Agnódice de Atenas, la primera mujer ginecóloga… ¿o quizás no?

Agnodice

Hace un par de semanas que el profesor y escritor Juan Re Crivello se puso en contacto conmigo para tratar algún personaje histórico femenino de manera coordinada en nuestros respectivos blogs. Que alguien que ha publicado en la edición digital de El País, le Monde y Clarín, y cuya obra narrativa ha sido editada en Amazon, Scrib, entre otros, me propusiera esta colaboración, me llenaba de satisfacción así que no lo dudé mucho y acepté encantado.

Hoy trataré un personaje relacionado con la medicina, Agnócide de Atenas, y J. R. Crivello os presentará en su blog, y de una manera muy especial que os aconsejo leáis, a la segunda mujer de Mao, la bella Yang Kaihui, que a través de sus sencillos y afables pero a la vez desconcertantes poemas, nos acercarán a esos últimos años de su relación con Mao. Podéis acceder al artículo en su blog Barcelona / J Re Crivello

En el siglo IV a. C. encontramos una mujer extraordinaria viviendo en Atenas, Agnódice, la primera mujer ginecóloga. Unos dicen que no fue real sino un mito, pero cierto o falso, encontramos una moraleja universal: la vocación, la valentía y el ser fieles a nuestros propios ideales pueden conseguir lo imposible. Esta es su historia y el sentido de su relato.

Como en tantas otras ocasiones debemos buscar en los textos clásicos para encontrar alguna referencia sobre su figura aunque en este caso solo disponemos de lo que explica Higinio y poco más. Nació y murió en Atenas y su familia pertenecía a la alta sociedad. Su padre, ciudadano ateniense, consintió que su hija se trasladara a Alejandría para aprender de Herófilo, uno de los más grandes médicos de aquellos tiempos, pero para poder hacerlo debía esconder su condición de mujer pues las leyes de Atenas prohibían que cualquier mujer estudiara Medicina. Parece ser que en la escuela de Herófilo tampoco permitían el acceso a las mujeres pero no así en otras escuelas filosóficas y científicas como en el caso de las pitagóricas o las discípulas de Platón, Laeste y Axiota. Agnódice se cortó el pelo, se vistió como un hombre y se vendó los pechos para que no se le notaran, aprendiendo como un hombre y destacando rápidamente por encima de todos ellos. Así aprendió su arte.

Cuando regresó a su Atenas natal comenzó a ejercer -siempre como hombre-. Muchas mujeres de la ciudad rechazaban ser atendidas por un hombre cuando tenían un problema ginecológico, tanto era así que preferían morir y perder al bebé en el parto antes que ser vistas. En aquellos tiempos, cualquiera podía ejercer de médico y no era necesario tener estudios así que poco tiempo después de comenzar a ejercer Agnócide, comenzó a destacar.

Un día, mientras regresaba a su casa, vio una mujer en medio de la calle que se ponía de parto. Se aproximó para atenderla y al percatarse la mujer que un médico se disponía a examinarla se negó sin dudarlo. Agnócide, en un susurro, le reveló que era una mujer como ella. La parturienta, recelosa al principio, permitió que le ayudara. El parto salió perfecto y la mujer en agradecimiento recomendó a sus amigas que se dejaran atender por ella pero eso sí, sin revelar su secreto. Su clientela aumentó ante la envidia de sus colegas que para desprestigiarla hicieron correr el falso rumor de que violó a dos pacientes. Ante tal acusación se le denunció en el Areópago y fue llevada ante los arcontes y magistrados. Los hechos eran considerados tan graves que podía ser condenada a muerte. Agnócide, para demostrar su inocencia se desnudó delante de ellos demostrando que se le acusaba injustamente por ser una mujer. No había ninguna duda, lo era, retirándose los cargos al instante aunque ahora sería acusada de algo peor: ejercer la medicina siendo una mujer. Entonces ocurrió algo imprevisto. Las mujeres de Atenas que habían sido atendidas por Agnócide comenzaron a movilizarse en su defensa. Las casadas con los responsables del juicio presionaron a sus maridos para que se le absolviera. Otras decidieron no tener relaciones sexuales para así no tener hijos y librarse de parir.

