Los retratos de la muerte

NO LO LEAS SI NO ERES MAYOR DE 18 AÑOS (o si eres muy sensible)

Fotografía de la época victoriana de unos padres posando con su hija muerta.
Antes la gente no podía viajar rápidamente grandes distancias para asistir a los funerales, de esta manera podían mostrar a los muertos para que sus seres queridos pudieran ver como eran antes del entierro.

Hoy trataremos una costumbre que nos puede parecer tétrica y desagradable aunque debemos tener presente el contexto en el que se realizaba, la fotografía post mortem. Hay que entenderla como una parte más del rito funerario, siendo una práctica muy habitual desde mediados del siglo XIX hasta los años 80 del siglo XX, en la que se fotografiaban a los fallecidos para que sus parientes pudieran recordarlos como en vida.

En aquellos tiempos la relación con la muerte era más natural de lo que es ahora, siendo uno de los motivos de ello el elevado índice de mortandad que sufrían, sobre todo en niños, de los que solo el 60% llegaban a la edad adulta. Para haceros una idea quedaros con este dato: una familia podía tener entre 8 y 10 hijos de los cuales fallecían la mitad.

A lo largo de la historia:

Pero esta costumbre ya se realizaba siglos antes: en el Antiguo Egipto momificaban a los faraones para conservar así su apariencia para la vida Eterna; los Mayas fabricaban máscaras de jade del rostro del difunto y durante la Antigua Roma realizaban máscaras mortuorias de nobles, monarcas y personajes ilustres.

Antes de la aparición de la fotografía, en el Renacimiento, se pintaban retratos de muertos especialmente de religiosos y niños, generalizándose en Europa desde el siglo XVI. Se tenía la idea de que los religiosos en vida no podían retratarse por considerarse un acto de vanidad por eso se les pintaba una vez muertos.

Pero centrémonos nuevamente en las fotografías:

Al inicio era habitual disimular la muerte haciéndoles pasar por vivos pero con los años se cuidaba más el escenario de la instantánea sin pretender ocultar tanto el deceso. En los inicios de la fotografía la técnica requería largos períodos de exposición para conseguir la foto, y una “ventaja” que tenían los fallecidos era que nunca salían borrosos y su imagen era muy nítida ya que no se movían, a diferencia de sus familiares. Esto ha facilitado el identificarlos en las fotografías antiguas que se han ido recopilando.

Podéis comprobar en la siguiente foto cómo en ocasiones es muy difícil diferenciar al muerto del vivo.

El difunto es la mujer. ¡Fijaros en su mano derecha!

Los retratos privados podían realizarse simulando estar vivos, dormidos o simplemente sin simular, fotografiados en su lecho de muerte o en el féretro.

Velatorio de un difunto en Torrón (1913). Archivo de la colección de la familia Piteira-Torrón. Foto de Ramón Godás.

Los niños merecen una consideración aparte, por eso, por ser niños. Desde la Antigüedad se les enterraban con juguetes u objetos cotidianos (según la cultura y la época). Durante el Medievo se colocaban epitafios con frases que les invitaban a reunirse con los ángeles del cielo y de ahí viene el nombre de “angelitos”, que es como se les conocían en las fotos. Los no bautizados eran enterrados con los ojos abiertos para que pudiesen ver la gloria del Señor, y tal como describe Dante Alighieri en La Divina Comedia, se dirigirían al Limbo.

En las fotografías de niños post mortem encontramos una gran simbología en todo lo que le rodean. Se podían encontrar en ataúdes blancos a modo de altar y rodeados de flores (el Paraíso), con una palma de azahar, o una vara de nardos y azucena, o una rosa entre sus manitas (símbolo de la Inocencia) y una corona de flores (atributo de la Virginidad). El día del entierro no era motivo de tristeza pues se tenía la convicción de que iban directamente al cielo donde vivirían eternamente esperando al resto de sus familiares.

Estas prácticas no solo eran propias de Europa sino que también eran muy comunes en América e incluso en algunos países del continente asiático. Incluso conocemos el nombre de célebres fotógrafos especializados en este tipo de retratos como el peruano Rafael Castillo o Juan de Dios Machain, en México. Y si queréis saber algo más sobre este tema, en concreto de las plañideras, os invito a que leáis este artículo del blog

Un video:

Un libro:

El retrato y la muerte, de Virginia de la Cruz. Ed. Temporae. Donde explica esta tradición de la fotografía post mortem en España.

Una película:

Los otros, de Alejandro Amenábar, donde aparecen, como parte importante de la trama, fotografías de difuntos.

