¡Qué me dices! (III)

 

La conocida expresión “salvado por la campana” tiene su origen en la tapefobia (del griego taphos, tumba), es decir, en el miedo a ser enterrado vivo. Durante un tiempo este temor estuvo muy extendido al descubrir en algunas tumbas indicios evidentes de que algunas personas, tras ser dadas por muertas y enterradas, en realidad no lo estaban y en su angustia por salir, arañaban la madera del ataúd.

En la actualidad los avances tecnológicos hacen casi imposible que una persona sea enterrada sin estar verdaderamente muerta, pero antes no era así, existiendo una enfermedad que puede inducir al error, la catalepsia.

Para evitar estas “desagradables y catastróficas” situaciones se ideó un mecanismo (no muy sofisticado aunque sí eficaz) que consistía en atar un hilo de la mano del difunto conectado a una campanilla que permanecería en el exterior. De esta manera, mientras velaban el cuerpo antes de ser enterrado, si el muerto “resucitaba” podría accionar el mecanismo para hacerla sonar. Fue tal la desconfianza que en alguna ocasión se llegó a construir verdaderos “ataúdes de seguridad” con tapas de vidrio que permitían ver al difunto, tubos de respiración para sobrevivir hasta su rescate e incluso sistemas de alarma.

Esquema de un modelo de “ataúd de seguridad” de mediados del XIX. Un hilo, que estaba atado a la mano del enterrado, conectaba con una campana que permitiría que la gente del exterior fuese alertada de que dicha persona aún no había fallecido.

Catalepsia:

Es una alteración del sistema nervioso que produce una pérdida total repentina y momentánea de los movimientos y de la sensibilidad del cuerpo. Incluso en algunos casos el pulso y la respiración se vuelve tan lentos que pueden llevar a pensar en su ausencia. La persona está en un estado de mínima consciencia y en ocasiones puede ver y oír a la perfección, pudiendo permanecer  tres días en esta “muerte aparente”.

Entre las causas que pueden producirla podemos destacar la epilepsia, el mal de Parkinson, la esquizofrenia, los efectos de la cocaína, el tratamiento con antipsicóticos como el haloperidol y un anestésico llamado ketamina.

Personajes ilustres que sufrieron tapefobia:

Este miedo se generalizó de tal forma que incluso George Washington obligó a sus familiares que se comprometieran a no enterrarlo antes de tres días de su fallecimiento.

Otro personaje que sufrió de tapefobia fue Frédéric Chopin que en sus últimos días de vida escribió:

“Si esta tos acaba asfixiándome os suplico abráis mi cuerpo para que no sea enterrado vivo”.

Cumpliéndose su voluntad, se le extrajo el corazón (el cual se encuentra en la Iglesia de la Santa Cruz de Varsovia) permaneciendo su cuerpo en la ciudad de París.

Otro posible origen de esta expresión es la que la asocia al mundo pugilístico cuando suena la campana durante un combate concediendo un descanso al boxeador que está perdiendo.

Una novela:

Vampiro a mi pesar, de Andreu Martin (Madrid, Editorial Anaya, 1992).

Link:

20minutos

Links fotos:

Antoine Wiertz; Mikkalai-Wikimedia

45 comentarios en “¡Qué me dices! (III)

  1. Quería poner el comentario en “Salvado por la campana”, pero no me sale donde poner el comentario. Sabía el porqué de la expresión, pero como siempre me has descubierto cosas que no tenia ni idea. Mil gracias. Un abrazo..

  2. Desde luego que actualmente es casi imposible que te entierren vivo, a menos que sea a propósito. Como antes hay que pasar por el sociópata es que descuartiza los cadáveres, el forense.

    • Gracias por el video. Esto solo lo podía decir un catedrático de economía política. La caída del Imperio Romano no solo se debió a una crisis socioeconómica… fue mucho más. Está claro que la elevada fiscalidad y el hecho de que los grandes propietarios senatoriales lo controlaran todo, hizo que las clases medias y bajas se acogieran a la protección de un protector (preludio de lo que pasó en la Edad Media). Los colonos adscritos a las tierras en régimen de castas, la disminución de la población en las ciudades de occidente… Pero no hay que olvidar otros motivos: el abandono de Roma por parte del emperador; la fundación de Constantino de Constantinopla trasladando allí las magistraturas en el año 395; la división del Imperio por parte de Teodosio; la adopción del cristianismo como religión oficial; el saqueo de Roma por Alarico; la incorporación de los bárbaros en el ejército en calidad de foederati; la primera invasión germánica por los Hunos; las grandes migraciones (suevos, vándalos, alanos…); la deposición de Romulo Augustulo por parte de Odoacro en el año 476…
      Fue mucho más, sin duda alguna.
      Un abrazo.

