Nicolas Flamel, el inmortal y su piedra filosofal

4989651667_73f25e126c_o

Vamos a ver, ¿quién de vosotros quiere transformar objetos en oro? ¡Muchos, a que sí! Pues apuntar bien lo que os voy a explicar a continuación, pero… ¡Shhhh! no se lo digas a nadie, es un secreto que deberéis guardar.

Para empezar tenéis que coger una mezcla de pirita como base -no deberíais de tener mucho problema porque abunda en la naturaleza- y la mezcláis con ácido tartárico -un compuesto extraído de la encina- y rocío. Ahora deberéis de tener una buena dosis de paciencia ya que hay que calentarlo de forma constante durante varios años, bueno al menos eso dice el Mutus liber o libro mudo, aunque tiene trampa, el lenguaje es confuso para despistar a quien quiera fabricarla por eso no mencionan ninguno de estos compuestos sino que los nombran como “mercurio de los filósofos” o “el azufre filosofal”, unos ingredientes que solo conocen los alquimistas (bueno, ahora también vosotros). Este procedimiento alquímico se conoce como el Opus magnum o La Gran Obra, y si queréis también puedo daros la fórmula para crear el Elixir de la vida. Venga, ¿quién no quiere ser inmortal o al menos vivir unos añitos más?  En este caso hay que hacer una infusión tras dejar remojar la piedra en un líquido, pero cuidado, solo hay que beber una pequeña cantidad. Como efectos secundarios puede que se os caiga todo el pelo del cuerpo y las uñas, un mal menor porque después surgirá un cuerpo renovado, joven y fuerte, es decir, seréis inmortales. Debo reconocer que yo no lo he intentado (ni creo que lo haga) pero si os animáis y tenéis éxito, por favor, comunicármelo  😉 .

La búsqueda de la piedra filosofal (que en realidad ni es una piedra ni tiene nada que ver con ningún filósofo en concreto) forma parte de la historia de la Humanidad. Fue algo codiciado por muchos hombres,  y grandes alquimistas la buscaron intentando crearla en sus laboratorios durante años, poniendo en ocasiones su vida en peligro al emplear elementos como la pólvora.

piedra filosofal

“Cuadratura del círculo”, un símbolo alquímico de la creación de la piedra filosofal (siglo XVII).

Se han utilizado muchos sinónimos para referirse a ella: piedra blanca, vitriolo, lapis noster… y se consideraba que existían dos tipos de piedras: la roja, que transformaría los metales impuros en oro, y la blanca, que transformaría los metales impuros en plata. Está claro que todos querían la roja.

Sus orígenes hay que buscarlos en la teoría de los cuatro elementos de Aristóteles y en el antiguo Egipto, donde ya describían técnicas y fórmulas acerca de la elaboración de oro y plata (papiros de Leyden y de Estocolmo) aumentando el peso del oro a costa de disminuir su calidad tras rebajarlo con una amalgama de otros metales. Según Platón, los cuatro elementos procedían de una materia prima que era la que se utilizaría para la creación de la piedra filosofal.

Más adelante, encontramos a grandes alquimistas como Zósimo el Panopolita, Bolos de Mendes, Paracelso e incluso Isaac Newton, pero también otros -los menos- que negaban la teoría de la transmutación de las sustancias, como Avicena. Todos sus conocimientos se registraban con símbolos y figuras, firmando sus trabajos con seudónimos. Elaboraban recetas con materiales que recibían nombres tan enigmáticos como “el león verde”, “el caduceo de Mercurio” o la “sangre menstrual de la sórdida prostituta” como nombraba Newton a quien esa búsqueda no le dejaba dormir en más de una ocasión, pasando semanas enteras sin salir de su laboratorio permaneciendo levantado toda la noche mientras experimentaba con los productos químicos más diversos.

Alchimie_de_Flamel_4

Extracto de “La alquimia de Flamel”, de Denys Molinier (Siglo XVIII).

Uno de estos alquimistas del siglo XIV, Nicolas Flamel, bien pudo haber hallado el ansiado secreto. Cuenta la leyenda (el personaje es real) que este burgués, copista y librero, en plena Guerra de los Cien Años, mientras trabajaba en su librería de París le llegó a sus manos un grimorio alquímico. Empleó veinte años de su vida estudiándolo y viajando para consultar a los mejores especialistas en el mundo antiguo de la época. Así contactó con el Maestro Canches, un anciano rabí de León (España) quien le enseñaría el lenguaje y el simbolismo de su interpretación. Tras regresar a París todo lo que se cuenta de él son incógnitas. En 1407 mandó construir una casa, que todavía se puede ver en la rue Montmorency, 51, una de las más antiguas de la ciudad que aún queda en pie, financiando además tres capillas, la construcción de catorce hospitales y varios asilos. Incluso el rey Carlos VI de Francia le pidió oro para sus arcas reales.