“Si ella no puede acercarse a nuestros cuerpos enfermos, tampoco lo haréis vosotros a nuestros cuerpos sanos”, decían.

Incluso algunas se reunieron ante el templo diciendo que si era ejecutada, también ellas querían sufrir su pena. La presión surtió efecto y acabaron absolviéndola, permitiendo que ejerciera la medicina como mujer.

Areópago

Colina de Ares en Atenas. Haz clic en la imagen para ampliarla.

Un año después, el consejo ateniense derogó la ley autorizando a todas las mujeres que quisieran, estudiar y practicar la medicina, pero con una condición: debían ocuparse solo de las mujeres. Las comadronas atenderían los partos que no revistieran complicaciones pero si surgían problemas deberían llamar al médico.

Mito o real, en la Escuela de Medicina de París encontramos una medalla que nos recuerda a esa mujer que quiso ejercer la ginecología. Una mujer de nombre, Agnódice, la “casta ante la ley”. Cierto o falso, lo importante es el relato en sí, una leyenda que persistió durante más de 2.000 años y que da sentido a algo que no se ha conseguido hasta hace muy pocos años: el acceso legal de las mujeres a una profesión.

Permitidme agradecer una vez más a J. R. Crivello su propuesta y espero que esta colaboración sea solo la primera de muchas otras en las que os mostremos a esos personajes femeninos, relevantes pero olvidados  por la propia Historia.

Blog de Juan Re Crivello

Barcelona/J Re Crivello

Lee a Juan Re Crivello en Amazon

Una novela: 

El faro de Alejandría, de Gilliam Bradshaw

Link información:

uv.mx

Link foto:

KiltBear

53 comentarios en “Agnódice de Atenas, la primera mujer ginecóloga… ¿o quizás no?

  1. Pingback: Agnódice de Atenas, la primera mujer gin...

  2. Pingback: Bitacoras.com

  3. No hay duda que la historia se repite,aunque ya la mujer a logrado en medicina llegar a la altura del hombre, y sus pacientes no tienen afortunadamente la distinción de ser hombre o mujer.
    Desde luego es un placer leer este blog.

    Un saludo.

    • Hola Francisco,
      y es que en muchos países como en España, la proporción de mujeres que estudian Medicina es mucho mayor que el de hombres. Un dato significativo es que casi el 65% de las mujeres que aprueban el M.I.R., examen para acceder a estudiar una especialidad, son mujeres. Impensable hasta hace pocos años.
      Saludos y gracias por leerme, un placer compartirlos.

  4. Historia digna de una pelicula Francisco. Como dice efe en medi9cina se a logrado al menos entre los pacientes equiparar a hombres y mujeres aun que en muchos trabajos estas siguen siendo discriminadas salarialmente.
    Una de las entradasm ás interesantes que he leído.
    Saludos. Me vuelvo a mis vacaciones 🙂

    • Hola Salva,
      pese a que en la actualidad la proporción de mujeres superan a los hombres en la práctica de la medicina en muchos paises, todavía están relegadas en muchos de los cargos de dirección…
      Otro saludo y te agradezco que hicieras esa pausa en tus vacaciones para leer el artículo.

  5. Sea verdad o leyenda, el destino de la mujer siempre ha sido batallar para desarrollarse en los temas que deseaban, con su tesón y con la ayuda de otras mujeres, han… hemos sabido “capotear” demostrando que entre el hombre y la mujer no debe haber barreras sino ayudarse mutuamente. Otro tanto a tu favor, siempre espero tus entradas con deleite… abrazos amigo mio.
    Más tarde miraré el blog que nos recomiendas.

    • Hola Rosa,
      batalla que poco a poco van equiparando con el hombre. ¿Sabes cuántas mujeres han obtenido el Premio Nobel? Solo seis:

      Rita Levi-Montalcini por sus descubrimientos de los factores de crecimiento (1986)
      Gertrude B. Elion por sus descubrmientos de importantes principios en el tratamiento con fármacos (1988)
      Christiane Nüsslein-Volhard por sus descubrimientos sobre el control genético de las primeras etapas del desarrollo embrionario (1995)
      Linda B. Buck por sus descubrimientos de los receptores y la organización del sistema olfativo (2004)
      Elizabeth H. Blackburn y Carol W. Greider por el descubrimiento de la enzima telomerasa y cómo los cromosomas están protegidos por telómeros (2009)
      May-Britt Moser por sus descubrimientos de células que constituyen un sistema de posicionamiento en el cerebro (2014).

