El siglo de Oro, una época un poco… sucia.

“Piojos cría el cabello más dorado, legañas hace el ojo más vistoso, en la nariz del rostro más hermoso el asqueroso moco está enredado”  

 (Francisco de Quevedo)

Antes de entrar en materia (y nunca mejor dicho) una advertencia a todos aquellos que seáis un poco escrupulosos con la higiene: no continuéis leyendo.

Me centraré en el conocido como Siglo de Oro, la época de Don Quijote,  un hidalgo que casi nunca se lavaba y aunque pudiera parecernos que era debido a que Cervantes quiso darle un aire un poco “guarro” al personaje, nada más lejos de la realidad.

El agua ¡qué peligro!

En aquellos tiempos los propios médicos desaconsejaban los baños pues pensaban que el agua ablandaba el cuerpo al abrir los poros facilitando la entrada de las enfermedades. Esto era así que incluso pensaban que los ríos eran especialmente peligrosos para las mujeres pues si algún hombre o alguna de sus ropas estaban manchadas de semen y se sumergían en el arroyo, la probabilidad de que una mujer quedara embarazada por contacto era altísima al poder entrar el esperma por los poros de la piel. Esto no era un pensamiento aislado y de gente inculta pues el propio Lope de Vega no dudaba de ello y en una carta que escribió al Duque de Sessa le comentaba que un convento de Portugal tuvo que cambiar de ubicación al estar junto a un río, y en él se lavaba la ropa interior de los frailes observando que las mujeres del pueblo cercano, quedaban preñadas al beber el agua de la corriente.

Luis XIII al lado de su madre María de Médici.

El caso de los recién nacidos era especial. No, no voy a decir que los aseaban más sino todo lo contrario. En el siglo XVI pensaban que los bebés era totalmente porosos y nada más nacer se les bañaba para limpiar la sangre adherida tras el parto y después se les aplicaba por toda la piel sustancias que taparan sus poros: desde aceites hasta sal, desde cera hasta cenizas de cuerno de becerro. El propio rey de Francia, Luis XIII, tras el parto no se volvió a lavar hasta la edad de los siete años. Y si alguien se “atrevía” a bañar a un niño… nunca, nunca con agua fría, pues sino dejaría de crecer desde ese mismo momento.

¿Y cómo lo hacían para asearse?

… Y como hay que hacer caso de lo que dicen los médicos, la higiene era escasa, por no decir nula. Supongo que os preguntaréis que algo debían de hacer, que una persona aunque fuera en aquella época no podía estar sin bañarse durante años. Pues sí, algo hacían, se limpiaban en seco frotándose la piel con telas para después rociarla con algún perfume que disimulara el olor, como el ámbar, la algalia y el almizcle. Y quizás alguno se pregunte ahora cómo hacían para ponerse el perfume si no se había inventado el pulverizador. Ni cortos ni perezosos elegían a una criada (eso sí, con fuertes pulmones) para que con la boca llena de agua perfumada se la lanzara directa a la cara de la señora.

La cara nunca se lavaba (se quitaban la mugre con un trapo) pues hasta el siglo XVIII se pensaba que el agua les podía perjudicar la vista, provocar dolores dentales e incluso resfriados. En las manos y la boca utilizaban agua rebajada con vinagre o vino, pero el resto del cuerpo, el no visible, nunca entraba en contacto con el agua pues pensaban que la ropa interior absorbía las impurezas. Era mejor mudarse con frecuencia que lavarse. Con esto no quiero decir de que no quisieran estar limpios ya que su concepción de limpieza era otro diferente al que todos pensamos en la actualidad, implicaba mostrarse limpio aunque no se lavaran y es por eso que debían mantener su ropa limpia y cambiarla frecuentemente. Por tanto, llevar una camisa siempre blanca y un traje resplandeciente era considerado como signo de aseo, aunque nunca se tomara un baño. También se pusieron de moda los guantes perfumados (los fabricados en España eran especialmente valorados) que se regalaban para “quedar bien”.

«Retrato de grupo»: Frans Hals y Pieter Codde, Compañía del capitán Reynier Reael (La flaca compañía), 1633-37, óleo sobre lienzo, 207,2 x 427,5 cm, Rijksmuseum, Ámsterdam. Haz clic en la imagen para ampliarla.

Y con la orina…

El aliento tampoco debía de ser muy agradable, las frecuentes caries y alteraciones bucales debían provocar una fetidez importante. Para ello, durante los siglos XVI al XVIII usaban una pasta muy blanca a base de almidón y azúcar (alcorza) con la que hacían grageas. Pero también utilizaban otro líquido mucho más barato aunque no tan agradable como colutorio, la orina, utilizada en la antigüedad desde que Hipócrates explicara sus bondades: curaba las enfermedades de los ojos, las quemaduras, las supuraciones de los oídos, las úlceras, las llagas de los genitales… Incluso se utilizaba para saber si una mujer estaba embarazada. ¿Cómo? Pues ahí va la explicación:

La mujer que quería conocer su estado de gravidez orinaba en un recipiente de barro en el colocaban una aguja por la noche. Al día siguiente, si la aguja tenía manchas rojas, la mujer estaba embarazada. Las inglesas eran un poco más brutas y utilizaban la orina de su marido ingeriéndola durante el parto para evitar así problemas médicos en el futuro.

