¡Que oigo!

audifono sordera hipoacusia

Foto tomada por el propio médico, Jack Bradley, en el momento exacto en el que Harold Whittles oye por primera vez gracias a un audífono (1961).

¿Puede una imagen mostrar más sorpresa? Han pasado muchos años desde que vi por primera vez esta imagen a través del escaparate de una tienda de audífonos y hace un par de meses me vino su recuerdo al ver el video donde Solomon, gracias a un implante coclear bilateral, escuchaba casi con miedo esos primeros sonidos (dejo el video al final del artículo). Bien, el nombre del sorprendido niño de la foto es Harold Whittles y representa el momento exacto que oye por primera vez. Se dice que el primer sonido que escuchó fueron los pasos del doctor que le colocó el audífono en su oreja izquierda y la primera voz, la de su madre, sea lo que fuera, esta imagen sí que vale más que mil palabras.

Las cifras

En el mundo hay 360 millones de personas con pérdida de audición (hipoacusia), es decir, el 5% de la población mundial, y de ellos, 32 millones son niños. Entre las principales causas de esta “discapacidad silenciosa” destaca una, las infecciones crónicas del oído. Se calculan en 1.100 millones de personas las que corren el riesgo de perder la audición a consecuencia del excesivo ruido al que están expuestos y no hay que ser muy avezado para saber que en el futuro serán muchos más. Pero no quiero alarmar a nadie, casi la mitad de las sorderas son prevenibles. Su diagnóstico precoz es algo fundamental pero por desgracia pocas veces se hace antes de los primeros seis meses de vida, algo a tener muy presente y más cuando el 80% de las sorderas infantiles ya se podrían diagnosticar en el mismo momento del nacimiento. Debemos tener presente que la mayoría de los niños sordos nacen en familias que no presentan este problema y 5 de cada 1000 niños nacen o sufren en sus primeros años una hipoacusia discapacitante que la convierten en la anomalía congénita más frecuente. 

Las causas de la sordera congénita

La mitad son hereditarias (se conocen más de 80 genes que la causan de manera aislada), un 25% de causa indeterminada y otro 25% de causa adquirida. Es en este último grupo donde más podemos actuar y entre sus causas encontramos: medicamentos que la madre tomó durante el embarazo (estreptomicina, gentamicina, furosemida, quinina…), infecciones virales (rubéola, citomegalovirus, sífilis, toxoplasma…) y asociada a malformaciones craneofaciales. Tampoco debemos olvidar que la sordera perinatal puede ser ocasionada también por la prematuriedad extrema o el bajo peso al nacer (<1.500 gr), la pérdida de bienestar fetal durante el parto y la meningitis neonatal, entre otras. 

Porqué es importante su diagnóstico precoz

Decía antes que es una discapacidad silenciosa y probablemente sea una de las que más afectan a la persona. Pensemos que el no oír retrasará el desarrollo en la comunicación, tanto del habla como del lenguaje, con los consecuentes problemas de aprendizaje y el posterior aislamiento y baja autoestima que puede ocasionar.

¿Se puede diagnosticar en el nacimiento?

Sí, en la actualidad se puede realizar una sencilla prueba a cualquier edad y también a los recién nacidos antes de darles el alta hospitalaria tras el parto, conocida como “screening o tamiz auditivo neonatal”, un estudio rápido, económico y seguro para los pacientes, que debería ser universal.

¿Existen tratamientos?

Sí, el milagro de conseguir hacer oír a un sordo es posible en muchas ocasiones. Además de fármacos y audífonos algunos niños pueden ser candidatos al Implante Coclear, un transductor que transforma las señales acústicas en señales eléctricas que estimulan el nervio auditivo. Se realiza mediante cirugía ambulatoria, preferiblemente antes de los tres años de edad si el diagnóstico es el nacimiento, y su parte externa se lleva detrás de la oreja o sujeta a la ropa, al igual que los audífonos tradicionales. En la actualidad más de 65.000 personas de todo el mundo se han beneficiado de él, un tercio niños, pudiendo experimentar muchos de ellos la misma emoción que nuestro Harold.

P.D. : Siento que hoy el artículo sea de los de mucha medicina y poca historia, pero la foto lo merecía.

Un video: 

Para saber más:

CDC Pérdida auditiva en niños

Confederación Estatal de Personas Sordas

Implantecoclear.org

Amaoír

Link foto:

historicaltimes.tumblr.com

29 comentarios en “¡Que oigo!