Para saber más:

Los famosos albúmes de muertos

Links:

Wikipedia; ABC

Links fotos:

Wikipedia; Facebook; Edencash.forumactif

51 comentarios en “Los retratos de la muerte

  1. Unas pocas cosas:

    ¿Por qué no leas si no tienes 18 años? me parece aberrante ese esconder la muerte como si no existiera, como si pudiera traumatizar a las tiernas criaturitas. Y por tiernas criaturitas no me refiero a niños pequeños que es seguro que no verán este post, sino a adolescentes con los que trabajo y que están más resabiados de imágenes de lo que nos podemos imaginar. El viernes pasado estuvimos viendo algunas fotos reales de la Rebelión de los boxers de 1900, y solo advertí: no son imágenes agradables y son completamente reales…, pues las vieron sin ningún problema.

    La costumbre de fotografiar a los muertos nos puede resultar chocante y morbosa, sobre todas esas imágenes de grupo…, y no puedo negar me ha impactado la del matrimonio porque ella parece viva, sería una foto tomada a las poquísimas horas de la muerte. Cuando la sociedad, que durante miles de años, excepto ahora, no ha negado ni escondido la muerte no tendría que extrañar. Los primeros retratos de viejos desdentados que tenemos de la República Romana hacia finales del S-IIa.C., esos bustos de mármol están tomados de mascarillas mortuorias…, ese es uno de los orígenes de retrato.
    En cuanto a este tipo de fotos me ha hecho recordar algo que cuenta Marguerite Yourcenar en sus memorias, o más bien la historia de su familia. Su madre murió a los seis o siete días del parto de Marguerite debido a una infección puerperal. El penúltimo día de su vida recibió la vista del fotógrafo. Recuerdo que la foto es acostada en la capa con un velo blanco transparente sobre la cara. La mujer todavía estaba viva, vivió unas horas más y se tuvo que dar cuenta que esa era su última fotografía y que el fotógrafo había venido a hacerle la última foto de su vida. Es muy probable que algunas de las “fotos de muertos” no lo fueran con cadáveres sino con la persona aún viva. Cuando yo leí el episodio no pude dejar de pensar en esa mujer joven que tras la visita de fotógrafo sabía que ya solo sería una sombra en una cartulina.

    • Hola Hesperetusa,
      gracias por tu comentario, te lo agradezco sinceramente pues simpre aportas datos que enriquecen significativamente el blog y de los que todos podemos aprender.
      Debo reconocer que mientras elaboraba el post y consultaba las fuentes no podía quedarme indiferente. Es más, cuando me acostaba por la noche seguía dando vueltas al tema y no era porque me pudieran causar ningún trauma las imágenes ya que por mi profesión, la muerte no es un tema que me resulte ajeno. Este fue el motivo de querer advertir al principio del artículo que si no se era mayor de edad no se siguiera leyendo, aunque quizás me equivoqué y deba corregirlo poniendo en su lugar que no lo leyeran los que sean más “sensibles” independientemente de la edad que se tenga pues por desgracia en la actualidad incluso los niños más pequeños están expuestos a todo tipo de información continuamente.
      Tienes toda la razón cuando comentas que la muerte se ha de tratar de la manera más natural, como una etapa más de la vida, sin tener que ocultarla. Quizás nos hemos acostumbrado a que hay cura para todo (o casi todo) y que viviremos para siempre, creyéndonos incluso que seremos inmortales y que “no nos tocará”. Pero nos estamos equivocando. Antes o después, de una manera u otra, a todos nos llega y hay que aceptarlo. No puede ser de otra manera.
      Si nos ponemos en el contexto de las fotos que expongo hay que pensar que coincide con el inicio de la fotografía y en esos tiempos, la posibilidad de retener, aunque sea en un papel, la imagen de ese ser querido que se va, no solo no era morboso sino que era una bendición.
      Un saludo

  2. Un comentario, aunque morboso, me “atraen” desde siempre estas fotografias, de hecho tengo algunas y son muy interesantes, estudiadas bajo el prisma del sociologo. Las de niños, algunos incluso con una calavera al lado, en el estudio sujetados con una columna; enfin, la palabra es ….increibles.
    Un saludo de Antonio

  3. Solo puedo decir Impresionante. Un post que se cuela en estas fiestas y nos recuerda lo sublime del pasar del ser humano. En comentario anterior, estoy gran parte de acuerdo. Se debe analizar la sociedad de la época, pero es mas, añadiría el factor que provocó estas fotografías, debemos pensar que solo eran unos pocos los que podían realizarlo, y desde un analisis histórico-cultural incluso significaba posicionamiento social los que la realizaban. En cualquier caso, y tras haber visto con anterioridad algunas fotos, sin duda me quedo con tu artículo como referencia.
    Un saludo