Pero aquí no acaba la utilización de la orina (aún hay más). A partir de 1880, los panaderos que elaboraban su pan cerca de una fábrica de cerveza, usaron su levadura para producir el pan, pero muchos panaderos utilizaban orina en su producción hasta que en 1887 pudieron disponer de una levadura fresca.

Así es que cuando compréis el pan, aseguraros antes si hay una fábrica de cerveza cerca. 😉

Links información:

Centro Estudios Cervantinos; Historias de la Higiene, de Antonio Balduque Álvarez.

 Links fotos:

Juan Carlos Martins; William H. Jackson; WikimediaWeb Gallery of Art

108 comentarios en “El siglo de Oro, una época un poco… sucia.

  1. ¡Qué peste! Pues pensé yo que la cosa tendría más que ver con la dificultad de bañarse sin agua corriente, no sabía que era también por consejo médico. las pieles sensibles no debieron ser aptas para ciertas épocas. Abrazos, Francisco Javier.

  2. Muy bueno!!!!!! Sí, eran todos unos guarros, se dice que la reina Isabel la católica, dijo que no se bañaría -si es que lo hacia de alguna manera- hasta que el último musulmán estuviese arrojado de España. El abanico en parte no fue ideado para darse aire fresco, sino para “auyentar” el mal olor corporal y cuando a las señoras les picaba el cuerpo, pues se rascaban con agujas de hacer calceta… O sea… el siglo de oro… brillaba por la ausencia de la higiene personal!!!!
    Sí me has hecho reir, ya que por supuesto muchas de las cosas no las sabía… como lo de las inglesas, madre mía!… en realidad algunas de las casas inglesas, la limpieza brilla por su asusencia.
    Gracias amigo y hasta ls semana que viene!

    • Hola Rosa,
      me alegra que te gustara. Tal como dije en el anterior artículo, esperaba que gustara el post de hoy. Normalmente no me gusta crear falsas expectativas pero mientras lo preparaba no paraba de sorprenderme de muchas de las cosas que en él explico.Por cierto, lo del abanico no lo sabía aunque el que estuviera al lado de la señora en cuestión no creo que lo pasara muy bien “olfativamente” hablando.
      Un abrazo y que disfrutes de tu viaje. Aquí estaremos esperándote aunque… yo también me voy en unos días cerquita de donde estarás tú, por tierras andaluzas 😉

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  4. Cómo se nota que la Edad Media fue un periodo oscuro en lo que respecta a la información. Cosas que griegos y romanos ya sabían, se olvidaron a la caída del imperio. Algo guarretes nuestros ancestros, pero si hasta los más cultos y los médicos recetaban tan sucias prácticas, qué pensar del pueblo llano que nunca ha leído un libro. Pobres gentes, me sorprende que algunos hayan sobrevivido.
    Gran artículo Francisco, informativo, claro y entretenido. Uno más a tu larga lista de aciertos.
    Un cordial saludo y feliz semana.

    • Hola Jesús,
      lástima que se olvidaran de las “buenas costumbres” de los admirados griegos y romanos. Piensa tú en un día de calor sofocante, caminando por esos caminos polvorientos, al llegar a casa o en una posada y meterte en la cama sin haberte lavado aunque sea un poquito… ¡ja, ja, ja! Al día siguiente, camisa nueva y vuelta a empezar.
      Un abrazo y gracias por todo 😉

  5. Gracias por la información, Francisco Javier. Ahora ya sabré que las personas que huelan un poco no es por falta de higiene, tan solo que pertenecen a otra época, a la del Quijote…
    Buena entrada, como siempre.
    Un abrazo

  6. Muchísimas gracias. Me asombra la incultura de aquella época. Los musulmanes tenían baños y usaban el agua a menudo. ¿Cómo se llegaría a ese extremo? Lo peor es que, hoy en día, aún hay gente que continúa con ese comportamiento y le tiene “alergia” al agua. Agrego tu blog a la lista que estoy confeccionando.Gracias.

    • Hola Chus,
      sí, ¿verdad? Bueno, creo que debía advertir al principio del artículo de que no trataría nada literario (al ser el Siglo de Oro). Si hubiera dicho “lo siguiente” de sucia, no sé si la gente se hubiera animado a leerla… ¿o quizás sí? 😉
      Un saludo.

  7. Cuando estudiaba la E.G.B, tuve una profesora de historia que nos contaba las típicas anécdotas, una de ellas fue precisamente que los Reyes no se lavaban sino que se perfumaban, sin embargo siempre pensé que se trataba de una “cochina” costumbre cortesana. Pero ya veo que se hace extensiva a todas las capas sociales durante este período. Bueno, me hace pensar que no solo es la muerte el factor que iguala a los ricos, reyes y aristócratas con el pueblo llano, también su olor, jejeje
    En fin, no puedo por más que poner una mueca al leer ciertos detalles un tanto escatológicos, como lo de la orina, y al mismo tiempo sonreír muy gratamente, puesto que la lectura es sorprendente, amena e interesantísima. Como siempre me quedo gratamente sorprendida de tu destreza al elegir temática y narrárnosla perfectamente documentada. Excelente.
    Un abrazo

    • Hola Ítaca,
      en este caso, y a diferencia del post anterior de Plutarco, sabía que no pasaría inadvertido. Al fin y al cabo todo es Historia, desde lo sabios griegos hasta los “civilizados” romanos, desde los perfumes de Cleopatra hasta los olores de Don Quijote. Es lo que tiene este y todos los blogs de Historia… ¡hay tanto por elegir!
      Abrazos.

