Anécdotas divertidas de la historia (II)

Abraham Lincoln (1860)

Abraham Lincoln,  una de las figuras más representativas de la historia, es reconocido por su inconfundible barba y su negro sombrero, sin embargo, solo usó barba durante los últimos cinco años de su vida. ¿Cuál fue el motivo de dejársela?¿Una promesa cumplida, un toque de distinción o sencillamente se cansó de afeitarse? Descubrámoslo…

Hace unas semanas vi una película sobre Lincoln que me sorprendió. Entre vampiros y artes marciales, le presentaban como una especie de Bruce Lee que daba buena cuenta de ellos, creo que al final de la película mata como a más de cien vampiros. Pues resulta que es cierto, realmente Lincoln creía en ellos (lo de que los mataba, no). De joven escribió en un diario que los vampiros mataron a su abuelo paterno y a su madre, era tal su convencimiento que lo sabía todo sobre ellos, vaya, un auténtico experto en la materia. Bien, esto no tiene nada que ver con lo que os quería explicar, pero me apetecía contarlo 😉

Abogado y político, le definen como una persona honesta, profunda de pensamiento, de espíritu fuerte, pasando a la historia también por sus grandilocuentes discursos. En el mismo año que se hizo la foto que os presento, pronunciaría uno de sus más memorables discursos, publicado posteriormente en todos los periódicos, no más aclamado que los siguientes once que hizo en distintas ciudades del país. En las elecciones del 6 de noviembre de 1860 se presentó a las elecciones a la presidencia del país como candidato del Partido Republicano, favorecido por las divisiones internas de los demócratas, ganándolas y convirtiéndose en el decimosexto presidente de los Estados Unidos.

Grace Bedell

Volviendo al tema de su barba, la “culpable” de que se la dejara crecer sería la carta de una niña de 11 años, Grace Bedell. Un mes antes de las elecciones que le convertirían en presidente no la llevaba y la pequeña, fiel partidaria del político, le aconsejaría dejársela para disimular el demacrado y aspecto de seriedad que reflejaba su rostro sin ella.

Tengo cuatro hermanos y parte de ellos votarán por usted, y si se deja crecer la barba intentaré que el resto de ellos vote por usted, estaría mucho mejor ya que su cara es muy delgada. A todas las mujeres le gustan las barbas y ellas azuzarían a sus maridos para que votaran por usted y entonces sería presidente.

Carta de Grace Bedell a Lincoln

Lincoln respondería a la niña solo cuatro días después de recibirla, incluso la conoció personalmente aprovechando el viaje que hizo en tren para tomar posesión de su cargo. Hizo un alto en el camino a una localidad cercana donde vivía Grace Bedell y la saludó. Llevaba su barba y le reconoció que se la dejó tras recibir su recomendación. Ya no se la quitaría hasta que acabaron con su vida en el Teatro Ford, en Washington D. C.

Sería el primer presidente estadounidense que se había dejado crecer la barba, copiándole posteriormente algunos de sus sucesores. Su característica barba marcó una época, incluso muchos hablan de la “barba a lo Lincoln”, pero lo de cazavampiros… ¡como que no!

Para saber más:

Carta de Lincoln a Grace Bedell

The Abraham Lincoln Association

Link foto:

rogerjnorton.com

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