¿Existieron mujeres gladiadoras?

gladiadoras

Todos sabemos de la existencia de los gladiadores, esos valientes guerreros, prisioneros de guerra o esclavos en su mayoría, que tras los duros entrenamientos a que se sometían para ser los mejores, luchaban en la arena para sobrevivir o quien sabe, para alcanzar la libertad. Mi intención no es hablar de ellos sino de ellas. ¿Existieron también gladiadoras (gladiatrices)?

La respuesta es sí. Su participación no estaba muy extendida (algunos autores como la escritora Amy Zoll piensan que sí) y cuando “actuaban” era una novedad que daba ese toque de distinción al espectáculo. Se sabe que un tal Hostiliniano se jactó de ser el primero en organizar un espectáculo con gladiadoras en la ciudad, de hecho 15 mujeres, algo inédito y bien valorado sobre todo por los hombres, pues estas luchas de gladiadoras resultaban de lo más eróticas y sexuales.

No luchaban a pecho descubierto como los hombres aunque solían participar con una túnica que dejaba un pecho al aire, y pocas veces llevaban casco. Luchaban entre ellas, en ocasiones contra dos hombres (estos con un brazo sujeto a la espalda) pero el tipo de combate podía ser de lo más variado y normalmente al final de la jornada.

Para llegar a luchar debían seguir antes un duro adiestramiento. Algunas eran hijas de algún gladiador liberado que se ocupaba de su instrucción aprovechando su experiencia, pero la mayoría vivían en cuartos con los esclavos. Sus entrenamientos no diferían mucho de los hombres e incluso podían ser más duros y agotadores.

Durante el gobierno de Tiberio encontramos el Decreto de Larinum en el que hay una referencia que apoyaba su existencia en los espectáculos:

 “(…) se prohibía a las hijas, nietas y bisnietas de senadores y a cualquier mujer cuyo marido o padre o abuelo, ya fuera por vía materna o paterna, o hermano hubiese poseído el derecho a sentarse en los asientos reservados para los equites, entrenarse o realizar apariciones remuneradas como gladiadores”.

El primer testimonio histórico lo encontramos en un escrito de Tácito en el que relata su existencia durante los juegos organizados por Nerón con ocasión de la visita de Tiridates I de Armenia. Se sabe que en esos juegos organizó una lucha de hombres, mujeres y niños etíopes, obligando en ocasiones a participar a las mujeres de los propios senadores en los espectáculos (aunque no como gladiadoras).

Pero también encontramos referencias en los textos de Petronio, Estacio y Marcial, del que encontramos un texto sobre las celebraciones del anfiteatro en el año 80 d. C. en el que habla de las mujeres que luchan en la arena:

“No es suficiente con que el guerrero Marte se muestre ante ti invicto, Cesar. Venus en persona te sirve también”.

Suetonio, en las vidas de los doce césares,  se refiere a los juegos celebrados por el emperador Domiciano describiendo su gusto por los combates nocturnos entre enanos y mujeres, a la luz de las antorchas.

Son escasísimas las representaciones encontradas de estas mujeres gladiadoras, de hecho solo dos hasta la fecha. Una es un relieve del siglo I d. C. en mármol, descubierto en Halicarnaso (Turquía) y que actualmente se puede encontrar en el Museo Británico, en el que se puede apreciar la lucha de dos gladiadoras llamadas Anchilia y Amazona. La otra representación, según publicó Alfonso Mañas, profesor de Historia del deporte en la Universidad de Granada, en la revista International Journal of the History of Sport, es una pequeña estatua de bronce en posición de victoria que puede verse en el Museum für Kunst Und Gewerbein, en Hamgurgo (Alemania).

En lo que hace referencia a restos arqueológicos, en unas excavaciones en Great Dover Street (Londres) en 1996, encontraron treinta tumbas del siglo III d. C. al lado de un anfiteatro romano de esa época. Una de las tumbas desconcertó a los arqueólogos pues correspondía a los huesos de una mujer de unos treinta años con un ajuar funerario con un simbolismo que podría corresponder a un gladiador. Los expertos del Museo de Londres, entre los que destaca Hedley Swain, jefe del departamento de historia antigua y otros autores como Emil Zoll, creen que hay un 70% de posibilidades de que esa mujer fuera una gladiadora.

No será hasta el año 200 d. C. que el emperador Septimio Severo prohibirá la lucha de las mujeres en la arena pero ya nadie cuestiona que sí, existieron las gladiadoras.

Un libro:

Gladiadores, El gran espectáculo de Roma, de Alfonso Mañas. Ed. Ariel (2013)

Link foto:

Dani Vázquez

Link información: 

Mujeres en la arena, de Marta Ortega Balanza (Universidad de Barcelona)

National Geographic

17 comentarios en “¿Existieron mujeres gladiadoras?

  1. Ya sabes que soy anti violencia, los deportes como boxeo, si “eso” se le puede llamar deporte, o como los hooligans del futbol, ni lo admito ni lo comprendo. Aunque de las gladiadoras no sabia ni pum… digo una vez más… que grande son las mujeres!!!!!

