Giovanni Battista y el descubrimiento de Abu Simbel

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Artista, aventurero ilustre pero singular a la vez. Giovanni Battista Belzoni (1778-1823) hijo de un barbero, nace en Padua (Italia). Su altura -medía dos metros de altura- y su fuerte complexión hicieron que para subsistir realizara exhibiciones de fuerza en ferias y circos de Londres. En 1814 se casa con la intrépida Sarah  Bane, su inseparable mujer de aventuras, iniciando varias actuaciones por toda Europa. Será en Malta donde conocerá al agente del bajá de Egipto que le invitará al país que le cambiaría su vida a partir de ese momento, Egipto.

Belzoni, además de artista de circo era ingeniero y buscador de antigüedades, así que, con 37 años, recaló en Egipto, cambiando su trabajo de “Sansón Patagonio” como se le conocía artísticamente por el de “conseguidor” de antigüedades del cónsul británico Henry Salt.

Giovanni Battista Belzoni

Hasta entonces Europa desconocía la existencia de los templos de Abu Simbel. El primer occidental que se tiene constancia que los vio (sepultados en la arena) fue otro intrépido viajero suizo, Johann Ludwig Burckhardt, en 1813. Dos años después, coincidiendo en El Cairo con Henry Salt y Belzoni, les explicó la existencia de esos templos. Será a partir de entonces que realizaría tres viajes al Alto Egipto entre 1816 y 1818, enfrentándose a ladrones, enfermedades e intrigas que no evitaron que realizara sus fascinantes descubrimientos que darían el empuje definitivo a la egiptología. En Karnak recuperó la cabeza de un coloso en el Ramesseum, descubrió la tumba de Ai (sucesor de Tutankhamón), se llevó a Inglaterra un obelisco del Templo de Isis, en el Valle de los Reyes en Tebas descubrió la tumba de Seti I y encontró la entrada de la Pirámide de Kefrén.

El descubrimiento de Abu Simbel

En 1816, durante su segundo viaje por el Nilo, acompañado de su esposa, llegó al lugar indicado por Burckhardt. Allí pudo ver los templos sepultados por la arena y la estatua de un dios con cabeza de halcón. Pensó -acertadamente- que debajo se encontraría la puerta del templo. Trepó una colina de once metros de arena para calcular el esfuerzo que requeriría retirarla toda y solicitó después al jefe local los hombres necesarios para ello. Tras una dura negociación le prometió la mitad de los tesoros que encontrara (aunque esperaba que no se encontraría ninguno) y una paga de dos piastras diarias por hombre. Pero el primer problema que se encontró fue que ninguno quería trabajar para el hombre occidental. Tan obstinado como forzudo, Belzoni consiguió su propósito, pero a medida que avanzaban los días era más consciente de que se quedó corto en sus cálculos. Un día, los nubios le abandonaron cuando Sarah perdió la paciencia y sacó una pistola. Este hecho hizo que abandonaran temporalmente la misión para recoger más dinero en El Cairo y regresar en el verano siguiente. Tras entregarle más obsequios al jefe de la zona los trabajos se reanudaron.

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El 31 de julio descubrieron la entrada y cavaron un agujero lo suficientemente grande para que pudiera pasar una persona. Estaban preparados para entrar en un lugar en el que durante más de mil años había permanecido cerrado cuando sus obreros comenzaron a quejarse por sus salarios y su escasa comida. Mientras esto sucedía, el intérprete que les acompañaba, Giovanni Finati, se coló en el interior, percatándose el resto se apresuraron a seguirlo. Al entrar vieron la majestuosidad de su vestíbulo, con ocho gigantescas estatuas de Ramsés II y unas imágenes que en ese momento no reconocieron, la batalla de Qadesh, en la que el faraón vencía a los temidos hititas. Los capitanes británicos que le acompañaban se sentaron sobre la arena que cubría el interior para dibujar un plano de todo lo que estaban viendo. Después el nombre de Ramsés serviría a Champollion para descifrar la lectura de los jeroglíficos.

Algunos le pueden considerar como uno de esos exploradores que saquearon las maravillas que permanecían ocultas en Egipto, pero muchos otros le consideran el prototipo de aventurero de su tiempo. Murió en 1823 en la desembocadura del río Níger, haciendo que su leyenda perdurara para siempre.

Un libro:

Viajes por Egipto y Nubia, Giovanni Belzoni. Confluencias, Almería, 2012.

