La Biblia de los pobres

Biblia_Pauperum_Cpg438Las Biblias que existían hasta finales de la Edad Media daban mucha más relevancia al texto que a las imágenes que lo acompañaban, limitando extraordinariamente su uso. Pocos eran los que sabían latín, y con suerte, el sacerdote que predicaba podía leerla e interpretarla para el pueblo, apoyándose principalmente en los frescos y vidrieras que ornamentaban los templos.

El pensamiento teológico imperante insistía en dar reciprocidad a los hechos del Antiguo y el Nuevo Testamento para así dar ese carácter de profecía en el primero, y el cumplimiento del segundo, siendo los iconógrafos los que se servirían de las imágenes para demostrarlo. Así surgió la que conocemos como Biblia Pauperum (de los pobres) en la que las imágenes se convierten en auténticas protagonistas del mensaje, quedando las palabras relegadas a un segundo plano o, incluso, ausentes, pues la Iglesia utilizaba las imágenes para explicar su doctrina cristiana, siendo también el latín sustituido por las lenguas vernáculas.

El nombre se agregó en un manuscrito de la biblioteca de Wolfenbüttel (Alemania) en la década de 1930, pudiendo dar a entender que estaba destinada a la gente sin recursos, pero esto no fue así. Se cuentan hasta dieciocho ediciones incunables que brillaban por su opulencia y elevado coste, aunque las más corrientes, las versiones en tipos móviles, eran utilizadas como guía didáctica por los sacerdotes para sus enseñanzas a la población.

Esta peculiar Biblia se trataba originalmente de un manual reunido a mediados del siglo XIII, perdido en la actualidad y de autor desconocido -se atribuye a San Oscar, obispo de Bremen-. El manuscrito original tuvo treinta y cuatro escenas principales, y dio origen a tres familias de manuscritos: el de Sazburgo, el de Weimar y el de Baviera.

Hacia 1460 se crearía una edición xilográfica (monocroma), que sería la que tendría más influencia a pesar de que con el tiempo existieran muchos otros ejemplares. Se cuentan hasta siete ediciones con esta técnica de impresión en la que se imprimía por una cara del papel y luego se pegaban cada dos hojas para formar el libro. La Biblioteca Nacional de París cuenta con cinco de estos ejemplares.

En 1462 se imprimiría por primera vez en la ciudad de Bamberg por el impresor Albrecht Pfister en alemán, con los caracteres móviles de Gutenberg, y con las posteriores mejoras de impresión se pudo reproducir la totalidad del texto de la Biblia e ilustrarla, haciendo que la Biblia de los pobres cayera finalmente en desuso.

biblia de los pobres

Otro tipo especial de Biblia de esa época era la Biblia Moralizada, de uso privado, concretamente para los reyes franceses, creada con poco rigor pero con el principal objetivo de explicar e interpretar los textos bíblicos. Muestra es el manuscrito de Viena, que se utilizaría para la formación en la fe del rey Luis VIII.

En la British Library encontramos uno de los manuscritos más célebres de este género bíblico,  la “Biblia de oro”, con cincuenta páginas donde representan las escenas de los evangelios junto a una miniatura del Antiguo Testamento.

4 comentarios en “La Biblia de los pobres

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