¡La siguiente chimenea la limpias tú!

londres

¿Me permitís una pregunta antes de seguir leyendo? ¿Ya tenéis actualizado el certificado de mantenimiento de vuestras calderas por un servicio técnico homologado? Ya sabéis que es mejor prevenir que curar y si un día tenéis un sobresalto en vuestro hogar (esperemos que nunca ocurra) lo primero que os exigirá vuestra compañía de seguros es ese dichoso papelito. Bien, dejando a un lado esta advertencia (mi conciencia se queda más tranquila 😉 ) ahora os hago otra pregunta: ¿qué relación podemos encontrar entre el mantenimiento de las chimeneas y el padecer un cáncer? El que lo sepa que no diga nada y el que no… ahí va la explicación.

Studio_portrait_of_young_chimney_sweeps,_by_Havens,_O._Pierre_1838-1912_(crop)

Los deshollinadores

En esta ocasión nos trasladaremos al Londres de mediados del siglo XVIII, con esa industria incipiente y con sus insalubres barrios e incontables chimeneas emergiendo por los tejados. Estas necesitaban un mantenimiento (como si de nuestras actuales calderas se tratara) debiendo cepillarse periódicamente para evitar que se prendiera fuego a causa del hollín que se acumulaba en su interior, algo frecuente por entonces. Por la noche, era habitual ver entre las terrazas de las casas la silueta de individuos trepando por ellas en busca de alguna chimenea. Y aunque algunos adultos más menudos se aventuraban a ello habitualmente eran niños los “elegidos” para esta ingrata faena pues el reducido tamaño de muchos de los conductos hacía imposible que un adulto pudiera deslizarse por su interior.

El deshollinador era considerado “símbolo de buena suerte”  porque  si tenías la fortuna de ver trabajar a uno de estos chiquillos, la tradición mandaba que se le debía arrancar un botón o tocarle la espalda para que la suerte te acompañara dado lo difícil de encontrarse con uno por su intempestivo horario de trabajo y por moverse entre las azoteas como los gatos. Pero esa suerte era la que le faltaba a los pobres chiquillos. Muchos, huérfanos, tras cumplir los 4 años de edad eran vendidos por los orfanatos donde malvivían a los jefes de cuadrilla de limpia-chimeneas. Y si esto no era suficiente, su esperanza de vida era mucho más corta que la de la población general debido entre otros motivos al cáncer escrotal que muchos de ellos desarrollaban con el tiempo.

hollín

… el maldito hollín.

No será hasta que Percivall Pott (1713-1788), cirujano en el St. Bartholomew ‘s Hospital, planteara la asociación de la exposición al hollín (tanto por su aspiración como por el contacto con la piel) con la elevada incidencia de ese cáncer entre los deshollinadores.

Investigaciones posteriores mostraron que no era un hecho exclusivo de la ciudad de Londres ya que en otras ciudades europeas como Alemania también se encontraba esta asociación, pero sí era donde esta incidencia era mayor, incluso comparando con la vecina Escocia.

¿Y porqué estas diferencias?

deshollinadorUn estudio realizado por Henry Butlin comprobó que los niños deshollinadores alemanes llevaban la ropa más ajustada y sin aperturas, mientras que los londinenses solían ir con pantalones y camisas anchas, concluyendo que la ropa ejercía un efecto protector al impedir ese contacto tan directo.

Era la primera descripción de un agente cancerígeno ambiental y la primera referencia a una enfermedad profesional, origen de la posterior prevención laboral.

A pesar de las evidencias no será hasta 1840 que se prohíbe por Ley que los menores de 21 años limpiaran la chimeneas. No obstante, las multas eran tan ridículas que se continuó explotando a los niños deshollinadores hasta que, en 1875, el parlamento inglés aprueba otra Ley que regularizaba las licencias de dichas empresas negándolas a las que aún empleaban niños.

¿Cuántas chimeneas habrán limpiado durante todos esos años? ¿Cuántos niños habrán fallecido por este motivo? No sé la respuesta pero imagino que muchos. Por suerte los tiempos cambian y ahora no tenemos que mandar a nuestros hijos a inspeccionar con un cepillo el interior de las chimeneas pero, como decía al principio, más vale prevenir que curar, así que os vuelvo a preguntar:

¿Habéis llamado ya a un técnico homologado para revisar vuestra caldera? No cuesta nada y se previene mucho.

