Propuestas poco (o casi nada) inteligentes

La genial Mafalda, o lo que es lo mismo, el genial Quino, dijeron una vez que dónde vendían errores baratos, que los suyos le habían salido muy caros. Permitidme que os muestre algunos “errores” empresariales, divertidos y moralizantes, anécdotas que podéis encontrar en el más que recomendable libro del periodista y escritor español Gregorio Doval, El pequeño libro de las grandes anécdotas.

  • Mucho antes de que hubiera expertos en eficiencia, a principios del siglo XX, a alguien se le ocurrió motivar al personal de una empresa colgando carteles por toda la oficina en los que se leyera “¡Hazlo ya!”. Pocos días después, los resultados se notaron: el cajero desapareció con veinte mil dólares, el jefe de contabilidad se fugó con su secretaria, tres oficinistas pidieron un ascenso y el chico para todo de la oficina se marchó al Oeste como salteador de caminos”. Todos lo hicieron “ya”.
  • La marca británica Rolls-Royce buscaba introducir en Alemania su modelo Silver Mist (“Neblina Plateada”). Sin embargo, se dieron cuenta a tiempo de que mist, en alemán significa “porquería”. Para intentar arreglar el desastre lo rebautizaron como Mist-Stick, sin advertir que la traducción en este caso era aún peor: “bastón de mierda”. Por supuesto, nadie se compraría un coche que transmitía unos valores tan escatológicos.
  • En una ocasión, la compañía aérea estadounidense Eastern Airlines introdujo un descuento del 50% en el precio del billete de avión para las esposas que acompañasen a sus maridos en sus viajes de negocios. La campaña promocional fue un éxito, hasta que a un empleado de la empresa se le ocurrió publicitar algún testimonio de las esposas que hubiesen utilizado este descuento, así que mandaron cartas a todas ellas, pidiéndose que con el incentivo de un premio, escribiesen una nota sobre su experiencia. Sin embargo, el inesperado resultado fue que recibieron cartas preguntando: “¿Qué viaje?”.
  • En el año 2010, la cadena de hamburgueserías McDonald´s, distribuyó accidentalmente en Massachusetts como parte de su menú infantil, el “Happy Meal”, cinco mil condones que debían ser destinados a cubrir un programa de prevención de embarazos adolescentes. El error se debió a que muchos de los empleados que debían montar las cajitas confundieron las cajitas coloridas con la etiqueta “ribbed latex” (látex estriado) con el nombre del personaje de la nueva película Airbender, el último guerrero, que en esos momentos se promocionaba en McDonald´s.

Un libro:

El  pequeño libro de las grandes anédoctas, de Gregorio Doval

Link foto:

Charly W. Karl

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .