Las joyas de la Corona (británica)

No, ni es la reina Isabel II del Reino Unido con su corona, ni tampoco se trata de su mascota, pero la imagen me pareció divertida 😉

Objeto de deseo para cualquier amigo de lo ajeno que se precie son más de 23 000 piedras preciosas, con un valor económico calculado en 30 000 millones de euros (cifra que algunos consideran exagerada… vete tú a saber), eso sin contar su valor histórico. Protegidas desde 1994 las 24 horas del día en una bóveda de seguridad en la planta baja del edificio Waterloo de la Torre de Londres por una guardia de soldados en la Jewel House, son una de las principales atracciones turísticas de la ciudad y puede que del mundo. No podremos tocarlas, pero dejemos volar nuestra imaginación y descubrámoslas.

La Torre de Londres

Debemos remontarnos a la década de 1070 en los tiempos del primer rey normando de Inglaterra, Guillermo I, conocido como Guillermo «el Conquistador», cuando decidió construir una red de castillos y fortalezas por todo el reino, entre ellas la Torre Blanca de la Torre de Londres para defender su poder real y asegurar el control normando sobre el país. Tardaron unos 20 años en construirla. con piedra traída de Francia, convirtiéndose en el castillo más seguro de Inglaterra y en símbolo de su poder, generando asombro y miedo a sus enemigos.

Con el paso de los siglos la Torre fue adaptándose a los tiempos y se ampliaron sus muros con otras torres más pequeñas, agrandando también el foso. Además de su función defensiva en su interior se fabricaban las monedas del reino desde el reinado de Eduardo I hasta 1810, y los reyes construyeron en su interior lujosos alojamientos, sin embargo, uno de los principales motivos que la convirtieron en centro de atracción de visitantes desde el siglo XVIII fue, junto a las leyendas y los fantasmas que habitan entre sus muros, el ser durante más de ocho siglos la prisión de cualquiera que pudiera considerarse una amenaza para el reino. Podías ser recluido tan solo unos días o incluso muchos años, pero sus moradores explican en parte la tenebrosa historia de Inglaterra,

Enrique VI fue asesinado en ella durante la Guerra de las Rosas en 1471 y doce años después, los hijos de su gran rival desaparecieron en el interior de la Torre, encontrándose sus huesos dos siglos después. Se les recuerda como los «príncipes de la Torre».

El 19 de mayo de 1536 Ana Bolena fue ejecutada con un golpe de espada en el patíbulo, acusada de adulterio por su marido, Enrique VIII, cuando rondaba los treinta años de edad, y sus restos depositados en una tumba común en la capilla de San Pedro ad Vincula. Su fantasma decapitado sigue vagando en el lugar de su decapitación en la Torre de Londres.

Se cuenta que la prima de Isabel I, Arbella Estuardo, murió de hambre en 1615, a los 40 años de edad durante su arresto. El motivo no fue otro que escaparse sin el permiso real con el nieto de Catalina Grey, de la familia Tudor, tantas veces acusada de catolicismo. Hoy sigue muy presente en la Casa de la Reina.

Muchos otros ilustres fueron enviados a la Torre de Londres, incluso en el siglo XX durante la Segunda Guerra Mundial trajeron y fusilaron en ella a espías alemanes. Un tiempo que, por fortuna para todos y desgracia para los nazis, no cayeron en manos enemigas las joyas que en ella se guardaban gracias a que el rey Jorge VI ordenó que las enterraran dentro de una lata de galletas en el Castillo de Windsor.

Las joyas de la Corona

Recinto de la Torre de Londres en donde se encuentran las joyas de la Corona.

No es solo su valor monetario, las joyas simbolizan el traspaso de la autoridad de un monarca a otro desde que se tiene constancia de la primera coronación en Inglaterra en el año 973 del rey anglosajón Edgar en una ceremonia celebrada en la abadía de Bath. Durante siglos reinas y reyes almacenaron sus coronas y otros artículos de gran valor en su interior, descubramos algunas de ellas…

  • Puede que la pieza más importante se la Corona de San Eduardo, que se elaboró para la coronación de Carlos II en sustitución de la corona medieval fundida en 1649. Solo se utiliza en el momento de las coronaciones y es usada por el Arzobispo de Canterbury para coronar a los monarcas del Reino Unido. Pesa dos kilogramos y está hecha en oro macizo adornada con gemas, piedras preciosas y semipreciosas, su valor aproximado se calcula en más de 4 100 000 euros.
  • La Corona imperial del Estado se confeccionó y comenzó a usar en 1838. Contiene 2868 diamantes, 17 zafiros, 11 esmeraldas, 5 rubíes y 273 perlas. En el centro de su parte frontal con forma de cruz está el «Rubí del Príncipe negro», en realidad es una espinela procedente de una Virgen del Monasterio de Santa María la Real de Nájera en España, del que se dice que es el que poseía Pedro «el Cruel», rey de Castilla, antes de que se la diera al Príncipe de Gales, Eduardo, en 1367 como recompensa por ayudarlo a derrotar a un rival.
  • El Orbe del soberano de oro que contiene gemas valiosas, incluyendo 365 diamantes rosados. El cetro con cruz del soberano descrita en la coronación de Guillermo el Conquistador en 1066, al que en 1910 se le añadió el espectacular diamante Cullinan I, el diamante blanco de alta calidad más grande del mundo.

  • La Corona imperial de la India, la más reciente, se hizo en 1910 para George V cuando la India se convirtió en miembro del Imperio Británico, ya que la Corona imperial del Estado no podía ser sacada de Gran Bretaña.

  • Resultaría misión imposible para este artículo mostraros todas las joyas de la Corona, pero os mostraré la que para mí resulta más bella y espectacular, la Tiara Vladimir. Consta de 15 anillos de diamantes, cada uno de los cuales tiene una gota de perla en el centro y fue encargada en la década de 1870 por el duque Vladimir Alejandrovich de Rusia para su mujer la gran duquesa María Pavlovna, que fue uno de los pocos Romanov que escapó al extranjero tras la Revolución de 1917. Fue un diplomático británico quien ayudó a pasar de contrabando algunas de sus joyas, entre ellas esta. Y, ¿cómo terminó esta joya en la Torre de Londres? Tras la muerte de la gran duquesa en 1920 la joya pasó a su hija la gran duquesa Elena quien la vendió a la reina consorte de Inglaterra, María de Teck.
Foto: Jecond Jewellery

Una tentación para cualquiera

Protegiendo las joyas encontramos a los Guardianes de Yeomen conocidos popularmente como Beefeaters, formados en 1485 por el rey Enrique VII, el primer monarca de la dinastía Tudor. Actualmente la conforman ex oficiales con más de 22 años de servicio con la medalla por servicio prolongado y buena conducta. A pesar de su intachable reputación, el 9 de mayo de 1671, un fugitivo, el coronel Thomas Blood junto a dos cómplices intentaron robar el Orbe, el Cetro del Soberano y la Corona del estado Imperial, que en ese tiempo se encontraban custodiadas en la Torre Martin, tras engañar y atacar al Guardián de la Casa de las Joyas, Talbot Edwards. El plan se frustró después de que el hijo de Edwards regresara y diera la alarma.

Tenemos que esperar al 20 de noviembre de 2018 para encontrar el exitoso robo de una de las joyas, la tiara Portland elaborada por Cartier en 1902 para la duquesa Winifred. De hecho, el hurto no sucedió en la Torre de Londres, sino en la galería Harley de Welbeck en Liverpool, donde estaba expuesta. ¡Ah, ofrecen 100 000 libras de recompensa para quien aporte información que pueda dar con ella!

Por cierto, siempre han habido cuervos revoloteando por la Torre de Londres y según cuenta una tradición si alguna vez hay menos de seis cuervos en la Torre, se hundirá y con ella la monarquía y la misma Inglaterra. Cierta o no, desde mediados del siglo XX hay un alabardero con el cargo de Señor de los Cuervos (Ravenmaster) y recortan una pluma de vuelo a estas aves para evitar que se vayan volando… Y si os quedasteis con ganas de ver más perlas, aquí os dejo otro artículo del blog.

Un video donde escucharéis al Yeoman Warder Darren Hardy contar la fascinante historia del intento de robo (en inglés)

Para saber más:

Torre de Londres

Links imágenes:

Sir James; Pietro y Silvia

Información basada en hrp.org.uk

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. melbag123 dice:

    Estoy de acuerdo contigo que la tiara es la más bonita.

    1. Hola Melbag,
      se hace difícil elegir entre tantas joyas tan finamente labradas y bellas, todas increíbles.
      Un abrazo

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