¡Qué me dices! (XVIII)

aburrimientoAburrirse como una ostra 

No sé si las ostras sufren de indiferencia y desinterés, pero no, este dicho no se refiere a estos moluscos bivalvos marinos.  Su significado no hace falta que lo explique, todos lo hemos utilizado en alguna ocasión, unos más que otros, pero lo de “ostra” se refiere al ostrakon o concha de cerámica donde en la Atenas clásica se escribía el nombre de los candidatos al destierro (ostracismo), un término que también utilizaron en el Antiguo Egipto para referirse a los fragmentos sobre los que el escriba o su aprendiz escribían un pequeño texto o trazaban un dibujo (ostraca).

Si nos atenemos a su significado helénico podemos entender mejor su relación con el aburrimiento. A la hora de determinar quiénes eran los culpables, organizaban una votación por mayoría entre los miembros de la asamblea, escribiendo en trozos de cerámica (ostracones) el nombre de la persona que cada uno elegía para el destierro. Estos disponían de diez días para abandonar la ciudad, exclusión que duraría diez años (habitualmente era menos tiempo) en el que el expulsado apenas se relacionaba con otras personas, llegando al hastío y al aburrimiento total.

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Natasha Lelenco

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Ya está el listo que todo lo sabe, de Alfred López.

18 comentarios en “¡Qué me dices! (XVIII)

  1. Al fin entiendo la bendita frase. Mira que me había preguntado si era porque la pobrecita ostra estaba solita haciendo su perla. Ya sabes, viniendo de una isla es tan facil relacionarlo todo con el mar. Entonces era eso!!! Pobrecitos desterrados…

  2. La ostra se abrió. Era como una ventana esperando ver entrar la luz. Tenía compañía –¿Ves la ventana? decía una ostra a la otra. –No. No veo ninguna ventana, contestó la otra. –Es que ahorita todo se ha quedado a oscuras. ¿No estará pasando algo malo allá afuera? Tal vez. Hace más de cuatro años que vive aluzada esa ostra cerrada, sin una ventana. Noche tras noche, con temor a la oscuridad. En ese momento, ahora mismo, se ha apagado la luz. –¿No será un mal suceso? –No, sólo es un arrinconamiento en nuestros propios carapachos, dijeron ambas. Gracias, FJ, por presentar este significado de ostra, aisladas en su concha. Abrazos somnolientos.

  3. ¿quién se lo hubiera imaginado? yo no, desde luego, ignoraba este origen y significado, gracias Javier, contigo se aprende mucho.
    Abrazos de luz
    Pensé que por un tiempo no publicarías los viernes, pero pasé a verte y me encuentro con este interesante artículo ¡qué bueno!
    Abrazos de luz

    • Hola Silvia,
      de hecho, sigo publicando lunes y miércoles, al menos mientras siga preparando el libro. Esto no quita que el resto de días mueva algún artículo antiguo del blog por las redes…
      Abrazos de luz

      • Hola Javier, sí, lo he notado y casi todos esos los he leído y puesto mi like y/o comentario, pero es un gusto volverlos a leer.
        Abrazos de luz

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