  3. Magnífico artículo Francisco, siempre lo consigues y por eso me gusta volver y volver a tu blog. Yo croe que soy uno de los que sufre tapefobia, y si no me hacen autopsia, pediré que me pongan una de esas campanitas…;)
    Enhorabuena y gracias. Un saludo.

  4. Puede que en algunos casos recubrieran el badajo de algodón. 🙂 Excelente artículo, como siempre. Y ya sé una cosa más. Abrazos.

  5. Tenia oido lo de gente que se me enterraba viva, pero todo asi liga más la historia.
    Creo que le cogi miedo a esto ,cuando estudiaba el auxilar, algo nos explicaron.
    Yo igual que chopin ,que se aproveche lo que se pueda y luego quemar.

  6. Hombre, había otra forma, se me ocurre, de asegurarse de que el muerto estaba muerto, qué se yo, rebanarle el pescuezo 🙂

    Al respecto del escrito hay una peli de la que no sé nada, salvo que la vi de pequeñín, que me tiene obsesionado el encontrarla y que precisamente va de este tema, un señor que vive obsesionado con la idea de ser enterrado vivo y que se construye un ataud con decenas de mecanismos para que caso de que fuera eso, enterrado vivo, pudiera salir.

    El caso es que efectivamente le entierran aun con vida, pero todos y cada uno de los mecanismos que ideó no llegan a funcionar, es lo único que recuerdo de la peli 🙂

    • Hola Dess,
      pero si le rebanamos el pescuezo a un vivo quedaría un poco mal también. Opto por la campanilla, al fin y al cabo no es tan cruel.
      En cuanto a la película… no me suena pero si un día la veo, te lo diré.
      Un “mortal” saludo 😉

    • Hola Jorge,
      quita, quita… yo no sé ni la mitad que un profesor de Historia. Aficionado nada más (de veras). De todas formas me anima mucho que me digas esto pues es muestra de que mis posts consiguen su objetivo: hacer pasar un buen rato aprendiendo esa historia que a todos nos apasiona.
      Un saludo

      • Sos mejor que el 99,9 % de profesores que tuve.
        (hay mucho delincuente suelto pretendiendo educar)
        Si se me cae el comentario en cualquier parte no es culpa mía > Ayer tuve que usar a Bill y ahora no sé cómo sacarmelo de encima

  7. Es curioso que uno de mis sueños “favoritos” sea ese, el de buscar la campana. Pediré que me la pongan en la urna. Debieran publicar tus artículos en las escuelas.

  8. Sólo conocía la expresión ligada al mundo del boxeo y con una ligera variante: gong en lugar de campana. Me ha encantado saber del otro fundamento. Y ahora me intriga: ¿hay registros de “salvados por la campana”?
    Saludos.

  9. Me cuadra que la versión que relatas sea la primera y original, previa a la del boxeo, no sé porqué me da… Un buen trabajo bien condensado. Te admiro FJ (si me permites la abreviatura)

  10. Esperé un poco para comentar. Hace ya un tiempo, en el diario El País, de mi país, salió un suelto con foto y todo, porque el encargado del cementerio de uno de nuestros departamentos constató; que al efectuar la reducción, en dos oportunidades, los cuerpos no estaban en la posición acostumbrada. Demás está decir el lío tremendo que se armó, hasta llegó a las Empresas Fúnebres. Después todo se fué acallando, porque los cementerios nuestros no son un dechado de órden administrativo…
    Todo lo dicho está en suspenso. Nosotros tenemos muy pocas campanas!.
    Un abrazo.
    Hasta pronto.

    • Hola Stella,
      no creas, por lo que estoy viendo en los comentarios no es un hecho puntual. Creo que sucede más de lo que nos podamos imaginar de entrada. De hecho pienso que la existencia de campanas a nivel mundial se agotaría si empezaramos a “indagar” y “descubrir” lo que en realidad pueda estar pasando. ¡Ja, ja, ja!
      Un abrazo también para ti.

  11. Te dejo un comentario del día de hoy en el diario, lo que no sé, es si es válida la explicación.

    30/04/2014 9:14
    Parpadeó y respiró mientras lo estaban velando
    Ocurrió en una empresa fúnebre de Salto. Los familiares llamaron a la emergencia y los médicos constataron que estaba sin vida.

    Los familiares de una persona que estaba siendo velada en una sala mortuoria de Salto se sorprendieron al ver que el cuerpo abrió los ojos e hizo un movimiento similar al de la respiración. También les llamó la atención que el fallecido tenía temperatura corporal, informó el diario Cambio de Salto.

    Ante esta situación llamaron de inmediato a una emergencia para que los facultativos examinaran el cuerpo. Los médicos constataron que estaba sin vida, pero los familiares continuaban con la duda y decidieron consultar a otro médico de ASSE. Este también constató que la persona se encontraba muerta.

    Fuentes consultadas por el matutino explicaron que es frecuente que el cuerpo se mueva ya que puede quedar aire en los pulmones tras perder la rigidez de los músculos.

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