¿Pero de dónde sacó Flamel toda esa fortuna si se trataba de un simple librero? Es aquí donde la leyenda cuenta que en sus años de investigación dio con la piedra filosofal consiguiendo no solo oro sino también la inmortalidad tanto para él como para su mujer, Perenelle. No obstante, fallecieron, o al menos eso parece porque fueron enterrados en el cementerio de St. Jacques de la Boucherie entre 1410 y 1418, y digo que parece pues al exhumar su tumba constataron que se encontraba vacía. Esto podría explicarse por un saqueo en busca de objetos de valor aunque los rumores de su inmortalidad se avivaron siendo muchos los que decían haberle visto viajar por diversos países de todo el mundo.

Su figura ha fascinado durante años hasta el punto que es nombrado por Umberto Eco en “El péndulo de Foucault”; como Gran Maestre del Priorato de Sion, en “El código Da Vinci”; en “El club Dumas”, de Arturo Pérez Reverte y hasta en el libro de “Harry Potter y la piedra filosofal”, entre muchos otros.

Por cierto, en la actualidad los científicos han descubierto que sí es posible obtener oro a partir de compuestos con átomos de oro usando ciertas especies de bacterias (metallidurans cupriadvidus) que efectuarían procesos químicos durante su digestión que transformarían estos compuestos, como el cloruro de oro, defecando dicho metal. Además, la física nuclear demuestra que la idea de convertir plomo en oro es posible, solo hay que extraer tres protones de un átomo de plomo para obtener uno de oro, algo que en 1980 lo consiguió el físico y Premio Nobel Glenn Theodore Seaborg valiéndose de reactores nucleares, pero no parece muy viable (todavía) por ser un procedimiento enormemente costoso.

Quién sabe si Flamel sigue vivo entre nosotros, pero si hacemos caso al mito, quien poseyera la piedra filosofal y la usara reiteradamente para producir oro en su beneficio, su codicia haría que él mismo se convirtiera en oro. Quién sabe si sus donaciones en París fueron solo una manera de compensar esa avaricia o una forma de arrepentimiento. Quién sabe…

Un video:

Alquimia, magia o ciencia

Link foto:

thierry ehrmann

Link información:

Wikipedia.org

 

32 comentarios en “Nicolas Flamel, el inmortal y su piedra filosofal

  1. Instructivo e interesante tu artículo, como siempre, Francisco Javier.
    Si bien la alquimia europea, sobre todo en la Edad Media Y el Renacimiento, proviene directamente de la griega y esta de la egipcia, es de señalar que no se quedaron atrás los alquimistas chinos, cuyas prácticas parecen remontarse al siglo VIII a.C. No obstante, el primer alquimista del que podemos afirmar que tuvo una razonable existencia histórica fue Ko Hung (283-343), y el tratado de alquimia china más famoso es el Tan Chin Yao Chuen, escrito por Sun Ssu-Miao, que trata de la fabricación de elixires para combatir diferentes enfermedades y para la fabricación de piedras preciosas. No obstante la alquimia china se centra más en conseguir el Elixir de la Eterna Juventud que en la Piedra Filosofal. Fueron varios los emperadores chinos que murieron envenenados al probar las pócimas de los alquimistas, pues empleaban en su composición sales de mercurio y arsénico,a sí como cinabrio.
    No obstante, la alquimia de este país consiguió el descubrimiento de la pólvora mucho antes que en occidente.
    Gracias de nuevo, y que tengas una buena semana.