Película de El gran Belzoni (en inglés):

Para saber más:

Britishmuseum.org

Links fotos:

viatgesmanacoremky.net; ib205.tripod; arqueoblog

Información basada en un artículo de José Miguel Parra, egiptólogo y miembro del equipo del proyecto Djehuty.

53 comentarios en “Giovanni Battista y el descubrimiento de Abu Simbel

  1. Magnifíco! Tengo la impresión que me causó Abu Simbel guardada en mi mente, hay que estar allí para ver esta gran maravilla, los dos templos son más que dignos de visitar con sus estatuas, pinturas y relieves.. Estuve en Egipto hace 18 años… como me gustariá volver. He aprendido una cosa más, pues no tenía ni idea de Belzoni, una vez más… gracias. Un abarzo!

  2. F.J.Tostado,tu blok es lo mejor que he encontrado en internet.La informacion que nos llega a travez de el y sus relaciones nos ponen en contacto en forma clara con temas que nos introducen en lo subterraneo de la historia, y los enlaces con musica arte etc como dijo no se quien, ” alimento para los dioses” Gracias.
    Ana Israel

    • Hola Ana,
      me alegra que descubrieras el blog y te animaras a participar en esta comunidad. Espero que sigas encontrando interesante los artículos que voy publicando y te animo a que leas alguno antiguo pues si algo tiene la Historia es que no pierde ese interés aunque pase el tiempo. Gracias por tus palabras.
      Un saludo

  3. Excelente. Seguro que ya lo sabes, pero curiosamente, hoy empieza el curso de egiptología en la plataforma Coursera. Lo dan profesores de la UAB y en castellano…

    • Hola Jordi,
      interesante sin duda. Permíteme aprovechar para recomendar desde aquí el grupo de FB “Coursera Egiptología”, donde la calidad de las publicaciones hace que disfrutemos todos los apasionados del Antiguo Egipto.
      Un saludo

  4. En el principio, todo es permanentemente extraño… hasta que se descubre. Se diría, propiamente descomunal en ese hondo pensar, tan natural, como se quieren ver las cosas, después de tan enorme descubrimiento. Una maravilla, nada menos. ¿ Por qué se guardó con cauteloso celo tan valioso misterio ? A lo mejor sería porque de todos era des-conocido. Abu Simbel era como la noche, todo secreto, oscuro hasta que Giovanni Batista descubrió sus interrogaciones; hasta que Abu Simbel, como una madre, les abriera los ojos, después de vagar y caminar como loco, aromado y triste. Estaba enterrada guardada por muchos hombres quietos, bajo tierra, cuidándola… destapada. ¿ Volverán a enterrarla las enormes ventiscas de arena de los desiertos ? Parece que a ese misterio de todo, todavía le falta destapar, para que llegue a ser, llegando a los ojos de todos, tan cerca y, tan lejos. Algunos dicen que se disolverán las cosas encontradas en tinieblas antes de conocerlas los turistas. Gracias, FJ, mostrar esos tesoros fueron encontrados soterrados imaginando todo lo que falta por descubrir. Un abrazo, alumbrado, entre tanta oscuridad que aterra.

    • Hola marimbeta,
      ¡cuántos tesoros quedan por descubrir debajo de la arena del desierto! ¡Cuánta Historia por revelar! ¡Cuántas aventuras quedan por emprender! Quizás, las nuevas tecnologías quitarán parte de ese espíritu aventurero, de esa emoción, pero todo sea por aportar un poco más de luz en esa oscuridad.
      Un abrazo revelador.

  5. Francisco, esta super interesante tu web site, gracias por compartir tanto, estoy muy contento de haber encontrado este espacio!!!!!!! abrazo y éxito amigo.

    • Hola Luis Fernando,
      me alegra tenerte por aquí y que comentaras. Si tú estás contento yo lo estoy doblemente al comprobar que mis artículos interesan. Siempre intento tratar la Historia de la manera más objetiva y amena posible. Pero insisto, no soy ningún experto ni especialista en el tema solo un aficionado más como muchos otros que participan en esta comunidad.
      Otro abrazo para ti.

    • Hola Eduardo,
      Belzoni fue un pionero en su momento. Lo que quizás pueda sorprendernos es que no se enviaran a Egipto mucho antes expediciones desde Europa para descubrir todo lo que ocultaba el desierto.
      Saludos.

      • Hola!, yo puedo pensar que antes de la expedición de Napoleón Bonaparte a fines del siglo XVIII, hubiese sido difícil con el gobierno mameluco en Egipto, a partir de 1798 lentamente Egipto se abrió a los investigadores europeos. Me gusta mucho la página.