    • Hola Miguel,
      si en aquellos tiempos la fotografía hubiera estado al alcance de todo el mundo estoy convencido de que en todas las familias se hubieran hecho fotos post mortem.
      Volviendo al tema de la muerte me gustaría dejar una opinión que puede ser más o menos compartida por vosotros pero eso es, mi opinión. En ninguna época pasada se ha tenido la concepción que se tiene en la actualidad de la muerte y cuando hoy en día muere una persona por una enfermedad u otro motivo, no lo admitimos. ¿Cómo puede ser con los medios que se disponen actualmente? ¿Cómo puede ocurrir con lo que ha avanzado la ciencia? No se acepta -en algunos casos- como un hecho natural de la vida sino por un error de algo que no se ha acabado de hacer bien.
      Pero con el tiempo la ciencia seguirá avanzando y se seguirán salvando y alargando la vida hasta límites insospechados, ¡seguro! y nos seguiremos preguntando ¿por qué y cómo es posible que llegue la muerte?. Pero no debemos olvidarnos de que la muerte es solo una etapa más de nuestra vida.
      Un saludo

  4. Vaya por delante mi más “viva” felicitación al autor del blog y a los que han participado con sus comentarios en el debate posterior. De todos he aprendido y coincido con la mayoría de las opiniones expuestas.

    Nada importante tengo que añadir, y tan solo puedo aportar -para la historia de los retratos de muertos, como antecedente significativo- una referencia a los retratos romanos, en Egipto, de El Fayum… Son espectaculares.

  5. Muchas gracias por este artículo, personalmente estas imágenes me resultan fascinantes (bajo el prisma sociológico como señala Antonio más arriba). También es muy curioso comprobar como en tan poco tiempo ha cambiado nuestra relación con la muerte.

  6. Reblogueó esto en Entre Castillo y Castroviejo y comentado:
    Curiosidades de todos los tiempos en fantásticos reportajes, de la antigüedad a la actualidad haciendo varias paradas en su verdadera pasión: la medicina. Pocos blogs encontrarás tan completos y fascinantes como el que te muestro. En esta ocasión eran los retratos de difuntos, extraña práctica muy arraigada en el siglo XIX.
    Pronto estaremos de vuelta, un saludo desde el frenopático.

  7. Para nada me ha parecido tetrico, es un ritual del que algo sabia pero en el que nunca llegué a indagar, muy bien documentado, ha sido una grata experiencia el conocer algo mas al respecto. Gracias,un abrazo

  8. Evidentemente es ver las fotos y acordarme de “Los Otros”, la verdad es que este tipo de fotos son muy atrayentes, es de esas que aunque no quieras miras, me parece espectacular la de la pareja, tal y como dices es muy difícil distinguir al muerto del vivo muerta en este caso, impresionante, impresiona mucho también ver cómo posan los vivos al lado del muerto, no sé si yo sería capaz.

      • Hola Dess,
        recomiendo ver la película de “Los Otros” tanto al que no la ha visto nunca como al que ya lo hizo, pues ilustra a la perfección este post. A mí personalmente me impresionan más las fotos en las que salen los niños -imagino que es por el hecho de ser padre-.
        En cuanto a la semejanza que le das al hombre de la foto que posa con su mujer con el político Aznar, tienes razón, pero siempre desde la simpatía de tu comentario. 😉
        Un saludo

      • Evidentemente un niño muerto impresiona más, pero quizá al verse más claramente que están muertos sorprende menos, en el caso de la pareja es que hasta brillo en los ojos tiene, por cierto, lo que es la vida, la cosa de las mujeres, esta mañana le enseñé las fotos a mis hijas, puesto que siempre pensé que mostrando las cosas como debe hacerse no debe haber temas tabúes.

        Bien, la mayor no dudó en señalar a la mujer como la muerta, por cómo pilla el ramo.

  9. La muerte no ha de esconderse… mejor levantar con afecto aquello que se pueda del inocente, del decente… Y tocante a los ritos sociales, en su tiempo, respeto en tanto que actos de cultura pasada. El tesoro de cultura nos ha permitido en general una mejor civilidad (con sus notas discordantes, que nunca es plena al momento).
    Una gran estrada, muchas gracias, FJ. Mi buen abrazo.

    • Hola Al,
      desde la poesía de tus palabras has mencionado dos aspectos importantes de la muerte: afecto y respeto. La magia de la fotografía puede retener esa imagen del ser querido para poder ser recordado con el cariño que nos merece y con el máximo respeto por todo aquél ajeno a su persona.
      Un abrazo también para ti.

