Anaplastología, entre el arte y la ciencia

Prótesis realizada por Jose Luis Roch en su centro de anaplastologia

Dentro de la medicina reconstructiva, debido a la extensión de una amputación o malformación, el 5% de los pacientes no son tributarios de pasar por el quirófano con injertos de su propia piel o de donantes, En estos casos, cuando la cirugía no llega nos queda un recurso conocido como anaplastología, en el que se utilizan prótesis artificiales y personalizadas para restaurar esa anatomía malformada o ausente.

Primeras descripciones de la cirugía plástica

Puede que lo veamos como ciencia ficción, algo del futuro, pero nada más lejos de la realidad. Los orígenes de la cirugía plástica se pierden atrás en el tiempo. Encontramos las primeras referencias sobre el manejo de lesiones en la reparación de la nariz en jeroglíficos de hace más de 4000 años, concretamente en el papiro Edwin Smith, y en la India del 500 a. C. con la publicación del Sushruta Shamita, en el que se explica la utilización de un colgajo para reconstruir la nariz. Pensemos que entonces era frecuente castigar a los criminales con la amputación de las orejas o la nariz, incluso, arrancarlas de los enemigos vencidos tras la batalla, así que no se trataba de un problema puntual, sino bastante generalizado, al menos, en el continente asiático.

En el siglo XVI destaca el cirujano Gasparo Tagliacozzi, que describe la utilización de un colgajo de piel del brazo para reconstruir la nariz, y en 1818, Karl Ferdinand von Gräfe, usa por primera vez el término “plástica” en su libro “Rhinoplastik”, popularizándose después con el.cirujano alemán, Eduard Zeis.

La Primera Guerra Mundial y el gran impulso de la especialidad

El  gran número de soldados víctimas de heridas y desfigurados en sus rostros y sus cuerpos a consecuencia de los impactos por proyectiles, hizo evolucionar la Cirugía Plástica hasta nuestros días. Creo que debería decir antes de proseguir que la base de la Cirugía Estética, es la Cirugía Reconstructiva, y ambas forman parte integral de la actual Cirugía Plástica.

Es en este momento que encontramos a una pionera en el campo reconstructivo, y no se trata de ningún médico, sino una escultora: Anna Coleman Ladd.

Su trabajo es impresionante. Anna Coleman nació en Massachusetts, en 1878, y a fines de 1917, fundó en París el “Estudio de Máscaras de Retrato” de la Cruz Roja Americana. Su objetivo principal era el de proporcionar máscaras a los soldados que sufrían desfiguraciones tras la Gran Guerra. Su operativa era la de conseguir un yeso de su rostro y sus rasgos esculpidos en arcilla o plastilina, pieza utilizada después para construir la pieza protésica a partir de un fino cobre galvanizado. Tras pintarse de manera fiel a la piel del receptor, se fijaba la prótesis con cuerdas u otro material.

En estas imágenes podéis ver algunas de las fotografías capturadas en las que se muestran soldados franceses con terribles desfiguraciones faciales y que fueron tratados con máscaras que les permitieron llevar una vida relativamente normal tras la guerra.

Anna Coleman Ladd con uno de los soldados franceses a los que ayudó.

Máscaras, que muestran diferentes etapas en el trabajo realizado por la Sra. Coleman Ladd

Sus servicios le valieron reconocimientos importantes como la Legión de Honor y la Orden de Sait Sava, del gobierno de Serbia, y algo muy importante, su trabajo sería el predecesor de la actual anaplastología.

Anaplastología

Apenas encontramos en el mundo profesionales dedicados a esta ciencia. En España, poco más de una docena, entre los que destacaría al Dr. Julio Acero, jefe del servicio Maxilofacial del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, y a José Luis Roch, del que aquí os muestro alguna de las prótesis elaboradas en su centro de Valencia.

Se modelan desde ojos, dientes, mamas, narices, orejas, dedos… y en el proceso lo habitual es que el paciente deba pasar por el quirófano para colocar unos anclajes en el hueso sobre los que se colocará después la prótesis. Este es un proceso largo que requiere incluso dos años, tiempo necesario para que el hueso se solidifice en torno al anclaje, algo que se complica más en los niños, ya que no puede realizarse antes de los 13 años de edad. Posteriormente, las prótesis, de silicona u otros materiales, requieren un arduo trabajo artesanal, para hacernos una idea os diré que se requieren unas 60 horas en el caso de un ojo.

El futuro

El tremendo potencial médico de la impresión en 3D no ha hecho más que empezar: fabricación de audífonos; en odontología; elaboración de férulas; la capacidad de imprimir y generar tejido tridimensional humano permitirá modelizar los test farmacéuticos, e incluso, eliminar la experimentación sobre animales; en la medicina personalizada, probando uno mismo una medicación antes de tomarla; en la implantación “in situ” de células en el cuerpo para evitar los temidos rechazos en los transplantes de órganos; imprimir vasos sanguíneos, usando azúcar como “tinta”…, y en el tema que hoy nos ocupa es probable que la impresión en 3D pueda proporcionar moldes exactos de orejas y otras partes de la anatomía humana que complemente el uso de nuevas técnicas de ingeniería tisular.

