¡La leche, qué historia!

leche

No voy a hablar de sus virtudes como alimento -ya dediqué un post hace unas semanas sobre sus beneficios durante la lactancia materna– pero es que incluso por su acción emoliente se ha utilizado para tratar las quemaduras en las manos, ocasionadas por el fuego o por sustancias corrosivas, sumergiéndolas en dicho elemento para calmar el dolor y rebajar la inflamación de los tejidos. Es uno de los alimentos más importantes que la naturaleza ha ofrecido al hombre, siendo completo, agradable y sano, permitiendo su único consumo vivir durante mucho tiempo y en todas las edades.

Hasta los vaqueros eran tratados como semidioses y el establo de las vacas considerado un santuario en los pueblos del Indostán, donde acudía la gente a consultarles sobre augurios y adivinaciones. Su consumo se remonta a la antigüedad, la arqueología así lo certifica en al menos 9.000 años antes de Cristo, encontrándose en Suiza esqueletos de ganado y equipo utilizado para elaborar queso (4.000 a. C.) siendo  el primer animal que se domesticó la vaca, después la cabra, y finalmente la oveja.

En tiempos de Abraham, los semitas se alimentaban con leche de oveja o de cabra, la de vaca la consideraban de clase inferior, y el Antiguo Testamento la menciona en más de treinta ocasiones. La imagen más antigua de ordeño se encuentra en un panel de piedra encontrado en las ruinas de un templo de Ur, cerca de Babilonia, donde se pueden ver vacas con sus becerros, hombres ordeñándolas, y unas jarras en las cuales echan la leche, hace ya 6.000 años aproximadamente.

Los griegos la glorificaban y entre las numerosas creencias mitológicas encontramos la Via láctea, supuestamente formada de la leche que desprendían los pechos de la diosa Hera, la Juno romana. Alimentaban a sus perros de caza con leche de loba, leona o cierva, pero nunca con leche de cabra u oveja, que según ellos, podría hacerles perder su valentía. E Hipócrates la utilizaba como antídoto contra el envenenamiento, entre otras cosas.

Todos conocemos la leyenda de Rómulo y Remo, los fundadores de Roma amamantados por una loba, siendo este alimento en ocasiones el único que ingerían los romanos, en este caso leche de cabra y de vaca, que más de un emperador utilizaban como forma de pago a sus soldados, y desde Roma, los productos lácteos se esparcieron por toda Europa.

La esposa de Nerón, Popea, se lavaba y bañaba con leche de burra, llevando entre su séquito 200 de estos animales cuando viajaba.

Según Plinio, las damas romanas la utilizaban como cosmético, lavándose o bañándose todo el cuerpo para suavizar la piel. Y no olvidemos que en los sacrificios al dios Silvano, el espíritu de los campos y bosques, utilizaban la leche en sus ceremonias religiosas.

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La lechera, de Johannes Vermeer (1660). Óleo sobre lienzo 45x41cm. (Rijksmuseum Amsterdam)

Será en el Medievo que encontramos a las brujas alimentándose con este blanco líquido chupando directamente de los pezones de las vacas, o a las mujeres de Ucrania golpeándose el pecho con una piedra de alumbre para aumentar la producción de leche durante la lactancia.

Se cuenta que Gengis Khan alimentaba a su invencible ejército con un producto lácteo elaborado de manera similar al yogurt (kumis), aunque entonces se identificaba más con la cerveza por su contenido en alcohol.

Los monjes fueron durante siglos los responsables en la producción de quesos, y en el siglo XV comenzaron a surgir importantes mercados en Suiza donde se comerciaba con ellos, siendo en este país, junto con Holanda, los primeros en desarrollar la industria lechera en Europa.

Tenemos que pensar que durante la antigüedad y la Edad Media la leche era muy difícil de conservar, tomándose fresca o en forma de quesos, no siendo hasta mediados del siglo XIX que, Louis Pasteur, comprobaría que al calentar ciertos alimentos y bebidas a una determinada temperatura eliminaba los microorganismos, naciendo así, la pasteurización.

Así que no olvidemos decir a nuestros hijos lo de… ¡Niño, tómate la leche, que es muy buena!

Para saber más:

Leche y productos lácteos (PDF), por Ismael Díaz Yubero.

Cómo responder al que dice que la leche es mala (artículo de El País)

Link foto:

Gaudencio Garcinuño

34 comentarios en “¡La leche, qué historia!

  1. Gracias por tu artículo, Francisco Javier, muy interesante, como siempre.
    No obstante me gustaría hacer una pequeña puntualización: Los pueblos tradicionalmente ganaderos, son los que pueden consumir sin problemas este magnífico alimento.
    La intolerancia a la leche se debe a la intolerancia al azúcar de la misma, la lactosa, y esta a su vez por el déficit de la enzima que la descompone y la hace digerible, la lactasa.
    Por eso, en el norte y centro de Europa, la intolerancia es prácticamente nula (entre un 0 y un 20%), sin embargo hay países en el centro y sur de Africa la intolerancia alcanza entre el 60-80% de la población, y en extremo oriente, como en Japón, la intolerancia llega al 80-100%, debido a que culturalmente nunca o solo modernamente se ha consumido leche.
    Gracias de nuevo por tu instructivo artículo y que pases un fin de semana, amigo mío.

    • Hola Luis,
      ¡qué interesante lo que cuentas, es verdad! No deja de ser curioso ese hecho que demuestra una vez más la capacidad de adaptación del cuerpo en el entorno que le toca vivir. En el caso de España, la intolerancia a la lactosa ocupa el tercer lugar en las patologías alérgicas detrás de la alergia al huevo y al pescado. Con tu permiso dejo este enlace que encontré y que puede resultar de interés a más de uno, seguro que entre los que lean este artículo habrá más de uno con alergia a la lactosa.
      Alergia a proteínas de leche de vaca. Protoc diagn ter pediatr. 2013;1:51-61
      Abrazos

    • Hola Noe,
      piensa que en aquellos tiempos no disponían de la batería de medicamentos y tratamientos eficaces que tenemos ahora, puede que en caso de necesidad lo único que tenían a mano era un poco de leche para aliviar esa quemadura. Bueno, esto demuestra que la fatalidad agudiza el instinto de las personas.
      Saludos

  2. El color de la leche encierra esa belleza de cuestiones privadas; dar la impresión de reconocerla y sentirla en tal instante… Vertida, en esos precisos instantes que alimentarse es vital. Puro accidente, más o menos frecuente en el camino a la existencia…. como sucede con el dolor y con la voluptuosidad; pero más casual todavía. Claro, nunca es seguro que esa rica leche, sin descremar, sea un objeto alimenticio que nos seduzca, en determinadas ocasiones, pero agrada o desagrada, al momento de degustarla… a veces prohibida por las bacterias que pueda contener, máxime si no ha sido pasteurizada. Claro, surge incertidumbre que frustra todos los cálculos y, permite todas las combinaciones de su aceptación como alimento primario de los individuos. Hay rechazos y surgen idolatrías haciendo participar caprichos, pasiones y variaciones de cada uno de quienes alguna vez se han alimentado con esas “leches”, de cabra, de loba, de vaca, de oveja… y de otras más. Eso si, “leche desnatada, alimenta poco o nada”. Pero cuando la “leche está bien cocida, es tres veces subida”. Ah, “Leche después del vino, veneno fino”. Gracias, FJ, por mostrarnos este alimento imprescindible para vivir mejor, comunicando todas sus propiedades alimenticias. Abrazos, recordando que, “Leche, vino y huevos, hacen mozos a los viejos”.

  3. Lástima no haberlo publicado hace una semana, una salpicadura de aceite ardiendo que voló de una paella asesina, me dejó el dedo anular como una salchicha torrada y como estoy tomando Adiro, aún hoy sigue ahí, ya sabes, al mínimo roce, zas, una sangría.
    El artículo es didáctico como el que más … es la leche y nunca mejor dicho querido maestro.
    Un abrazo de viernes.

