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El mercurio de las minas de Almadén

Cuenta la leyenda que Abderramán, emir de Córdoba, tenía en su palacio una fuente de mercurio y que con cierta ironía decía a los acusados de un crimen que tirasen una piedra en ella. “Si se hunde eres inocente y si flota, eres culpable”. Por supuesto, todos terminaban condenados porque la alta densidad de este…