Un video donde puede verse a Anna Coleman en su taller…

 

Para saber más:

Faces of war

Más fotos del trabajo de Anna Coleman

Links fotos:

Imágenes de las prótesis cedidas por Jose Luis Roch de su Centro de anaplastología en Valencia

Library of Congress; (I); (II)

18 comentarios en “Anaplastología, entre el arte y la ciencia

  1. Pingback: Anaplastología, entre el arte y la ciencia ⋆ Scrivix

  2. Como siempre, excelente artículo, que es de agradecer. Ciertamente es esperanzador ver que la técnica y la ciencia se ponen al servicio de ese componente básico de la medicina que es la humanidad y/o (por qué no decirlo), la compasión.

    • Hola Alfonso,
      si nos paramos a pensar en el horror que sufren las personas mutiladas, más si es en una parte tan sensible como la cara, es cuando podemos hacernos una idea de cómo les puede cambiar la vida el poder acceder a una de estas prótesis. Sorprende verlas, de hecho, algunas son difíciles de diferenciar del resto del cuerpo. Sin duda, arte y ciencia, unidos para un mismo fin.
      Saludos

  3. Enhorabuena, muy buen artículo, como todos los que publicas.
    Desconocía las maravillas que ya se hacían en el pasado. Y el futuro… es difícil de imaginar.

  4. Hola FJ, los antecedentes históricos del inicio de la Cirugía Plástica son completamente correctos pero debo añadir alguna precisión a tus siempre interesantes aportaciones. Las heridas faciales numerosísimas, y tremendamente deformantes, sufridas por soldados de la Primera Guerra Mundial se debieron a que muchos de sus combatientes estaban en las trincheras de Europa cuando les alcanzaban los disparos. Eso motivó una avalancha de esos terribles heridos faciales y los equipos médicos militares se vieron enfrentados a unas heridas que no habían visto nunca con anterioridad y debieron recurrir a especialistas de ORL quienes recibieron esa espeluznante patología: los doctores Gillies en Inglaterra, Morestin en Francia, Filatov en Rusia, Tagliacozzi en Italia (reconstruía desnarigados adúlteros), Barron en la Segunda Guerra Mundial (mi maestro) y todos ellos crean escuelas. Y ya en la actualidad el Dr. Díaz Torres es uno de los mayores expertos en Anaplastología y , curiosamente, en Huesca existe un taller que fabrica maravillosas prótesis que con los parabrisas actuales y el uso del cinturón de conducir han limitado las heridas y cicatrices faciales a las originadas por la extirpación de cánceres.

    • El futuro inmediato serán las células madre (stem cells) reconstruyendo los defectos postextirpación de cánceres.

      • Hola Astolgus,
        esperaba tu aportación al tema y como siempre lo enriqueces. Haciendo una búsqueda en referencia al Dr. José María Díaz Torres encontré una entrevista que le hicieron en un medio de comunicación en el que termina diciendo (lo transcribo) “La prótesis de silicona entre llevarla y no llevarla hay un mundo. De no salir de su casa o estar aislados en un rincón, los pacientes salen con normalidad a comprar el pan, a tomar un café…”, explica. “Con esto no les curamos, pero les ayudamos”.

        Un abrazo

    • Hola elcorazondelmar,
      … y como dijo Astolgus en su comentario, el futuro, diría que presente también, son los “stem cells” o células madre. Por allí van encaminados progresos inimaginables hasta hace poco. Tiempo al tiempo…
      Saludos 😉

      • FJ, anda, ponte en marcha y háblanos de un tema (si no lo has hecho ya antes) que preocupa grandísimamente a hombres, mujeres (androgénicas) y que en la historia también preocupó a Napoleón Bonaparte, muchos ilustres calvos más, hombres de las cavernas que arrastraban a sus féminas por el cabello y hoy día ¡¡ a Puigdemont !! (mira el peluquín que lleva y los motes que le han puesto, pero igual tú eres separatista, aunque lo dudo, jejejeje)

      • Amigo Francisco Javier: te pido perdón por mi estúpida frase de mi último mensaje porque hablar aquí de separatismos no es de recibo, con la que está cayendo. Si algo aprendí nada más llegar al Reino Unido fue que era de mala educación hablar de religión o de política. De verdad que siento lo que dije porque a posteriori me acordé de que tu eres, has estudiado, te has formado y ejerces en Barcelona, ciudad en la que tengo excelentes amigos y colegas: Planas, Brualla, Bisbal, Glez. Mestre, Palacín, Riu Labrador, Serra Renom, Tapia y Vila Rovira. ¿Puedo enviarte un fuerte abrazo maño?

      • Querido amigo, no debes pedirme perdón por ello. Realmente aquí en Barcelona se están viviendo momentos difíciles que han fracturado a la sociedad, amigos y familias enteras. No sé que pasará en el futuro, yo soy optimista y pienso que volveremos a la cordura, pero ciertamente intento mantener los comentarios del blog alejados de comentarios que se alejen del tema que ocupa el artículo en cuestión. Si consideras que debo retirar tu comentario házmelo saber y así lo haré, aunque por mi parte no pensaba hacerlo. Me alegro contar con gente como tú en esta sección del blog, de verdad, un verdadero placer.
        Otro abrazo para ti, de un catalán, español y europeo.

    • Hola Carlos,
      probablemente son muchos los que desconocían esta posibilidad de la medicina reconstructiva, de hecho, uno no se lo para a pensar hasta que de una manera u otra tiene alguien cercano que la pueda necesitar. En cuanto a la brevedad del artículo, tienes razón, por otra parte me alegra que lo digas pues eso significa que el tema interesa y ha cumplido su objetivo que no es otro que el darlo a conocer.
      Un saludo y bienvenido.

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