La acupuntura, sus agujas y una historia sin dolor

En la antigua Roma ya se utilizaba la electricidad para tratar el dolor ocasionado por alguna enfermedad reumática con anguilas eléctricas, y en el siglo II d. C.  Galeno de Pérgamo pensaba que los muertos eran “seres humanos sin dolor” y fue el primero en la historia de la medicina occidental en describir una escala de la intensidad del dolor y del grado de acción de los medicamentos. El dolor a través de los tiempos ha sido considerado y tratado de manera muy diversa según las culturas, siendo la acupuntura uno de los métodos más antiguos y efectivos que sigue utilizándose en la actualidad. Descubramos su origen.

Los inicios

La civilización china nació en una época de leyendas anterior al siglo XXI a. C. donde los emperadores mitológicos como Fou Hi, Sakurazawa, Chen Nong y Huang Ti serían los inventores y descubridores de todo lo que nos rodea (el fuego, la filosofía, la escritura, la navegación…)  Será Fou Hi el primero en considerar la alternancia entre la luz y la oscuridad, el frío y el calor, el Sol y la Luna, contrarios que bautizaría con el nombre de Iang (Yang) y de Inn (Yin), principios que son imagen del orden del mundo, el principio universal o Tao.

(…) Un enfermo con el brazo paralizado, dentro de su choza o caverna, mientras se calentaba delante de un fuego hecho con maderas durante un frío día de invierno, saltó una pequeña brasa tocándole el lado externo de su codo enfermo, y tras quemarle, le sanó su enfermedad. (…) Un guerrero afecto de ciática, en el transcurso de una batalla se le clavó una flecha tras el maléolo externo, aliviándole al instante.

En las primeras culturas como Mesopotamia, Babilonia, India, China y Egipto, el dolor se consideraba que era obra de demonios o un castigo de los dioses. Desde épocas remotas la medicina tuvo una esencia mágica y pensaron que esas “flechas” que se aplicaban en el cuerpo alcanzaban al demonio que les infligía el dolor, así descubrieron los primeros puntos de localización de la acupuntura, de hecho, los clásicos, describen a esos puntos como “los trece demonios”, haciendo referencia a los trece primeros puntos de acupuntura descritos, y aplicaban las agujas para destruir a esos demonios.

La palabra “acupunctura” se origina de acus, aguja, y punctura, pinchazo, y fueron los Jesuitas de la Misión Científica Francesa de Pekín quienes así la nombraron en el siglo XVII. En 1683 el médico holandés Willem ten Rhijne la describe en su obra De Acupunctura.

La referencia escrita más antigua de la acupuntura la encontramos en la compilación médica Huangdi Neijing (Canon de Medicina Interna del Emperador Amarillo), cuyos textos proceden mayormente de la Era Han (siglos II a. C al II d. C.), en el que se lee el diálogo entre el gran emperador amarillo y un sirviente que le cura de una extraña enfermedad que no pudo ser curada por ninguno de sus médicos. En estos textos se describen 12 canales principales y varios puntos individuales.

Podríamos considerarlos como el verdadero inicio de la medicina china y a partir de entonces la acupuntura se desarrolla como una rama de ella al descubrir que el Qi (energía, movimientos) se encontraba en canales, vasos o meridianos energéticos que podían afectarse si en algún punto concreto del cuerpo se perforaba con estas agujas sin producir sangre. La acupuntura se basaba en la teoría del Yin, el Yang y las cinco fuerzas (fuego, tierra, metal, agua y madera).

La herramienta médica más antigua bien pudo ser la bian Shi, conocida también como piedra de aguja, al usarse inicialmente para incidir y drenar supuraciones y como herramienta original de la acupuntura entre 8.000 y 4.000 años.  Con el tiempo, se utilizaron agujas a partir de hueso y de alfarería, más tarde, agujas de bronce, plata y oro.

Más recientemente

En el siglo XVI los jesuitas portugueses que se encontraban en Japón fueron los primeros en acercar la acupuntura en Occidente y así comprobamos en el diálogo escrito entre un sacerdote y el abad de un monasterio de Coimbra:

En general los japoneses son muy sanos debido al clima, que es templado y sano (…). Cuando enferman, se curan en poco tiempo casi sin medicinas. Tienen la costumbre, para todas las enfermedades, de punturarse el abdomen, los brazos, etc., con agujas de plata. Además, utilizan bolitas de fuego hechas de hierbas.

