Claudio, un emperador y un enigma por resolver

emperador claudio

Proclamando Claudio emperador (1867), de Lawrence Alma-Tadema (Colección privada).

Cuenta Suetonio -y así queda reflejado en el magnífico cuadro de arriba- que por caprichos de la fortuna Claudio ascendería al trono imperial con 52 años en el 41 d. C. El día del asesinato de Calígula los centuriones expulsaron de las salas de palacio a todas las personas que allí se encontraban, incluido el propio Claudio. Este se refugió en otra estancia, un pequeño comedor llamado Hermeum, sin saber lo que estaba sucediendo, y sobrecogido por el miedo ante los rumores del asesinato del emperador, se arrastró hasta un balcón en el que se ocultó entre los cortinajes. Un soldado que pasaba casualmente por allí, vio sus sandalias bajo la cortina y Claudio se arrojó a sus pies suplicándole piedad, pero el soldado le saludó como emperador llevándole en litera al campamento. El Senado, viendo que el pueblo pedía a gritos un nuevo emperador, nombró a Claudio.

Su figura sigue siendo controvertida a la vez que apasionante tanto para los historiadores antiguos como para los actuales novelistas.  Nació en la ciudad gala de Lugdunum (la actual Lyon) en el año 10 a. C., en las calendas de agosto. Hijo del general Druso,  nieto de Livia, la esposa de Augusto, y sobrino de Tiberio, ocupaba el primer puesto en la línea sucesoria de la dinastía Julio-Claudia aunque las enfermedades  que padeció y la buena salud de sus hermanos, Germánico y Livila, le alejaron  de ese cargo siendo víctima de toda clase de burlas.

Durante su infancia sufrió numerosas enfermedades que le debilitaron, y su familia no hizo otra cosa que apartarle. Su madre lo calificaba de “aborto de la Naturaleza”, y cuando quería hablar de un imbécil, decía: “es más estúpido que mi hijo Claudio”; su abuela nunca le dirigía directamente la palabra y el emperador Augusto solía decir que le ocasionaba cierta “incertidumbre”. Puede que el retirarle de la vida pública y de los cargos importantes le salvaran de las conjuras y los asesinatos que rodeaban a su ilustre familia. Dedicó su juventud al estudio de la gramática y la historia, contando con Tito Livio y el filósofo estoico Atenodoro Cananita como maestros. Claudio se refugió en los estudios pero también en las borracheras y el juego como forma de escapar de su obligado ostracismo.

De carácter desconfiado y temoroso, también disfrutaba de las ejecuciones y de la violencia de los espectáculos en la arena. Alto y esbelto, con rostro bello y hermosos cabellos blancos, su piernas le hacían tambalearse cuando caminaba, presentando tics entre los que destacaba su tartamudez. Oía mal (sobre todo en sus últimos años de vida) presentando una contractura de los músculos peribucales que le generaban una continua secreción de saliva y una risa espasmódica. Este hecho hace que se le atribuyeran ataques de epilepsia cuando en realidad no lo eran.

Presentaba fuertes dolores de estómago que en ocasiones le hacían pensar que se moría aunque esto no le impedía estar siempre dispuesto para comer y beber. Por las noches no conciliaba el sueño así que durante el día se dormía incluso públicamente. A menudo comiendo se quedaba dormido, momento que aprovechaban los que allí estaban para reírse a su costa, disparándole huesos de aceitunas y dátiles o poniéndole en las manos sandalias para que cuando se despertara se frotase la cara con ellas.

Entre los diagnósticos que se han postulado se cuentan los de parálisis infantil o poliomielitis así como una esclerosis múltiple, que explicarían los temblores de cabeza, la tartamudez  y la dificultad en la marcha. El novelista Robert Graves le atribuiría la polio como causante de esta sintomatología, aunque teorías más recientes implican una parálisis cerebral o un síndrome de Gilles de la Tourette o incluso una paraplejía espástica de Little, secundaria a un problema en el parto, algo que es más que probable pues su madre dió a luz en plena campaña contra los bárbaros.

Tuvo cinco hijos de tres de sus esposas, muriendo uno de ellos, Druso, de niño, ahogado por una pera que lanzaba al aire y recogía en la boca, algo inaudito y que en el contexto que sucedió bien pudo ser obra de algún complot, y Germánico, asesinado, aunque pudiera haber padecido ataques epilépticos. Respecto a la epilepsia sigue existiendo controversia respecto a la posibilidad de que los Julia pudieran presentar un tipo de epilepsia genética y en el caso concreto de Julio César són cada vez más las voces de especialistas que coinciden en afirmar que lo que verdaderamente tuvo fueron ictus cerebrales que le causaron sus convulsiones más que una epilepsia hereditaria.

