¡Qué me dices! (X)

indochina

Puedes ampliar la foto pero bajo tu responsabilidad…

¿Existe la Cochinchina?

Algunos dirán que sí, otros que no, pero seguro que muchos conocen la expresión “irse a la Cochinchina” para referimos a alguien que se va a un lugar remoto y lejano. Lo cierto es que como con tantas otras expresiones su origen lo encontramos en  un hecho histórico y sí, existe ese lugar.

Mapa de Indochina colonial (1886). Haz clic en la imagen para ampliarla.

Corresponde a una región al sur del actual Vietnam y su nombre proviene del francés Cochinchine aunque Cochin-China deriva del chino y su significado vendría a corresponder algo así como “colinas de bases cruzadas o huelllas cruzadas”. En el año 111 a.C., cuando reinaba la dinastía Han en China, el general Jiaozhi se estableció en ese territorio. Ocho siglos después, Ngô Quyên, inició una dinastia tras proclamarse rey.

El origen de la expresión aparece en la Expedición Franco-española o Guerra de Cochinchina (1858-1862), una alianza contra el Reino de Annam para castigarlo por los asesinatos de varios católicos y misioneros franceses y españoles de la zona, básicamente dominicos que llegaron allí en 1678. En realidad, y como pasa en muchas otras guerras, esto no era más que una excusa para que Francia iniciara la conquista colonial en Indochina. El emperador Luis Napoleón III solicitó la participación de la flota española instalada en Filipinas para apoyarle, y la reina Isabel II no pudo decir que no ya que en esos tiempos Francia marcaba la pauta en la economía y cultura española.

La expedición marítima llegó el 31 de agosto de 1858 al mando del coronel Bernardo Ruiz de Lanzarote. Al encuentro de la flota francesa partió desde Manila, el vapor de guerra Jorge Juan y la corbeta Narváez además de un regimiento de Infantería, dos compañías de Cazadores, tres secciones de artillería y fuerza auxiliar. Dos años después se unió la goleta Constancia. El conflicto concluyó el 23 de marzo de 1862 y el 5 de junio se firmó una paz entre Francia y el rey de Annam (Tratado de Saigón). En dicho tratado no hubo participación española y se manifestó cuál era el principal objetivo del emperador francés: su extensión colonial por Indochina. España no recibió ningún territorio y lo único que consiguió fue recibir una indemnización económica y algún que otro derecho comercial.

Me imagino que esta guerra quedaría en la mente de todos los españoles como una contienda en la que nunca debió haber participado. La ingenuidad de España frente a Francia hizo que muchos hombres viajaran a la otra parte del mundo para participar en una ofensiva que nunca debió ser la suya. Marcharon a la Cochinchina…

Para saber más:

Batalla de Saigón

Links:

Wikipedia

Link foto:

jbobo7

38 comentarios en “¡Qué me dices! (X)

    • “Salvela” – te parecerá que los españoles son muy listos, quizás por las “conquistas” pasadas, pero es que no recuerdas cómo tontamente perdieron el “Territorio de Luisiana” en Estados Unidos. Ahora mismo los americanos estarían hablando español si España se hubiera quedado allí. Otra “entrega” y tomadura de pelo fue cuando entregaron a Puerto Rico y a Las Filipinas a Estados Unidos. Y así, otras cosas más que no recuerdo.

  1. Muy interesante el Post. En mi familia he escuchado esa expresión unas cuantas veces. Si en posteriores ocasiones la escucho podre decir con fundamento, que no, que no me voy a la Cochinchina 🙂

  2. Magnífica tu introducción, la expresión “ves a la Conchinchina” por supuesto que la sabía y donde se localizaba, además tengo la gran suerte que en 2007 estuve en Vietnam y Camboya un viaje fabuloso que recomiendo a todas las personas por la gran amplitud de paisajes, historia y demás y que son díficiles de olvidar. Los habitantes de Vietnam son muy agradables y Camboya es otro lugar que queda para siempre en la retina. La horrorosa guerra de 25 años con los americanos, queda muy bien representada cerca de Ho Chi Min (Saigón).
    Ahora no nos queda tan lejos con el adelanto del avión, unas 12 horas, pero hace años ir a aquellos lugares era casi como ahora “irse a la Luna”. Este post me ha recordado unos días muy alegres,….. beso de agradecimiento

  3. Francisco, seguiré leyendo sus articulos… saludos tandileros de uno que usa la parte izquierda y derecha de su cerebro, a pesar de pertenecer al mundo opitz

  4. Conocía el término y , mas o menos, dónde estaba, pero , desde luego, me has descubierto muchísima mas información geográfica e histórica. Comenzamos el lunes con una nueva sonrisa gracias a ti

  5. Mandar a alguien a “la cochinchina” era sacudirlo y sacarlo de su “punto de encaje”. Mandarlo al otro lado del mundo, en buen cristiano, dice la gente. Despertarlo de la noche en que se encontraba con luces del nuevo día. Como despertar de una larga siesta; pero de repente, “le cae el veinte” y se da cuenta de su error, sobresaltándose, al ver demasiada luz. ¿ Cuál será la causa ? Es que abrió las ventanas que él mismo cerró, queriendo ocultar el sol… viajando a la Cochinchina. Es quedarse asombrado, sin sombra, sin cobijo, señalando con el dedo índice la manta que lo cobija. Despertando dormido. Gracias, FJ, uno se queda estupefacto cuando lo mandan tan lejos. Un abrazo, elocuente, por ponerme a pensar.

    • Hola Marimbeta,
      podría viajar a la Cochinchina con un libro entre las manos escrito con tus comentarios y se me haría corto el viaje, puede que incluso no me diera tiempo a dormir.
      Abrazos, tú si que nos haces pensar. 😉

      • “Aquel, que no puede aullar, no podrá encontrar su manada”, dicen “Los hombres que corren con los lobos”. Una especie de energía que transita por el universo. Gracias, FJ, buscando el punto de encaje, lugar donde se efectúa la percepción, dice Don Juan. Un abrazo, acrecentado.

  6. Recuerdo que cuando me mandaron a construir unos importantes hoteles en Lanzarote, en el año 85, el Presidente de mi Cía me dijo: Tienes que ir a construirnos un par de complejos hoteleros de importancia en Lanzarote y yo le contesté … “Eso está en la Cochinchina, señor Presidente” y el se puso a reír hasta que me fui a Lanzarote, claro. Un etapa muy feliz, por cierto.
    Una nueva lección, Francisco Javier. Gracias.

    • Hola Enrique,
      ¡ja, ja, ja! Allí sí que me gustaría a mí que me enviaran durante unas semanitas. Playa, paz y tranquilidad, y si encima me hospedo en ese hotel podría fardar de conocer al constructor (al menos virtualmente, 😉 ) Quizás hasta me harían un descuento.
      Un abrazo

      • Teguise Playa, pero no creo que te hagan descuento, ha cambiado muchas veces de propietario. Feliz viaje, el lugar es excepcional.

  7. Hola
    Una expresión muy conocida aunque no tenía ni la más remota idea de que en realidad sí existía.
    Siempre hubo y habrá rifis y rafes en las batallas.Pura lógica y al final ni lo uno ni lo otro.Ya tú sabes!
    Nos vemos en la conchinchina, ;))
    Saludos

  8. Hola Francisco,
    conozco bien el dicho, pues era uno de los favoritos de mi abuela, pero no tenía ni idea de su origen. Siempre pensé que era un lugar misterioso o imaginario como Shangri-La…ahora me has desasnado un poco…;)
    Muchas gracias colega.
    Un cordial saludo.

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