    • Hola Enrique,
      ¡ostras, me vas hacer sentir mal! Mira que tengo en borrador unos cuantos y bien podía haber adelantado su publicación. Bueno, espero que te cures pronto y aunque deseo que no vuelvas a quemarte, si te vuelve a pasar y no tienes nada más a mano, ya sabes, la leche te podría aliviar 😉
      Abrazos y buen St Jordi (esperemos que no llueva) Por cierto, te invito a que pases por el stand que montará la Editorial Stonberg en Paseo de Gracia,82 por la mañana me pasaré un ratito…

  4. La leche, en mi familia no hay necesidad de decirle a los niños “tómate la leche”, somos adictos, jajaja

    Gracias Javier por este interesante artículo, uno de tantos temas que tengo en mis pendientes, una investigación desde el punto de vista antropológico, pero por lo pronto ahí seguirá, en mis pendientes. Tú ya lo has tratado de forma completa e interesante.

    Abrazo de luz

    • Hola Silvia,
      buena adicción, seguro. Esperaré a que te animes a preparar ese artículo 😉
      Abrazos de luz (hoy festivos, aquí celebramos St Jordi, una fiesta en la que el hombre regala una rosa a la mujer y esta un libro a su hombre)

      • No sabía de esa fiesta, pero me parece muy romántico, aunque con la rosa también debería ir un libro, digo yo, jajaja.
        Abrazos de luz literaria

  5. Gran comentario y verídico, los niños se sabe que crecen más sanos y menos propensos a pillar enfermedades infantiles.
    En honor a San Jordi, estoy leyendo de nuevo uno de tus libros!! y como mi nombre es Rosa… un buen saludo en mi “nombre” (he querido hacer un juego de palabras… que chungo!)

    • Hola Rosa,
      ¡ja, ja, ja! Si es que llamándote Rosa y encontrándonos en la fiesta de St. Jordi lo difícil es no hacer ese juego. Es todo un honor que quieras volver a leer mi libro y te anuncio (eres la primera persona que se lo digo) que estoy preparando otro que en este caso nada tendrá que ver con las novelas pero sí con la Historia y el… ¡blog! Ya te iré informando… 😉
      Un besazo y que disfrutes la fiesta de St. Jordi.

  6. Pues así me decía mi madre todo el tiempo, que me tomara la leche que era buena para los huesos y los dientes y blah, blah, blah… Gracias a ella tomé mucha leche y tengo huesos y dientes muy saludables. Buen reportaje, como siempre.

    • Hola melbag,
      agradécelo a tu madre, seguro que sí. La leche es uno de los alimentos que más (falsos) mitos le envuelven. Unos dicen que su consumo favorece los resfriados, otros que incluso la osteoporosis y los más osados que produce cáncer, pero son muchos los estudios científicos que lo desmienten (dejé un link al final del artículo que habla de ellos) pero como muchos otros alimentos, su consumo debe ser moderado.
      Abrazos

  7. Me encanta la leche. Curiosamente, los humanos somos los únicos animales que la tomamos después del destete!!!. Paco, buen artículo.

  8. Creo que nadie duda de las bondades de la leche, aunque también es cierto que somos, no se si los únicos que seguimos tomándola, después del destete, y la verdad es que sigo con esa duda. En mi caso llevo muchos años, creo que desde el 90, que tomo lácteos, mucho yogourt, queso, pero no leche bebida, no tengo diagnosticada una intolerancia, pero me siento mejor así, por el contrario en casa tanto mi marido, como una de mis hijas, suelo decirles, que voy a quitar las macetas del balcón, para ponerles una vaca jajaja. creo que se alimentan de leche.
    Otra cosa respecto a la leche que me llamó la atención, es que otra de mis hijas vive en Alemania, y cuando tuvo su hijo, la matrona que hacía el seguimiento después del parto, le decía que si el bebe tenía algo en los ojos o cualquier cosa de la piel, le untase con la leche materna, para casi todo un poco de la leche materna.
    Gracias por la información de que es buena para las quemaduras, porque en esos momentos que estas “saltando” después de quemarte, nunca se te ocurre que echarte, si no hay una crea específica a mano.
    Un saludo Francisco Javier y gracias una vez más por todo lo que nos aportas.

