Pedro Laín Entralgo, la curación por la palabra de uno de los más modestos antropólogos

el doctor lain entralgo

El doctor, de Lucas Fildes (1891). Se muestra una imagen de la profesión médica tradicional. El médico concentrado mientras observa a la niña enferma intentando descubrir lo que le pasa para curarla, mientras, en el fondo del cuadro, la madre llora desesperadamente y el padre intenta mantener la calma.

El título del artículo le definiría pero lo cierto es que fue uno de los más grandes humanistas y la Historia de la medicina le debe mucho pues hasta entonces había sido una rama secundaria, pero con él adquirió una profunda rigurosidad que pocos (o casi nadie) ha superado hasta la fecha. Sus libros La Medicina hipocrática, Medicina e historia, sus monografías médicas y su visión de la relación médico-paciente le convierten en un Hipócrates contemporáneo, y no podía ser menos merecedor de un artículo en este humilde blog de Historia y medicina.

Médico, historiador, ensayista y filósofo, nació en la provincia de Teruel en 1908 y durante sus 93 años de larga y productiva existencia, llegó a ocupar cargos tan importantes como el de Procurador en Cortes, Director y Académico de la Real Academia Española, Académico de la Real Academia de Historia y la cátedra de Historia de la Medicina en la Universidad Complutense de Madrid de la que fue rector y Doctor Honoris Causa por diversas universidades internacionales y… paro aquí, pues podríamos seguir. Sin duda fue uno de los grandes intelectuales españoles del siglo XX.

De cultura enciclopédica y memoria extraordinaria, cultivó fundamentalmente la historia y la antropología médicas, siendo galardonado con múltiples premios y reconocimientos entre el que destaca el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 1989.

Sus estudios antropológicos están influenciados por sus creencias cristianas, y su extensa y variada obra por el pensamiento de Ortega y Gasset y Zubiri. Benévolo, pacífico y bondadoso, es el reconciliador por excelencia. Tras la guerra civil española tomó la actitud de tender puentes y reconstruir la convivencia entre españoles. Su continua preocupación de la realidad española le llevó al campo de la filosofía (más bien como pensador) pero siempre con ese análisis científico y empírico de la persona humana. Su interés por la historia no fue motivado solo por su avidez de erudición sino por ser un medio de comprensión de los acontecimientos humanos y sociales.

No enumeraré (me faltaría tiempo y espacio) todas sus obras pero destacaría las siguientes relacionadas con temas médicos: Medicina e historia (1941), Grandes médicos (1961), Marañón y el enfermo (1962), Nuestro Cajal (1967), El médico y el enfermo (1969), La medicina actual (1973) e Historia de la medicina (1978).

Y permitidme acabar con unas palabras suyas que dicen mucho de uno de sus mensajes humanísticos perfectamente aplicables a nuestros tiempos:

“Léanlo y dialoguen, por favor”. 

Para saber más:

Cervantesvirtual

Un libro:

Historia de la medicina

La medicina hipocrática

43 comentarios en “Pedro Laín Entralgo, la curación por la palabra de uno de los más modestos antropólogos

  1. FJ, qué pocos médicos humanistas, empáticos y con vocación nos encontramos a lo largo de nuestra vida. Admiro a las personas que dedican su vida para salvar la vida de todos. Saludos cordiales.

    • Hola Helena,
      yo siempre he admirado a todos esos profesionales (ya no hablo solo de los médicos) que lo dejan todo para ir a ayudar a los países y la gente que los necesitan de verdad, de corazón, sin pedir nada a cambio, estos son los verdaderos humanistas de la profesión.
      Un saludo y por cierto, muy recomendable tu artículo de hoy. 😉

  2. Amigo, cada vez que leo tus posts, me quedo,,,atontada? embelesada con la boca abierta? me dejas sin palabras… :No sabia nada de este gran hombre y, la verdad, no me extrañaría que tu siguieras sus pasos.
    He empezado a leer El Escrito de Dios, unas pocas páginas…pero ya tienen garra.
    Un abrazo.

  3. Una figura imprescindible para todos los que nos dedicamos profesionalmente a la Historia de la Ciencia; él fue quien institucionalizó la Historia de la Medicina en España, quien creo el primer grupo de historiadores de la esta disciplina en nuestro país y el que supo mirar a la Historia de la Ciencia con un gesto más global, como parte del pensamiento, la cultura y la historia de nuestra sociedad. Otra cosa es su adscripción al Régimen y su ideología; en este sentido, es revelador su libro “Descargo de Conciencia (1930-1960)”. Una entrada muy interesante, Francisco ¡Qué pases un buen puente!

