre blanco quedando no más de 237.000 indios en toda Norteamérica de un total de diez millones que eran cuando llegaron los europeos. Las fotografías que capturó tuvieron gran éxito, decidiendo entonces que se dedicaría el resto de su vida a fotografiar todas las tribus indias para capturar su “esencia” antes de su completa desaparición.

Inicia su aventura en el suroeste, tierra de los indios hopis, pero está decidido a buscar a los supervivientes de otras tribus como los navahos, apaches, mohaves… dispersos por toda Norteamérica. Pero su esfuerzo corría el riesgo de ser inútil al no poder hacer frente a los gastos. Dilapidó todos sus ahorros, 25.000 dólares (equivalentes a 375.000 de nuestros euros), y si no encontraba a alguien que le subvencionara su proyecto, este desaparecería. Fue entonces que apareció en escena el banquero y empresario de New York, J. P. Morgan, uno de los hombres más ricos del mundo y gran coleccionista, convirtiéndose en su mecenas aunque no deja de ser irónico que uno de sus negocios, el ferrocarril, sería uno de los causantes en la desaparición de los indios.

Con cada viejo o vieja que muere, muere alguna tradición, algún conocimiento que no posee nadie más. Es por eso que hay que recoger la información ahora mismo, en beneficio de las futuras generaciones, respetando su modo de vida.  Si no se hace, la oportunidad se perderá para siempre. 

Durante los siguientes años va completando su obra viajando por todo el país y convirtiéndose en la máxima autoridad del país sobre los indios. Reúne en veinte volúmenes, textos y fotografías de 80 tribus, 10.000 canciones tradicionales, 40.000 negativos fotográficos de retratos y escenas de su vida, y el vocabulario de 75 lenguas y dialectos.

En  1926 se traslada a Oklahoma donde se encuentran una cuarta parte de todos los indios del país. La extinción de toda una cultura ya es un hecho. Curtis tiene 59 años y se encuentra arruinado, divorciado y cansado después de treinta años de viajes cruzando el país 125 veces. Su última obra la acaba en 1929, justo antes de la Gran Depresión, pasando al olvido después. Vive míseramente hasta el día de su muerte en 1952.

Madre Hopi, 1922.

En el año 2010 se llegó a pagar por un fotograbado suyo 169.000 dólares, y 1,8 millones por una de sus colecciones, estimándose el coste total de su magna obra de más de 50 millones de euros.

Para saber más:

Los indios de Norteamérica. Las carpetas completas. Ed. Colònia: Taschen, 2003.

Su obra completa

Información basada en un artículo de Álex Novials y Javier Laviña, en Sàpiens, nº 145.

Links fotos:

Edward S. Curtis (I); Edward S. Curtis (II); digital Biblioteca colecciones; Wikimedia; Northwestern University Library(I); Edward S. Curtis (III)Northwestern University Library

66 comentarios en “Edward Curtis, el cazador de sombras

  1. Pingback: Edward Curtis, el cazador de sombras | FRANKYSPOILER´SCRT

  2. Desde que te descubrí me sigue sorprendiendo tu capacidad de variar de temas, y en todos ellos , encontrar detalles nuevos así como hallar personajes ideas y culturas interesantes.
    Gracias

    • Hola Maite,
      mi intención es hablar siempre de cualquier tema relacionado con la Historia (ya sabes que con especial dedicación a la Medicina) sin centrarme demasiado en una época ni civilización en concreto. Creo que todos pueden ser igualmente interesantes y el de hoy puede ser muestra de ello. Edward Curtis no es un personaje conocido por muchos pero bien merece serlo.
      Un abrazo y gracias a ti.

  3. Buenos días Francisco,
    gran elección, grandes fotos, grand personaje y mejor aún la historia que los acompaña. La verdad es que no conocía a Curtis, pero algunas de sus fotos las recuerdo de una exposición a la que acudí, hace ya muchos años, al museo de una reserva india en Nuevo México. Lo que más me llama la atención de su trabajo es el cómo consiguió que sus modelos posaran con tanta naturalidad, a la vez que expresaban tanto sentimiento.
    Curtis bien merece un recuerdo en este blog, y le has hecho el honor.
    Muchas gracias y enhorabuena por tan interesante post.

    • Hola Jesús,
      a diferencia de Curtis, su obra sí que es más conocida por todos. En más de una ocasión hemos visto sus fotografías y sin duda no dejan indiferente a nadie, ni por la manera de captar esos rostros ni por la cultura ya desaparecida que representan.
      Un abrazo

  4. Pingback: Edward Curtis, el cazador de sombras

  5. Es una manera muy interessante de ver la historia de los indios por tua mensage,
    ahora se empezo a cmabiar las mentes e la manera donde la gente puede imaginar la vida de los indias, mismo nel cinema desde estes ultimas 30 años cambio un poco, porque ya no presentan los indians como personajes selvagens, pero como personas que tienen que viver con eses invadores “americanos” que les vienen a tirar sus terras, su modo de vida y mas otras cosas. En 2005 fue visitar un museo en Washington que é especializado en la cultura indio-americana , ya és una manera de reconocer un poco mas la historia dessa poblacion.
    Las fotos por Curtis son muy bonitas .