  8. Lo que más me asombra es que la Humanidad no hubiese languidecido, extinguiéndose luego de tan “aromáticas” costumbres. Supongo que la nariz se acostumbra a todo, ¿no? Como sea, hasta para un beso había que ser valiente.
    Un saludo, Francisco.

    • Hola Verónica,
      tanto para un simple beso como para uno apasionado. ¡Ja, ja, ja! Para eso tenían los perfumes. Por cierto, algo que me llamó mucho la atención al preparar el artículo y que nadie a comentado (por el momento) es cómo se las ingeniaron para sustituir los sprays actuales. No sé si es peor que te escupan el perfume a la cara que el no llevarlo. 😉
      Un saludo tambbién para ti.

      • Hola, nadie ha comentado el tema del cabello, de las damas y caballeros, como se cuidaban el cabello?, hoy en día hay que lavarlo a menudo porque sean grasos o secos…ustedes ya saben.
        En casi toda la edad media se utilizó el cabello largo en ambos sexos y la profusa barba en los varones.
        Algún especialista en cabellos e historia??.
        Como hacían esas doncellas de largas cabelleras? y los caballeros con la cota de malla y los cascos con su cuidado capilar??.
        espero comentarios, porque si bien me llama la atención el aseo en la edad media (es lo que uno asocia rápidamente de la edad media junto con los castillos, las armaduras y las justas). Nunca se lavaban el cabello?.

      • Excelente el link sobre la cabellera, muchas gracias.
        Sobre el Imperio Romano de Oriente (bizantino), era Romano, pero a la vez era cristiano, griego y oriental, perduró hasta el siglo XV, por tanto se puede suponer que no haya aplicado las costumbres de europa occidental con los baños e higiene porque a fin y al cabo era el imperio romano. Has publicado tú? o lo leí en otro blog que los soldados bizantinos no usaban cota de malla, pues la higiene era mejor que en europa occidental y las pequeñas heridas y cortes eran las mortales por las infecciones y poca higiene, la cota de malla era para eso, la armadura y coraza para evitar heridas grandes.

  9. Leyendo tu artículo me ha venido a la mente el recuerdo de esos cowboys del viejo Oeste Americano, con sus calzones de cuerpo entero y esas largas jornadas en el desierto sin probar los beneficiosos efectos de un buen baño. Y encima comiendo judías, bebiendo café y mascando tabaco. También me ha hecho rememorar algún que otro viaje en el autobús o el metro en la época actual. Y es que los guarretes son como las cucarachas y los políticos corruptos, están genéticamente diseñados para sobrevivir a un holocausto nuclear. Un abrazo.

  10. De seguro que por entonces no le repugnaba a la gente su propio olor, ni el de sus familiares y amigos. A los señores les habrá parecido muy atractivo el sudor de una quinceañera guapa, y lo distinguirían a metros de distancia del de una dueña entrada en años. Como los perros, sabrían a través del olor si en una casa había niños pequeños, mujeres lactando, mozos en la flor de la edad. Y sabrían oler la enfermedad y la cercanía de la muerte, y el miedo de un contrincante. No se me antoja vivir así, pero creo que hemos olvidado esa dimensión sensorial.

    • Hola Elena,
      ¿te imaginas lo que podría representar para alguien afecto de hiperosmia? Las embarazadas, por ejemplo, en las que en muchas ocasiones tienen más estimulado el sentido del olfato. Creo que debían de pasarlo mal.
      Un abrazo.

      • Gracias a ti, es un placer leerte incluso cuando te pones escatológico. 😉
        Semmelwis enloqueció y cometió suicidio cortándose en la mano con un bisturí usado en una autopsia. Nadie le creía… triste historia.

  11. Has logrado revolverme las tripas, Francisco Javier. Hay detalles que no conocía 😀
    Estoy de acuerdo con Elena, hemos perido una dimensión sensorial que no sé si es bueno o malo.
    Voy con el tiempo escasísimo, lástima no poder comentar más en extenso.

    • Hola Hesperetusa,
      espero que no te cogiera comiendo, pero ya avisaba al principio del artículo, ¡ja, ja, ja! Esta es una de las costumbres de las que creo que debemos alegrarnos de haber abandonado.
      Un abrazo.

  12. Estar grávido de suciedad y sin bañarse como costumbre para evitar que los poros absorbieran virus pululando en el ambiente era saborear la miel del sudor de su frente de toda la vida. Imaginar lo que guardaban las espaldas de aquellos mozalbetes y doncellas danzando en plazas mal barridas enseñando relumbrantes dentaduras, malolientes. ¿ Podremos bañarnos con el ocaso ahora que el agua se aclara brotando bajo el cielo rojizo de cualquier día ? O saldremos a la calle oliendo a sucio de la mano azufrada del diablo untada en la espalda, confundiendo olores. Cambian los tiempos, cambian los olores… la suciedad no se acaba. Gracias, FJ, por dar a conocer tiempos grávidos. Un abrazo limpio.

    • Hola marimbeta,
      en cambio también habían olores agradables y que por desgracia cada vez son más difíciles de encontrar en nuestros tiempos. Por ejemplo, el aroma de la panadería, tan intenso, tan especial, que se percibía a cien metros. Hoy no huele ni teniéndola delante nuestro. Lo que dices de que cambian los tiempos y cambian los olores es totalmente cierto.
      Otro abrazo aseado.

