El nacimiento del Estado Moderno

2333918864_b470b4ee15_o

La corona de Isabel la Católica.

Tradicionalmente se consideran los últimos decenios del siglo XV y los primeros del XVI los más importantes para consolidar una nueva estructura política en la que se concentra la autoridad de un país en una sola instancia suprema con una determinada comunidad cultural. Aunque el concepto de nación cultural ya existía antes, no era así políticamente, superándose las simples monarquías feudales en las que lo predominante eran los vínculos privados personales. Esta nueva estructura de poder estatal del soberano es la que nos ha llegado a nuestros días (salvando diferencias por supuesto) y este es el motivo por el que se sigue llamando así a pesar de que este período de la historia concluyó hace más de dos siglos, aunque no todos los especialistas coinciden con este término y siguen prefiriendo hablar de “Estado” a secas.

Ahora lo importante no será ser vasallo de un señor sino ser súbdito de un monarca. Las principales monarquías europeas experimentarán una fuerte centralización siguiendo el modelo de la reforma administrativa de los Papas de Aviñón un siglo antes, y durante el siglo XV, Francia, Inglaterra y Castilla acabarán imponiéndola.

Alrededor del monarca se construye un complejo aparato burocrático que se encargará del poder ejecutivo que recibirá el nombre de audiencia o chancillería en España, tribunal de la “Cámara Estrellada” en Inglaterra y Parlamento en Francia;  el poder legislativo será exclusivo del rey aunque las leyes más importantes se promulgarán tras la celebración de asambleas designadas en Inglaterra por el Parlamento, en Francia los Estados Generales y en España las Cortes. Esta administración central cuenta con otra territorial representada por delegados del rey que siempre permanecerán subordinados y controlados por el poder monárquico.

La aparición de un ejército permanente, mercenarios que obedecerán exclusivamente al rey y que incluso en época de paz se mantiene, se dotará de artillería, algo que solo podrá ser sufragado por las monarquías pero que dotará de gran poder a los Estados. Por otra parte, mantener este ejército requerirá grandes recursos financieros que solo se podrán conseguir imponiendo una fuerte presión fiscal sobre el territorio con impuestos directos e indirectos, temporales al principio pero permanentes después.

¿Y la Iglesia? Los monarcas recortarán la jurisdicción del Papa sobre el clero de sus reinos e incluso obtendrán el derecho de proponer candidatos para ocupar los principales cargos de la Iglesia en sus territorios.

La propaganda política, los cronistas, escritores, historiadores y pensadores de la época ensalzarán la figura del monarca por encima del Papa o del Emperador del Sacro Imperio, aunque será en Francia, Inglaterra, Portugal y España donde alcanzarán los reinos europeos el cénit.

La guerra de los Cien Años (1337-1453) despertó sentimientos nacionales entre los ingleses y franceses. Tras el conflicto, Francia se recuperará con Luis XI, Carlos VIII y Luis XII continuando su proceso de reconstrucción nacional, e Inglaterra, tras la guerra de las Dos Rosas en la que enfrentarían las casas de York y de Lancaster para conseguir el trono y que acabarían imponiéndose los Tudor, con el autoritario Enrique VIII se procedería a organizar la política en torno a la figura del monarca y con Isabel I, la última soberana de la dinastía, en la segunda mitad del siglo XVI, acabará consolidando las estructuras administrativas “modernas” del Estado y la supremacía de la religión anglicana.

El caso de la monarquía en España es quizás diferente al resto. Tras los convulsos tiempos de Castilla y Aragón en la segunda mitad del siglo XV, el matrimonio de Isabel de Castilla con Fernando de Aragón (1469) comenzará a fraguar, lentamente, las primeras instituciones de la monarquía. Los reinos conservarían sus instituciones, cultura y costumbres, aunque tanto los Reyes Católicos como sus sucesores intentarían llevar una política unitaria. El  proyecto de unión religiosa y su proyección internacional harán que finalmente se concentrara la autoridad en la Corona (al igual que en Portugal con los Avis).

¿Y qué pasaba con Italia? En aquellos tiempos la formaban pequeños estados divididos, ricos, cultos pero débiles políticamente, un territorio codiciado por los reinos más fuertes de España y Francia.

No hay duda de que el período de tiempo comprendido entre finales del siglo XV y el siglo XVI se fraguaron en el continente una serie de cambios políticos que conformaron la Europa que ahora conocemos conformando uno de los momentos más apasionantes de la Historia.

Link foto:

Manel

19 comentarios en “El nacimiento del Estado Moderno

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Interesante sinopsis de la historia del nacimiento del estado moderno. Si no conocemos los orígenes y las causas, dificilmente se podrá evolucionar hacia algo nuevo.

