El doctor Ernesto Guevara “el Che”

Foto del Doctor Ernesto Che Guevara

Guerrillero, escritor, revolucionario, político y … médico, puede que esta última no sea su faceta más conocida, sin embargo, llegó a publicar en una revista científica, estoy hablando del Che Guevara.

¿Médico revolucionario o revolucionario médico?

Nació en Argentina, en 1928, en el seno de una familia culta de clase social media alta. Durante su infancia sufrió de asma crónica que le llevó a ausentarse frecuentemente en el colegio debiendo cumplir gran parte de su educación académica en casa. Ávido lector, finalizó sus estudios y se matriculó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires con 19 años de edad.

Durante su primer año en la Facultad trabajó como oficinista en el gobierno municipal de la ciudad y en el segundo año en el Instituto de Investigaciones Alérgicas, junto al profesor el doctor Salvador Pissani, que, sin duda, le influiría en sus estudios. Como no podía estar quieto, durante las vacaciones se embarcó en la marina mercante como enfermero y tras su cuarto año de carrera emprendió un viaje de nueve meses por diversos países de Sudamérica. Fue en ese viaje que conoció al doctor Hugo Pesce, quien por sus ideas políticas se vio obligado a continuar sus investigaciones en la selva amazónica, un encuentro que le marcaría el resto de su vida.

Tras regresar de ese viaje a Buenos Aires se propuso terminar por la vía rápida sus estudios. Le quedaban catorce materias y dos años por delante, pero tenía prisa en acabar y en tan solo nueve meses aprobó todas las materias, recogiendo el título de Médico el 12 de junio de 1953.

Se trasladó a Guatemala donde trabajó en el Centro Médico de Maestros y de allí fue al Distrito Federal de México, donde trabajó simultáneamente en el Hospital General, en el Laboratorio del Hospital Francés y en el Centro de Investigaciones Alérgicas del Instituto de Cardiología. Fue entonces que publicó dos artículos en la Revista Iberoamericana de Alergología: “Transmisión pasiva de sensibilización para antígenos de Taenia saginata” (1953) y “Pruebas cutáneas con antígenos alimentarios semidigeridos” (1955), por cierto, este último fue premiado en un congreso nacional.

Tal como relatan sus compañeros médicos, el Dr. Ernesto Guevara, aunque investigador, tenía su mente ocupada por la política y tras conocer personalmente a Fidel Castro decidió dedicarse a luchar contra las tiranías del mundo, primero como médico revolucionario y después simplemente como revolucionario.

(…) Tenía delante una mochila llena de medicamentos y una caja de balas, las dos eran mucho peso para transportarlas juntas; tomé la caja de balas, dejando la mochila para cruzar el claro que me separaba de las cañas (…)

El Che Guevara y Fidel Castro (1961)

Figura controvertida, héroe o villano, fue uno de los ideólogos de la Revolución cubana y participó desde el principio hasta 1965 en la organización del Estado cubano. Extendió esa lucha armada a otros países de América Latina y en África, él mismo combatió en el Congo y en Bolivia, donde fue capturado y ejecutado el 9 de octubre de 1967. Quién sabe si la vocación de médico influyó en su necesidad de ayudar a los demás, cambiar el mundo y luchar por las injusticias, pero se entregó a sus ideas hasta las últimas consecuencias.

Donde quiera que la muerte nos sorprenda, bienvenida sea siempre que nuestro grito de guerra haya sido escuchado.

Che Guevara

Links fotos:

Pinterest; Pinterest (I)

Información basada en el artículo de Piñeiro RR, Villarreal RM. Ernesto Guevara, el médico. Med Univer. 2007;9(37):208-213.

7 Comentarios Agrega el tuyo

  1. melbag123 dice:

    Ciertamente una figura compleja que permanecerá en la historia y la memoria de muchos pueblos.

    1. Hola Melbag,
      debo reconocerte que este artículo ha generado multitud en las redes sociales de comentarios (todos negativos) respecto a su figura. Para unos pasó a a la historia como el símbolo del “buen” combatiente, símbolo de la libertad, y en la actualidad su figura todavía genera admiración entre jóvenes y mayores. Para otros, fue un asesino en masa y criminal sin escrúpulos. Sea como fuere, es una de las figuras políticas más importantes de la historia de Iberoamérica.
      Un abrazo

      1. melbag123 dice:

        La historia, buena o mala, no se puede borrar. Se relatan los hechos y el lector juzga. Nada más se puede hacer.