  13. Me pareció un artículo muy bien logrado. Creo que el comentario de Elena Fernandez del Valle lo resume todo ” . No se me antoja vivir así, pero creo que hemos olvidado esa dimensión sensorial.”
    Un abrazo y hasta pronto.

  14. Que guarrelas con razón iban tan tapados, y lo del pan?,lo del pan es una jugarreta Francisco, cada vez que coma pan me voy a acordar de los aditivos y de este post, jajaja.
    Fantástico Francisco Javier como siempre
    Saludos.

    • Hola Maribel,
      ¡ostras!, lo siento. Pero tranquila, lo que digo al final del post es broma. ¡ja, ja, ja! Cómete el pan tranquila, saboreándolo, y si no pudieras pues ya sabes…al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
      Un saludo.

  15. Imagino que gracias a esas costumbres dictadas por la medicina de la época y las creencias populares es que desarrollaron tantas fragancias riquísimas de perfumes para contrarrestar los malos olores. Como dice el dicho: “No hay mal que por bien no venga” jeje. Excelente información Francisco.
    Abrazos.

    • Hola Alejandra,
      los perfumes son mucho más antiguos. Se cuenta que Alejandro Magno era muy aficionado a ellos y perfumaba cualquier habitación en la que se encontraba con solo el aroma de su cuerpo. Pero mucho antes, en el año 3.500 a. C. en Sumeria ya se desarrollaron, copiándolos después los egipcios. Pero claro, en la Francia del siglo XVII es cuando se comercializan y se desarrollan como nunca se había hecho hasta entonces.
      Un abrazo.

  16. Pues si un rico debía de apestar, los pobres, que eran mayoría, no puedo ni imaginar el hedor que desprenderían. Porque no creo que un pobre se pudiera poner ropa limpia todos los días…

  17. Muy bueno el artículo. Está tan bien escrito que no he podido evitar una mueca de asqueo durante la lectura!
    Por cierto, leí que esta moda de no lavarse alcanzó un punto álgido con la expulsión de los moriscos en el s. XVII, cuando los moros que se convirtieron al cristianismo se lavaban mucho para parecer más “blanquitos”, lo que derivó en que si te bañabas era porque querías esconder un pasado musulmán…

    • Hola Sebas,
      espero que la mueca no te impidiera llegar hasta el final del artículo. ¡Ja, ja, ja! Desconozco lo que comentas pero seguro que alguien puede decirnos algo más al respecto, dejo tu pregunta al aire.
      Un saludo.

  18. Lo que mas me fastidia de todo esto es cuando algún musulmán lo usa para contrataacarme tras una crítica, aquí no le puedo ganar nunca.

    Cachislamar……¡¡¡y eso que era el siglo de oro, anda que si llega a ser el de cuarzo…!!!!

  19. Hola Francisco.

    Hmm, en realidad no quiero criticar el artículo, pero si puntualizar un par de cosas, desde mi punto de vista. Creo que existe mucho mito acerca del tema del baño. Mientras que es cierto que la peste negra en Europa indujo a cierto miedo a bañarse por miedo a que dicha enfermedad entrase por los poros del cuerpo, esto fue algo puntual. En realidad los años de la peste negra (muchos) fueron tan temibles que la población hizo cosas bastante irracionales porque pensaban que se acababa el mundo, pero hay un montón de bibliografía acerca del baño a lo largo y ancho de Europa. Para muestra un par de frases extraídas de aquí:

    http://www.gallowglass.org/jadwiga/herbs/baths.html

    “”It was the seigneurs, who, in the mid-fifteenth century Cent Nouvelles nouvelles, had baths prepared for them [Anon., Cent Nouvelles nouvelles (1450), in Conteurs francais du XVIe siecle (Paris, 1979), p. 33], as if water was a sign of wealth. A demonstration of status, it became the occasion for display; a bath enhanced celebrations and receptions.”

    “The use of couple bathing as a romantic prelude to coition is demonstrated in 14th through 16th century illustrations. Legal history suggests that ordinary public bath-houses were often segregated by gender, or different times or days were restricted for each gender. Private bath-rooms in castles, such as the one at Leeds, could often accommodate multiple bathers as well.”

    No obstante, no pongo en duda que existieron períodos donde la “guarrunez” imperó, hasta llegar a nuestros días convertido en una especie de mito.

    De todas formas, y como decía, sin ánimo de criticar pero sí de puntualizar alguna cosa, Gracias por el artículo.

    Un saludo

    • Hola Fernando,
      puedes puntualizar y criticar lo que quieras, solo faltaría. Interesantísimo enlace el que compartes con nosotros y te lo agradezco de veras… Otro aspecto a tener en cuenta es el de la limpieza de las ciudades que brillaba por su ausencia. Incluso en la Roma antigua y en ciudades como Córdoba y Sevilla en época romana y árabe estaban más limpias que el propio París o Londres del siglo XVII, en cuyas casas no había desagües ni baños. Para realizar sus propias necesidades se apartaban discretamente a una esquina o sencillamente iban al patio de la casa. Los excrementos humanos se llegaban a vender como abono (eso sí que era reciclar). En aquellos tiempos, en España (y en muchos otros países del continente), era costumbre arrojar por puertas y ventanas las aguas inmundas y fecales así como las basuras siendo muy fácil que le cayera encima a cualquier persona que pasara por allí.
      Un saludo también para ti y te animo a seguir compartiendo comentarios tan interesantes.