  1. De los cinco sentidos que poseemos, para mi, el más necesario es la vista y en segundo lugar sin duda es el oido. Debe ser horroroso que un niño no pueda oir la voz de sus padres, lo mismo en adultos… música, como pueden cruzar las calles sin oir que por detrás te puede atropellar un coche, suerte de los audífonos!!!! Hermosa y a la vez graciosa la foto del niño del niño!
    Como siempre gran artículo.

  2. Soy familiar directo y muy allegado a un sordo.
    No sabemos el historial médico de la madre, ni los antecedentes familiares, al ser el niño adoptado.
    Ya es un hombre y está aprendiendo un oficio. Pero sólo su madre, y a través de ella yo mismo, sabemos las enormes dificultades a las que se ha enfrentado y aún se enfrenta mi sobrino. Por no hablar de los enormes gastos que supone, y a las ridículas ayudas del Estado para estos discapacitados, independientemente de la situación económica de la familia.
    Los audífonos palían en parte su discapacidad, pero de ninguna manera igualan al sordo y al oyente. Son como el flotador que te permite no hundirte en el agua, sí, pero nunca te igualarán a un nadador experto.
    Y el implante coclear, aparte de estar reservado a un limitado número de sordos, tiene también grandes incomodidades para su usuario.
    Es uno de los dos sentidos nobles del ser humano: la vista y el oído. Y si falta o está tremendamente disminuido uno de los dos, la persona contará con un tremendo handicap para su desenvolvimiento en la competitiva sociedad actual.
    Gracias por dedicar un artículo a este colectivo, Francisco Javier. Como verás, me toca de muy cerca.
    Feliz semana, querido amigo.

    • Hola Luis,
      que tu hermana adoptara a un niño con una discapacidad merece todo mi respeto y admiración. Por desgracia, muchos no pensamos en estas incapacidades hasta que no las vivimos de cerca o en primera persona, es entonces cuando realmente somos conscientes de lo que representan. Me gustó tu analogía del tratamiento de la sordera con los flotadores, muy descriptiva.
      Saludos y buen lunes.

    • Lo mismo que Feancisco… lo de tu hermana es una acción maravillosa, a todos vosotros os deseo mucha suerte en la vida. Rosa

  3. Como persona sorda severa te feliz citó por dar voz a nuestra discapacidad. Yo soy usuaria de audífono de alta gama que me permite la realización de una vida normal.solo en un oído. En el otro tengo una lesión a partir de una operación y no tiene. Restos auditivos además de causarme problemas no admite ningún modo de ayuda técnica. Ojalá s siga estudiando este ámbito y de nuevo gracias por. Darnos voz con tu artículo. Un abrazo.

    • Hola guiomar,
      del silencio nace la música y en ocasiones, aunque no lo oigamos, es el ruido más fuerte de todos. Además de audífonos e implantes cocleares ultramodernos, el lenguaje de los signos es capaz de conseguir lo que parece imposible: oir, expresar y hacer sentir con las manos. Alguien dijo en una ocasión que puede que la peor discapacidad sea la de no darse cuenta que somos todos iguales, la sociedad que nos rodea es muchas veces más sorda de lo debería ser.
      Otro gran abrazo para ti y gracias por dejar tu experiencia y comentario.

      • Si es verdad el leguaje de signos ayuda a muchas personas. Yo no lo hablo. Escucho bien con mi audífono de alta gama. Hoy en día hay muchos adelantos de verdad y podemos escuchar. Yo me quedé a los 38 años y lucho con mi baja audición por seguir en el mundo oyente. Con los niños y los implantes de stán haciendo maravillas. De nuevo gracias por tu artículo. Un abrazo

  4. Hay sentidos de sentidos aparte de los tradicionales conocidos. El sentido de la ubicación es esencial para conocer dónde estamos. Esa distancia fenomenológica de “desear” algo, nos ubica, según lo sentido. ¿Qué hacer para alcanzar ese deseo? La distancia es vital para lograr oír, más cuando queremos oír algo que agrada al oído. La distancia separa y une cuando deseamos y hacemos algo. Lazos logrados al argûir, exponer y clarificar aquello cercano, a veces intelegible… para acercar la cosa al deseo sentido. También, ese deseo puede ser hacia atrás o hacia delante, según el momento y la distancia que separa… toda una estrategia calculada para tratar y saber oír. Gracias,FJ, por presentar este milagro de oír. Un abrazo sonado, escuchado.

