El escritorio Resolute del Despacho Oval

President Barack Obama sits behind the Resolute Desk in the Oval Office during a conference call with people of faith, August 19, 2009. Official White House Photograph by Pete Souza. This official White House photograph is being made available only for publication by news organizations and/or for personal use printing by the subject(s) of the photograph. The photograph may not be manipulated in any way and may not be used in commercial or political materials, advertisements, emails, products, promotions that in any way suggests approval or endorsement of the President, the First Family, or the White House.

El ex-presidente Obama tras el escritorio Resolute (Agosto 2009)

El otro día me dispuse a ver por segunda vez la película La búsqueda 2: El diario secreto. Debo reconocer que su temática me atrae, cine de aventuras entremezclada con historia y en esta segunda parte, además de Nicolas Cage y sus compañeros de reparto, hay un mueble que acaba siendo protagonista indirecto de la trama, se trata del escritorio Resolute del Despacho Oval del Ala Oeste de la Casa Blanca.

Todos hemos visto infinidad de veces ese escritorio en fotografías de los medios de comunicación o en reproducciones realizadas para filmar películas, y es que, además de esconder en la ficción en uno de sus compartimentos pistas de la ubicación de un tesoro, en la vida real esconde una historia igual de apasionante.

Un regalo con buenas intenciones 

Se trata de un presente de la Reina Victoria al 19.º presidente de los Estados Unidos de América Rutherford Birchard Hayes en 1880, en un momento en que las relaciones entre los dos países no pasaban precisamente por un buen momento.

La madera que se utilizó procedía de un buque británico, el HMS Resolute, que quedó estancado en el hielo del mar Ártico. Pertenecía a una escuadra de cinco naves bajo la orden de Edward Belcher enviadas desde el Reino Unido en abril de 1852 con la misión de encontrar al explorador británico Sir John Franklin, un explorador que años antes se propuso buscar el Paso del Noroeste a través del Ártico canadiense. El HMS Resolute se encargaría de buscarlos por el Oeste junto con el buque HMS Intrepid, mientras que los otros rastrearían la zona Este.

Tras dos años de búsqueda, en la primavera de 1854, Belcher y su tripulación regresaron a su país abandonando a cuatro de sus cinco barcos que lo harían después, mientras, el HMS Resolute quedó a la deriva entre el hielo falleciendo su tripulación de hambre y frío. Belcher y los capitanes de los otros barcos fueron enjuiciados pero al final todos resultaron absueltos.

En septiembre de 1855 un barco ballenero estadounidense encontraría el HMS Resolute en el estrecho de Davis conduciéndolo hasta Nueva Londres. Este hecho significó un punto de inflexión en la deteriorada relación entre los Estados Unidos y Gran Bretaña, sobre todo cuando el senador James Murray Mason propuso en el Congreso comprar el barco, acondicionarlo y devolverlo a sus legítimos dueños para limar sus diferencias.  Así pues, el 12 de diciembre de 1856 llegaría a Gran Bretaña como señal de amistad.

La Reina Victoria visita del HMS Resolute 16 de diciembre de 1856, el día antes de que el buque se le concediera como un gesto de buena voluntad. George Zobel (1859).

La Marina Real ya no se planteó invertir más dinero en otra infructuosa misión para encontrar la expedición de Franklin dándole por muerto tras once años perdido en el Ártico. El HMS Resolute terminaría sus días en el astillero de Chatham en 1879. Es entonces que por orden de la Reina Victoria se hicieron dos escritorios gemelos, uno para su Palacio de Buckingham y otro para regalarlo al presidente de los Estados Unidos, como signo de buena voluntad recíproca.

Su diseño y posteriores modificaciones  

En él pueden verse representadas imágenes simbólicas como los retratos tallados en el panel frontal con el medallón de su Majestad y el Presidente de los EE. UU.; en los laterales, referencias del Ártico; y en los cajones, las manijas formadas por dos manos que se agarran, símbolo de la buena voluntad de los dos mandatarios; en la parte superior de sus ocho pedestales de esquina, representaciones de los círculos árticos y antárticos, así como la bandera inglesa y americana cruzadas. En frente del escritorio una placa con la inscripción:

HMS RESOLUTE forma parte de la expedición enviada en busca de Sir John Franklin en 1852, fue abandonado en la latitud 74 ° 41 ‘N Longitud 101 ° 22’ W el 15 de mayo de 1854. Fue descubierto y se desprendió en septiembre de 1855 en 67 grados de latitud N por el capitán Buddington de los Estados Unidos Whaler “George Henry.