Para saber más:

Cáncer testicular

Cáncer profesional y ambiental

La revolución industrial en Inglaterra y sus consecuencias para los pobres

Link foto:

a_marga

58 comentarios en “¡La siguiente chimenea la limpias tú!

  1. Lo más triste es que lo que nos parece que era una barbaridad, de otros modos distintos pero igualmente denunciables, en este mismo instante hay niños siendo explotados, mientras leemos artículos tomándonos un café, creyendo que esto es parte de la historia.

    • Hola Irene Alicia,
      nada más y nada menos que 158 millones de niños de entre 5 y 14 años según datos de la UNICEF, es decir, ¡1 de cada 6 niños! siendo en África subsahariana donde más frecuentemente se explotan. Allí, los padres venden a sus hijos a cambio de ganado (¡un niño equivaldría a una vaca!) o los explotan en minas o plantaciones. En el sudeste de Asia, las niñas son prostituidas o trabajan como empleadas domésticas y los niños se venden a fábricas textiles pero sin recibir una moneda sino para cubrir las deudas que contraen sus familias. En América del Norte y América Latina, son víctimas de la prostitución para turistas y narcotraficantes. Y en Europa, son secuestrados, como mano de obra barata o para entrar en redes de prostitución (sobre todo en Europa del Este).
      Ciertamente triste e intolerable.
      Saludos

  2. Sabía muchas cosas sobre las chimeneas inglesas y sus consecuencias con la salud, pero desconocía lo de los botones y la diferencia de la ropa holgada o ajustada. No se en que año se prohibió encender las famosas chimenas inglesas, por las calles habían inspectores y si veian salir humo de alguna…. multa que te cae!. Lo de los niños siempre ha sido horroroso el abuso que hacen con ellos y por desgracia nunca nos veremos limpios de esa lacra.
    Abrazos matinales,

    • Hola Rosa,
      poniendo una nota un poco menos triste, me viene a la cabeza el deshollinador que pasó a la historia, entre burlesco y romántico, interpretado por el entrañable Dick Van Dyken en la película Mary Poppins representando a aquel ‘Bert’ que cantaba ¡Chim, chim, cher-ee!

      Un abrazo

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  5. Actualizado anualmente! Gracias por el articulo Francisco, nuevamente, me ha sorprendido. Es una pena que esos chicos se vieran sometidos a esos trabajos y a sus posteriores consecuencias, y lo peor, como comenta una compañera, es que sigan produciéndose esos abusos y explotaciones sobre niños en el mundo de hoy día.

  6. Hola Francisco,
    es muy triste leer la suerte de estos niños y adultos cuyas vidas se vieron recortadas por las consecuencias de su trabajo. Imagino que ya desde entonces alguien sospechaba que no era un empleo muy agradable, pero la comprensión científica llegó muy tarde para muchos. No tengo chimenea y no tengo la menor idea de las condiciones que los actuales deshollinadores sufren en su labor, pero espero sea mucho mejor que en el pasado.
    Triste pero muy interesante leer esta entrada. Muchas gracias por hacer un hueco a la vida de estas personas.
    Un cordial saludo.

    • Hola Jesús,
      y en nuestros tiempos la explotación infantil socava todos los derechos y principios fundamentales. Son invisibles a la sociedad. Sus duras tareas les provocan muchos más problemas de los que podemos pensar a simple vista: desnutrición, depresión, envejecimiento prematuro e incluso drogadicción, siendo víctimas muchas veces de violencia física, mental y sexual. Eso sin mencionar que no tendrán nunca una educación normal.
      No es justo, no han tenido la vida no les ha dado la opción de elegir.
      Saludos

  7. Sumando a todos los deshollinadores ingleses y alkemanes de toda la historia, no creo que llegasen, ni de lejos, alos 158 millones que mencionas, Francisco Javier. Con lo cual parece que se cumple la reflexión de que cualquier tiempo pasado fue mejor. O al menos, menos malo.
    Por cierto, recomiendo a todos los amigos que comparten este post, que se tomen en serio tu recomendación. En mi comunidad, hace años, ya sufrimos un incendio por culpa de nuestra desidia.
    Y no solo no quiso hacerse cargo el seguro, sino que el ayuntamiento nos precintó la caldera por ser muy antigua, y nos obligó a poner otra nueva antes de darnos licencia de funcionamiento.
    En resumen, tuvimos que pedir un crédito solidario todos los vecinos, que aún estamos pagando, y mientras retiraron una caldera, conectaron la nueva y el papeleo par la nueva licencia… nos que damos sin calefacción todo un invierno, especialmente crudo.
    ¡Cuidado pués!.