    • Hola marimbeta,
      la distancia que ponemos entre nosotros y los demás es algo que depende de uno mismo. Puede que en determinadas situaciones queramos alejarnos, aislarnos de todo y de todos, pero en otras necesitamos estar cerca, oír a esa persona o que simplemente nos escuchen.
      Abrazos sonoros.

  5. Nunca mejor dicho que una imagen vale más que mil palabras, la foto es genial y el vídeo es todo ternura y una gratísima experiencia ver como va reaccionando el bebe, ante la primera vez que escucha los sonidos. Gracias como siempre por el artículo, que nos ayuda a conocer más cosas sobre el tema.
    Personalmente, me preocupa que a niños/as que no son sordos, pero que tienen problemas como las infecciones de repetición, no se les preste más atención, o se le hagan revisiones más frecuentes. Mi nieto de pequeño lo de las infecciones ha sido tremendo, en tres ocasiones han intentado ponerle drenajes, pero los expulsaba, al final lo que han dicho es que tiene los conductos estrechos, que no podían hacer más, en la actualidad que es un adolescente, cuando menos esperamos, el oído comienza a supurar, le duele y así hasta que se le pasa. Muchas veces mi pregunta ha sido, si esto con el tiempo no derivará en pérdida de audición, pero los médicos que le han tratado, nunca han dado importancia a esta posibilidad, ahora como saben en casa que hay que hacer, pues a no ser que curse con mucho dolor, ni lo ve el médico, porque siempre es la misma respuesta, pero a mi me sigue preocupando.
    Mis disculpas por la personalización del tema, y como siempre gracias.
    Saludos afectuosos Francisco Javier.

    • Hola Azahara,
      ya sabes que no es mi especialidad pero si los especialistas os han dicho que este problema no tendría que derivar en pérdida de audición es que será así. Por otra parte, viendo que ya es adolescente y si no ha presentado ninguna pérdida significativa hasta la fecha, no creo que la fuera a tener en el futuro. No obstante, todos, con los años, tendremos estas hipoacusias derivadas por los ruidos excesivos, escuchar música a un volumen elevados… Un inconveniente más de las “sociedades desarrolladas”.
      Saludos y gracias a ti por compartir esta experiencia sobre el tema.

  6. Francisco, estoy operado del oído derecho. La cosa empezó hace muchos años, me recetaron un medicamento oto-tóxico y fui perdiendo audición poco a poco. Más tarde dictaminaron que tenía otoesclerosis y que era congénita (una hermana fue operada de eso antes y mi madre siempre estuvo medio sorda)

  7. Pingback: ¡Que oigo! — franciscojaviertostado.com | Planeta marcela!

  8. Qué interesante Post Francisco! mi madre tiene 90 años y ahora debe usar audífonos porque oye muy poco, especialmente por el oído izquierdo. El doctor le explicó que tenemos un cartílago en el oído que con el tiempo se va endureciendo en algunas personas hasta ponerse duro como un hueso y dificulta la audición, problema que dijo que mi madre tenía. Tanto ella como sus seis hermanos han perdido bastante este sentido en la vejez. Mi madre dice que cuando niños mi ella y sus hermanos estaban metidos en el mar por horas todos los días y que quizás el ingreso de abundante agua al oído les ha traído este problema en la vejez. ¿Qué opinas? gracias por tu respuesta. Patricia

    • Hola Patricia,
      aunque no es mi especialidad te diría que el paso de los años es inexorable. Artrosis, cataratas, hipertrofia prostática, sordera… nadie se salva de una forma u otra. Actualmente están cambiando las patologías (aparecen nuevas, desaparecen otras) y el hecho de aumentar la esperanza de vida es uno de los motivos de ello, por suerte, claro, para todos.
      Un abrazo

      • Sí, pues Francisco, el tiempo no lo podemos detener y nuestro deterioro tampoco. Al menos cuando nos hacemos más viejos ganamos experiencia. Un abrazo. Patricia

  9. Francisco, aunque no hubieras escrito nada (que por supuesto siempre disfruto muchísimo lo que escribes), esa foto es maravillosa. Gracias por compartirla. Esa carita vale un universo.

  10. Pingback: La sordera de Beethoven ¡Aplaudid amigos, la función ha terminado! | franciscojaviertostado.com

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