Los cuatro grandes errores de la Antigüedad

 

Muchas de las nociones básicas de nuestro pensamiento provienen de los antiguos griegos, aciertos pero también desaciertos trascendentales, algunos vivos a día de hoy. Uno de ellos tuvo tanta influencia que incluso perduraría durante siglos hasta bien entrado el Renacimiento e influiría profundamente tanto en la cultura como el pensamiento europeo. Me refiero al hecho de considerar que en la naturaleza existen cuatro elementos fundamentales: el agua, el aire, la tierra y el fuego.

Hoy cualquier colegial sabe que el agua, el aire, la tierra y todos nosotros estamos formados por átomos, pero hasta los tiempos de Lavoisier, víctima de la Revolución Francesa, no comenzaría a tambalearse la creencia de los cuatro elementos. Y es que un error lleva a otro error y la polémica no se hizo esperar entre los sabios ¿Cuál de ellos era el primordial?

Tales de Mileto (siglo VII-VI a. C.) dijo que el agua, origen de todo lo demás. Así, la tierra aparece al espesarse el agua y el aire proviene de la evaporación del agua, explicando el fuego cuando se enciende el aire.

El poeta y filósofo, Jenófanes (siglo VI-V), decía que todas las cosas procedían y regresaban de la tierra, era el principio y el fin de todas las cosas.

El filósofo Heráclito de Éfeso (siglo V-VI), el fuego sería el germen de todo lo demás. De él se originaba el aire, y de éste, el agua y la tierra.

Anaxímenes de Lampsaco (siglo IV a. C.), uno de los maestros de Alejandro Magno, opinaba que era el aire, que si se calentaba daba vida al fuego; producía agua al condensarse y tierra al densificarse.

También hubo sabios que sostenían que los cuatro elementos primarios daban entidad a todas las cosas y según la proporción en que se combinaban darían una u otra. Claro, la siguiente pregunta que se formularía era saber quién las mezclaba. La respuesta: el Conflicto y el Amor. En un momento dado el Conflicto comenzaría a imponerse al Amor originando divisiones de sexos, especies, climas… y cuando el Conflicto triunfe definitivamente cada uno de los elementos volverá a separarse para empezar de nuevo el proceso. Empédocles de Agrigento (siglo V) sería quien propusiera esta poética visión, y aunque pueda parecernos el menos sabio de todos, en su tiempo sería considerado tan talentoso que le habían propuesto que fuera rey de su ciudad. Creído se lo tenía, incluso aspiraba a ser considerado un dios, tanto que, cuando vio próxima su muerte resolvería arrojarse al cráter del Etna para no morir como el resto de vulgares ciudadanos.

Y los hay que, como Aristóteles en el siglo IV, atribuyeron ese honor a un quinto elemento, el “éter”, razonando que los otros cuatro elementos eran terrenales, corruptibles, y las estrellas no podían estar hechas de ninguno de ellos, sino de uno incambiable, una substancia nada terrenal. También asoció a los cuatro elementos con características físicas, así, el fuego es caliente y seco; la tierra, seca y fría; el agua, húmeda y fría; el aire, húmedo y caliente.

Decía al principio que un error lleva a otro y en este caso la influencia de este pensamiento llegaría a la práctica de la medicina durante siglos. Desde los tiempos de Hipócrates (siglo V-IV) se asoció estos elementos con el cuerpo humano cuando formuló su teoría de los cuatro humores (líquidos): el fuego, con la bilis amarilla; la tierra, con la bilis negra o melancolía; el agua, con la flema o pituita; el aire, con la sangre. Así, la enfermedad se explicaba como resultado de un desequilibrio en el cuerpo de estos humores, que en personas sanas se encontraban en una proporción similar. Los tratamientos consistían en reestablecer este equilibrio de fluidos, como las sangrías que se realizaron a lo largo de tantos siglos, y esta era la forma de explicar el funcionamiento del cuerpo humano entre los médicos (físicos) del viejo continente hasta bien entrado el siglo XIX.

Links fotos:

Pinterest (I)Pinterest (II)

9 comentarios en “Los cuatro grandes errores de la Antigüedad

  1. Así es como avanza la ciencia, proponiendo cosas que después son desechadas o verificadas y luego de todos modos desechadas. Esa es la diferencia entre el conocimiento científico y el conocimiento por fe. El primero está dispuesto a corregir. El segundo no. Saludos.

      • Efectivamente FJ, porque se aprende más de los errores que de los aciertos, aunque no se quien dijo esta verdad. Por ejemplo, en cirugía: te sale mal una técnica y jamás la repetirás; por el contrario, lo que sale bien lo olvidas y te cuesta volver a traerlo a tu memoria.

  2. Su planteamiento es respetable pero inconsistente. Lo primero que debería aclarar es el criterio que utiliza para calificar como error algo que en el proceso de racionalización se planteó cómo mirada o interpretación sobre el mundo de las cosas. Otro aspecto importante que usted no menciona es el de la falsabilidad como metodología para validar los conocimientos científicos. No menciona a Karl Popper, quién introduce esa metodología. Usted está juzgando unos planteamientos filosóficos de hace 25 siglos con criterios conceptuales contemporáneos. A eso se le denomina anacronismo.
    Nuevamente le ratifico mi respeto hacia su persona. Mi criterio obedece estrictamente a la discusión intelectual. Gracias.

    • Hola Wilson,
      comparto lo que dices, seguro que sí, aunque la intención de este artículo no es extenderme en el tema, solo su aproximación desde el punto de vista histórico del pensamiento de estos sabios -que lo eran-. Ni mucho menos les juzgo, ¿quién soy yo para hacerlo?, pues esos “errores” comprensibles en épocas pasadas llevaron a la ciencia a evolucionar tal como sigue ocurriendo en nuestros días. Te agradezco muy mucho tu comentario y te invito a que sigas animando este y otros debates, de eso se trata, debatir, aprender y compartir entre todos.
      Un saludo y siempre gracias a ti.
      P.D. Perdona que te tuteé 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.