  20. A pesar de la advertencia inicial, si, aunque se sepa todo o casi todo, el leerlo todo en su conjunto, es una marranada. Lo que eran. Claro, qué según mis informes, todo ello viene de antiguo, viene de las guerras religiosas con los musulmanes. La famosa “no leyenda” de la Reina Isabel la Caótica, jurando no lavarse etc etec.. Para una gente limpia y aseada, esa chusma de marranos y marranas rodeando la ciudad debería de ser algo espantoso. Cuando los Reyes Caóticos tomaron Granada la ciudad estaba llena de baños públicos y también privados. A los pocos años, todos estaban cerrados y causa para quemarte sobrada era el que te bañaras. Osea que si el agua no terminaba contigo, o no te quedabas embarazado, seguro que te quemaban. La escusa del “embarazo acuático”, no la conocía, pero me parece de “rostro clerical impenetrable”.
    En fin, guarro, pero cierto. Me han entrado unas ganas tremendas de ducharme. Saludos

    • Hola Eulalio,
      ¡cuántas buenas costumbres romanas y árabes se dejaron de utilizar! Según se cuenta, en el Palacio de Versalles, poco después de la muerte del rey Luis XIV se decretó que las heces se retiraran de los corredores una vez por semana, indicando que antes la limpieza era aún más espaciada. No creo que caminar por esos enormes y decorados pasillos fuera tan atractivo como lo imaginamos si teníamos que ir mirando al suelo para no pisar nada que no debiéramos. 😉 Versalles no tenía más que un baño en todo el palacio, eso sí, con una suntuosa bañera de mármol y reservada solo al propio rey. Y limpia estaba porque no se usó prácticamente.
      En cuanto a lo que comento sobre lo de cambiarse de camisa todos los días para mantenerse limpio, proviene de la creencia del “poder purificador” de la ropa al pensar que el tejido absorbía la suciedad del cuerpo.
      Un saludo.

      • Sabía lo de un solo baño, para cierto señor, aunque creo que fue más bien capricho de la amante. Pero lo de la mierda por los pasillos no, Siempre he pensado que usaban los jardines. Pues menudo panorama, casi peor que nuestro botellódromo después de un idem.
        Saudos

  21. Y paseando por el suntuoso Versalles podías encontrar a los nobles detrás de los tapices, vaciando sus desechos donde les venía el apretón…. por algo tenían que cerrar el palacio tres meses al año para limpiarlo…..[pobres los encargados de hacerlo]
    También explica el auge del perfume en la época 🙂
    Un saludo.

  22. Hace muchos años, en alguna publicación de curiosidades leí que Isabel La Católica sólo se había bañado dos veces en su vida, cosa que con mi edad de entonces me creí y me pareció una cochinada enorme, ya que lo juzgaba con el mismo prisma con que juzgaba la actualidad.

    El caso es que con el tiempo, pensé que sería algún tipo de bulo, leyenda urbana, dato erróneo o algo así. Viendo esto que pones, me hace pensar que puede ser cierto que sólo se “bañase” dos veces, pero claro, si se limpiaban en seco, pese a lo poco higiénico, me parece más probable que antes.

    ¿Sabes algo al respecto? No recuerdo por qué, lo tenía relacionado con un tema de pureza espiritual cristiana, como si eso sólo fuese necesario cuando pecas, aunque seguro que pecó más de dos veces. 😉

    • Hola Interesado,
      no podría contestarte pero pienso como tú. Tras investigar el tema mientras preparaba el post pude comprobar que muchos reyes y nobles se bañaron en contadas ocasiones en su vida, así que es más que probable que Isabel actuara igual. Lo que no creo es que lo hiciera por una cuestión religiosa.
      Un saludo

      • Lo de la cuestión religiosa lo decía por bañarse a modo de bautismo que limpie sus pecados, pero que sería algo que harían poco por lo que comentas de las creencias de higiene y enfermedades.

        En cualquier caso, muchas gracias por la respuesta. Veo que parece algo probable y relativamente normal en la época.

  23. Quizás el ropaje sea diferente Francisco Javier, pero la estupidez humana, sus manifestaciones y sus delirios, con distintos medios, es lo mismo.

  24. Francisco: ¡Y pensar que en las películas nos vendieron la imagen de impolutos caballeros y sensuales damas de hermosas dentaduras!

    A propósito, aprovechando la temática de este artículo; hay una leyenda negra de la cual no sé si tienes conocimiento según la cual se afirma que Napoleón le avisaba a su amada Josefina que no se bañe para “poder disfrutarla en todo su jugo” (esto lo digo de memoria, pero algo así dicen que dijo)

    El balón está en tu campo amigo. 🙂 😉
    Saludos

    • Hola Martín,
      sí, ¡ja, ja, ja! No eran tan impolutos. Respecto a lo que comentas de Napoleón, primera noticia. No obstante, no creo que ese fuera el motivo aunque seguro que le recomendaría no bañarse. Dejo el comentario para que alguien más nos pueda decir algo al respecto.
      Un saludo

  25. Hola a todos: yo si había oído lo de que Napoleón prefería que Josefina no se lavase antes de estar con él, para que no perdiera su “auténtico” olor, aunque es fama que él mismo se bañaba a menudo, incluso en campaña, con una bañera portátil.
    Se me ocurre, leyendo este post, que al menos en España y el mundo cristiano, lo de no lavarse probablemente tuviera un componente religioso para distinguirse de judíos y moros, que hacían tanto hincapié en los baños y lavados. Sobre todo los musulmanes. Esas dos religiones dan una gran importancia ritual a la limpieza y tal como se pusieron las cosas con la Inquisición, sería importante dejar claro que uno no tenía esas “malas” costumbres, no fuera a ser que tu vecino te viera lavándote y se lo contara a los del Santo Oficio.
    Por otra parte, estas costumbres antihigiénicas no son solo propias de siglos muy remotos. Algún manual de buenas costumbres para jóvenes escrito en el S. XIX, recomendaba bañarse al menos una vez a la semana “aunque no hiciera falta” y aprovechar ese día para mudarse las medias o calcetines. Y estoy segura de que algún señor de mi pueblo, de esos con boina a tornillo, si se bañó entero alguna vez, sería para su boda, o poco más. Y no debía ser un caso aislado.
    En cualquier caso, entre eso, los analgésicos y el agua potable a domicilio, cada vez me alegro más de haber nacido en el S. XX
    Saludos

  26. Sensacionalista y parcial. Todo ese tipo de cosas es relativo a las ciudades y villas importantes donde olo vivia el 10% de la poblacion total. En las ciudades vivian los funcionarios, el poder, lo burgueses comerciantes, la soldadesca y oficialidad. Es de sobra conocida la insalubridad de las urbe, hasta el punto que incluso bajo el imperio romano mucha fueron abandonadas,especialmente por la gente bien, que e iban al rural. Enel rural era donde vivia la inmensa mayoria de la gente.

    El concepto higiene es relativo. Hoy en dia con la presion publicitaria parece que si no te duchas dos veces al dia o no te lavas el pelo a diario eres un guarro… Obviamente eso lo impuso la publicidad… de champus y jabones, y el consumidor lo tragó como norma. Habia que vender mas y para eso habia que forzar nuevass costumbres… Se culpabiliza (guarro!), a quien no lo hace y ya esta!

    Se puede estar muy higienico, incluso mas, lavandoe bastante menos: la grasa de la piel nos protege (no es mugre, es grasa necesaria) y los niños del campo no sufren las alergias motivadas por la excesiva higiene artificiosa y brutal moderna.
    En las urbes medievales los indices de mortandad son de eso: de las urbes, pero era muchisimo mas baja en el rural, donde ni estaban en espacios cerrados y llenos de suciedad ni se contagiaban unos a otros la enfermedades por ello tanto.
    En el rural habia suciedad, quien lo duda, pero era a veces hasta saludable.Y Si vivias en montaña tu salud era aun mejor, gracias al aire oxigenado, fresco y puro.

    Ademas los olores entonces no molestaban a nadie, todo el mundo los olia desde niño a ajo, a humanidad, a pies, a mugre y ya ni se fijaban en eso. Nos molesta a nosotros, que vivimos en una burbuja desodorizada, que no nos fortalece, nos debilita en realidad y limita y amarga.

    Bueno, me voy a duchar.

    • Hola Ann,
      tal como dices hemos pasado de un extremo al otro. Ciertamente el abuso del baño es también contraproducente al igual que uso excesivo de jabones y sustancias que hacen más mal que bien. ¿Qué pensarían las gentes de entonces si nos vieran ahora? Probablemente dirían que nos hemos vuelto locos y es más que seguro que pensaran que no somos más limpios que ellos. ¡Ja, ja, ja!
      Un saludo y gracias por el comentario, muy ilustrativo.

  27. Sobre lo del olor a cristiano pudiera ser, por lo motivos que da, pero otras fuente indican qu ese distinguia al cristiano del que no lo era por lo que comian mas bien. Por el traje no habia manera de saberlo, no en la epoca en que fueron expulsados los judios, desde luego, solo era posible viendo que comian o dejaban de comer: cerdo, por supuesto. Dudo que los alguaciles olisqueran a los sospechosos, ja ja ja Pero quien sabe, igual era un indicio mas…

    Por cierto, el diseño de la pagina no facilita mucho la lectura… es blanco sobre marron… psss Más agradable blanco sobre negoro o negro sobre blanco,… recomendacion de cegata, claro, ja ja ja que supere agrandando el texto…

    • Hola Ann,
      en lo que respecta a la lectura del texto debo darte la razón en que se puede mejorar la misma, de hecho no descarto hacer algún cambio más adelante y ten por seguro que tendré presente lo que dices. Gracias por tu recomendación.

  28. Ha que mugrero, un mugrero de esos que uno disfruta porque somos hijos de mundo sucio, entre todo ese almíbar de malos olores revueltos con perfume se fusionaron nuestros marcadores genéticos. Mugre mujer que hizo sufrir, hombre mugriento de guerra y lodazales de mil caminos que cambiaron mundos. Mugre adornado con arabescos y barroco. Bueno este momento de lectura.

