“Ex ovo omnia” , una historia de infertilidad

Louise brown fiv

Entre estas dos fotos hay más de 30 años de diferencia, se trata de Louise Brown, el primer bebé probeta de la historia, nacido en la ciudad inglesa de Oldham el 25 de julio de 1978. Su concepción fue única, nunca antes se produjo así, en una placa de laboratorio, y en ella intervinieron no solo sus padres sino también el ginécologo inglés Patrick Steptoe, el embriólogo Robert G. Edwards  y su equipo, que extrajeron un óvulo de la madre uniéndolo a un espermatozoide.

Ya hablamos en otro artículo sobre las “venus”, esas figurillas femeninas que invocaban la fertilidad, y es que el no poder concebir un hijo representaba un gran problema desde tiempos prehistóricos, no solo para un hombre y una mujer, sino para todo el clan.

En el antiguo Egipto no se consideraba un castigo divino, sino una enfermedad que como tal debía ser diagnosticada y tratada (papiro de Kahoun y Ebers). En este sentido hay que destacar cómo diagnosticaban una gestación temprana (recordemos que en ocasiones mezclaban granos de trigo con la orina de las mujeres embarazadas consiguiendo diagnosticar el 40% de ellos). Eran conscientes de que no todas las causas de infertilidad eran debidas a la mujer y aluden a la infertilidad masculina, pero en lo que a tratamientos se refiere no avanzaron mucho.

La civilización Hebrea la consideró un castigo divino y no es de extrañar porque la orden de Dios a Adán y Eva fue precisamente la de “Ser fructíferos, multiplicaos, y repoblar la tierra” (Génesis 1,28), es decir, el embarazo era un regalo de Dios.

Los griegos y más concretamente la escuela de Hipócrates, recogería muchos aspectos de la medicina egipcia en lo que al embarazo se refiere, y así, Hipócrates consideraba que la infertilidad podía deberse a: una mala posición cérvix (cuello del útero); a flujo menstrual excesivo; un prolapso uterino; una obstrucción del orificio uterino… Algunos de los tratamientos que utilizaron fueron precisamente abrir ese orificio mediante compuestos o dilatándolo con sondas de plomo, algo que lo único que conseguiría era que se hiciera más difícil un embarazo.

Las jóvenes romanas que buscaban un embarazo se dirigían al Templo de Juno al considerar que los dioses tenían mucho que decir al respecto, pero es en siglo I-II d. C. que encontramos a uno de los grandes y pioneros especialistas, Sorano de Efeso, el primero en separar la práctica médica de su tiempo de la religión.

La escuela árabe con Avicena consideró que la infertilidad podía tener un origen femenino o masculino en relación a una alteración de los “espermas” o a una anormalidad del tracto genital. Al igual que la escuela hipocrática se fijó en muchos aspectos de la medicina egipcia.

Santo Tomás de Aquino influiría como pocos en el pensamiento medieval estando la medicina de estos tiempos más cerca de los ritos y costumbres. No será hasta el Renacimiento que se avanzaría en la anatomía (Vesalio, Leonardo da Vinci, Ambroise Paré, Gabriel Falopio…) y en 1677, gracias al invento del microscopio, permitiría por primera vez en la historia que Anthony Van Leeuwenhoek visualizara a esos “animálculos” conocidos después como espermatozoides. El avance en la ciencia médica sería exponencial con los trabajos de William Smellie, Giovanni Battista Morgani, Sims y tantos otros.

La primera inseminación con éxito realizada en mamíferos se debe a Lázaro Spallanzani en 1784 y un año después, un rico comerciante aquejado de hipospadia, una malformación de la uretra donde la abertura se sitúa por debajo del pene en vez de en el extremo del glande, se ofrecería al cirujano John Hunter para intentar la primera inseminación artificial humana en una persona, recogiendo su semen en una jeringa caliente para inyectarlo en la vagina de su mujer. La casualidad hizo que el día que se hizo la mujer se encontraba ovulando y el experimento resultó ser un éxito.

En 1884, William Pancoast en el Jefferson Medial College de Filadelfia conseguiría el primer caso confirmado de inseminación artificial de donante, ante  una audiencia de estudiantes de medicina, una señora previamente anestesiada y cuyo marido fue diagnosticado de azoospermia, sería inseminada usando el semen del miembro más guapo de la clase.