El hecho de no presentar ninguna deformidad física ayudaría a que al final Claudio fuera proclamado emperador. Por otra parte debió ser inteligente y hábil porque si no, no hubiera podido ejercer el poder durante trece años con el vigor con que lo hizo hasta su muerte, probablemente envenenado.

No podemos atribuirle un diagnóstico concreto y puede que nunca se pueda, pero la historia le ha tratado en ocasiones de retrasado mental algo que no se sustenta por ningún lado.

Para saber más:

Julio César pudo sufrir derrames cerebrales en lugar de epilepsia

McLachlan-Defensor de la epilepsia en la dinastía Julia

Una novela:

Yo, Claudio, de Robert Graves

Información basada en la Vida de los doce Césares. Claudio, de Suetonio.

23 comentarios en “Claudio, un emperador y un enigma por resolver

  1. Los emperadores romanos, la mayoría tenian defectos … digamos de “fábrica”, ya sabemos que al igual que las monarquías europeas, se casaban entrre hermanos y primos con un parentessco cercano y -tu lo sabes mucho mejor que yo- la sangre no era limpia y no era de extrañar que tuviesen muchos defectos físicos, lociras y demás qe mñas o menos todos sabemos.
    Siempre es bueno recordar la Historia,
    Disfruta de este día soleado…

    • Hola Rosa,
      la Historia tiene también estos pequeños/grandes enigmas que no hacen más que aumentar el interés por estos personajes y estas épocas ya apasionantes por sí solas.
      Un abrazo y buena Semana Santa.

  2. Muy bien documentado tu artículo como siempre, Francisco Javier. Seguramente nunca llegaremos a saber la enfermedad o enfermedades que aquejaron a Claudio. Tal vez fuera debido a los podridos genes de toda la familia Julia Claudia, unida a un alcoholismo crónico. Lo que merece destacar de su mandato es la primera expulsión de Roma de todos los judíos, por los tumultos y desórdenes que causaban entre partidarios y detractores de un tal “Cresto” (Sugerente, ¿verdad?. sobre todo teniendo que se calcula que la predicación y muerte de Cristo debió de suceder sobre los mandatos de Tiberio y/o Calígula, sus dos antecesores).
    Eso, unido la casi cómica forma en que llegó al cargo de emperador, y las infidelidades de su esposa Mesalina, que debía de padecer furor uterino o algo así, hacen de Claudio un emperador singular, a mi parecer.
    Gracias por tu interesante artículo, como siempre, y que tengas un buen fin de semana, amigo mío.

    • Hola Luis,
      Mesalina es otro de los personajes interesantes de entonces. Su nombre acabó asociado a la lujuria y la avaricia y es que tanto Suetonio en “Las vidas de los doce Césares” como Tácito en “Anales”, la describen como la Emperatriz que vivió para el sexo y por el sexo. Se le conocen multitud de amantes pero sería recordada en sus correrías como prostituta, y es que al caer la noche abandonaba el palacio dirigiéndose oculta a un conocido lupanar de Roma donde recibía a los clientes. Existe una anécdota (puede que ya la conozcas) que describe su “voracidad sexual”: en una ocasión organizó, durante una ausencia de su marido, una competición sexual que consistía en un duelo entre ella y una conocida prostituta de su época (elegida por su gremio para ello) y es que se retaron para ver quién de las dos lograba satisfacer a más hombres en un solo día. Se ve que la profesional tuvo 25 servicios, mientras que la emperatriz ofreció… ¡200! Seguro que este número sea exagerado, pero…
      Otro aspecto interesante de Mesalina es la gran influencia que tuvo sobre su marido el emperador Claudio. Te agradezco que la mencionaras, puede que en el futuro entre en el blog.

      Un abrazo

  3. LUIS GRACIAS ,POR METERME EN ESA CIVILIZACIÓN TAN APASIONANTE, MUY ,CEÑIDA AL ESCRITOR INGLES GRAVES YO LEÍ A GRAVES Y ME PARECE DE LO SERIO HE LEÍDO A OTROS ESCRITORES QUE,NO TIENEN LA MISMA DIMENCION, EN EL ANÁLISIS TAMBIÉN HAY QUE MENCIONAR QUE CLAUDIO ERA UN EXCELENTE ESCRITOR DE TEXTOS Y TRATADOS MILITARES,POEMAS,TEXTOS DE DERECHO,COMERCIO,FUE JUSTO A LA HORA DE IMPARTIR JUSTICIA IMPLACABLE CON SUS DETRACTORES,CREO QUE,FUE
    UN GRAN ESTADISTA

  4. Claudio, obligado arrodillarse pidiendo hacer de él un esclavo de toda cosa y que el desprecio por él nunca lo abandone. Gracias, FJ, por mostrar la vida de ese sumiso en los sucesos de la sangre y en sensualidades forzadas de Mesalina, Un abrazo, de época.