  29. Pingback: El siglo de Oro, una época un poco… sucia. | FRANKYSPOILER´SCRT

  30. Y pensar q en ese momento historico, lo veian lo mas normal. Apatre era aconsejado x los medicos. A veces pienso en la misma distancia de tiempo ,pero en el futuro. Que dirán de nuestras costumbres y creencias. Les espantarán tanto como a Nosotros las de nuestros antepasados.?
    Me gustan tus articulos. Y lo variado. Un gran abrazo.
    Christian

  31. Bueno amigo, lo he leído y hasta la parte de los panaderos no me han entrado las fatigas de la muerte 😉 Que no se lavaban ya lo sabía, que la orina se utilizaba,y se sigue utilizando en los pueblos, para curar algunas heridas, también…pero lo del pan me ha superado 😉
    Es un placer leerte y aprender siempre.
    Besos

    • Hola Ana,
      ¡ja, ja, ja! Lo entiendo perfectamente. Suerte que ahora no hacen el pan como antes aunque pensándolo bien… creo que ahora no es tan bueno como en épocas pasadas sobretodo en las grandes ciudades, no obstante lo de la orina no tiene nada que ver en ello, ¿no crees?.
      Un gran beso.

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  34. Enojoso, más bien oloroso tema, no me tengo por totalmente escrupuloso, pero lo he leído a saltos. Sabiendo lo que tenía que aparecer. De todas formas, la evolución ha sido lenta, pues en mi niñez, ducharse más de una vez a la semana no estaba muy bien considerado. Y aún hay, sobre todo hombres, que en pleno ferroagosto van con camiseta, debajo de camisa y chaqueta, a la que llaman “sudadera” y es la que se cambian todos los días, así “mantienen limpia e higienizada la camisa y chaqueta.
    De todas formas, eso fue producto, en mayor medida de la religión, al fin y al cabo la medicina, como todo, tenía una fortísima carga ideológica. La Iglesia Caótica había decidido que tocarse era pecado y verse también, de modo que ni se tocaba uno, ni se veía.
    Cuando los cretinos, digo cristianos, invadieron Granada, dicha ciudad tenía más de 40 establecimientos públicos de baños, actualmente están apareciendo alguno que otro (no retengo en la memoria más de 3), amen de los que los grande señores tenían en sus casas y alquerías.
    Cuando Cisneros (no se lavó en su vida y era analfabeto, vamos un prodigio) tomo el poder, mandó derribarlos todos. Los únicos que se salvaron fueron los que tenía algún señor feudal en sus terrenos, por eso de llevarle la contraria al curita, pero no para usarlo.
    Bueno, tengo que cambiarme de “sudadera” y antes, con un pañuelo, me daré unas rociadas de Varón Dandy.

    • Hola Eulalio,
      los baños públicos (Hamman) en el mundo islámico eran también centros de vida social, de reunión y descanso además de considerar esa higiene del cuerpo un acto de purificación religiosa. En la España medieval había, como bien dices, numerosos baños públicos que eran usados tanto por hombres como por mujeres, en turnos que se prolongaban desde la madrugada hasta las primeras horas de la tarde.
      Una muestra (y además se pueden disfrutar hoy en día) son los que hay en la ciudad de Córdoba, visita recomendable al 100%.

      Foto de Jose Luis Dobuss
      Saludos

      • Bueno, los que hay abiertos en Córdoba, en funcionamiento, pertenecen a una compañía andaluza, que funciona y todo, que abrió el primer en Granada, al pie de de la Alhambra, la casa la visitas, hay baño y restaurante, y parece del XVIII, como mucho, la casa no tiene 30 años. Es un cúmulo de calidad y buen gusto con mucho ingenio. Ese fue el primero, luego se abrieron más, en Granada hay unos tres, también en Córdoba y en Sevilla. Pero ninguno de ellos son antiguos. Los pocos que quedan del medievo no funcionan, están abiertos a la visita turística, un ejemplo es “E Bañuelo” en la carrera del Darro, Granada y quiero recordar otro en muy buen estado de conservación en Ronda.
        Feliz baño¡

      • En mi modesta opinión, los que están mejor en Granada son los que están entre la Alhambra y el Albaycín, y son los que se hicieron los primeros. Los primeros en Andalucía, en la de ahora, of course.
        además, puedes bañarte y comer
        masajes varios

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  37. te añadire algo a esa informacion que yo lo vi en un video de tantos medios occidentales como orientales y es que he escuchado que el zares de rusia se orinaban en los aldaños de sus palacios y que la mujer del zar se dijo que se bañaba en en un baño de perfume para aguantar el olor malo de su marido pero te falto mencionar que los musulmanes mantenian una higiene escurpolosa ya que se lavaban 5 veces al dia y en cordoba era famosa entre los muslmanes por sus 500 baños o hammam y cuando paso lo de la reconquista los reyes catolicos destrozaron todos sus baños e incluso lei que los indigenas americanos se ponian florecillas en sus narices para aguantar el mal olor de los conquistadores y si alguien me desmiente le recomiendo leer el diario de ahmed ibn fadlan un aventurero arabe de la epoca de los omeyas viajo a rusia occidental y era llamada volga en ese tiempo y describio a sus personas como los mas marranos que hay en la tierra y que no se limpiaban de orina y heces y bebian de pantanos asquerosos dicho personaje fue interpretado en un pelicula de hollywood llamad el guerrero nº13 protaganizada por antonio banderas PERO ahora las cosas han cambiado ya que ahora europa es el lugar mas limpio que hay y su habitantes mantienen un alto nivel de higiene en todos los aspectos cosas que se puede ver incluso en las calles.