Durante el siglo XVIII y XIX la acupuntura experimenta su primer auge en Europa, destacando médicos como François Dujardin, el cirujano holandés Isaac Titsingh o el médico italiano Francesco da Camino. Como curiosidad decir que el bisnieto de Benjamín Franklin, Franklin Bache, médico y químico, utilizó la acupuntura para tratar neuralgias y reuma de varios presos, concluyendo en su eficacia. Será el avance de la farmacología durante el siglo XIX y XX lo que hizo retroceder a la acupuntura como tratamiento del dolor y otros males, tanto en Europa, como en China.

Las agujas de acupuntura que se utilizan habitualmente son más delgadas, lisas y de acero inoxidable. Hay 9 tipos de agujas metálicas, todas con su nombre, forma, tamaño y función determinada.

  • Chan, para pinchar ligeramente la piel y provocar sangrado para tratar la fiebre del cuerpo.
  • Hao, la más utilizada actualmente para la acupuntura tal como la conocemos.
  • Yuan, para masajear la superficie del cuerpo y tratar el dolor en los músculos.
  • Chi, para presionar puntos de acupuntura y favorecer la circulación sanguínea.
  • Feng, con la misma función que la anterior, pero para enfermedades más graves.
  • Pi, para tratar el absceso.
  • Yuan Li, para aliviar el dolor en la acupuntura rápida.
  • Chang, para acupuntura en partes más profundas.
  • Da, para tratar el edema.

Muchos piensan erróneamente que la acupuntura representa toda la medicina china, pero esto no es así, solo es uno de sus pilares. Difiere de la medicina occidental en cuanto no es tan científica ni lógica al navegar entre la religión, la astrología, la filosofía… La ambivalencia y la contradicción que tiene se acerca a la de místicos del Renacimiento como Paracelso y Jan Baptiste van Helmont, y serán médicos renacentistas los que impondrían definitivamente la visión de que el cerebro era el órgano que albergaba las sensaciones y las percepciones, destacando la teoría de Descartes por la que la transmisión nerviosa de la información dolorosa iría al ventrículo cerebral y de ahí a la epífisis, una concepción que cada vez influyó más en el pensamiento médico.

La acupuntura y la moxibustión chinas fueron catalogadas por la Unesco en el año 2010, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Estudios científicos de investigación dan a la acupuntura un importante valor beneficioso en determinadas patologías, aunque su aplicación debería efectuarse por un médico, profesional sanitario de enfermería o fisioterapeuta dentro del ámbito sanitario. Ah, se me olvidaba: recordar que la acupuntura no está exenta de efectos secundarios, y lo más importante, su aplicación podría retrasar la actuación en una patología grave que no requeriría dicho tratamiento.

Para saber más:

Historia de la acupuntura china, tesis doctoral de Bernardo Lefevre (1968)

Escuela Superior de Medicina Tradicional China

Información basada en el artículo Acupuntura y dolor: una historia en tres partes, de A.. Tiplta, D.. Irnichb  Revista Internacional de Acupuntura Vol. 4. Núm. 2. páginas 81-87 (Abril 2010)

5 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Elia Santos dice:

    Siempre he querido intentarlo, pero lo de las agujas me causa pánico. Algún día quizá y me decida.

  2. Hola Elia,
    sobre todo, si dedices que te practiquen este método asesórate que estén correctamente acreditados para ello.
    Saludos

  3. astolgus dice:

    En la casa de al lado de mi domicilio vivía un compañero que había estudiado en Zaragoza y marchado después a Francia donde existía una potente escuela de Acupuntura proveniente de Indochina. Se llamaba Carlos Pérez de Albéniz, murió en el 2006. Era un excelente acupuntor que había aprendido la técnica en Francia importada desde China, Corea y Vietnam. Yo le remití algunos pacientes con neuralgias que colegas neurólogos no habían acertado en sus tratamientos. Hasta aquí la historieta porque este colega amigo era escritor, escultor y pintor y diseñó y realizó su mejor y gran obra que puede verse en el arranque de la llamada Autovía Mudéjar y aparece con el nombre de Puerta de la Luz, hecha en hierro color marrón oscuro de 16 metros de altura y a través de la cual transcurre todo el tráfico rodado que va de Zaragoza a Teruel y Castellón.

  4. astolgus dice:

    ¡Ah! y por cierto entiendo a Elia porque, aun siendo médico, prefiero las pastillas a las inyecciones pero ya sabes “en casa del herrero cuchara de palo”

    1. Hola Astolgus,
      reconozco que a día de hoy nunca me aplicaron las agujas pero no seré de los que digan que no si lo necesitara y si otros tratamientos no resultaran ser eficaces. Como digo en el artículo hay que ponerse en manos de personas acreditadas y si me lo permites dejaré la web de la Sociedad Científica de Acupuntura de Cataluña y Baleares donde se pueden encontrar artículos y acreditaciones al respecto.
      Saludos y como siempre cuentas cosas de lo más interesantes 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .