Lisboa, año 1755, día 1 de noviembre, hora 9:30h

Era el día de Todos los Santos. Perros, caballos y otros animales empezaron a correr, huyendo, pero de qué. Pasaban al lado de las personas que se encontraban en ese momento en la calle sin saber qué les ocurría. ¿Se habían vuelto locos? No, estaban asustados, aterrorizados por presentir la muerte. Fueron los primeros en…