  6. Sobre el tema de los nativos americanos,8 años atrás sabia bastante por haber colaborado en una página de un amigo de Valencia, le traducia textos del inglés, te aconsejo que la visites http://www.inoxidables.net/nacionesindias/cronos.htm hay muchísimas cosas, pero de repente, desconozco el motivo, este amigo desapareció -como te lo digo- pero la página se mantiene, una vez me dijo que tenia otro amigo que pasara lo que pasara él siempre la mantendría “viva”, . Los horrores que hicieron, los españoles los primeros, media Europa con los nativos de Américaa del Sur y Norte, es de lamentar.
    Me agrada que hayas escrito este post. Abrazos,

    • Hola Rosa,
      gracias por el enlace, muy detallado, sin duda lo aconsejo a quien quiera saber más detalles y fechas así como la situación de esas naciones indias previa al inicio de la guerra de Secesión.
      Un abrazo

  7. Tuve la suerte de que hace años me regalaran el libro de fotografías de Curtis desde luego unas fotos impresionantes pero siempre tuve la sensación que lo que Curtis fotografió fue el fin de una forma de vida y el fin de la libertad de una raza comprometida con su entorno.

  8. Hala Francisco
    Otro personaje que me descubres, este me parece ” utilizado” para dejar constancia de los pobladores nativos norteamericanos,la conciencia de su exterminio era evidente.
    Excelente post, g. B
    Abrazo.

  9. Comprometidos con la vida, aunque “i am goin to dessapair…”; parecía decir el Bisonte, corriendo, huyendo buscando el futuro, no pensando ideas, pensando la existencia mirando al progreso amenazante diciendo “I am coming…”. ¿ Es un susto interminable la vida ? Generalmente, todos los pueblos son amantes de la libertad. Hay culturas ancestrales, culturas libertadoras… sojuzgadas por el progreso robando identidad. Ahora y siempre, la práctica de libertad sólo puede encontrar expresión en esa sociedad sabedora y conocedora de su propio destino histórico. Hacer prevalecer la verdad del opresor es manipular la conciencia del oprimido. Pobres Bisontes, corriendo de aquí para allá y de allá para acá. Haciendo de la vida historia. Pasando de lo biológico a lo biográfico decía Ortega, construyendo la conciencia humana, que decide su futuro, sin extinguirse como Búfalos. Gracias FJ, por recordar la importancia de aprender a escribir nuestras propias vidas, sin opresiones. Un abrazo afectivo tradicional, que respeta nuestros modos de vida.

    • Hola Marimbeta,
      el Bisonte lo era todo, representaba la Tierra, la totalidad. Se alimentaban de su carne, de sus pieles se proveían de ropa, de sus huesos y tendones herramientas para la supervivencia y de las pezuñas, pegamento. Según los Sioux y otros indios de América del Norte, cuando se creó el mundo se colocó un Bisonte en el Noroeste para retener al mar. Sus cuatro patas representaban las cuatro edades del ciclo terrenal y decían que cada año ese Bisonte perdía un pelo, y cuando los perdiera todos, el mundo se acabaría. Ellos decían, y con razón, que el Bisonte estaba practicamente pelado y solo le quedaba un pie. ¡Qué sabios eran! Por cierto, el Bisonte también era un animal sagrado mucho tiempo antes, en España está representado en la Capilla Sixtina de las pinturas paleolíticas, en Altamira (Cantabria).

      Me ha dejado pensativo el pensamiento de Ortega y Gasset “pasando de lo biológico a lo biográfico”. Realmente la única vida accesible, la única que puedo conocer en rigor es la mía misma. ¡Qué sabio era también el profesor!
      Te mando otro abrazo, mi real y biográfico abrazo.

      • Los indios andinos sobrevivieron muchos siglos con las proteínas de los camélidos, llamas, guanacos, cuando llegaron los españoles fueron diezmados progresivamente y expulsados de sus territorios. Por suerte, muchos pueblos originarios como los mapuches, han conservado y transmitido sus ancestrales costumbres, y muchos descendientes hoy mas que nuca antes, estamos orgullosos de esta herencia.

  10. Debiera haber hecho yo un fotograbado mío, por si acaso algún día. Bromas aparte, ya sabes, Francisco Javier, una lección más que en viernes, es aún más de agradecer.

    • Hola Enrique,
      no digas esas cosas, si hay algo que nos sobra en nuestros tiempos son las fotografías. Pienso que cuando nos “marchemos” lo importante será lo que dejemos a nuestros seres queridos y más cercanos. Lo demás no importará tanto.
      Un abrazo

  11. Permíteme que te felicite, nuevamente, Francisco Javier, antes que nada y en primer lugar. Pero TE RUEGO que me permitas puntualizar, eh Honor a la verdad, y para deslindar cuestiones lacerantes, que EL EXTERMINO DEL INDIO NORTEAMERICANO, LO FUE A MANOS, PRINCIPALMENTE, DE LOS COLONOS INGLESES ESTABLECIDOS EN AQUELLAS LATITUDES, amén de otros europeos que les “ayudaron” en la siniestra tarea.