    • Hola Raúl,
      gracias por el comentario que como siempre añade y complementa el artículo. Laín Entralgo ha sido una pieza importantísima en el pensamiento intelectual español. Suya es la frase:

      «El tiempo, gran juez, dirá si este esfuerzo mío es de alguna manera útil a todos aquellos para quienes la realidad del hombre sigue siendo tierra de promisión».

      Un hombre sencillo y humilde, adjetivos que le califican como más grande aún si cabe.

      Saludos y que tengas unos días para “desconectar”.

  4. ¡Don Pedro Laín Entralgo!. Es tal la admiración que siento por él, por su filosofía de vida y su concepto de la ciencia médica y de la Historia, que apenas me atrevo a pronunciar su nombre sin estremecerme.
    Es el polo opuesto a la aplicación que actualmente se hace de la medicina, totalmente deshumanizada, impersonal… y no por culpa de los médicos, sino del Sistema. Todo lo contrario a lo que era la medicina oriental, que no se concibe sin una relación personal, e incluso íntima entre médico y paciente. Y creo que así lo entendía también mi admirado don Pedro.
    Nada que añadir a tu artículo, Francisco Javier. Le has retratado con cuatro pinceladas, como tienes la habilidad de hacer con todo.
    Gracias y un saludo, como siempre.

    • Hola Luis,
      tú sí que le has retratado con la admiración que se merece y me gustaría hacer hincapié en lo que has dicho. La Medicina de nuestros tiempos es probablemente menos humana (no lo podemos negar) pero es la propia sociedad la que la ha transformado en esa dirección. La presión asistencial, la exigencia de resultados, la tecnificación… desde el momento que consideramos al paciente como un “usuario”… por favor, ¿usuario de qué? ¿del transporte público, de un canal de televisión, de unas instalaciones deportivas? No, usuario nunca, persona. No se tratan enfermedades, se tratan personas y esto no es culpa de los médicos sino de la sociedad.
      Dejo este enlace a un libro de Laín Entralgo por si es de interés de alguien.
      La relación médico-enfermo : Historia y teoría
      Saludos y que pases un buen fin de semana.

      • Sabias y exactas palabras, amigo mío. Gracias por el enlace. Es muy oportuno y adecuado. Que pases un feliz puente.

  5. Cuadro con muchos detalles. Sólo falta ver un beso en la frente para no alterar el alma de la niña. Después, aunque no se muestra en el cuadro sino en otro pintado posteriormente según entendidos, se escuchó un vago sollozo, melodioso, surgido de lo más antiguo y profundo de la enferma, su nacimiento. Sí, fue desde el fondo, donde está la raíz de todos esos árboles de maravilla que actuó la medicina curativa… frutos que curan y, son sueños que acariciamos y amamos, sabiéndolos fuera de toda relación con la realidad de la vida. Gracias, FJ, por esta solemnísima recordación de diagnóstico médico. Un abrazo, que recorra árboles lejanos traídos a estos árboles próximos que se funden en un sólo campo, sanando a la niña.

    • Hola marimbeta,
      es un cuadro sorprendente que merece ser ampliado para observar todo lo que transmiten los personajes que se muestran. En ocasiones el arte expresa lo que las palabras no consiguen y el cuadro de Lucas Fildes lo consigue a la perfección, quizás porque le sirvió para recordar una tragedia personal cuando perdió a su primer hijo, Phillip, a consecuencia de unas fiebras. El médico tiene nombre, Gustavus Murray, y lo muestra como probablemente sucedió, permaneciendo a su lado a pesar de que sabía que no se curaría y acabaría muriendo. Fíjate en la botella medio vacía de la mesa, fíjate en los papeles en el suelo ¿quizás recetas inútiles?, fíjate en el desespero de los padres, en el fondo del cuadro.
      Pienso que fue un homenaje a su hijo pero también a ese médico que supo estar a su lado hasta el final.
      Abrazos alentadores y vivificantes.

  6. Pingback: Pedro Laín Entralgo, la curación por la palabra de uno de los más modestos antropólogos

  7. Está muy bien elegido el cuadro de Fildes, uno de los más emblemáticos para nuestra profesión, como cabecera de este magnífico post que hace honor a una de las más grandes figuras de la Historia de la Medicina española y mundial.
    Gracias, Francisco, por este merecido y brillante homenaje a don Pedro Laín Entralgo.