El Dr. Pancoast supuestamente se dirigió a su círculo de seis estudiantes de medicina, y se acordó que uno de ellos debía servir como donante de esperma. Con el pretexto de realizar algún otro tratamiento en la mujer, el médico entonces cloroformó a la mujer y artificialmente se inseminó con el esperma del estudiante de medicina considerado como  “el de mejor aspecto.” Nueve meses después nació un bebé. La madre nunca le dijo a su marido lo que había sucedido, aunque el médico supuestamente lo hizo. Sólo en 1909, después de la muerte del Dr. Pancoast, uno de los estudiantes de medicina que habían estado presentes reveló la historia.espermatozoide y ovulo

En las primeras décadas del siglo XX se desarrollaría la endocrinología reproductiva, algo fundamental en los logros posteriores. Los espermatozoides se contaron y valoraron su morfología y movilidad,  se comenzó a estimular e inducir la ovulación y en 1944 el equipo de John Rock en Harvard daría a conocer la revolucionaria técnica de fecundación in vitro (FIV). Pasarían 34 años hasta que naciera mediante ella Louise Brown y desde que sucediera este hito histórico de la medicina los avances en este campo han hecho realidad el sueño de tantas parejas.

En 1984 nacería en California un niño concebido con un óvulo donado, y en Australia, una mujer daría a luz a un bebé procedente de un embrión congelado. En 1986 se publicaría el primer nacimiento obtenido tras la congelación-descongelación de ovocitos humanos y posterior FIV-TE (transferencia embrionaria) y en 1992 el azar quiso que un accidente de laboratorio introdujera un espermatozoide en el citoplasma de un óvulo comprobando que mantenía su capacidad reproductiva sin lesionarse el oocito en contra de lo que se pensaba hasta entonces, desarrollando Devroey una novedosa técnica conocida como ICSI (microinyección intracitoplasmática de espermatozoides) publicada en la prestigiosa revista Lancet que se ha convertido en el método de elección  para tratar la esterilidad del hombre en casos severos.

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Se puede ver cómo mediante esta técnica se introduce un espermatozoide en el interior del oocito (ICSI)

Sería fácil pensar que hemos llegado muy lejos en el tratamiento de la infertilidad pero no es así sino que la investigación no se detiene. El diagnóstico genético preimplantacional desarrollado a partir de 1990 abre la posibilidad real ya de determinar el sexo de los embriones con riesgo de padecer enfermedades ligadas al sexo, o la vitrificación de óvulos, que permite a una mujer con un cáncer que debe someterse a un tratamiento de quimioterapia o radioterapia pueda congelar sus propios óvulos antes del mismo permitiendo que una vez superada su enfermedad pueda ser madre.

La infertilidad siempre ha estado presente desde los inicios de la humanidad siendo uno de los problemas más grandes a los que se enfrentaban las sociedades, despertando a su vez gran interés tanto en la práctica médica como en el plano ético y filosófico. Ante su diagnóstico es grande la frustración que genera en la pareja. Las técnicas de FIV han permitido el nacimiento de más de 5 millones recién nacidos y es de prever que esta cifra se quede muy corta en el futuro. La técnica ha multiplicado por tres la tasa de éxito, lográndose una tasa de embarazo de hasta el 60%. En la actualidad se ha normalizado la aceptación de estas técnicas, apareciendo nuevos modelos de familias con un impacto social que en los próximos años hará cambiar las estructuras sociales tal como las conocíamos hasta hoy, y es que ya lo dijo Harvey “ex ovo omnia” (todo proviene del huevo).

Para saber más: 

Medical Service Ishtar-Barcelona

El hombre que (casi) acabó con la infertilidad masculina

Links fotos:

twitter.com/cateterdoblejtwitter.com/huffpostscience; Tahe Fertilidad 

Información basada en “Esterilidad y Reproducción Asistida” Vol. 22-nº1 Enero-Febrero 2005

