La Melificación humana o cómo momificarse dulcemente

La medicina avanza a pasos agigantados, esto es un hecho, ejemplo son la prometedora investigación por parte de algunos laboratorios en la utilización de implantes electrónicos insertados en el cuerpo humano con fines médicos, como en el caso de las enfermedades neurodegenerativas. En el pasado también utilizaban el cuerpo para sanar, aunque no se andaban con tantos remilgos y para conseguirlo se comían el cadáver, literalmente. De esta forma se utilizó durante siglos el polvo de momia como remedio milagroso para casi todos los males y la sangre de los gladiadores para tratar la epilepsia. Otro proceso menos conocido, pero más sorprendente aún si cabe, es la melificación humana, una práctica que algunos niegan, aunque historiadores expertos en el tema afirman lo contrario.

¿Qué es?

Consiste en la disolución de un cadáver humano en miel para obtener una sustancia medicinal.

¿Desde cuándo se practica?

Este proceso no es tan conocido como otros porque no se ha hallado ningún cuerpo de hombre melificado y las fuentes históricas que lo describe son escasas, sin haber ningún documento fidedigno que lo avale.

Se menciona por primera vez en el siglo XVI, por el farmacólogo chino Li Shizhen, el médico más famoso de la  dinastía Ming, que con tan solo 30 años se convirtió en doctor imperial, curando al emperador en diversas ocasiones. Narra en la sección 52 de su tratado Bencao gangmu que algunos ancianos en Arabia se sometían a este proceso de “momificación en miel”. Pero antes, mucho antes, además de árabes y chinos, los babilonios, persas, egipcios, griegos y romanos ya conocían las propiedades curativas y la capacidad de conservación durante cientos y miles de años de la miel. Así, la utilizaban para embalsamar a los personajes más ilustres de la época y facilitar su traslado gracias a su capacidad de conservación, como el gran Alejandro Magno, de quien dentro de los muchos misterios que rodean su muerte y entierro, encontramos en las fuentes antiguas la siguiente descripción:

(…) antes de introducir su cuerpo en un ataúd de oro, se conservó en un recipiente de arcilla lleno de miel.

El proceso

En realidad comenzaba antes de la muerte. Cuando un hombre presagiaba que no tardaría en fallecer y manifestaba la voluntad de autosacrificarse para este fin, porque sorprendentemente se trataba de una donación de su cuerpo en toda regla.  Dejaba de comer cualquier otro alimento que no fuera miel y se bañaba en ella. De esta forma, las secreciones de su cuerpo, el sudor y sus propias heces consistirían en miel (al menos, serían dulces). Tras su fallecimiento, el cuerpo se depositaba en un sarcófago de piedra, sumergido a su vez en miel como mínimo cien años.

La finalidad

Pasado este tiempo se producía una especie de sustancia que se emplearía en curar muchas enfermedades. Un preparado muy codiciado que se vendía a precio de oro.

Propiedades curativas de la miel

Como decía antes las propiedades curativas de la miel se conocen desde la Antigüedad. En los primeros asentamientos humanos ya existía la apicultura y encontramos evidencias arqueológicas de que bien pudo utilizarse como alimento desde el periodo Mesolítico (7000 años a. C.). La primera referencia escrita es una tablilla de Sumeria, fechada entre los años 2100-2000 a.C.

Se utilizaba para tratar las heridas y así lo comprobamos en los papiros de Ebers y Smith (1500 a. C.). Hipócrates la recomienda, Avicena, en su libro “Cánones de la medicina”, confía en sus propiedades curativas en las úlceras profundas infectadas y Plinio el Viejo (siglo I d. C.) la mezcla con aceite de hígado de bacalao.

No sabían porqué sanaba las heridas, pero lo cierto es que mejoraban. Entre sus componentes y propiedades encontramos la glucosa oxidasa que ayuda a cicatrizar las heridas, y su capacidad antimicrobiana. Igualmente, ejerce una acción antiinflamatoria y estimula la formación de nuevos vasos en los tejidos en regeneración. Hoy algunos la utilizan con buenos resultados para tratar las úlceras de las piernas y del pie diabético, los abscesos y las quemaduras.

En forma de lociones, geles, cremas y en otras presentaciones, se utiliza con fines cosméticos y para tratar … ¡las arrugas de la piel!, algo que, por otra parte, ya recomendaba Hipócrates y Avicena.

Hipócrates la indicaba para calmar la tos, y Avicena, mezclada con pétalos de rosa, para tratar los primeros síntomas de tuberculosis. Recomendada pues para tratar la tos, afonías, rinitis y laringitis puede aplicarse también en forma de inhalaciones.

Favorece la absorción intestinal, disminuye la acidez gástrica aliviando las molestias de gastritis y úlceras del estómago, estimula el peristaltismo del intestino, favorece la eliminación del alcohol de la sangre, mejora el insomnio crónico y la circulación de las coronarias… y sí, Hipócrates y Avicena la aplicaban para tratar muchas afecciones oculares, eso sí, debía ser miel estéril de panal.

(…) miel mezclada con jugo de cebolla, trébol y grama, muy útil en las enfermedades de los ojos, aclarando la opacidad de la vista.

Ya veis que la lista de beneficios de la ingesta de miel en nuestra salud es larga, muy larga, y si me lo permitís os daré dos consejos, el primero, cuando toméis antibióticos ingerid yogurt con miel, vuestra flora intestinal os lo agradecerá, el segundo, no alimentéis con miel a ningún niño de menos de un año, pues  al mezclarse con los jugos digestivos no ácidos del bebé se crea un ambiente ideal para el crecimiento de las esporas Clostridium botulinum, que producen el botulismo.

Información basada en wikipedia.org

4 comentarios en “La Melificación humana o cómo momificarse dulcemente

  1. Efectivamente, en cirugía plástica la hemos recomendado y utilizado en algunas ocasiones para tratamiento de úlceras y quemaduras especialmente cuando surgían alergias a los tratamientos habituales

    • Hola astolgus,
      la miel se utilizó para tratar las heridas de los soldados durante la segunda guerra mundial, aunque tras la aparición de la penicilina y los antibióticos, se relegó su uso como antimicrobiano. Imagino que aún se utiliza en las heridas donde tras un traumatismo, no haya suficiente piel para cubrir la herida…
      Saludos

  2. Estiamndo Paco: el azucar se usa como limpiador, ,antimicrobiano y reepitelizante en ulceras tórpidas en la actualodad ,imagino que se formara acido láctico y esta acidificacion contribuye a la eliminacion de bacterias patogenas . por otro lado parece que el azucar favorece la reepitelizacion en lesiones´por quemaduras. extensas y hasta el pie diabetico (ironico no !!),Parece que con el azucar va a suceder lo mismo que con el colesterol que hasta hace poco era la causa de casi todas las muertes, ahora es poco menos que una medicina Por cierto la miel tiene gran cantidad de azucares, ,fructuosa y otros ,glúcidos, asi que ……

    • Hola contralainterpretación,
      sí, sí, estoy de acuerdo contigo, no deja de ser irónico este efecto. Por mi parte, soy gran consumidor de miel, bueno, en realidad me gusta y llevo toda la vida tomándola por la mañana, Puedo asegurarte que pocas veces cojo un resfriado o me pongo enfermo ¡Ja, ja, ja! Bueno, imagino que no solo la miel es la causante de ello. Enlazando con lo que comentas, con tu permiso dejo este enlace a otro artículo del blog que hablo de la diabetes.
      Abrazos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.