  8. Pingback: Bitacoras.com

  9. Por mis circunstancias o por las circunstancias que me impone la vida, llego aquí siempre con prisas, intentando devorar los minutos para que se extiendan, con el afán de sacar el máximo jugo en el mínimo tiempo, pensando no comentar ý sólo absorber e interiorizar… y me quedo enredada en cada palabra, en la brillantez sencilla de tus textos, en los datos curiosos y las anécdotas, en las personas que admiras y haces que admiremos, en los hechos interesantes ….

    Y me voy con más cultura y con más paz.

    Gracias.

    Besos.

  10. Magnífico artículo Francisco, Enhorabuena sobre todo este Homenaje al Humanismo y a las personas Humanistas, tras el gran fracaso de la sociedad actual quizás deberíamos repensar o tomarnos muy en serio el Humanismo porque quizás sea el puente para encontrarnos de nuevo el ser humano en el buen camino. Las personas puentes son esenciales en toda sociedad pero han existido pocas, son personas de gran talla intelectual, mentes abiertas sin etiquetas y una comprensión por todo lo que le rodea y los demás, generosidad de corazón las que poseen.

    En la actualidad falta personas con mucha intelectualidad, es lo que hace grande al hombre, sí existen muchas personas con profesiones pero ¿ y la intelectualidad?.

    Quizás esas personas tan abiertas de espíritu y curiosas son las Universales, y eso no es muy frecuente. ¡ La curiosidad y la pasión es lo que falta pero por el verdadero Conocimiento!…Beethoven y Mozart creía en ello…Saludos Cordiales.

    • Hola Teresa,
      haces una reflexión de lo más interesante y con grandes verdades: “fracaso de la sociedad”, sí, en muchos aspectos esto es así, se han perdido muchos valores fundamentales del ser humano en post de la tecnología, del egoísmo y del fanatismo; “personas puente”, sin duda importantes, conciencia de los que parecen no tenerla; “intelectualidad”, pensadores reflexivos de la misma esencia humana. Como dijo el autor de comedias romano, Terencio:
      “Homo sum: humani nihil a me alienum puto” (Soy hombre, nada humano me es ajeno).

      Otro saludo y me encantó tu comentario, de veras.

  11. Por cierto me olvidaba, estoy de acuerdo con el Señor Doña, es precioso el cuadro elegido para el post. Acabo de recordar algo muy simpático, ¿ qué hacía el Doctor Pozzi con el batín rojo?, la genialidad de los pintores.

  12. Lo conocí en los ’70 a través de las notas introductorias y prólogos que había escrito para algunos libros de la Biblioteca Básica Salvat, esa joyita de la divulgación que mi padre me compraba al terminar la jornada con su taxi… Y a que no sabes? Días atrás caminando por la Avenida Corrientes (la inefable calle de Buenos Aires que además de tener historia de Tango está repleta de librerías) entré a una librería “de viejo” y… Encontré una edición (Aguilar, 1963) de “ESPAÑA COMO PROBLEMA” de PEDRO LAÍN ENTRALGO y ya lo estoy leyendo! Una Joya! Coincidencia? Quizás… Tu post fue un acto propiciatorio. Un Gran Abrazo!

  13. Fco. existen muchos como él ,aunque poco difundidos y hasta ignorados , uno de los que me acuerdo es Felix Marti Ibañez , amigo suyo español, Poligrafo él en NY, que editaba MD y luego MD en español o mas de 100 números , que debes leer , pues sus articulos de arte, filosofia y medicina son un buen antecedente para tus escritos Otro es Carlos Alberto Seguín psiquiatra , psicoterapeuta , y poligrafo con muchas obras sobre El eros terapeutico, etc.Tiene un articulo interesantismo sobre la neurosis de Sta. Rosa, Tu sabes que todas estas santas como la Teresa de Avila , o la Catalina de siena y entre los hombres es el vencedor ,sn juan de la cruz ( que ahora tendria otro nombre ) , tuvieron en su misticismo , mucho de sexualidad reprimida,
    de masoquismo y esta influencia de un cristianismo ultra fue lo que lo hace algo disminuido a Lain . Lei cuando era estudiante casi todas sus obras y me encantaron.

    • Hola Hugo,
      tienes razón al decir que existieron otros grandes humanistas, por suerte muchos, aunque por desgracia ya olvidados. No conocía al doctor Seguín (me picaste la curiosidad y buscaré información de él) aunque sí a Félix Martí Ibáñez, quien además de estudiar en mi ciudad, Barcelona, y en Madrid, se licenció en Medicina muy joven, no llegaba ni a los veinte años. El profesor Marañón influyó sobremanera en él y acabaría siendo alumno del mismísimo José Ortega y Gasset. Grandes maestros y gran maestro.
      Un saludo

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