Una cajita misteriosa… ¿Qué es?

caja vinagreta

Hoy os propongo un juego. Observar esta imagen, de entrada no llama mucho la atención. Una diminuta cajita de no más de tres o cuatro centímetros, de plata, en la que se pueden distinguir unos diminutos agujeritos en su interior. Imagino que alguno de vosotros ya sabéis de que se trata, pero lo curioso no es el objeto en sí, sino la utilidad que tuvo durante siglos, y quien sabe, puede que alguno todavía las utilice.

Desvelaré pronto el secreto, se trata de una caja vinagreta (“Vinaigrette”), muy popular durante el siglo XVIII aunque se tiene constancia de su uso tres siglos antes.

En aquellos tiempos no se tenía la misma concepción que tenemos ahora respecto a la higiene individual. Vaya, que cuanto más lejos se encontrara el agua, mejor, y es que lo propios médicos desaconsejaban los baños al considerar que el agua ablandaba el cuerpo al abrir los poros de la piel facilitando la entrada de las enfermedades.

En este contexto, y como los desodorantes no se inventaron hasta principios del siglo XX, se utilizaron estas cajitas para mitigar los malos olores. Se introducían en ellas infusiones de vinagre con cítricos, canela, clavos de olor, llevándolas entre la ropa. Los había que se daban pequeños toquecitos con una esponja e incluso, los más preocupados por las manchas de sudor en la ropa, usaban almohadillas de algodón colocadas estratégicamente en las axilas. En ocasiones, introducían pequeñas florecitas guardando la cajita en sus bolsillos con la creencia de que así evitaban algunas enfermedades. Su uso estaba tan extendido que en el siglo XVIII fueron utilizadas tanto por hombres como mujeres, realizándose en fina orfebrería, sobretodo en la Inglaterra victoriana.

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No sé si hay alguien interesado en adquirirlas pero estas cajitas misteriosas tienen mercado hoy en día, ya sea para coleccionarlas o, quien sabe, para utilizarlas. 😉

Links fotos (Pinterest):

Ruby Lane VintageRonnie Hilton

27 comentarios en “Una cajita misteriosa… ¿Qué es?

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  2. La cajita es preciosa y me encantaría tener una. En aquella época eran muy creativos para evitar la higiene, también usaban unas agujas de oro muy delicadas para tratar de superar la molestia que los piojos acarrean, si sumamos cabello sucio + pelucas habrá sido insoportable. 🙂

    • Hola Poupée,
      no tenía ni idea del uso de esas agujas de oro para aliviar esa pequeña “gran” molestia. Ciertamente, el uso de esas grandes pelucas que todos tenemos en mente debió de ser todo menos cómodo. Estas pelucas se las conocían con el nombre de “Nidos para piojos”, pues servían de alimento a estos animalitos, tal que quedaban entrampados y las pelucas podían limpiarse con mayor facilidad, o al menos, eso dicen. Si me lo permites aprovecho tu comentario para explicar algunas cosas curiosas al respecto.

      Encontramos una de las primeras referencias a las pelucas en la biografia de Ciro el Grande escrita por Jenofonte y Egipto es la primera cultura que hace de la peluca un icono de distinción y dignidad, aunque la climatología de Egipto hizo que se impusiera el rapado de las cabezas, sobre todo en los hombres. En ocasiones portaban unos conos de perfume sobre la peluca y según cuentan Cleopatra llevaba una de color azul con estos conos cuando se presentó delante de Marco Antonio.

      En la antigua Roma, era habitual llamar “Galeras” al aludir a las pelucas, y aunque Julio César era prácticamente calvo, ésta no estaba bien vista al considerar a la alopecia cargada de tabúes. Ejemplo de ello lo encontramos cuando afeitaban la cabeza completamente a un cristiano, pues era la peor afrenta que podía sufrir, claro, lo de que te devoren los leones en el Circo tampoco.
      Saludos

  3. Conocía muchos “trucos” que en aquellos tiempos usaban para auyentar aquellas “delicadas esencias” que desprendian los cuerpos humanos, como también las agujas de hacer media para delicamente rascarse, y el uso de los abanicos, no para refrescarse de los calores del tiempo, sino para disipar otros olores de los cuerpos… pero eso de las cajitas no lo sabía.. no te acostarás sin saber una cosas más.
    Y… tu sabes por qué hoy en día se sirve limón con los pescados? Pues sencillamente como muchos años atrás no existian las neveras y como es natural los pescados al llevar varios días de aqui para allá antes de cocinarlos, ponian trozos de limón para disfrazar el gusto a podrido…Cosas de años ha…
    Saludos.

  4. Utilizadas en todo tipo de ensaladas y para sazonar platillos delicados en un mundo que era familiar y extraño a la vez en ese comedor. Olores encontrados en medio de la sordera generalizada… sin poder respirar. Ese agua alcanforada impregnando aroma a las mujeres. Para distraer el mal olor. Usar vinagre alcanforado o alcohol alcanforado según la ocasión, estaba de moda. Para dormir tranquilo, nada como el éter alcanforado, agua etérea alcanforada ¡Producía tanta calma! Le gente se olvidaba hasta de que existía. Gracias, FJ, por traer esta peculiar cajita de emulsiones. Un abrazo, con zumos mezclados.

    • Hola marimbeta,
      … pues el olfato es un sentido que hasta bien poco se le infravalorizó. Se pensaba que la nariz humana podía distinguir unos 10.000 olores (uno arriba, uno abajo 😉 ) pero estudios recientes dicen que esto no es así sino que puede diferenciar hasta UN BILLÓN de mezclas de olores, o más.
      Abrazos perfumados.

  5. Lo de no bañarse me recuerda el dicho: “La cáscara guarda al palo”. Jajaaja… La verdad es que no me quiero imaginar a qué olía esa gente, sobretodo las mujeres con tantísima ropa encima. Gracias a Dios que con el calor del Caribe acostumbramos bañarnos más de una vez al día. Como siempre, Francisco Javier, me encantan tus artículos. Un abrazo. Felíz año.

  6. Hola Javier, muy interesante, como siempre, yo me he llegado a preguntar cómo hacían para no oler mal y he aquí que me has dado la respuesta, gracias. duda despejada.
    Abrazo de luz

  7. ¡Muy buenas! Lo primero felicitarte por el post, me ha parecido muy interesante y bien escrito. La verdad que como suelo leer libros ambientados en épocas lejanas conocía el truco, pero nunca tuve una imagen clara de cómo serían, y si bien lo podía haber buscado, acaba por no hacerlo.
    Personalmente me parece curioso todo lo de época en cuanto a la intimidad, desde ahora, que lo tenemos todo, y no por habladuría o suposiciones sino por ciencia, en el sentido de higiene, se nos hace cuanto menos, sorprendente.
    Uno de los temas de la misma época si cabe más curioso es el tema de los métodos de anticoncepción, al menos esto, no es un capuchón de cuero jajaja
    Saludos 🙂

    • Hola Agatha,
      ¡qué bien que te gustara y te animaras a comentar! Por lo que he podido comprobar en las redes sociales la mayoría asociaba esta cajita con el rapé y pocos a su utilidad real. En cuanto a lo que comentas de los métodos de anticoncepción en el blog tengo algunos artículos al respecto que te invito a ojear si todavía no lo hiciste… (en el buscador podrás encontrarlos).
      Un saludo y bienvenida -)

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