    • Hola Rosa,
      a mí me hace pensar en los duros entrenos que debieron recibir, en la convivencia que en muchos casos compartieron con gladiadores (hombres)… ¡buf! Si pensamos en lo dura que debía ser la vida en los gladiadores imagina en las gladiadoras.
      Abrazos

  2. Conocía la existencia de las gladiadoras, pero entendía que eran más bien espectáculos “comicos” más que otra cosa (aunque maldita sea la gracia que tenían). Por eso se asociaban a luchas de gladiadoras contra enanos (¡Tampoco me imagino la dureza del entrenamiento de los susodichos enanos!).
    Pero ignoraba lo extendida y relativamente común que era, ni mucho menos la cantidad de datos que nos proporcionas en tu artículo.
    Gracias como siempre, Francisco Javier, y que tengas un buen día.

    • Hola Luis,
      poco comunes, pero existentes en el Imperio. Piensa que los primeros combates de gladiadores en Roma se documentan en el 264 a. C. y había multitud de categorías y clases de gladiadores que se diferenciaban por su forma de combatir y por su armamento. Los emperadores, en su afán de satisfacer al pueblo, buscaban la manera más espectacular o quizás la más distintiva para ello. No es de extrañar que en algún momento las mujeres también salieran a la arena. Por cierto, el nombre de gladiador se origina del arma principal que solían utilizar, una espada corta de hoja recta, llamada gladius, similar a la utilizada por los legionarios romanos.
      Saludos y buen miércoles

  3. Nunca dejaron de hacerlo, amigo efejota … o eso me parece. Quizás ahora sea de modo más sofisticado … con otras armas, sí, pero luchan y a veces hasta con crueldad.
    Gracias por la lección de hoy a todas mis veteranas amigas les ha encantado, ahora se lo voy a pasar a ellos.
    Un abrazo, amigo

  4. Ver esas amazonas luchando llenas de espiritualidad femenina es, como FJ describe, admirar las experiencias que superan los límites de la percepción ordinaria. Es indudable que fueron entrenadas por alguna especie de brujos acechadores. Si hasta la manera de pensar, de actuar y sentir se les admiraba, recapitulando en sus desenvolvimientos sensuales. Sus movimientos combinados con su respiración mostraban esa coherencia adecuada de sus premisas filosóficas aprehendidas. Gracias, FJ, por recordar esas guerreras con conciencia acrecentada. Un abrazo, con ensueños.

    • Hola marimbeta,
      y me pregunto, ¿qué pensarían las mujeres que contemplaban a esas guerreras en el circo? Esa lucha contra el hombre, de igual a igual, valientes guerreras sin miedo a la sangre y a morir. Seguro que no dejaban a ninguna indiferente.
      Un abrazo, de tu a tu.

  5. Dejo este interesante link sobre las “Mujeres en la arena” que compartieron en FB para quien quiera ampliar la información.

    Muchos se jactaban de ser los primeros en presentar en la ciudad luchas entre gladiadoras, se sabe que Hostiliniano preparó un espectáculo con 15 mujeres, y es que la mezcla en el combate de violencia y sangre con el erotismo era algo que gustaba. Al principio las gladiadoras eran esclavas o prisioneras de guerra (algo que no escandalizó al inicio) pero el éxito de estas luchas haría que las mujeres nobles también participaran y esto era algo muy mal visto por la sociedad. En cuanto al tipo de lucha entre las gladiadoras, la información que se tiene es que las presentan como provocatrices, essedariae y venatrices.

    En el Museo nazionale romano hay un fragmento de mosaico en blanco y negro en la que dos personajes se enfrentan a un felino en el Coliseo en tiempos de Antonino Pío, aunque no aceptado por todos, parece que se trata de dos mujeres venatores. Por la inscripción en el ángulo superior derecho del mosaico: “ex vicen[nalibus] f[eliciter] veli v[icit]” se sabe que se trata de un ex voto de una gladiadora que superó la venatio organizada en un ludi, pues el símbolo sobre el felino indica que el animal murió durante los combates.


    Foto de Mario Agudo Villanueva

  6. Hola Francisco,
    conociendo como hay muchas gladiatrices modernas que se parten el lomo para sacar adelante a sus hijos, no me extraña que en Roma las tuviesen…Yo recuerdo haber leído sobre ellas mencionadas por Suetonio, y la verdad es que dan miedito. Lo del ingrediente sensual o erótico, no sé habría que verlas, seguro algunas llamaban la atención, y otras harían que más de uno se echara a correr. En cualquier caso, mejor no meterse con ellas.
    Un artículo muy interesante y entretenido Francisco, enhorabuena como siempre!
    Un abrazo.

    • Hola Jesús,
      a mí me recuerdan a las valientes guerreras vikingas, con lo avanzada que era la sociedad romana en algunos aspectos, es raro que no aceptaran mujeres en sus ejércitos y legiones para luchar en sus conquistas.
      Abrazos

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