La Estela del Hambre, el sueño de un rey

Estela del Hambre. Haz clic en la imagen.

Hoy me gustaría acercaros una inscripción grabada en una gran roca de Egipto. Puede que no sea tan conocida ni tan visitada por los turistas que allí se acercan, pero esconde una cruel historia, real, muy real para los habitantes del antiguo Egipto, me refiero a la conocida como Estela del Hambre.

Cuenta el mito que las lágrimas que Isis vertía por la muerte de su esposo Osiris era la causa de la crecida del Nilo y sabemos que su ciclo marcaría las estaciones y la vida de sus pobladores. La delgada línea entre la vida y la muerte dependía de la incertidumbre de una buena cosecha, lo contrario, significaba sufrir hambruna. Es probable que la civilización egipcia no hubiera sido lo que fue si no existiera el Nilo, pero frente a su abundancia -recordemos que en época romana era el granero de Roma- encontramos tanto en la literatura egipcia como bíblica evidencias de las hambrunas que castigaron al país.

Muestra de ello son los Papeles de Hekanakhte, cuando describe que a finales del Imperio Medio el hambre obligó a practicar el canibalismo cerca de Tebas, o en las biografías de los señores del Egipto Medio cuando refieren que durante el I Período Intermedio se vanagloriaban de abrir sus propios graneros para socorrer a los habitantes de sus nomos. Debemos acercarnos al Alto Egipto, en la región de Elefantina (Asuán), para encontrar el texto que hacía referencia al principio. Ilustra como ningún otro estas hambrunas, grabado en treinta y dos columnas en una de las rocas de granito del extremo sur de la isla de Sehel.

Descubierta por Charles Edwin Wilbour en 1889, el título describe lo que en ella se dice. Aunque grabada en época Ptolemaica, el texto narra un hecho acontecido mucho antes, concretamente en la dinastía III, durante el año 18 del reinado de Djoser. Tras siete años de hambruna asolando el país y después de haber soñado con el dios Khnum, el dios que controlaba la crecida del río, el faraón decide consultar a Imhotep.

Estatuilla en bronce de Imhotep.

No sé a vosotros, pero a mí siempre me ha fascinado la figura del sabio Imhotep. Se le atribuyen conocimientos de escriba, mago, astrónomo, médico y arquitecto. Vaya, un erudito en toda regla y la primera persona no perteneciente a la realeza cuya existencia está documentada. Es conocido sobre todo por ser el autor de la primera pirámide de la historia, construida en Saqqara, pero será recordado como médico, pese a que nada hace pensar que en vida ejerciera la medicina, curioso ¿verdad? Reconocido como hijo del dios Ptah, se le consideró un dios sanador y recibió culto en todo Egipto, identificándolo después con el dios griego Asclepio y con el romano Esculapio. No se ha encontrado su tumba -se piensa que está sepultado en Saqqara-, y si se llegara a encontrar algún día representaría uno de los hallazgos más importantes de la egiptología.

Volviendo a la Estela, el faraón Djoser preguntó a Imhotep por las causas de la hambruna, y este le aconsejó suplicar el fin del hambre al dios creador Jnum, el “Señor de las Fuentes del Nilo”. Aquí encontramos la explicación de que se grabara en un lugar tan alejado. En la inscripción se detalla la descripción de la hambruna, la visita a la Biblioteca de Hermópolis, las revelaciones de Imhotep, los cantos de Djoser y un decreto real, así como el sueño del rey de la columna décimo octaba a la vigésima.

Otro dato curioso que se descubre en la Estela es el hecho de que probablemente inspiró el relato bíblico del Génesis en el que se cuenta la historia de José, a quien el faraón pregunta el significado de un sueño muy parecido, el de las siete vacas flacas que devoran a las siete vacas gordas. En este caso José parece corresponderse con Imhotep, y la respuesta en ambos casos es parecida: el rey debe hacer provisión de trigo.

Para saber más:

Arqueo Aegyptos

Link foto:

Sirena-Com

Información basada en diversas fuentes con especial mención al artículo Imhotep, arquitecto y dios, de Irene Riudavets González, miembro del equipo de la misión arqueológica en Oxirrinco (N. G. Historia, nº 161)

14 comentarios en “La Estela del Hambre, el sueño de un rey

  1. Pingback: La Estela del Hambre, el sueño de un rey — franciscojaviertostado.com – musnadjia423wordpress

  2. Interesante dato sobre Imhotep. Por cierto, ¿por qué crees que en la película “La Momia” se considera a Imhotep como una mala persona si en la realidad se le veneraba? La ficción siempre tiene la licencia creativa de hacer lo que les plazca con un personaje histórico pero no puedo evitar pensar que está basado en algún tipo de famosa rumorología como siempre se ha hecho,

  3. Hola Javier, uno de tus posts más interesantes ¡y mira que todos lo son!, sobre todo por Imhotep, como lo mencionas, me parece un semi dios o hijo de un dios (Ptah, para mí uno de los más importantes, ni más ni menos que el creador de todo), no un ser humano común y corriente.

    A imhotep lo encontramos en muchas historias, siempre junto o atrás del trono, aunque en algunas, se supone que heredó o se hizo con el poder. A veces es difícil separar la historia del mito (que no es lo mismo, pues los mitos están basados en hechos reales y la ficción sólo a veces y se le cambia o incrementa con la imaginación de su creador),
    Si tuviera el tiempo, me pondría a investigar en cuántas historias se menciona a Imhotep, si mal no recuerdo, una novela importante donde se le menciona es Sinuhé el Egipcio. Lo que comenta Jenny es una muestra de que la ficción puede inventar lo que se le antoje, como también en la película de El Rey Escorpión, al fin es ficticio…
    Gracias por este interesante post.
    Abrazos de luz

    • Hola Silvia,
      Imhotep, “el que viene en paz”, nunca antes había inscrito su nombre al lado de un faraón y no deja de ser curioso que entre sus títulos (Tesorero del rey del Bajo Egipto, Primero después del rey del Alto Egipto, Administrador del Gran Palacio, Señor hereditario, Sumo sacerdote de Heliópolis, Imhotep el constructor…) no se mencione el de médico.
      Y hablando de películas, siempre recordaré la interpretación que hace de Imhotep el actor Boris Karloff en una de las primeras versiones que se hicieron de La momia, concretamente en 1932, todo un clásico.

      Abrazos de Luz

      • Ésa no la vi, ¿así que desde entonces se le cambió la orientación a Imhotep? o quizá hace siglos en algún mito o leyenda.
        Gracias Javier, te mando abrazos de luz

  4. Es que aquel Egipto tuvo también sus siete plagas que parece fueron la leshe, aunque otros dicen que fueron diez, pero vamos, que Moisés la armó gorda fueran 7 o 10, ¡vamos, que hubo de esperarse a que apareciera un bellezón, la Cleopatra, que se hizo con los romanos! (he dicho que se hizo con, no A los romanos, aunque también cayó alguno) Pido disculpas por introducir algo de humor aquí

      • Sí, vi que lo dijiste al final del artículo. Lo que quiero decir es que mientras iba leyendo era como una confirmación de lo que está en la biblia. Como dices que el de la estatua no era noble y tuvo esta distinción enseguida pensé en que José, según la biblia era el segundo del faraón. Entonces, al final dije, pues sí, es José. Abrazos a ti. ¡Ah! He tratado de adquirir tus dos libros pero es imposible. ¿No sabes si podrían ponerlos como el otro, e-book?

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