      Fíjate que es a partir de 1988 que se comenzó a reconocerles sus aportaciones a la Ciencia médica.

      Abrazos

  6. Hola Francisco, enhorabuena por el post y por esta colaboración que tanta ilusión te hace. De Agnocide tenía noticias quizá por la relación con mi profesión y también por mi tenacidad en conocer y dar a conocer mujeres que que han pasado por la historia y no se le ha hecho un merecido reconocimiento. Abrazos.

  7. Muy interesante, mito o realidad este personaje sirve para ilustrar la dura batalla que se les plantea a las mujeres en el día a día de su historia.
    Lo malo es que en determinadas cadenas de TV se perpetúa el rol de la mujer como objeto sexual y, lo que es peor, con la aquiescencia de los jóvenes.
    Saludos

    • Hola Álex,
      el tema de la televisión daría para un blog entero. Es una verdadera lástima que un medio tan influyente en la sociedad, y en especial en los jóvenes, no esté más regulado en sus programaciones. Algo que siempre me ha llamado poderosamente la atención aquí en España (aunque no tiene nada que ver con el tema del artículo de hoy) es el hecho de que todos los dibujos animados en inglés no los den en su versión original, sin traducir. Se terminaría en pocos años con el desconocimiento que se tiene de ese idioma.
      Un saludo

  8. Excelente e interesante artículo. Desconocía la información, mito o no, de Agnódice de Atenas. Grecia fue una sociedad misógina, los derechos laborales de las mujeres no existían en la antigüedad, y la verdad, es que ha sido emocionante leerlo, conmueve también ver cómo gracias a la solidaridad de las mujeres atenienses se permite a éstas el acceso profesional a la rama ginecológica -aunque con limitaciones-.
    Es curioso, todo esto ocurre en la Grecia Clasica, una sociedad en apariencia más avanzada y considerada cuna de la democracia, la filosofía, y las artes. Pero así era el Estado, el Patriarcado y la família. A día de hoy esa sigue siendo la base de la estructura social.
    Un abrazo

  9. ¡Ay, Francisco Javier!. Historia o leyenda, no conocía ni siquiera el nombre de esta extraordinaria mujer. No lo enseñan en ningún colegio ni escuela, cuando para mí fue mucho más importante que algunos personajillos que nos obligaban a memorizar.
    Veo que la Historia se repite. Tal vez por haber ocultado esta ejemplar historia o leyenda, nos hemos visto obligados a repetir los mismos errores. Y como bien dices, hasta hace bien poco, las puertas de la Universidad estaban cerradas a la mujer.
    Y no era por falta de capacidad: Ahora hay más universitarias que universitarios.
    Gracias como siempre, y un saludo.

  10. No conocía esta muy edificante historia FJ y no me explico por qué no la conozco. Quizás tendría que volver a nacer para enterarme de todo lo que se nos ocultó en los 40 y 50. Algo igual pasa hoy con la gente del Barça que se sienten más catalanes que nadie siendo un club que fue fundado por extranjeros. esto último parece una broma … pero no lo es.
    Feliz semana post SS

    • Hola Enrique,
      ¡ja, ja, ja! Se confunde la política con el deporte y así vamos…
      Una curiosidad. En una ocasión, un ministro de no sé que país dijo que antes se cambiaba de mujer, de trabajo y de partido politico que de equipo de fútbol. 😉
      Saludos

