La historia del tatuaje

Erik Sprague “The Lizardman” Uno de los hombres más tatuados del mundo (Big Fun Museum de Barcelona)

En la década de los 60 el primer boom del tatuaje llega a Occidente con los hippies y después con otras tribus urbanas. Pocas veces en la historia hubo este furor de tatuarse alguna parte del cuerpo, puede que solo a fines del siglo XIX en la corte de Eduardo VII y durante breve tiempo. Pero lejos de ser algo de nuestros tiempos esta costumbre viene de muy lejos.

Con las expediciones de Colón en América y del explorador y capitán de la Marina Real britànica, James Cook, en el siglo XVIII, el tatuaje llegó a Occidente. Los marineros que les acompañaban en sus viajes contactaron con los indígenas de esas tierras y estos les enseñaron a tatuarse. Al regresar a Europa, estos marineros popularizaron esta práctica.

El origen de la palabra y las motivaciones para tatuarse

Lo encontramos en el idioma hablado en la Polinesia, el samoano, concretamente en la palabra “tátau” y en su costumbre de tatuar a sus miembros desde muy pequeños. Con los años añadían tatuajes, hasta llegar a no dejar ninguna parte del cuerpo sin tatuar. El objetivo no era otro que infundar miedo a sus enemigos, así, a más tatuajes, más respeto dentro de la tribu.

Según las distintas culturas el motivo de tatuarse podía ser muy diferente. Desde simplemente decorativo, como ritual o simbólico, o para marcar a los criminales –muy común en la antigua Grecia y Roma-. En Egipto eran sobre todo las mujeres quienes se tatuaban, buscando una protección mágica. En América del Norte, los indígenas se tatuaban más como ritual de paso a la vida adulta. En Japón llegaría en el siglo X a. C. popularizándose como señal de identidad de los más poderosos, pero también para marcar a los delincuentes, costumbre que se prohibiría en 1842 por el emperador Mutsuhito.

Las herramientas de tatuaje más antiguas

Foto: Andrew Gillreath-Brown, Washington State University

Hace dos años en la revista Journal of Archaeological Science: Reports, Andrew Gillreath-Brown, del Departamento de Antropología de la Universidad Estatal de Washington, publicó un hallazgo sorprendente. Almacenado en el olvido durante 40 años en un almacén de esta universidad, encontró una diminuta herramienta datada en el siglo I d. C. y formada por un mango de zumaque, un arbusto originario del oeste de Norteamérica, atadas con hojas de yuca, y dos espinas paralelas de cactus que presentaban las puntas ennegrecidas. El instrumento en cuestión fue localizado en 1972 por arqueólogos que excavaban en el yacimiento de Turkey Pen, cerca del actual Monumento Nacional de Bears Ears, en el sureste del estado de Utah. La investigación posterior determinó que se trataba de una herramienta de tatuaje de los indios nativos de ese lugar y lo que más sorprende es comprobar la similitud con el actual instrumental.

Foto: Robert Hubner, Washington State University

También, arqueólogos australianos hallaron hace décadas en la isla Tongatapu, en Tonga, un kit de tatuajes de hace 2.700 años, época en la que surgieron las culturas de  la Polinesia,  formado por cuatro herramientas hechas de huesos humanos y restos óseos de aves.

Los tatuajes más antiguos que sobreviven

Casi contemporáneos en el tiempo encontramos los de la momia alpina Ötzi (cuarto milenio antes de Cristo) y las de las momias egipcias de Gebelein, del período predinástico (3100 a. C.).

Estas últimas corresponden a un hombre y a una mujer que se momificaron naturalmente por el desierto. La mujer presenta un enigmático tatuaje con un pigmento que podría bien corresponder a algún tipo de hollín, con unas marcas en “S” dispuestas verticalmente sobre su hombro, y la del hombre -por cierto, es una de las momias mejor conservadas del mundo- sobre su brazo presenta un toro salvaje y un carnero de berbería,  símbolos de fuerza o poder.

Imagen en infrarrojos de la momia masculina. Foto: The Trustees of the British Museum

La momia de Ötzi es un hombre cuya piel se preservó por el hielo y presenta unos dibujos geométricos que podéis ver en este enlace.

Tipos de tatuajes y riesgos para la salud

Los hay temporales (quién no se ha puesto una calcomanía de niño) o permanentes y para ser duraderos debe aplicarse el pigmento en la dermis de la piel.

Un consejo, como en tantos otros aspectos de la salud es importantísimo que el tatuador cumpla con las normas de higiene y protección exigibles, así como de una certificación de su capacitación. El riesgo cero no existe y entre los problemas menores que podemos encontrar están las infecciones locales y las alergias a los colorantes o a los metales utilizados. Otro problema más serio es la infección por virus de la hepatitis C al no utilizar el tatuador material estéril y de un solo uso.