    • Hola “El Arca de Dionisos”,
      ese corto período de tiempo de la Historia determinó la historia de Europa hasta nuestros días, recordarlo y entender el contexto en que se sucedieron esos hechos, puede ayudar a comprender el porqué de muchos aspectos sociopolíticos de hoy en día.
      Saludos

  3. Así fue, Francisco Javier. El fin del feudalismo y el principio del estado moderno entorno a una monarquía fuerte y absoluta, están perfectamente descritos en tu artículo.
    Desde entonces, la lucha entre los poderes de la monarquía, y los derechos del pueblo (teóricamente representados por las cortes), fue constante, así como la disputa entre las diferentes dinastías reales, para conseguir el poder, con las terribles guerras, hambrunas y pestes que asolaron Europa durante aquella convulsa época.
    El principio del fin de la monarquía absoluta, y sus privilegios (de los monarcas y sus aristócratas), se produjo en 1789 con la revolución francesa, preludio del parlamentarismo actual.
    Gracias, amigo por tu artículo y feliz día.

    • Hola Luis,
      supongo que no deja de ser un artículo muy “Real”. Siempre pensé en lo que sentiría el resto de la realeza europea tras el asalto de la fortaleza de la Bastilla, símbolo del absolutismo monárquico, pero también punto estratégico del plan de represión de Luis XVI, (si es que hasta sus cañones apuntaban a los barrios obreros), y sobre todo tras la decapitación del propio monarca unos años después. Seguro que no conciliaron el sueño durante mucho tiempo.
      Abrazos y gracias a ti.

  4. Hablar de las formas de gobernar es trasladarse a diferentes estilos de gobernar :monarquías, dictaduras, parlamentos, … Gobiernos largos, ricos, cortos regidos por el tiempo. Permanencia a veces desequilibrada por intuiciones y sentimientos. Comprender ese dilema es de excepcional dificultad. ¿Cuál es ese objeto exterior que provoca un modo peculiar de sentimiento de cambio al ser gobernado? Algunos lo relacionen con ese terrible comedor abandonado, en medio de extensiones, fábricas sumergidas, dimensiones conocidas… tragados por otras formas de vida. ¿Se ve? Sólo queda el estado sentimental de cómo se mira… Quedando un sentimiento de desolación, abandono, desuso y detrimento de imágenes robadas. ¿Es que la niebla enrarece imágenes por el clima emocional imperante? Tal vez, quién sabe. Un íntimo desgarramiento emerge entre el sentimiento y la intuición, por todo lo que le rodea. Cosas de tradiciones, de cultura… maneras de sentirse subyugado, protegido, representado. Gracias, FJ, por recordar nacimientos de Estado con cambiantes aspectos de las cosas. Abrazos con el sentido de la vida.

    • Hola marimbeta,
      a lo largo de la Historia han existido gobernantes, algunos absolutistas, otros menos; algunos férreos e intransigentes, y otros menos; algunos ejerciendo como verdaderos dictadores, y otros mirando más por el pueblo, sea como fuere, nunca debieron ni deben olvidar que es el pueblo el único al que han de servir, sin mirar otros intereses. ¿Díficil? Sí, pero aquí radica la diferencia entre un buen o un mal gobernante.
      Abrazos Reales.

  5. apasionante el estudio y horas aplicadas para la relacion de la historia con lo avasallante del los nuevos paradigmas los cuales nos rigen aun cuando no reconozcamos mas alla de una historia contemporanea truncada por las razones que sean.

    • Hola ibza,
      ¿cómo podemos entender nuestro presente sin el saber del pasado? Nadie puede negar que los hechos contemporáneos también influirán en las generaciones que son siguen. Todo está relacionado e ignorarlo es cerrar los ojos también al futuro.
      Saludos y bienvenida también a los comentarios.

  6. Hola Javier, my interesante, desde hace años tenía la inquietud de saber cómo se había pasado del feudalismo a las monarquías, corto, explicado y sustancioso, gracias, siempre aprendo leyéndote.
    Abrazos de luz

      • El cuál a mi me parece interesantísimo. De hecho, tengo cierto apego a toda la época en que Fernando e Isabel eran los reyes. Fue entonces cuando encontraron al Nuevo Mundo. También Enrique VIII, me parece una figura muy interesante. La Inquisición. El Renacimiento. Me alegra que hayas tocado este tema. Los griegos y los romanos me aburren un poco. Me encanta el período histórico que tocaste. Bravo!!!

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s