  12. Tremenda paradoja la de P.J. Morgan financiando a Curtis, aunque ya lo he visto aquí en mi país también, banqueros que nadan en la opulencia se las dan de mecenas. Otra incongruencia de la vida injusta es que Curtis muera en la miseria después de su labor, y solo en años recientes su obra se le de mas valor.
    Excelente post Francisco, feliz fin de semana.

  13. Me ha encantado el post, en tu línea habitual, describes con detallada certeza, objetividad y precisión una época crucial para el avance del capitalismo y el nacimiento de la potencia más hegemónica del mundo, EEUU.
    Brillantes y bellas fotos de la cultura india, como acompañamiento al análisis material de la casi extinción de una cultura milenaria, al menos, tal como era en su génesis. Triste, por lo demás, que grupos de hombres llamados “civilizados” acaben con otros, pero así se sucede la lucha histórica en el auge de los imperios
    Un abrazo cordial

    (post-data): Líos de tiempo en las dos anteriores semanas me han dificultado la lectura de tus últimos artículos, pero prometo ir poniéndome al día, jeje 😉 ¡Ya tenía ganas de volver!

    • Hola Ítaca,
      ¿y quién era el civilizado en esta ocasión? ¿El hombre blanco? ¡No, no! Es imposible que una civilización que quiera destruir otra pueda considerarse “civilizada”.
      Abrazos y si tienes tiempo te invito a que mires los artículos anteriores más recientes hay alguno muy… divertido ¡ja, ja, ja!

  14. Impresionante entrada, Francisco Javier. Claro, es que me tocas mi tema preferido. Conocía alguna foto de Curtis, pero desconocía la página donde se muestra toda su obra, me parece fascinante, y las fotos maravillosas, increibles para la época de la que hablamos, con las dificultados que entonces había de cámaras y material para realizar las fotos y sobre todo, poder revelarlas, que era el mayor problema que había entonces, por eso cargaban con el laboratorio a cuestas, para procesar los negativos y positivos. No la he visto toda, pero ten por seguro que poco a poco lo haré y me dejaré este enlace grabado para tenerlo siempre a mano.
    Si te das cuenta, casi siempre pasa lo mismo. La gente que se dedica a cosas culturales, da igual que sea pintura, escritura, fotografía, música, o lo que sea, no son valorados, necesitan de mecenas para mantenerse y mueren pobres, arruinados y olvidados, y no es hasta después de muchos años, siglos en algunos caso, que su obra, su labor, no es reconocida. Por esto mismo esa gente tiene más merito, por creer en su proyecto, por no abandonar solo en un intento.
    Hay a tanta gente que hay que reconocer y que ni tan siquiera conocemos…
    Me ha gustado mucho esta entrada. Mis felicitaciones por ello.
    Un abrazo

    • Hola Juan Ignacio,
      me alegra que el tema te resultara especialmente interesante, yo opino igual que tú y espero que muchas de las personas que lo leyeran lo consideren así. Curtis sin duda tuvo mucho valor y osadía. Consciente de la desaparición de esa cultura optó por elegir el camino difícil hasta sus últimas consecuencias. Abrazos y buen fin de semana.

  15. Hola Francisco, como etnóloga adoré tu post.

    Ahora sí te llamo por tu primer nombre porque es día de tu santo (en México todavía es 4 de octubre) y quiero felicitarte y mandarte un abrazo doble

  16. Me encantó éste post. Lo que no pude es entrar a ver las fotos que indicas, y lo lamento muchísimo. Lo intenté varias veces.
    Un abrazo y hasta pronto.

    • Hola Stella,
      he comprobado el enlace que dejé al final del post “Su obra completa” y no me indica ningún error. No sé, igual es alguna cosa de la “dichosa” informática como bloqueos de páginas y eso… Me sabe mal.
      Abrazos.

  17. Pingback: Edward Curtis, el cazador de sombras | franciscojaviertostado.com | marialulg

  18. Otro tema del que no tenía ni la más remota idea. No conocía siquiera su existencia. Y Edwar Curtis fue sin duda uno de los héroes de aquella época en USA.
    Gracias por descubrirlo también para mí, Francisco Javier.

  19. Pingback: Billy, un Niño nada inocente | franciscojaviertostado.com

  20. Qué fotos tan bellas, gracias por compartirlas. Definitivamente Curtis ha sabido captar la esencia del nativo americano. Lástima que su obra no haya sido reconocida en su momento, como le sucedió a muchos artistas.
    Soy gran admiradora de la cultura nativo americana, así que inspirado en este post, volveré a publicar uno que hice al respecto, (aunque me esté delatando ahorita) 😉
    Que tengas una linda semana Francisco Javier.

  21. Pingback: Sabiduría de los ancestros nativo americanos | Renacer y Despertar

  22. Pingback: Caballo Loco versus los cuatro rocosos presidentes | franciscojaviertostado.com

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