    • Hola marimbeta,
      nunca nadie se arrodilló pensando en morir para acabar levantándose convertido en emperador de Roma. La Historia le juzgaría pero es justo reconocerle tanto sus faltas como sus logros.
      Abrazos romanos.

  5. Llego a este artículo buscando evidencias de un historiador y no interpretaciones simplistas de las que abundan en internet. Le sigo en Facebook desde que leí un artículo sobre las mujeres de Roma y la maternidad, me encanta la historia del imperio romano y su mitología. Y este artículo sobre Claudio no me puede llegar en mejor momento. Estoy embarazada de 8 meses, voy a tener una niña a la que pensaba llamar Claudia, nombre que me encanta desde pequeña y que después descubrí que era una importante familia romana. Sin embargo, me llevé una gran decepción cuando empiezo a encontrar en internet que significa “coja” o ” que tiene dificultad para caminar”. Para más inri, tengo una polineuropatia sensitivo motora que puede ser transmitida a mi hija y no sé si heredará, pero que desde luego le puede producir dificultad al caminar. A partir d ahí ya no he dejado de pensar en todo tipo de gafes y mala suerte ¿cómo voy a poner a mi hija ese nombre sabiendo lo que significa y que puede heredar mi enfermedad?
    ¿Realmente significa coja? Espero que mi consulta no esté fuera de lugar, saludos
    Fernanda

    • Hola Fernanda,
      primero de todo decir que no soy historiador, solo un aficionado más a la Historia. En cuanto al nombre de Claudio etimológicamente significa “Luz”, y su derivación, Claudia, leí que evoca la bondad y la honradez, adjetivos muy importantes y más en nuestros días. Aunque imagino que tu obstetra ya te habrá informado, si quieres preguntarme algo respecto al riesgo de transmisión de tu enfermedad envíame un mensaje por FB y hablamos.
      Saludos y me alegra comprobar que comentaste, ni mucho menos tu duda está fuera de lugar. Por cierto, no me trates de usted, que no soy tan viejo (al menos eso creo, claro)

  6. Hola Francisco,
    Claudio es un personaje que siempre me ha gustado, probablemente porque lo conocí gracias a Graves a muy temprana edad. La duda que tengo, y que creo comparto con muchos, es sí era verdaderamente tonto o se hacía, y si siguiendo la recomendación de Pulcher sólo fingía para sobrevivir. En todo caso, fue un emperador de los considerados “buenos”, pues construyó muchas de las infraestructuras que harían famosa a Roma, empezando por varios de los acueductos. Y un bonus: Claudio era nieto de Marco Antonio, pues era hijo de Druso, pero también de Antonia, hija del amante de Cleopatra. Calígula era bisnieto de Marco Antonio, y eso quiere decir que el brazo derecho de Julio César tuvo más descendientes que el mismo César o que Octavio…ahi lo dejo…
    Mucha sgracias por tan buen artículo. Un cordial saludo.

    • Hola Jesús,
      en mi humilde opinión, fingir tantos años es difícil, o eso, o era muy buen actor (me refiero al verdadero Claudio no al de la serie, claro 😉 )
      Saludos y gracias por ese apunte, muy interesante sin duda alguna.

      • Sipi, también creo que es muy difícil fingir durante mucho tiempo, pero resultó que Claudio era mas listo de lo que parecía…probablemente ni el mismo se lo imaginaba…

  7. El emperador Claudio, debió de enfrentar la discriminación por parte de su familia, por ser un discapacitado pero no tanto como para no ser adecuadamente instruido, alguien que no fue amado por su circulo inmediato, y por ninguna de sus esposas, que bien no era absolutamente necesario ya que siempre eran matrimonios arreglados, que Mesalina fuera ejecutada sugiere que tampoco el emperador amaba a esa mujer, y que eligiera a la cuarta para terminar asesinado por ésta ultima; me hace suponer que si bien buscaba ser amado, aceptado y dar legitimidad a su poder como el cuarto emperador romano, la discapacidad más grande de Claudio vivió fue la de no amarse a si mismo y mucho menos amar a otros. El poder, los títulos (emperador, padre de la patria, cónsul etc.), las funciones que ejercía ( juez, estadista, conquistador, sumo pontífice, historiador).

    Entiendo que en este blog se hable sobre el enigma que representa Claudio, su capacidad de adaptación en donde su discapacidad se convirtió en una virtud que le allano el camino hacia el poder del imperio romano que gobernara por 13 años es de admirar, sin embargo creo que su vida también nos da la oportunidad de hacer otras lecturas, ya que esta vida es un homenaje al hacer y tener, pero muy poco se habla del ser.

    saludos

    • Hola MArtha,
      sin duda, un personaje que merece, no uno, sino muchos artículos, y que has descrito magníficamente. Me apunto tu sugerencia -que por otra parte tenía también en mente- y agradezco muchísimo tu comentario.
      Saludos y bienvenida.

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