    • Hola Luis,
      sin duda, no podemos dejar de tener presente la importancia de la alquimia china aunque quizás era entendida de manera diferente a la de Occidente por estar muy relacionada con las formas taoístas de la medicina tradicional china, tanto la acupuntura como la moxibustión. Y también la alquimia india, que buscaba la perfección y la liberación así como la inmortalidad. Es curioso comprobar como culturas tan alejadas y distintas, buscaban lo mismo, la inmortalidad.
      Saludos y gracias a ti por tus aportes al blog

  2. Quien no ha oído algo sobre la piedra filosofal o convertir en oro cualquier piedra???? pero creo que es de necios creer en ello pero es divertido comentarlo. En Praga existe el callejón de oro (Frank Kafka vivió allí) que estaba llena de orfebres, artesanos y alquimistas, cuando estuve allí nos contaron no se cuantas historias y mitos, actualmente la calle esta llena de tiendecitas para los turistas.
    No soy ambiciosa, no me interesa amasar fortunas -el dinero ayuda pero no trae la felicidad- ni tampoco quiero vivir muchos años ni ser inmortal. Me deprime mucho ver personas rayando a los 100, llenos de arrugas y casi sin poder valerse.
    El post es muy interesante pues muchos detalles no los conocía ni tan siquiera me acordaba de Flamel!!
    Una vez más me quito el sombrero… ah! si tu lo intentas, yo con 100 o 200 gramos del preciado oro me conformo… jejeje
    Un abrazo,

  3. Cuántas veces no le habrá dado vuelta la cabeza al Científico Nicolás Flamel sin hallarle pies ni cabeza a su tremendo acertijo. Algunos insinuaban que no había usado los ojos. Claro, es posible sentir con los ojos cuando no se están mirando de lleno las cosas, decía Don Juan Matus. Es que, dado el caso, no tenía otro medio de resolver el problema que usar cuanto tenía : sus ojos. Llegar a la certeza de la observación en el uso de La Pirita es utilizar las propiedades de esa piedra mágica de las ideas al materializar todo aquello en lo que se cree… es como sentir ser todo pensamiento y ver que ninguna acción se concreta ni se materializa. La mente rueda, da vueltas en su propio círculo triangular y cuadrado, encerrado por el “rojo elixir de oro”. Utilizando, además, el mercurio de los filósofos, para cocinar, guardando hasta el último detalle culinario. Alimentarse con tan deliciosos alimentos preparados con ácido tártico, acidificante y potenciador natural, para poder tener una digestión transformadora con ayudas del cloruro de oro. Gracias, FJ, por enfocar esta inmortalidad estos detalles imperecederos. Un abrazo, con efecto pasmoso.

    • Hola marimbeta,
      la Pirita se le conoce como el “oro de los tontos”, término acuñado en la década de 1879 durante la fiebre del oro. Muchos buscadores del preciado metal se dirigieron al Oeste para encontrarlo y hacerse ricos, sin embargo, muchos se dejaron engañar por la pirita de hierro pensando que habían encontrado una mina de oro, se dejaron timar, pero bien timados por su parecido con el oro.


      Calcopirita
      Foto de Rob Lavinsky

      Abrazos dorados

  4. Ajajá! Con que se puede hacer el oro… Hum… Aunque es un poquito complicado el proceso, creo. Excelente e interesante artículo, como siempre. Abrazos de oro.

  5. Mi sabiduría, al leerte, acabará por no tener límites, FJ. Estoy seguro que la Filosofal la tiene algún arrepentido que cambio su pode por la vida eterna entre sábanas y alguna otra veleidad que aquí, en horario naranja, no se puede contar.
    Un abrazo, amigo.

  6. Hola Javier, muy interesante tema, como siempre y bien documentado, yo siempre he tenido la curiosidad acerca de la piedra filosofal, desde que estudié química en la secundaria, pensaba que sería posible convertir otro metal en oro, quitando o añadiendo electrones y mira, sí se puede, aunque, como decimos aquí en México, “sale más caro el caldo que las albóndigas”
    Un abrazo

  7. Buenos dias Francisco Javier, el tema de hombres “inmortales”, siempre fascina. Hay también en dicho “club”, nombres como el conde de saint Germain o el célebre Cagliostro (José Bálsamo). Recomiendo una novela: Las criaturas saturnianas de Ramón J. Sender. Es muy entretenida.
    Un saludo y buen articulo de Nicolás Flamel.