  2. Javier Vázquez dice:

    Como te he comentado, nací y estudié en Cuba. Cada día por la mañana, en el colegio nos hacían formar filas en el patio bajo sol a saludar la bandera y cantar el himno nacional. Pero además a oír consignas revolucionarias y responder (al grito de “Pioneros por el comunismo” ), “¡Seremos como el Ché!” Para el que no lo sepa, los “pioneros” son todos los niños escolarizados cubanos entre 6 y 15 años. En esos días escolares, en los libros lees historias tan infantiles como la de un niño italiano que engañó a las tropas austrohúngaras y lo mataron por ello. O aquella niña vietnamita que se burló de los norteamericanos o aquel niño soviético que denunció a sus padres por enemigos del pueblo, los ejecutaron y él quedó orgulloso de proteger a la revolución. Después te preguntas por qué no fusilan de una vez a todos los gusanos (los opositores). Pero aún así de niño, un día ví un catálogo de muebles. Pensé que el catalogo era de la RDA (Alemania Oriental). En ese catálogo habían unos niños felices, es sus habitaciones y con juguetes. Pero me di cuenta que el catálogo era de Alemania Occidental. Me extrañó ver niños felices en un país capitalista. Algo tan inocente como un catálogo de muebles fue una chispa. Realmente no fue la primera, pero no la única. Ya empecé a hacerme preguntas. Preguntas que porqué, en la repetidísima anécdota del Che de elegir entre las balas y las medicinas, había escogido las balas. Era como mínimo un acto irresponsable que él siendo el único con conocimientos médicos y material, los abandonara. ¿Es que es más importante ir a matar personas que salvar a un compañero herido? Reviso en sus diarios y leo fragmentos como cuando condenan a muerte a un campesino y nadie se atreve a ejecutarlo y “…acabé el problema dándole en la sien derecha un tiro de pistola [calibre] 32, con orificio de salida en el temporal derecho. Boqueó un rato y quedó muerto. Posteriormente Che escribirá en su Diario: “…ejecutar a un ser humano es algo feo, pero ejemplarizante. De ahora en adelante aquí nadie me volverá a decir el saca muelas de la guerrilla.” En una carta a su padre refiriéndose a dicha ejecución escribe: “Tengo que confesarte, papá, que en ese momento descubrí que realmente me gusta matar.” EL Che es un mito. Pero para mí, lo es del totalitarismo. De la represión al que no piense y sea como él decidía que tenían que ser las personas.

    Bueno. esto más que un comentario, se está volviendo un artículo en sí. Quiero finalizar exponiendo un símil. Ahora mismo la isla de Cuba es como una fortaleza sitiada. Un gran ejercito la rodea y los habitantes de la fortaleza llevan tiempo muriéndose de hambre y de pobreza. El señor feudal de la fortaleza cree que tiene la razón. Muchos de sus soldados lo apoyan, pero otros no. Igualmente todos están sufriendo (menos el señor feudal). Tenga razón o no, ha perdido. Ha llevado a su gente a la más absoluta miseria y pobreza. Castiga y condena a los que no le apoyan. Los que están afuera, le dicen que abra de una vez las puertas y libere a su gente. El señor feudal dice que prefiere que el castillo se derrumbe y mueran todos a rendirse. ¿Heroísmo o locura? ¿Numancia heroica o Berlín-1945 absurda?

    1. Hola Javier,
      el totalitarismo sigue sus propias leyes convirtiendo a las personas en simples engranajes de la maquinaria impuesta por el régimen haciendo desaparecer esa pluralidad que nos caracteriza a los seres humanos. El totalitarismo, ya sea de izquierdas o de derechas, casi siempre se apoya en la violencia, nos priva de nuestros derechos, no nos dejan pensar y no nos dejan juzgar, convirtiendo a la sociedad en una especie de campos de concentración (salvando las distancias, claro).

      Me encanta y te agradezco muy mucho el comentario que, basado en tu propia experiencia, tiene aún más valor.

      Un saludo

  3. JUAN CARLOS BOZA-SANCHEZ dice:

    Felicidades por su blog y gracias por este bonito artículo. Ernesto Guevara de la Serna también tuvo de cerca un médico que quizás pudo influir también en su vocación, ya que en su Alta Gracia vivía el eminente español exiliado el Doctor Juan Bautista González-Aguilar Peñaranda (Jefe del Servicio de Tuberculosis Osteoarticular del Instituto de Tisiología de la Universidad de Córdoba, Argentina) padre de su íntimo amigo Pepe. El buen Doctor se llevaba las manos a la cabeza cuando comentaba en familia “Un niño con 12 años que lee a Sigmund Freud”. También allí lo conocieron siendo aún niño, los gaditanos Rafael Alberti y D. Manuel de Falla. El maestro falleció siendo vecino de Los Guevara-De la Serna. DEP todos, por tanto bien que hicieron a la humanidad. Salud.

    1. Hola Juan Carlos,
      encontré esta fotografía del Dr. Juan Bautista González-Aguilar que con tu permiso comparto en el comentario.


      Fotografía: Archivo fotográfico FPI

      Un saludo y gracias por tu aporte al artículo. Soy yo quien te está agradecido por seguir el blog.

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