    • Hola Azahara,
      también podría decirte que cuando surgen esas grietas en el pezón durante la lactancia materna, lo primero que se recomienda es dejar un poco de ese calostro o leche en él para ayudar a protegerle y cicatrizar. En cuanto a lo de que nadie duda de sus bondades podría decirte que estos días en las redes sociales y a consecuencia de este artículo, he podido comprobar que sí que las hay. En mi opinión personal probablemente se debe a la desinformación o mala información que se da en algunos casos.
      Saludos y gracias a ti.

  9. Muchas gracias por ofrecer tu punto de vista. También he ido a leer el enlace. Soy de las personas que han quedado influenciadas/sugestionadas por algunos textos que circulan por ahí poniendo en dudas las bondades de la leche. Entre otros, recuerdo el libro La Anti-Dieta (1985 Fit for Life, Harvey and Marilyn Diamond, Warner Books, Inc., N. York, 1985). Además suele ser muy criticada en algunos ambientes de vegetarianos y/o veganos y/o macrobiótica, etc -etc. porque no siempre se identifican- que me tienen bastante confundida en cuanto a la manera “correcta” -si es que hay alguna y una sola- de alimentarnos. También por Facebook no falta la amiga que se hace eco de cuanta advertencia y miedo que circula por allí y comparte “carteles” y notas de advertencia contra la leche. Un lío! Me parece que voy a intentar reconciliarme con la leche. 🙂 Saludos!

    • Hola Acuarela,
      sí, existe mucha confusión al igual que con otros temas médicos como las vacunas (por mencionarte una). Ya sabes que no soy muy amigo de posicionarme en los extremos pero el calcio es una vitamina necesaria e importante para el ser humano y digo yo, si a uno le gusta la leche y no presenta intolerancia a la misma, qué motivo hay para no ingerirla en su justa medida.
      Saludos

  10. Somos un país ganadero, así que no tomar leche y sus derivados y no comer carne, no va con la mayoría de las costumbres nuestras..
    Lo que no sabía entre tantas otras, es que aliviaba las quemaduras.
    Un abrazo..

  11. Otro Excelente artículo. Su página me esta siendo de gran ayuda, pues próximamente estrenaré blog de temática histórica en parte, pero más centrado en la alimentación y hábitos saludables en general que se han ido perdiendo.

    La leche es un notable alimento, especialmente variedades como el yogurt natural, el kéfir o el kumis al ser probióticos y no contener apenas lactosa.

    Lástima que las vacas hoy día en la mayoría de países ya no pastan hierba ni se mueven libremente. Afectando a la calidad nutricional del producto y máximizando sus posibles riesgos.
    También es importante incidir en la adaptabilidad a la leche dependiendo de la genética que tenemos y de que zona geográfica descendemos.

    Desde hace ya algunos años son objeto de estudio las poblaciones de el noreste de Europa ( y parte de Asia) y el centro este del continente africano, al comprobar que estos si están realmente adaptados a la leche pero no así todos las demás poblaciones.

    En personas Europeas (también suramericanos) con piel y rasgos oscuros es probable que no haya persistencia – en cantidades suficientes – de la enzima lactasa en adultos.
    Tambíén es destacable que la leche al ser un fuerte estimulante endocrino y un potente anábolico, a la larga en personas sedentarias, hay evidencia que puede provocar efectos indeseados. Lipogénesis en órganos, arteriosclerosis ( por confirmar en humanos) y diabetes tipo II

    ¿6000 años es la fecha más antigua que hay constancia de consumo de leche?

    Saludos!

    • Hola Alan,
      el consumo de leche probablemente es anterior a esa fecha pero sin pruebas que lo certifiquen no puede asegurarse. No obstante, y como han pasado en otras ocasiones, seguro que antes o después aparecerán evidencias que lo corroboren.
      Un saludo y muchas gracias por animarte a comentar y compartir estos datos. Esperaremos tu futuro blog, seguro que será de lo más interesante.

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