    • Hola Cook Edere,
      ¡qué buena recomendación, gracias! Y si acabas convirtiéndote en inmortal, confírmamelo, pero no lo divulguemos demasiado porque si todos acabáramos siéndolo al final no cabríamos en este mundo.
      Saludos

  8. Excelente artículo, Francisco Javier. Todo lo relacionado con la alquimia definitivamente despierta mi interés. Algunos pensadores de tendencia mística, como Carl Jung, Edouard Schure, René Guenon, Julius Evola y algunos más, sostienen que la Alquimia en la Edad Media era en realidad un sistema cifrado de transmisión de conocimiento filosófico muy profundo, en donde la verdadera transmutación que se buscaba era la del Alma; Adrede se volvieron esotéricos para evitar las persecuciones que eran muy frecuentes en esa época, y llamaban “sopladores” a los materialistas que solo buscaban el oro o el elixir. Es interesante echar un vistazo a los alquimistas modernos como Fulcanelli o Eugene Canseliet. Con respecto a Nicolas Flamel, me gustaría pasarte este artículo de un blog amigo que también trata sobre el tema. https://cosmogono.wordpress.com/2008/03/23/bar-hiya-y-nicolas-flamel-alquimistas/

    • Hola José Ángel,
      ¡ostras, muchas gracias! Lo cierto es que representa un esfuerzo (que también placer) y la única recompensa es esta, que te lo agradezcan. Por cierto, felicidades también a ti por tu blog, un placer seguirte.
      Saludos
      P.D. En cuanto a Enrique… ¡ja, ja, ja! Una persona con un humor inteligente, muy inteligente.

      • Yo, lo mismo que otros muchos, sí te agradezco el esfuerzo, y te consta. No es fácil enseñar y divertir al mismo tiempo. Eso intenté yo en su día. Con mejor o peor fortuna, lo intenté, y de eso estoy orgulloso (lograrlo es más difícil, la física y química admite, por lo general, pocas bromas: te descuidas lo más mínimo y, ¡zas!, una explosión en el laboratorio o un desequilibrio serio debido la fuerza centrífuga).
        En cuanto a Enrique, por algo es uno de tus compañeros de reparto en esta entrada de mi blog: el humor inteligente ( como la ternura y sentimientos similares) no tiene precio, amigo.

  9. Y yo que pensaba que este artículo iba de Harry Potter… 😛
    Ya en serio, yo que no soy muy aficionado al oro y sólo lo veo como un objeto con valor comercial, admiro a los alquimistas del pasado, y no tanto por su ambición, sino porque en su búsqueda sentaron las bases de la química moderna. Aunque mucho de lo que hicieron no se basaba precisamente en el pensamiento científico, su contribución fue crucial para aprender muchas de las características de los elementos. Su legado aún brilla, y eso que no es oro…
    Gran artículo Francisco, como es costumbre en tí.
    Un cordial saludo.

    • Hola Jesús,
      el progreso de las ciencias se debe muchas veces a estos hechos que, aunque puedan parecernos a nuestros ojos banales, no lo son. La química lo es todo -creo que esto lo sabes tú mejor que yo-. Somos reacciones químicas y energía, átomos. La alquimia de entonces puede que fuera una práctica protocientífica mezclada con un poquito de filosofía y otro poquito (o mucho) de codicia, pero con los años se convirtió en el gérmen de toda una Ciencia.
      Saludos y ¡Feliz Navidad!

  10. He obtenido el Oro Alquímico, para revestir el Arca del Alma; por supuesto, no con los métodos que indicas. Sino realizando y completando la iniciación universal. Esto es Despertar la Consciencia del Sueño de Adán e ilusión de separación del ego en la Matrix Holográfica, para Recordar lo Olvidado al Nacer sobre la Matriz de la Realidad, Ciclos Universales y Elemental (abajo-arriba, micro-macro, adánico-edénico, cuántico-cósmico). En el presente salto 4D Duración y su Unificación, en base a perfecta psicogeometría y exacta gnosismatemática; con su Magnum Opus atravesando el Nigredo, Sanctum Regnum hallando el Mutus Liber y logrando el camino medio del Equilibrio Universal o Descanso Eterno (Sión 1D o esfera sensible temporal, Cronos 2D o música de las esferas, Génesis – Apocalipsis 3D o días de la creación, Esencia de la Vida o semilla-huevo-flor-fruto-árbol); al producirse en mi el Diluvio Universal o Emanación Simbólica del Diezmo de Abraham, Hieros Logos, Donus Dei, Denario Sagrado o Mensaje Secreto recibido en iniciación muda con testamento de ello, así como la Alianza Eterna y sus Fenómenos Ontológicos. Aunque, como la ambición o avaricia; suele acompañar estos procesos, aviso su descubrimiento tiene copyright 2010 MSAI – POB – AEA, no permite comercialización y es de cita obligada

  11. Pingback: El mal de San Vito  “Tiempo de bailar, tiempo de morir” | franciscojaviertostado.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s