  10. Pingback: Anónimo

  11. Hola Javier,
    Impactante, aunque escribo mucho sobre la muerte, es más desde un punto de vista espiritual, no de cadáveres, sí me impresionó, pero es bueno saber de todo. Un abrazo

    • Hola Silvia,
      como puedes ver la idea de la muerte puede tener tantos puntos de vista como personas hay en el mundo. Tiene ese algo que siempre, desde el origen de los tiempos, ha impresionado a civilizaciones enteras. Y seguirá haciéndolo…
      Un abrazo eterno…

      • Hola Javier,

        Cierto, la muerte es un misterio con el que todos vivimos y que algún día desentrañaremos, pero mientras siempre nos acompaña e intriga.

        Un abrazo de luz

        PD. Creo que incurrí en un inexactitud en mi comentario anterior, al decir que veo la muerte desde el punto de vista espiritual (lo que sí hago), porque también lo veo desde el punto de vista antropológico, por ejemplo los rituales funerarios, las ofrendas, el lugar de los muertos de cada cultura, etc. También veo la muerte desde ese punto de vista. Saludos

  12. Siempre me ha sorprendido este tema. ¿Por qué se daba más importancia a tener un recuerdo una vez fallecido , que disfrutarlo en vida?.

  13. Me ha impresionado tu post, sencillamente impactante. Y además refleja la naturalidad con que en otras épocas se ha tratado el tema de la muerte y la familiaridad con que se practica el ejercicio de la fotografía llevándolo hasta la difusa frontera entre lo terrenal y lo espiritual. Sorprendieron en su momento imágenes de muertos fotografiados en las escenas finales de la película de Amenábar Los Otros, allí se utilizaron como una referencia meramente visual, pero con este artículo queda explicado al detalle. En fin, muy interesante. Saludos

    • Hola Marisa,
      tras escribir este artículo volví a ver la película de Alejandro Amenabar fijándome con más detalle en este aspecto. Me impresionó aún más.
      Un saludo también para ti y me alegra que te gustara el post.

  14. Gracias por el Post. Hay algunas imágenes que no había alcanzado ver en una búsqueda que hice del tema hace un tiempo, también para elaborar un Post.
    El tema es interesante…. al darse cuenta de la forma en la que veían a la muerte las personas del pasado, y la perspectiva en que la vemos ahora es algo que particularmente llama mucho mi atención y me deja pensando…, parece que mientras mas se avanza, mas le tememos a la muerte, y en realidad, .. quizá y no debería de ser de ese modo.

    Te dejo el enlace de mi post, por siacaso.
    http://entresonrisasylagrimasdeluna.blogspot.com.ar/2012/05/memento-mori-detras-de-la-extrana.html

    Saludos! =)

    • Hola Rose,
      lo cierto es que existen en la red multitud de imágenes al respecto y por eso dejé un enlace al final de mi artículo en el que pueden verse otras “sorprendentes” fotografías. No deberíamos ver a la muerte como algo malo y antinatural, aunque esto es difícil de comprender cuando coge por sorpresa y en gente joven.
      Gracias por dejar el comentario y el enlace a tu post, seguro que será de interés para más de uno.
      Un saludo también para ti.

  15. me parece genial este artículo y si, la muerte en la postmodernidad debería ser un hecho natural y cercano pero lo que hacemos es ocultarla con sus efectos devastadores, esconderla,hay menos tiempo de velación, menos rituales, hay una tanatopraxia y una costumbre que aumenta alrededor de la cremación de los cuerpos, como diría Ariés la muerte para la contemporaneidad occidental es un tabú, lo que en un tiempo se hizo con el sexo hoy se hace con la muerte que va perdiendo su caracter social, un ritual y un momento para que los vivos compartan y tengan una clara conciencia sobre la muerte, sino que se vuelve un acto que pierde cada día importancia, debido al tiempo, los compromisos y lo vacios que se hacen nuestros actos sociales y nuestras existencias.

    • Hola Sebastián,
      primero de todo agradecerte que pasaras por el blog y que dejaras esta interesante reflexión. Coincido contigo en el hecho de que cada vez más se trata a la muerte como un tabú y algo que, cuando acontece, es porque se ha hecho algo mal pues “no tocaba”, cuando en realidad es una etapa más de la vida. La esperanza de vida en el mundo “desarrollado” (no me acaba de gustar este término) se ha prolongado hasta límites que podrían parecer imposibles cincuenta años atrás, y probablemente esto también ha hecho que pensemos en la muerte como en algo que no nos ocurrirá nunca, nos puede hacer creer que seremos casi inmortales. Sin embargo, igual que muchos necesitan toda su vida para aprender a vivir, también la necesitan para aprender a morir.
      Un saludo.