    • Hola Luis,
      ¡vaya faena! Las revisiones son importantes no tan solo por la seguridad que proporcionan sino para evitar estos contratiempos. Gracias por compartir tu “desagradable” experiencia que seguro servirá de aviso para muchos.
      Saludos

  8. El aunar ironía e historia es un arte cuando se hace bien, así que mi enhorabuena.

    Y decirte que me ha gustado muchísimo el asunto que has tratado entra en conflicto con mis recuerdos, con los recuerdosde ese hollín, de la carbonilla, de los “perversos aires” que tuve que respirar en la zona minera donde nací y crecí. Las enfermedades respiratorias eran las más numerosas y aparentes -la silicosis, por supuesto por los mineros-, pero otras muchas dieron cuenta con el paso del tiempo.
    Como siempre, ¡gracias!

    • Hola Isabel,
      no lo menciono en el artículo pero el hollín es responsable también de otras enfermedades. La exposición prolongada a aire que contiene microscópicas partículas de hollín eleva significativamente el riesgo de muerte por cáncer de pulmón y otras enfermedades pulmonares y cardíacas. Esto es así que muchos residentes de ciudades presentan los mismos riesgos a largo plazo de cáncer de pulmón fatal que el que padecen quienes viven con personas fumadoras. Las partículas microscópicas de hollín son uno de los contaminantes que mayor riesgo suponen para la salud y, aunque se ha reducido mucho (incluso más del 30% en poco más de 20 años), las Agencias de Protección Ambiental de muchos países intentan establecer el límite de 15 microgramos para las ciudades.
      Si a lo anterior añadimos el caso concreto de estos deshollinadores que aspiraban esas concentraciones tan altas de hollín en esas edades y durante tanto tiempo… imagina.
      Un saludo y siempre gracias a ti.

  9. Estaba exactamente pensando en Dick van Dyke en Mary Poppins… por mi parte, no tengo casa, ergo no tengo caldera. Incompatible con contaros tantas historias de los porahís. A lo mejor en otra década…

  10. Ahora, la explotación de los niños está en otros países y otros ámbitos, que también les provocan enfermedades…

    NA: Aunque no hace mucho pasó la ITV anual, ahora empieza a fallar, y me temo lo peor… 😦
    Un saludo.

  11. Y una vez más, Francisco, aprendo de tus entradas.
    Es una pena que ahora, esa explotación siga de muchas otras maneras. Será que seguimos igual? Quiero pensar que no.
    Ah¡ Ya hice la inspección anual de la caldera 😉 gracias por el aviso.
    Besetes.

    • Hola Maria,
      que conste que no tengo ninguna relación con los técnicos de inspección de las calderas ni tampoco las vendo ¡ja, ja, ja! aunque reconozco que estoy un poco sensibilizado con el tema porque he tenido una durante 17 años que me ha funcionado perfectamente -pasando la última revisión sin problemas- y tras cambiarla (por recomendación, aunque creo que lo que querían era venderme una) por una teóricamente mejor (y más cara), en los dos años que la tengo he tenido que llamarles…¡ 20 veces por malfuncionamiento!
      Como ves estoy sensibilizado con el tema ;-(
      Un beso

  12. Tristeza en el alma, devastados por dentro, empapados de cenizas por fuera convertidos en hollín, dolor y llanto que no lava los recuerdos, riega, fertilizando pensamientos. Memoria eterna. Vivirán por siempre. Gracias, FJ, por advertirnos de la oscuridad de la chimeneas. Un abrazo con pedazos de mi alma.

    • Hola marimbeta,
      no existe ningún motivo y ni una sola razón verdadera para robarle a un niño su infancia. Podemos defenderlos y darles voz pero no es suficiente. Hay que erradicar el egoísmo del explotador.
      Abrazos humeantes.

  13. Qué cosas tan curiosas nos cuentas, Francisco Javier.
    Siempre igual, abusando de los débiles.
    ¿Esto es parecido a lo que pasaba en las minas de carbón?

    Un abrazo

    • Hola Juan Ignacio,
      si tienes unos minutos mírate este video. Trata de la explotación infantil en una mina de plata en Bolivia, una de las más peligrosas del mundo, en Potosí, a más de 4.000 metros del nivel del mar. Agustín, un niño de 13 años, cuenta su experiencia.