Por cierto, debe tenerse en cuenta que no se aconsejan los tatuajes y los piercings en  las personas diabéticas, en caso de insuficiencia renal o enfermedades cardíacas congénitas, por el teórico riesgo de una reacción alérgica.

Según los sondeos que realizó el rotativo canadiense The Vancouver Sun, entre el 80% y el 90% de los que se tatúan se arrepienten con el paso de los años, porcentaje controvertido y que probablemente podría ser discutido por muchos de vosotros…  ¿Qué pensáis?

Links fotos:

The British Museum Images

Información basada en los artículos de la vanguardia.com y nationalgeographic.com.es

5 Comentarios

  1. Como siempre FJT es correcto todo lo que nos dices sobre cualquier tema. Puedo aportarte alguna de mi experiencia personal. He manejado varios tipos de láser para borrar los tatuajes porque cuando cuando a “Juan” se le acabó el amor por “Rosalinda” tuvo que acudir a estos láseres. Lo primero que hay que decir es que los de tinta negra tipo celta se van mejor que los otros de colorines hasta el punto que sólo algún tipo de láser especial puede borrar estos. Un truco que emplean algunos taraos es encapricharse de otra chavala con un nombre tan largo como el de ella o taparlo con un buen tatuaje de los del tipo de coraza o cota de malla en la región de hombro y brazo. Tengo un colega y amigo en Barcelona que tiene todo tipo de láseres para estas cosas. Por otra parte hay muchas personas que se tatúan para disimular angiomas y hemangiomas.o tapar discromías o hipocromías tipo vitíligo. La moda evolucionó del tatuaje a esas barbaridades como la foto que adjuntas con cuerpos sólidos bajo la piel pero aún es peor los que se hacen heridas dibujando con cortes y estimulando crecimientos de cicatrices queloideas friccionando toda clase de sal, pimienta, etc. Por último prevenir la posibilidad de que hay muchos piercings en nariz, orejas, labios, lengua, pene…que por infecciones estimulan la aparición del queloide..

    1. Hola Astolgus,
      ¡qué bien tu aporte! En los tiempos que corren creo que lo de “Juan y Rosalinda” es algo muy frecuente…
      Dejo este link donde pueden verse tatuajes que disimulan cicatrices queloides, bueno, no hay mal que por bien no venga.

      Saludos

  2. Estimado Paquito:
    Hay dos puntos en el post y el comentario-Primero no dices cual es el significado de ‘tatau’, creo que la derivación a Tatuaje es por similitud homófona con tabú (otra palabra de origen polinésico). Mencionas pero tampoco dices nada cuales fueron los tatuajes de la era victpriana. No mencionas los tatuajes serpentinos que recubrian los brazos y el cuerpo de la Dama o señora de Cao enTrujillo- Peru de laa cultura moche II,(aprox. 2°milenio antes de cristo y que descubierta recientemente,dio un vuelco a la arqueologia mundial al encontrar a una mujer que tenia un gran poder y mando,como para merecer un entierro tan fastuoso. La ,momia “Juanita” joven encontrada en el nevado y volcan Ampato (sapo) que ostenta tatuajes en sus brazos data del s VII y fue motivo de un ritual de la Capacucha,o gran culpa. Muchas tribus aprovechando su facilidad para hacer queloides, los utilizan como marcadores de señales tribales. Por otro lado, me asombra la palabra del colega al tildar de barbaridades a esos procedimientos, cuando eso corresponde a otra mentalidad y dentro de su cultura tan respetable como la suya ,lo tienen como realce de hermosura. No hay que juzgar con los criterios actuales algunas cosas que corresponde a otro tiempo y/o espacio. Si se puede juzgar asi a los contemporáneos que alli si hay barbaridades

    1. Hola Hugo,
      ya sabes que en los artículos tampoco quiero extenderme mucho en los temas que propongo, de hecho, pretenden ser solo una excusa para que en los comentarios cada uno aporte información que los enriquezcan. El aporte de Astolgus hay que mirarlo desde el punto de vista de la experiencia médica, algo muy valioso especialmente en los temas que propongo que se refieren a la medicina. Al final, se trata de compartir conocimientos y claro está, opiniones. Como siempre encantado de tus aportaciones.
      Saludos

  3. Amigo Hugo tienes razón por lo que respecta a los tatuajes costumbre en sus países de origen lo malo es cuando se los hacen aquí, en España porque yo no los considero hermosos pero naturalmente es sólo mi opinión al ser muy difíciles o casi imposibles de borrar cuando falle el amor de Rosalinda o pasen de ser una moda.Saludos

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