34 comentarios en ““Ex ovo omnia” , una historia de infertilidad

  1. Super interesante todo lo que publicas y estoy en favor de que las mujeres qiue deseen ser madres hagan todo lo posible por lograrlo, sin por supuesto jugar con su salud. Generalmente -a excepción de algunos casos- para la mujer el ser madre es el punto culminante de su vida. Yo tarde 9 meses en quedarme embarazada y mi ex me dijo unas cosas espantosas de que yo NO servía para nada… le dije que quizás era su culpa y como machista que era, se puso como un energúmeno. Cosas de la vida…
    Por ser tu especialidad supongo que habrás disfrutado con esta entrada

  2. Genial post. Me resulta cercano por haberlo vivido de primera mano y lejano a la vez. Gracias a la ciencia, a todos los que se preguntan el por qué de las cosas y que investigan y nos ayudan desde tiempos inmemoriales. Gracias a ti por contarlo. Por compartirlo.

  3. Todas tus intervenciones son interesantísimas por tu trabajo de investigación, tu claridad en la exposición y por la documentación complementaria que siempre aportas. Gracias por compartir tu saber. Un abrazo

  4. Es curioso, amigo efejota, como podemos leer esto hoy sin que tengamos que escandalizarnos, ni nadie nos mande a la hoguera por practicar “semejante monstruosidad”. La ciencia y en este caso la medicina, acaba destruyendo los argumentos divinos y nos deja como lo que somos, unos verdaderos ignorantes que aún hoy, se nos hace creer en el ojo divino para evitar policías … o masturbaciones que podrían dejarnos ciegos. Por aquí tenemos el IVI, (institut Valençiá Inferttilitat), que cuando me apro ante él, no puedo evitar acordarme de aquellas clases de religión de los 50 … que le vamos a hacer. El cura si levantara la cabeza moriría de un infarto.
    Magnífico articulo, como siempre.
    Feliz tarde

    • Hola Enrique,
      es un avance exponencial en toda regla y en algunos aspectos los diagnósticos y tratamientos y descubrimientos de la ciencia están por delante de las leyes. Todo ello debe regularse correctamente porque toda esta tecnología en malas manos (o faltas de ética) podría llegar a sorprender en negativo a más de uno.
      Abrazos ya nocturnos, hoy un día a tope y más allá.

    • Hola Cristina,
      un terreno que necesita ser regulado a nivel mundial. Las expectativas de que en los próximos años sigan consiguiéndose nuevos hitos hace necesarios mecanismos que controlen dichos avances. Esperemos que las leyes también avancen al mismo ritmo que la ciencia porque si no el vacío legal puede traer consecuencias.
      Abrazos

  5. Los amantes se pasman cuando no pueden disfrutar el gozo de la fertilidad. Derroche de esperma, realidades a raudal esperando la potencia de ese grito atónito fugado después de ver correr hasta los pies sinuoso calor derramado. Inútil. Cuesta tanto saber dónde quedó la experiencia sabida sin poder conocer quién es quien surge. Misterio palpable, candor y arrebato… ¿ Es la infertilidad quien tanto arrebata la vida de los amantes ? Gracias, FJ, por mostrar tentativas de armonía fecunda con extremos pactos de laboratorio evitando frustraciones. Un abrazo fértil y elegido.

    • Hola marimbeta,
      siempre me fascinaron las imágenes de ese espermatozoide, campeón entre millones, entrando en ese óvulo (por cierto, la célula más grande del cuerpo humano de la mujer). Todo tiene un inicio y todos comenzamos así, un origen común, tan igual para ser después tan diferentes. ¡Qué gran misterio es la vida!
      Abrazos XY

    • Espermatozoides con intuición, inspirados. Fecundar, es con mucha claridad, el sentido de lo bello; es generar vida como instinto inmortal metido muy dentro del espíritu humano. Gracias, FJ. Sentí galopar, correr tras la vida sumergido de donde salí. Un abrazo, milagroso.