  6. Hola Francisco,

    si hay un templo de Egipto que me impresione, después de las pirámides por supuesto, es Abu Simbel. Su tamaño, su realismo, arte de hace miles de años con tecnología escasa. Belzoni se merece un monumento por su dedicación, su cabezonería, y su talento. No menos impresionante el trabajo que realizaron los ingenieros para salvar Abu SImbel, pues gracias a ellos la humanidad puede aún disfrutar esta magnífica estructura.
    Gran artículo, muchas gracias.
    P.D. y gracias por los vídeos, buen material para el finde!

    • Hola Jesús,
      me llevas la delantera en esto de los viajes ¡ja, ja, ja! ¡Qué envidia! Si puedes encontrar un momento libre del finde para verlos te aconsejaría que lo hicieras, creo que son bastante entretenidos y hechos con rigor.
      Un abrazo

  7. De algún modo me has hecho recordar lo que me emocionó verlambos templos por primera vez. Como me interesa mucho la egiptología iba de lo mas empollada pero no preparada para el sentimiento que me embargó al estar ahí. De eso hace 28 años y entonces había menos turistas ( que penita que las mareas humanas destrocen los lugares) Volví hace 5 años porque nos apetecía ir con nuestra hija y, a pesar de hacerlo con un equipo de arqueólogos sevillanos y , por lo tanto con la mejor compañía para poder degustarlos; el agobio y las masas cambiaron totalmente mi perspectiva
    Gracias por recordarmelo

    • Hola Maite,
      me has convencido para que cuando prepare este viaje (no se cuando…) lo haga en temporada baja. Si hay algo que no llevo bien es el agobio de la gente alrededor cuando quiero disfrutar de un viaje. Como diría mi amigo Miguel, no es lo mismo viajar que hacer turismo.
      Un saludo.

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  9. Excelente post, Francisco.

    Como curiosidad citaros ( ya sabes que soy muy curioso), el fenómeno que sucede en el templo durante los días 21 de Marzo y 21 de Septiembre a las 5 horas y 58 minutos (ahora los días 22 de febrero y 22 de octubre). Los rayos del sol se adentran unos 60 metros dentro del templo y alumbran con un halo las caras de los grandes dioses Amon, Ra, y Ramsés. La cara del dios Ptah no se ilumina nunca al ser considerado el dios de la oscuridad.

    Saludos. Suso.

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  11. Hola compañero,
    tiene que ser fascinante, poder ser partícipe de un descubrimiento como este u otros de la cultura egipcia. Es un viaje que tengo pendiente, entre otros.
    También es cierto que la mentalidad arqueológica y conservadora del siglo XIX y principios del XX dejaba mucho que desear, era más expolio que mantenimiento. Prueba de ellos los “grandes almacenes” de Londres, París, Berlín, Washington. Pero cierto que es que ese halo de romanticismo y bohemio de la época me gusta.
    Un gran post y me anoto la peli.

    Un abrazo

    • Hola Miguel,
      pues ya somos dos los que tenemos pendiente ese viaje. A los que nos gusta la Historia, visitar Egipto y Roma debe ser como esos astronautas que pisaron la Luna… ¡alucinante y para no olvidar jamás!
      Abrazos

  12. Belzoni fue un simple saqueador y no tiene nada que ver con la mentalidad de la época. Hubieron científicos que si trataron con respeto los materiales que iban descubriendo. si quereres a un verdadero aventurero leeros a Lazslo Almassy, descubridor de las pinturas de Zarzhura o de los nadadores. Viajero y gran conocedor de Libia y el desierto.

    • Hola Toni,
      figura controvertida como pocas pero tenaz, obstinado y aventurero al fin y al cabo. En cuanto a Almasy te agradezco mucho que lo mencionaras. Quizás su contribución más importante fue la de descubrir una cueva cuyas paredes estaban repletas de ese tipo de pinturas rupestres, jirafas, antílopes… pero lo sensacional de su descubrimiento fue que pintados en la roca había figuras de hombres nadando. En medio del desierto del Sahara, a pocos kilómetros del Gran Mar de Arena, hace miles de años hubo agua. Este descubrimiento convenció a Almasy que el Sahara no siempre había sido un desierto. Las pinturas fueron una sensación científica y posiblemente el más importante de los descubrimientos de Almasy.
      Saludos

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