      Abrazos

  14. Por mi parte, tengo el papeleo en orden. No conocía los entresijos de esta profesión y me ha sorprendido lo del cáncer escrotal, aunque supongo que otros como el de pulmón también serían frecuentes.
    Fracisco, el de los vídeos soy yo. Mientras leía la entrada, pensaba, La canción de Mary Poppins ¡Y ME LA HAS PISADO!
    El cáncer. Dura enfermedad. Pero hay que luchar y no tirar la toalla.

    ‘Alma de conquistador’ de WarCry, que siguen siendo épicos pero el título no hace referencia a ninguna proeza de un guerrero mítico, sino a la conquista diaria de un enfermo de cáncer por levantarse, ver la luz, luchar contra el mal, y superarlo definitivamente.
    De una manera u otra siempre encuentro un tema para tus entradas.
    Hollinosos saludos y cuida tu bolsa escrotal 🙂

  15. Hola Francisco, desconocía lo de los niños usados para las limpiezas de chimeneas. Aunque la situación parece haber mejorado, muchos infantes son esclavizados en estos tiempos y viven en condiciones precarias sin que haya quien le de término a ese trato inhumano. Muy buen post.
    Feliz noche.

    • Hola Alejandra,
      puede que en el tema de las chimeneas estemos hablando de una historia ya pasada, esperemos que también podamos hacer lo mismo en un futuro próximo de la explotación infantil actual.
      Buenas noches…

  16. A la pregunta sí mi caldera tiene contrato de mantenimiento: Sí hace tiempo que le damos mantenimiento y hace un par de años la tuvimos que cambiar, de momento: OK , bueno es mi marido para esas cosas.
    El tema del deshollinador me llegó al alma, provengo de familia minera, ganadera también, pero sobre todo minera con abuelas y tías que fueron carborneras, he convivido con silicosos y otros enfermos de zin, azufres..pero aunque eso parece grave porque son trabajos duros y malos, lo más triste es saber que todavía hay niños explotados. Gobernantes y magnates no tienen perdón. Los adultos tenemos mucho que hacer aún. Es terrible.
    Me viene a la memoria la novela de “Germinal” de Zola ambientada en Lille, donde muestra muy bien la explotación de la minería. Los explotados se rebelan y aunque no consiguen nada en ese periodo de tiempo, serán el origen de los derechos de los trabajodores.
    Muy buen trabajo, F.Javier
    Bona nit

    • Hola Popota,
      bien por lo primero. En cuanto a lo otro, qué puedo decir que ya no sepas. Me alegro que te gustara el post y espero haber podido dar a conocer un poquito más este tema que, aunque histórico, es muy actual.
      Bona nit i gràcies per la teva recomanació…

  17. De nuevo te encuentro en menéame, esto empieza a ser algo casi pecaminoso. No quiero recordarte que a la asociación de editores prensa (o como se llama esa otra cueva de Alí Baba) no gusta menéame. Tampoco quiero recordarte que Galli es del software libre, como el que esto suscribe.
    Y te diré que me he tenido que acordar del idílico Dic Van Dyke, o como se escribiera, saltando por las chimeneas de London, y cantando aquello de: “chimchimenea chimichimchery”. Era una visión mágica que poco tiene que ver con lo que narras. En la película creo recordar que los únicos niños que saltan por el roof son los repulsivos personajes centrales.
    Pero la verdad es la verdad, hay un tanto por ciento de posibilidades de que resulte un poco repulsiva, como es el caso.
    En fin, tan bueno como siempre.
    Saludos

    • Hola Eulalio,
      una mágica película con la que hemos disfrutado tanto niños como adultos, y el actor ese de nombre tan difícil, es uno de mis preferidos.
      Otro saludo para ti.
      P.D.: creo que he caído en gracia en el MNM 😉

  18. La explotación infantil sigue existiendo, les hacen buscar en la basura, y seguramente también sea cancerígeno. Esos deshollinadores de los libros de Dickens, esos niños explotados en Oliver Twist, realmente te agradezco por este tema que siempre me afectaba desde que era niña cuando veía esos niños sin futuro. Un abrazo

  19. Como anécdota sobre el hollín,para quitar “hierro” al asunto, os dejo esta:

    Se hallaban reunidos un grupo de hombres a la espera de Sherlock Holmes, cuando de pronto uno de ellos descubre que alguien acababa de robarle el reloj. En ese preciso instante llega Holmes, y al enterarse del episodio aseguró que él podría descubrir fácilmente al culpable, siempre que le trajeran un gallo y una olla.