  6. ¡Ay, Francisco Javier, no he podido contener un estremecimiento al leer tu exhautivamente documentado y bien escrito artículo, como son todos los tuyos.
    Y te explico por qué:
    En él has relatado paso a paso la carrera del ser humano por controlar la parte más íntima de su esencia: su reproducción. Estamos en la fase de la fecundación “in vitro”. Ya conocemos el genoma humano, conocemos la forma de manipular algunos genes (hoy por hoy estamos en disposición de elegir el sexo del futuro hijo-a). De aquí a un corto período de tiempo podremos de eliminar el gen que produce tal o cual enfermedad o malformación congénita…
    Todo esto es magnífico, pero… ¿No te recuerda mucho al nazismo?. ¿No caeremos en la tentación de tener hijos a la medida? Sanos, robustos, inteligentes…
    La Historia nos enseña que cualquier cosa que el hombre sea capaz de hacer, acabará haciéndola.
    Y si la ética o la religión se oponen y prohiben estas practicas… peor si cabe: No tardarán en surgir clínicas clandestinas que las realicen… por un precio, claro . Con lo cual sólo los ricos podrán tener hijos “a la medida”, que a la larga se constituirán en una raza superior…
    No sé, Francisco Javier, te agradezco tu bien documentado artículo, pero a mí todo esto me da algo de miedo.
    Un saludo, amigo mío.

    • Hola Luis,
      mucho miedo da y más si no se acaba por regular de manera eficaz a nivel mundial. Bien sabemos que la buena voluntad de los cientícos y todos sus logros y avances en reproducción asisitida corren el riesgo de mala praxis en gente sin escrúpulos y con la única mira puesta en hacer negocio. Miedo, mucho miedo da, pero esto no debería ser motivo para que la ciencia deje de seguir su imparable camino hacia adelante.
      Abrazos

  7. Los avances de la ciencia que hacen posible que las mujeres se conviertan en madre a través de la gestación. Yo, por mi parte, pienso que a las mujeres que Dios no les permite engendrar, tal vez deberían optar por adoptar. Se es madre de cualquier manera. Y hay tantos niños esperando una madre. Pero esa es mi opinión y respeto a la que quiera someterse a ese procedimiento.

    • Hola melbag,
      un debate ético abierto que en los primeros inicios de estas técnicas originó muchas críticas. Pero la pareja que no puede tener descendencia y disfrutar de ese hijo se hace muy difícil entender el negarle la posibilidad de conseguirlo si la ciencia lo permite. Quizás entonces, cuando tampoco lo consiguen a pesar de estos tratamientos, es cuando muchas optan por la adopción, pero se hace difícil el negarles al menos la posibilidad de intentarlo. No obstante, y como en tantos otros temas, el debate seguirá abierto.
      Un abrazo y buen finde.

  8. Magnífico el sitio de hoy.
    Gracias te doy como tu seguidora, como madre, como mujer.
    Un abrazo fuerte desde El Río de la Plata.

    • Hola Stella,
      entonces conoces esta realidad. Se hace difícil comprender en su totalidad lo que es ser madre/padre hasta que se desea o se consigue. ¡Un regalo, la vida!
      Abrazos desde la otra punta del mundo, tan lejos, tan cerca.

  9. Saludos turroneros. Tengo un conocido, hace años era amigo pero… (errarum humanum est), que en su juventud fue muy hippie él, y comulgó con todas las drogas del momento. Viajó mucho, para mediados de los 70 era un rara avis. Luego Times gone bye y eso. Se hizo mayor y un empresario de tronio. Hará unos xx años decidieron tener un/a heredero/a para el Imperio que había levantado, a costa de las mierdas de sueldos que pagaba y paga a los xxxxxxx que tiene en un régimen de semiesclavitud. Ella no se quedaba embarazada ni de casualidad, ya que no de causalidad, visitó especialistas en este país y en la Land de los Anglos, todos y todas (no sé porque pero me inclino a que todos eran todos) la encontraron totalmente apta para el evento que se pensaba y pretendía. Un malafondiga (este si se que era él) propuso que se hiciera pruebas ÉL, la irá de los dioses recayó sobre toda la clase médica y sus congeneres. Compraron una niña en un orfanato hindú. Estaba fuera de toda duda que Èl era Perfecto. Las ciencias pueden adelantar una barbaridad, pero si los usuarios están en la Edad del Pedrusco.

    • Hola Eulalio,
      ¡qué historia! y por lo que veo, real. A pesar del paso del tiempo aún perdura ese pensamiento entre muchos hombres (cada vez menos, eso sí) Yo lo veo cada día en la consulta y más cuando el seminograma sale alterado y hay que dar la noticia, es entonces que más de un hombre se da cuenta de que tener un hijo es cosa de dos, en todos los sentidos.
      Un abrazo y que tengas un buen Fin de Año.

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