La historia del cepillo de dientes. Y tú, ¿ya te los lavas?

Si hay una enfermedad que nos acompaña desde que el ser humano es ser (lo de humano lo pongo de momento en cuestión) es la caries dental. Todas las personas somos susceptibles de sufrirla a lo largo de la vida y es una de las patologías infecciosas más frecuente, inducida por la alimentación y la mala higiene. Si a pesar de mantener un buen cuidado bucodental diario tampoco nos libramos de ella, imaginaros cómo tenían la boca nuestros antepasados. Hoy, el cepillo de dientes, es uno de esos inventos en la historia de la humanidad que merecen todo nuestro reconocimiento, descubramos su curioso origen.

Tiempo atrás…

Los primeros registros que se tienen sobre la higiene dental se encuentran alrededor del año 3000 a. C. en las tumbas egipcias, concretamente se trata de unas ramitas de árboles en forma de lápiz que machacaban en uno de sus extremos hasta moldearlo en forma de filamentos blandos con los que se limpiaban los dientes. Eran conocidas como “palos o varas para masticar”, el nombre no se lo pensaron mucho, pero no creáis, todavía son utilizados en algunas tribus de África.

El mundo islámico utilizaba el “árbol del cepillo dental” conocido con el nombre de miswak. En este caso se obtenía de una planta conocida como Arak que se masticaba para deshilacharla.

Ya desde la Antigüedad se realizaban enjuagues bucales a base de flores secas y frutas para disimular el mal aliento y no será hasta finales del siglo XV que los chinos inventen el cepillo de dientes, aunque un poco antes ya circulaba en Japón un artefacto similar desde que el maestro zen japonés Dogen, tras un viaje a china, viera cómo algunos monjes se limpiaban con cepillos de cerdas de caballo cosidos a mangos de hueso de buey. Otros materiales utilizados para elaborar estas cerdas fueron el pelaje del cuello del jabalí, del cerdo, del caballo y del tejón.

En el año 1600 este singular objeto fue introducido en Europa por mercaderes ingleses, prefiriendo en este caso la crin del caballo. Hay que decir que no tuvo mucho éxito al resultar ser un artilugio no accesible a todo el mundo por la dificultad de obtener el marfil de los mangos. En 1723, Pierre Fauchard, considerado por muchos como el padre de la Odontología Moderna, criticó el uso de pelos de caballo al resultar poco higiénicos pudiendo generar enfermedades en la boca, en su lugar, recomendaba frotarse cada día con esponjas naturales.

La fabricación en masa del cepillo de dientes

El empresario William Addis nació en Londres en 1734. Tras unos disturbios callejeros terminó en prisión con 36 años de edad, donde solo podía limpiarse los dientes frotándolos con un paño o tela de lino con sal. Un día, mientras observaba a un recluso barriendo el suelo con una escoba, se le ocurrió fabricarse el mismo un cepillo. Para ello, se hizo con un hueso de animal que cogió disimuladamente en la cena del día anterior, lo perforó con pequeños agujeros y tras sobornar a uno de los guardias, obtuvo unos filamentos que los ató en mechones introduciéndolos en los agujeros del hueso y sellándolos con pegamento.

Tras salir de la cárcel y viendo posibilidades de hacer negocio con su invento, fundó la compañía ADDIS en 1780. El éxito no se hizo esperar y se hizo rico. Tras su muerte, dejó el negocio a sus descendientes que en la década de 1860 convirtieron a la empresa en una de las primeras fabricantes del Reino Unido en utilizar un sistema de fabricación automatizado. Nueve años después produjeron el primer mango de su marca a máquina.

En el siglo XIX, Pasteur dio a conocer la teoría de los gérmenes y para evitar su aparición tras el cepillado de los dientes propuso esterilizar los cepillos en agua hirviendo, con el inconveniente que las cerdas se ablandaban y se desprendían con su uso. Fue entonces que la empresa lanzó en 1940 el primer cepillo de dientes de nylon, más resistente y flexible, además de evitar la contaminación de la boca por bacterias.

Hasta el año 1996 la empresa fue propiedad de los descendientes de William Addis, fecha que pasó a llamarse Wisdom Toothbrush y que hoy en día sigue fabricando cepillos dentales para todo el mundo.

Links fotos:

odontologos.mx; cuidatuboca.com

Información basada en historiasdelahistoria.com

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Gracias! Nunca había leído al respecto. Son ese tipo de cosas tan elementales, tan básicas que no tenemos presente que no siempre existieron. Saludos!

    1. Hola Acuareladepalabras,
      cierto, incluso las cosas que nos parecen más insignificantes hoy tienen su historia.
      Saludos 😉

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