    Explicó que había llegado a saber, en el curso de sus viajes, que el gallo es poseedor de una especie de sexto sentido, y que cantaría tan pronto se le acercara el ladrón. Aunque muchos se mostraron incrédulos, todos accedieron a someterse a la prueba, y el dueño de casa se encargó de suministrar los elementos pedidos. Holmes colocó entonces el gallo debajo de una gran vieja olla, apagó las luces, y pidió que cada uno se acercara y pusiera una mano encima de la vasija durante un instante. –El gallo cantará cuando el ladrón toque la olla– afirmó. Todos rieron de aquel singular experimento, pero fueron desfilando uno tras otro por el lugar designado.

    Terminado el desfile sin que el gallo cantara, Holmes encendió de nuevo las luces y pidió a los presentes que mostraran las manos. Todos tenían una palma negra a causa del hollín de la olla, menos uno. Se le registró, y, en efecto tenía en su poder el reloj robado.

    Excelente post como siempre, Francisco.

    Un abrazo.Suso.

    • Hola Suso,
      pues mucho “hierro” tenía el asunto. ¡Ja, ja, ja! Estupendo relato y sorprendente Holmes. Y me pregunto… ya que el gallo estaba en la olla, ¿no encendieron el fuego? Lo digo porque ya que estaban reunidos al menos podían disfrutar de una buena comida para desestresarse del robo, claro.
      Abrazos y siempre agradecido mil veces por tus estupendos aportes.

  20. Sin hollín, y sin minas, tenemos los carritos. Hay cantidad de niños, que manejan carros con caballos, y registran contenedores. Los he visto zambullirse desde el carro al contenedor, e ir sacando lo que les sirve, para comer o comercializar. Son niños sin infancia y los futuros NI NI, a corto plazo.
    Un abrazo, y hasta pronto.

    • Hola Stella,
      triste realidad que puede verse también a nuestro alrededor. En las sociedades desarrolladas no existe ninguna excusa para no actuar y así proporcionarles alimentos, dignidad y un futuro.
      Abrazos y buen finde.

  21. Muchas gracias por este artículo Francisco, con su ineludible referencia a Percival Pott, entre otras cosas, pionero de la Medicina del Trabajo. Pero permíteme que te recomiende para su enlace el siguiente trabajo del Profesor Fresquet.

    http://www.historiadelamedicina.org/pott.htm

    Es mucho mejor que el de Wikipedia, donde, por ejemplo, en la imagen (a fecha de hoy), ponen en vez de a Pott a otro ilustre cirujano: John Hunter.
    Un abrazo.

  22. Eres, Francisco, al escribir sobre estas cuestiones, bien ameno, divertido y didáctico: al curiosear desde tus atenciones de gusto y profesión te acercas a gran cantidad de temas humanos que fueron y son sensibles y que, ya se ve, ganan nuestra atencion como parroquianos.
    Un fuerte abrazo.

  23. Francisco por favor, no escribas estas cosas tan interesante,porque empece tu escrito y no pude parar con todos los comentarios y m tienes a las 8 d la mañana pasando del problema d las calderas y sus revisiones ,a los abusos y utilizacion d los niños en el mundo, …del chin chin al rock…y d vivències personales al increïble Sherlock ….esto para mi es una inyección de activitat cerebral y ya m tienes todo el dia dia doble al tauró a estas y otras muchas cosas. Gracias una vez mas a Ti por el relato y a tus seguidores por los comentarios inteligentes e interesantes

    • Hola Helena,
      ¡ja, ja, ja! Siento mucho que a estas horas de la mañana estés así de enganchada a las “chimeneas” aunque por otra parte me alegro. 😉
      Dices algo totalmente cierto, los comentarios son geniales y muchas veces más interesantes que el propio post.
      Un gran abrazo y desde aquí aprovecho para dar las gracias a todos los que aquí comentan (ya sabéis que el post es un poco de todos y así lo demostráis día a día)

  24. Trabajé muchos años en un barrio pobre y siempre decíamos que, encima de pobres, tenían un porcentaje mayor de desgracias. Suele ocurrir que pobreza y desgracia van unidas y en mucha parte es por el tema sanitario.

    Cualquier abuso o explotación relacionado con los niños me abre las carnes…
    Los más indefensos son siempre también los más pisoteados en sus derechos.

    Gracias por esta entrada llena de información y con un toque tan humano.

    Besos estivales!

  25. Pingback: Una historia muy cancerosa… | franciscojaviertostado.com

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