Programa matutino en el Coliseo: gladiadores contra bestias

“Panteras que tiraban dócilmente de la boga a la que habían sido enganchadas; leones que llevaban en sus fauces a la liebre viva que habían atrapado; tigres que lamían la mano del domador que les daba latigazos; elefantes que se arrodillaban gravemente ante el palco imperial o que escribían en la arena con la trompa…

¿Existieron mujeres gladiadoras?

Todos sabemos de la existencia de los gladiadores, esos valientes guerreros, prisioneros de guerra o esclavos en su mayoría, que tras los duros entrenamientos a que se sometían para ser los mejores, luchaban en la arena para sobrevivir o quien sabe, para alcanzar la libertad. Mi intención no es hablar de ellos sino de ellas….

¡Escucha gladiador! Lucha y suda, pero sobre todo suda

Plinio cuenta que algunos empleados de los gimnasios donde entrenaban los atletas y gladiadores romanos recogían el sudor, la suciedad y los aceites que se quitaban de su piel para guardarlo y venderlo después a un precio disparatado. Pero, ¿por qué?