Desde su creación el escritorio sufriría dos modificaciones. La primera, cuando el presidente Roosevelt ordenó incorporar un panel frontal con bisagras y así poder ocultar sus aparatos ortopédicos, y la segunda modificación se produciría en la adición de una base de pino durante la administración de John F. Kennedy -que en 1986 se ajustaría mejor-, visible en las fotos que todos seguro recordamos con sus hijos jugando debajo de él.

escritorio resolute

Caroline Kennedy y Kerry Kennedy debajo de la mesa en 1963.

Un escritorio para la Historia 

Excepto Lyndon B. Johnson, Nixon y Ford, el resto de presidentes de los EE. UU. han utilizado el escritorio Resolute en la Casa Blanca, siendo John F. Kennedy el primero en colocarlo en el Despacho Oval en 1961, y desde entonces solo ha salido de allí tras su asesinato dos años después para ir a una exposición itinerante con la Biblioteca Presidencia Kenney y en la exhibición en el Smithsonian Institution.

Existen réplicas exactas de ese famoso escritorio, algunas exhibidas en bibliotecas presidenciales, pero claro, nunca serán iguales que las del presidente de los EE. UU. y la reina de Inglaterra.

Para saber más:

Hallan el HMS Terror de John Franklin

Fotos del escritorio

Información wikipedia.org

15 comentarios en “El escritorio Resolute del Despacho Oval

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. No hay que agitarse si uno no comprende lo que a veces le dicen. Sobre todo, si no tomamos en cuenta nuestro temperamento. Es claro que nos podemos romper la crisma tratando de entender las cosas. Es mejor quedarnos en aleluya y no buscarle tres pies al gato. Eso si, “la gente curiosa, cree que tender una cama es exactamente lo mismo que tender una cama; o que, dar la mano es siempre lo mismo que dar la mano. y hasta creer que abrir una lata de sardinas es abrir al infinito una lata de sardinas.” Interpretar las cosas de vida nos pone muy aprensivo, más cuando las vemos tan de cerca. Gracias, FJ, por mostrar esta historia fascinante que estiran al máximo las situaciones dramáticas del relato. Un abrazo, desde mi escritorio.

    • Hola marimbeta,,
      un escritorio cuya microhistoria nos lleva a otra mucho más grande, en este caso, una tragedia. Pero detrás de él se encuentran también muchas otras historias, puede que estas escritas con mayúsculas. Muchos dicen que se sienta detrás la persona más poderosa del mundo, quien puede tocar ese maldito y temido botón nuclear, pero aunque pueda ser considerado poderoso no es todopoderoso, la ley y la Constitución marcan los límites del mandatario de turno de EE. UU. algo que años atrás, los fundadores del país, idearon para evitar la tiranía.
      Abrazos ATÓMICOS 😉

  3. Sé de que película hablas y es curioso, también a mi me llamó la atención el asunto del cajón del escritorio, aunque nunca me puse a buscar de dónde había salido ese escritorio. Ciertamente tiene una historia fascinante. Y aunque el señor que se sienta enfrente ahora ni se lo merece, también, como tú, confío en las instituciones, sobretodo en el poder judicial. Un abrazo.

  4. Que interesante!!!!!! Gracias Francisco… lo volveré a leer. Si la mesa pudiese hablar…cuantas sabemos de esa mesa… pero cuantas desconocemos. Además de su historia, es muy bonita… lástima de quien la está presidiendo ahora y como está tan chiflado como su tupé… quizás le pasará por el coco (no creo que tenga cabeza con sesos), el querer cambiarla por otra que tenga en su “hermosa y humilde casa”.jajaja.
    Una vez más , gracias por tanta información,

  5. Hola tocayo
    Resulta interesante comprobar como un objeto de usos cotidiano, una mesa, pueda acumular tanta historia a sus espaldas.
    Me ha resultado muy interesante la lectura de este artículo.
    Un abrazo

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