  11. Pingback: Agnódice de Atenas, la primera mujer ginecóloga… ¿o quizás no?

  12. Interesantísima historia, sea real o legendaria, aunque toda leyenda encierra una parte de realidad. No la conocía, y eso que estuve hace unos años en Atenas y leí mucho sobre su historia y su mitología, pero a tanto no llegué, por lo que veo, jeje. La escena de desnudarse en el Areópago me recuerda el mito de Friné, que también tuvo que hacer lo mismo para librarse de la pena capital, aunque en su caso no tuvo que enfrentarse después a otra acusación como le pasó a Agnódice, que menos mal que salió triunfante. Comparto tu entrada, Francisco, besos y feliz semanita :-))

  13. Aquella mujer que permanezca fiel a si misma encontrará en cada situación todo favorable a ella. Ese ciego fatalismo se esfuma con su loable labor. ¿ Por qué será que las mujeres que ejercen profesiones riesgosas se sienten fortalecidas y reconfortadas con su creencia ? La abstinencia de relaciones sexuales presionó a los hombres, quienes cedieron. Me quedo con esa fuerte frase “si ella no puede acercarse a nuestros cuerpos enfermos, tampoco lo haréis vosotros a nuestros cuerpos sanos”… Gracias, FJ, por recordar mujeres tenaces y resueltas. Un abrazo, negociado.

  14. Muy interesante la historia de Agnódice, la desconocía, aunque sea un mito, es motivadora, me recuerda a una película protagonizada por Glenn Close, que tuvo que hacer lo mismo, disfrazarse de hombre.
    Feliz martes Francisco!

  15. Me alegro de que te surjan propuestas de colaboración y de que te hagan especial ilusión; no es fácil mantener el nivel de un blog como este sin desfallecer en algún momento y por eso, con estos impulsos inesperados, tod@s salimos ganando, por lo que asimismo agradezco a Crivello su iniciativa. Sobre el post, lo de siempre, sorprendente para mi, y redundante sobre la histórica discriminación que ha sufrido la mujer en todos los ámbitos.

    • Hola Antonio,
      momentos de desfallecimiento los hay y muchos, pero siempre puede más la ilusión de continuar lo empezado, seguir aprendiendo mientras preparo los artículos, compartir la Historia de tiempos pasados y como no, recibir comentarios de ánimo como el tuyo.
      Un abrazo

  16. Gracias Francisco por esta publicación, me ha parecido muy importante.
    Vaya que en Atenas hubo mujeres extraordinarias, Agnódice al igual que Hypatia fue maltratada por el hecho de sobresalir en un ámbito que se catalogaba solo para hombres, pero tuvo mejor suerte que la Matemática.

  17. Pues ya está… He disfrutado con los tres artículos que tenía pendientes. Y especialmente con éste, por lo que significa… Curiosamente, hoy en día, las mujeres son mayoría en las facultades de medicina.
    “El faro de Alejandría”, además, es una magnífica recomendación de lectura.
    Un abrazo, Francisco, y feliz domingo.

  18. Gracias por tu ME GUSTA en mi blog, he leído esta entrada que me ha resultado apasionante.Hoy la mujer triunfa en medicina y en profesiones.Me ha gustado mucho esta historia, he disfrutado leyéndola. Un abrazo. Lili

  19. Pingback: Una buena adquisición  | Espacio de Cristina

  20. Pingback: Talento, Fuero, Pensamientos, Monstruos, Muerte, Locura … | Las Cosas de Enrique #etarrago en Wordpress

  21. La idea de rescatar personajes históricos femeninos me parece muy oportuna. Pero antes de irme a la lejana China y a la segunda mujer de un dictador, me hubiera inclinado por escarbar un poco en todas las mujeres que sufrieron la represión franquista de una manera dura, muy dura, todas aquellas que no pudieron ejercer sus conocimientos, que quedaron marginadas en la larga noche, o cualquier de las que se tuvieron que ir a los campos de prisioneros francos, o en Argelia, Marruecos… muchas mujeres luchadoras, conscientes, con grandes conocimientos tuvieron que dejar este país, de una forma o de otra. Cualquier de ellas me parece más interesante que la segunda mujer de un psicopata.

  22. Pingback: Christine de Pisan, el feminismo antes del feminismo | franciscojaviertostado.com

  23. Pingback: Agnódice de Atenas, la primera mujer ginecóloga… ¿o quizás no? — franciscojaviertostado.com | beatrizma1970

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s