El “oído absoluto”, entre genética y experiencia

Mozart, Freddie Mercury y Michael Jackson comparten una “anomalía” cerebral que probablemente les ayudó a ser tan geniales como fueron, tenían el “oído absoluto”, conocido también como “oído perfecto”, una rara habilidad que posee tan solo 1 de cada 10 000 personas.

Otros músicos geniales como Ray Charles, Miles Davis, Charly García, Frank Sinatra y Mariah Carey también presentaron la habilidad de identificar las notas por su nombre sin la necesidad de tener una referencia, sin duda, algo que les ayudó en su carrera profesional. Debemos distinguirlo del “oído relativo”, que sería el que comúnmente conocemos como “tener buen oído”, que puede aprenderse y que es algo muy común entre los músicos. Este consiste en tocar una canción solo con haberla escuchado una vez y a diferencia del “oído absoluto” necesitan tener un primer tono de referencia, además de poder entrenarse y desarrollarse con la práctica.

El “oído absoluto” ¿se nace o se hace?

Aún más, vi y oí cómo cuando le hacían escuchar desde otra habitación y le iban dando notas, unas altas y otras bajas, no solo en el pianoforte sino también con cualquier otro instrumento imaginable, él identificaba el nombre de la nota en un instante. De hecho, oyendo el tañido de una campana, o a un reloj, incluso de bolsillo, dar las horas, era capaz de identificar en ese momento a qué nota correspondía.

Esta carta anónima publicada en el periódico de Augsburgo, en Baviera, describe a Mozart con siete años y nos muestra la precocidad de sus prodigiosas habilidades musicales.

oído absoluto

El “oído absoluto” llamó la atención de expertos y no expertos, y desde principios del siglo XX se generaron amplios debates al respecto, observando que quienes padecen el síndrome de Williams, los autistas y los que presentan el síndrome del sabio o del savant, presentan una incidencia más alta de presentarlo (1/20), así como entre los hablantes de “lenguas tonales” , como algunos dialectos del chino o el vietnamita.

En el año 2013 el equipo de investigadores liderado por Fabrizio Veloso apuntó que el “oído absoluto” tiene que ver con el desarrollo del lenguaje, al igual que reconocemos distintos tonos de colores. Se sabe que los niños entre 2 y 4 años de edad, muestran un cierto método de educación musical que parece ser eficaz en el entrenamiento del oído absoluto, algo que no ocurre en edades posteriores.

Hace poco más de un año, un estudio liderado por Keith Schneider, de la Universidad de Delaware en los Estados Unidos, publicado en la revista “Journal of Neuroscience”, refuerza su origen genético, quizá por un gen dominante autosómico, al afirmar que la corteza auditiva de las personas con esta habilidad es más grande que el resto, con un aumento que respondía principalmente a frecuencias inferiores a 1000 Hz, algo que sugiere que “utilizan una red más amplia de neuronas para representar el tono musical”. Queda por determinar si esta corteza auditiva se agranda desde el principio o debido a su entrenamiento musical y futuras investigaciones intentarán determinar las áreas auditivas subcorticales para descubrir el lugar exacto donde tienen lugar estos cambios en el cerebro.

Tipos de “oído absoluto”

No todas las personas con esta habilidad la utilizan de la misma manera. Las hay que son capaces de distinguir notas individuales tras oírlas, identificando la tonalidad de una composición, es lo que se denomina “oído absoluto pasivo”; otros, son capaces de cantar cualquier nota sin proporcionarles ninguna nota referencial, es el “oído absoluto activo”; y otros, reconocen cuando la nota está ligeramente más aguda o más baja con respecto al sistema de afinación común, es el “oído absoluto muy fino”, una habilidad extremadamente rara.

Esta habilidad no se valora por quienes la tienen como un superpoder, ya que el distinguir perfectamente los tonos hace que la mínima desafinación les distraiga. Pensad por ejemplo cuando se toca en una orquesta y quien tiene “oído absoluto” detecta cualquier mínima desafinación de alguno de los instrumentos. Pero bueno, qué queréis que os diga, dada mi afición a la guitarra eléctrica si hay algo que envidio es tener ese oído tan fino.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. griseldasusanaordoqui dice:

    Un tema muy interesante con abundante información. Muchas gracias.

    1. Hola Griselda,
      un tema interesante y como digo al final del post, escrito con cierta envidia para los que nos gusta tocar algún instrumento musical.
      Saludos y gracias siempre a ti.

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