El Campo de Marte de Roma, un terreno nada marciano

Roma antigua

Roma Antigua. Haz clic en la imagen para ampliarla.

Paseando por Roma tan solo queda el majestuoso Panteón intacto entre los numerosos y magníficos templos y edificios públicos que se erigieron en el Campo de Marte. Este lugar, del que muchos turistas han oído hablar pero ignoran lo que realmente fue, comprendía un terreno que se extendía al norte de la muralla proyectada por el sexto rey de Roma, Servio Tulio, limitado al sur por el Capitolio, al este por la colina Pinciana y rodeada por el meandro que describía el río Tíber en la ciudad.

2308564690_6ecf000b6b_b

Maqueta del Campo de Marte en el s. I dC. (Museo del Ara Pacis).

Según Plutarco, en el siglo VI a. c. se nacionalizaron los terrenos propiedad del séptimo y último rey de Roma, Tarquinio el Soberbio, siendo una de sus propiedades la que después pasaría a ser conocida con el nombre de Campo de Marte, por existir en ese lugar en tiempos del segundo rey de Roma, Numa Pompilio, un altar dedicado a Marte, dios de la guerra e hijo de Júpiter y la diosa Juno. En el siglo V a. C., a raíz de una epidemia de peste, se edificaría un templo al dios Apolo, protector de la salud, recordemos que entonces los romanos todavía no habían adoptado como dios de la medicina a Esculapio.

En época Republicana sirvió de campamento a las tropas de los victoriosos generales que iban a celebrar sus triunfos en Roma, ya que no podían traspasar la muralla serviana hasta que no llegara el día de la celebración, siendo también lugar de esparcimiento de los jóvenes y práctica de la Gimnasia así como de reunión y asamblea política (comitia Centuriata). El centro del campo y en el meandro que formaba el río Tíber, albergaba una poza (Trigarium) a la que se iba a nadar, y más al sur, unas termas (Tarentum).

Con el emperador Augusto, los espacios se ocuparán por tiendas donde se podían comprar artículos de todo tipo, incluso esclavos de lujo. Por Plinio el Viejo sabemos de la existencia del Reloj Solar de Augusto (Horologium Augusti) que se convertiría en el mayor reloj de sol de la antigüedad, siendo construido en el año 10 a. C. por Facundus Novius y que ocupaba la actual Plaza de San Lorenzo en Lucina y la Plaza del Parlamento, a escasos metros del Ara Pacis.

178230c8377830df47c3135c15767cce

Con el apoyo de Agripa, que decidió donar al Estado varias propiedades heredadas a su vez de Marco Antonio, Augusto pudo completar su programa de monumentalización,  concentrando la mayor parte de los edificios en el sur del Campo de Marte. Se trataba del primer plan urbanístico de Roma, base de las futuras transformaciones de la ciudad. Todos los edificios seguirían un plan que, de norte a sur, se dispondrían estableciendo una línea recta que uniría su Mausoleo (al norte) con el Panteón (al sur), así, podemos encontrar entre ellos el Teatro de Marcelo, el Ara Pacis, el Reloj Solar de Augusto, las Termas de Nerón, el Estadio Domiciano (actual plaza Navona), el Crematorio imperial y el Teatro de Pompeyo.

Es una lástima que muchas de estas edificaciones no sobrevivieran el paso del tiempo y solo podamos hacernos una idea de la magnificencia de ese lugar ahora ocupado por calles, edificios y coches, pero sí, el Campo de Marte existió realmente. 

Links fotos:

Ramiro Sánchez-CrespoPinterest; Lalupa

6 comentarios en “El Campo de Marte de Roma, un terreno nada marciano

  1. Muchas veces, el día amanece sin moverse. Nada se mueve, ni con el viento que sopla. Muchos, que tienen hambre, sueñan con el dios Marte. Parece que comen más, pero cuando despiertan, su alma está vacía. Después, los ojos sólo sueñan con Apolo por esa ausencia de salud que esas pestes arrebatan. ¿Por qué las gotas de lluvia resbalan y, tiemblan cuando llueve tupido? Monumentos en campos que no descansan, en nada. Campos asolados, desiertos, amargos, convertidos en polvo que, el agua, el viento arrastró, con sus rayos y truenos. Viven en el recuerdo de aquellas noches exactas. Gracias, FJ, por recordar cómo se forman las ciudades alrededor de bulliciosas soledades y costras de silencio que asfixian, matan y resucitan el Campo de marte. Abrazos andados, recordados, sin amarguras por dentro.

    • Hola Marimbeta,
      Marte, hijo de Júpiter y Juno, guerrero sin igual, patrón de muchas ciudades y tribus itálicas como la de los etruscos y los sabinos. Su poético nacimiento es dignos de explicarse. Tras huir Juno del Olimpo por la envidia del nacimiento de la diosa de la sabiduría, se adentró en el templo consagrado a la diosa de las flores y de los jardines, Flora. Allí se encontraron y la diosa le recomendó que cogiese una flor que se hallaba en los campos de Oleno. Tras dirigirse allí, vio la flor más bonita que nunca vio. En realidad, se trataba de Júpiter en forma de flor. Al cogerla en su regazo, nacería el intrépido, temeroso y guerrero Marte, que conduciría a la victoria tanto a latinos, sabinos como romanos.
      Abrazos poéticos

  2. Pingback: El Campo de Marte de Roma, un terreno nada marciano | Planeta marcela!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s