  16. Reblogueó esto en Acuarela de palabrasy comentado:
    De clic en clic, conociendo blogs, dí con esta Entrada: Retratos de la Muerte, una investigación sobre la costumbre de fotografiar a los difuntos y moribundos. Nunca antes había yo oído acerca de este tema. Más allá de tener que tomarme un tiempo acerca de lo que siento al respecto -personalmente ni me gustan los velorios a cajón abierto-, lo comparto siendo que la muerte de los seres queridos -y los instantes que rodean tal acontecimiento- forman parte -más tarde, más temprano- de nuestras vidas.

  17. Impresionante. Nunca me había parado a pensar por qué hacían estas fotos pero después de leer la entrada me queda mucho más claro.

    Creo que sí haces bien en avisar de que es “para mayores”, no porque haya nada que ocultar sino para evitarte líos, que hay gente que te puede buscar las vueltas de las formas más insospechadas.

    Excelente post, como siempre. Muchas gracias.

    • Hola Musa,
      pensé que por avisar nunca pasaría nada, en cambio si no lo hubiera hecho, estoy convencido de que a más de una persona podría herir sus sentimientos. A mí, mientras preparaba el post, me dejó helado e impresionado.
      Un abrazo y gracias a ti

  18. Hola Francisco. Te felicito por el post. No puedo dejar de comentar que alunas imágenes me han impactado. El tratamiento de la muerte en la antigüedad era mas natural (mientras mas retrocedes mas natural se le ve.) Hoy día tratamos de ignorarla, pero el hecho es que es lo único seguro en esta vida. Saludos

    • Hola Agustín,
      aunque es fácil de decir no lo es tanto cuando la tenemos que hacer frente, pero la muerte es una etapa más de nuestra efímera existencia. Me alegra que te pasaras por el blog y dejaras tu comentario.
      Un saludo también para ti.

  19. Las fotografías de antaño reviven a sus muertos, en vida, revividos acompañados. Este es un signo inconfundible, dicen expertos en fotografía, que los muertos se conservan en negativos revelados con maestría. Algunas de esas obras reflejan detalles inconfundibles de quienes, muertos, siguen vivos. Es formidable los maquillajes practicados en ellos. Conservan sonrisas recordando tiempos por venir desde sus tumbas escarbadas, tapadas desveladas con mantas del corazón, sin alma. Volando al más allá. Gracias, FJ, por escuchar los ruegos de tus seguidores. Un abrazo, retratado, viviendo en tu blog.

    • Hola marimbeta,
      quisieron conservar para siempre la imagen de ese ser querido que se ha ido, pero sin duda nunca desaparecerá mientras alguien lo retenga en su memoria.
      Otro abrazo y… cuando uno tiene razón, tiene razón. 😉

  20. Pingback: Los retratos de la muerte | yofumoenpipa

  21. Pingback: De oficio, plañidera | franciscojaviertostado.com

  22. Buenos días.
    A mí personalmente me ha encantado el artículo, fue una cosa que se hacía habitualmente y la gente no lo sabe.
    Os contaré mi historia.
    Yo de pequeña siempre era muy curiosa (ahora tengo 54 años) y en casa de mi abuela habían muchas fotos, un día rebuscando me encontré un niño en un ataud rodeado de flores…
    Le pregunté a mi abuela porque me sorprendió, yo no tendría más de 10 años.
    Me contó que en aquella época (cuando ella era joven) normalmente no se tenían fotografías de la familia como hoy en día, para recordar a esa persona para siempre, se le hacía una foto y así también lo recordaba el resto de la familia.
    Me enseñó unas cuantas fotos más, ya no me pareció tan raro (un poco morboso eso si).
    Cuando ví la película de Los otros y salen las imágenes de gente muerta, la persona que estaba sentada a mi lado me lo comentó horrorizada.
    Me reí, claro, a mí me pareció normal porque lo había visto.
    Por eso comento que me ha parecido muy interesante tu artículo porque es bueno que la gente sepa las cosas que se hacían no hace mucho tiempo.
    Un beso y gracias por llenarnos de curiosidad y sabiduría

    • Hola Teresa,
      pues no sabes como te agradezco que lo leyeras y aportaras tu experiencia en el comentario. La película de “Los otros” de Alejandro Amenábar también me impactó y dio mucho que pensar.
      Un abrazo y gracias a ti.

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