¡Qué me dices! (XVII)

ciudad medieval

“Echar el muerto a alguien”

Hacemos uso de esta expresión cuando queremos atribuir la culpa de un hecho a alguien que es inocente. Vaya, que para no asumir la responsabilidad de un problema se lo pasamos a otro que nada tiene que ver con él. Por desgracia, cada día encontramos muestras de ello, pero no es algo nuevo. Siempre había gente pícara que para evitar un castigo, mentía, y así es como encontramos este modismo en la Edad Media.

Si retrocedemos un poco más en el tiempo, en Atenas, el homicidio involuntario se castigaba con un año de destierro mientras que el voluntario, con la muerte, aunque se permitía al culpable que se fugara antes de escuchar la sentencia a cambio de la confiscación de sus bienes. En Roma, las primeras leyes hechas por Numa condenaban a muerte a todos los asesinos, pero con con los años se diferenciaría  si el culpable era un hombre ilustre (o adinerado) al que se le desterraría, o si era cualquier otro, al que se le cortaría la cabeza o acabaría crucificado en el caso de que fuera un esclavo. Esta injusticia acabaría por abolirse después.

La sociedad medieval estaba organizada por leyes dictadas por el rey que eran conocidas por todos, incluso por la gran mayoría que no sabía leer. Estas se comunicaban al pueblo oralmente para que nadie pudiera quedar exento de cumplirlas.

Volvamos a nuestra expresión de hoy. En una época donde las riñas y los asesinatos estaban a la orden del día (bueno, como en la actualidad) era habitual encontrarse en medio de la villa un cadáver con signos de violencia abandonado a su suerte. Cuando no se descubría al responsable del crimen, era todo el pueblo el que debía pagar al rey una multa económica llamada “homicidius”, algo que no podían asumir muchas familias y que representaba una imposición económica injusta. Para poder evitar el pago de esa multa, los aldeanos, antes de que las autoridades descubrieran el cadáver, lo transportaban discretamente al pueblo contiguo haciendo que cayera sobre ellos el coste de la aplicación de la ley. Ese transporte del cuerpo de un lugar a otro fue lo que dio origen a la expresión “cargar con el muerto” y el conjunto de estas prácticas “echar el muerto a alguien”.

En fin, una ley injusta para el pueblo, una acción indigna para evitarla y una expresión antigua que desgraciadamente sigue siendo muy actual.

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Dr. Wendy Longo

27 comentarios en “¡Qué me dices! (XVII)

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  2. Ese huir de los módulos sintácticos responsables para encajar en el discurso, de manera pesada, la responsabilidad de la culpa, pensando en la salvación propia, “echando la culpa al muerto”, es decir, pensando en el “a fin de que”. Palabras que hacen torpe la construcción del discurso. Ejemplos de esa actitud psíquica expresiva son muchos : “vamos a terceras nupcias porque…”; “no retorcer el brazo…”; “sería una locura ir a…”. Gestos soberbios que deslumbran y que agitan aguas o inventar nuevas nubes y, hasta injertar espuma en el cemento para formar burbujas que llenen ese universo de cosas huecas. Claro, son expresiones que hacen cambiar la responsabilidad al mostrar al inventado supuesto responsable. Algo así como cuando la naturaleza es retocada para que las rosas nazcan negras o no nazca ninguna rosa y todo revienta… pero, hay perfume y, nadie comprende que haya perfume sin esa flor. Gracias, FJ, Por presentar estos tejidos emocionales que trasladan culpa. Abrazos contagiados, sugestivos.

    • Hola marimbeta,
      desgraciadamente vivimos en unos tiempos en los que esta expresión es más utilizada que nunca. Ya sea por vergüenza, por cobardía, por irresponsabilidada, por… ¡Qué difícil es admitir nuestros propios errores! Todo tiene causa-efecto y nuestros actos siempre tienen consecuencias.Es de valientes asumirlos.
      Abrazos vivos

  3. Bueno… pues no lo sabía, a veces se hacen tantas injusticias…a mi incluso -por tonterias. me han echado el muerto pero como a mi no me gusta discutir me callo, pero estoy a la alerta con esa persona.
    Y… a quien le eharia yo el muerto por errores que me han hecho la Telefónica???.. esta mañana me han puesto de muy mal talante (por no decir otra palabra más altisonante), pues a pagar y callar!

  4. Artículo de plena actualidad en el momento político actual en España.
    Es penoso el espectáculo de todos los partidos políticos, echándose el muerto los unos a los otros por la imposibilidad de formar gobierno.
    Gracias por tan oportuno artículo, Francisco Javier. Un abrazo y hasta la semana que viene.

    • Hola Luis,
      han superado las (malas) expectativas de todos, pero yo aún soy optimista… (llámame inocente). Por cierto, ¿sabes también lo que me da mucho coraje? Que si no se forma gobierno, todos estos diputados que ahora están en funciones (al igual que los anteriores que tampoco fueron capaces de formarlo) cobrarán un sueldo de indemnización. ¡Bochornoso! Pero claro, “echarán el muerto, al otro”.
      Saludos

  5. Te cuento, mi estimado Francisco Javier, que eso de cargar el muerto y tirarlo a la aldea vecina es algo que sucede aún hoy en mi país, Paraguay. En el noreste, hay una ciudad fronteriza con Brasil, llamada Pedro Juan Caballero, conocida hoy por ser manejada de facto por el crimen organizado. En Brasil, la ciudad fronteriza se llama Ponta Porá (también manejada por la mafia de la droga), y lo único que divide a ambos países es una avenida, ya que no hay fronteras naturales, ni hitos ni murallas. Los policías de Pedro Juan Caballero cuando descubren un cadáver en la ciudad (cosa que es muy común), se lo tiran a escondidas a la ciudad brasilera, para no tener que lidiar con los trámites ni cargar tanto la “estadística” de muertos.

    • Hola José Alejandro,
      ¡Ostras, qué fuerte! Porque nos lo cuentas porque si no es difícil de creer. Muchas gracias por la aportación que haces, explica a la perfección este modismo.
      Saludos y mil gracias por animarte a comentar.

  6. Cargar con el muerto existe, por todos lados, es el juego Del Gran Bonete…Yo señor…No señor…pues quien lo tiene…Lo que no sabía que la maña, existía desde hace tanto tiempo
    Abrazos.

  7. Tan sencillo sería asumir tu responsabilidad,total errores cometemos todos,al aceptarlos crecemos ,ya que esas actitudes negativas comienzan con poco y van en decrimento de tu persona y la sociedad.Por esa causa tenemos los gobiernos y vidas que tenemos,por injusticias donde pagan más los justos que los pecadores,por no preservar en los valores y por no tener memoria de todo lo que nos ha llevado este tipo de acciones,pero hasta que no cultivemos nuestras conciencias seguiremos siendo amansados como borreguitos,(pobrecita comparación)… Gracias por compartir… 🙂

    • Hola Laura,
      si no los cometiéramos, no seríamos humanos. Es algo que nos es innato. Tener conciencia de ellos es difícil pero al reconocerlos nos hacemos más humildes y si aprendemos a no repetirlos, más inteligentes.
      Un saludo y que pases un buen miércoles, aquí ya empieza a anochecer…

  8. Gracias Francisco,bella noche!!… 🙂 Y tienes razón,también nos hace más compasivos con los demás… 🙂

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