    • No puede fiarse uno mucho de los cronistas antiguos hablando de paises que visitaban. El prejuicio era extremo: cualquiera que no fuera de su pueblo recibia tremenda critica a poco que no le gustara.
      Eso se hace mas evidente cuando los que viajaban eran normalmente gente pudiente, refinada, y tenian que ver a gente muy diferente a ellos, a quienes despreciaban.
      Existe una cronica de un viajero ilustre a Santiago desde Francia y basicamente solo hace que ciscarse y menospreciar a todos los reinos qu eva viendo, resaltando lo peor de cada familia. Prejuicios que aun hoy existen: alemanes cabeza cuadrada, franceses sucios, italianos ligones, españoles orgullosos y sucios tambien, …
      Es como lo de las enfermedades venereras: el frances le llama enfermedad italiana, el italiano española, el español francesa…
      Lo propio y conocido es buenisimo y lo extranjero: lo peor.

      Aquellas gentes estaban absolutamente acostumbradas a su nivel de limpieza y guarreria, y a nadie asombraba. Un campesino que llega a Madrid hoy mismo diria que es una ciudad sucia y maloliente, quie su aire es insano Voene de otro nivel de aire.

      • Hola Ann,
        no sé quien fue el que lo dijo pero hay un pensamiento que dice que no hay tierras extrañas. Quien viaja es el único extraño. Y realmente es así.
        Un saludo y me alegra contar contigo por los comentarios del blog.

  38. Alguna vez he oído decir que el Botafumeiro se inventó para aliviar el fuerte olor que debía produir la gente en masa en las Iglesias y no sería nada raro. De hecho la higiene en Europa es un fenómeno tardío y hasta bien entrado el siglo XVI las clases pudientes inglesas se hacían arrancar los dientes porque una infección de muelas les podia ocasionar la muerte… en este punto los musulmanes nos llevaban ventaja porque los rituales higiénicos son propios de esta religión Seguro que olían ellos muchísimo mejor que los cristianos…

    • Hola Mariona,
      ¡ostras, no tenía ni idea de ello! Está claro que los peregrinos dormían en su interior y no debía de ser muy agradable pasar la noche con tantos olores. Busqué información al respecto y encontré que el uso del incensario en la catedral comenzó en el siglo XI, aunque el botafumeiro como lo conocemos en la actualidad, es del siglo XVI, construido gracias a una ofrenda del rey Luis XI de Francia. El original era de plata, y claro, lo robaron durante la Guerra de la Independiencia (las tropas francesas). El actual es de latón, con una ligera cubierta de plata.
      Un saludo y perdona que tardara en contestarte, no sé por qué razón tenía tu comentario en el spam del escritorio del WP y no lo vi hasta hoy.

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  40. Buenos días Francisco. En mi país tenemos varias restos de ciudades coloniales, Nombre de Dios, Portobelo, Panamá Viejo, esta última destruida por el pirata galés Henry Morgan https://es.wikipedia.org/wiki/Henry_Morgan en 1671. En todas estas ciudades los europeos morían como moscas por las condiciones antihigiénicas en que vivían, sumadas a las enfermedades tropicales. En el museo de Panamá Viejo de la ciudad de Panamá se pueden ver grandes bacines desenterrados en las ruinas. Se supone que la gente hacía sus necesidades en estos bacines y arrojaban las excretas a la calle. Imagino que la ciudad debía apestar horriblemente. Imagínate cómo sería el olor de la “Casa de los genoveses”, el lugar en donde se vendía a los esclavos africanos, porque esta ciudad era un centro importante de la trata negrera. http://www.patronatopanamaviejo.org/ppv2014/es/el-sitio-arqueologico/el-museo En las ruinas que dejó Morgan se observa los restos de la catedral de Panamá Viejo, desde donde partió Pizarro hacia el Perú, trazando una línea y diciendo «Por este lado se va a Panamá, a ser pobres, por este otro al Perú, a ser ricos; escoja el que fuere buen castellano lo que más bien le estuviere».
    un amigo o conocido mío me dice que las ruinas de la catedral son similares a las de la catedral de Sevilla.
    http://www.panamaviejo.org/torre_catedral/Descripcion_monumento.html Sobre el Quijote, bueno, en el mundo hispánico todos lo leemos en la escuela y tiene algunas enseñanzas muy importantes pero quizás no de la manera en que muchos creen, Cervantes era muy inteligente y pone a un loco como el personaje central, muy agudo Simón Bolívar cuando dice “Los tres grandes majaderos de la historia hemos sido Jesucristo, Don Quijote… y yo” Últimas palabras dichas a su médico. La falta de aseo contrasta con las costumbres indígenas, ellos casi que vivían en el agua. Aunque nuestras costumbres modernas acerca del baño hay que atribuirselas al doctor Kellog. https://es.wikipedia.org/wiki/John_Harvey_Kellogg

      • Gracias estimado, voy a echarle un vistazo. Del doctor Kellogg sé porque en mi adolescencia me suscribí al curso de Charles Atlas, que solicité por correo, y en algunas cartas que me enviaron desde la empresa de Charles Atlas mencionaron al doctor Kellogg y su obra, eso fue hace mucho tiempo, ya estoy rayando los 50 años.

  41. Acerca del tema del aseo en el siglo de Oro español, me pregunto si las costumbres cambiarían para el siglo XVIII. Mi período preferido de la historia es ese siglo, con la revolución francesa y la Ilustración, ¿te imaginas los olores de esa época, de esas gentes que usaban pelucas y zapatos con hebillas? Dicen que Cristóbal Colón era italiano, aunque ahora muchos lo ponen en duda. Mi antepasado más lejano que he podido encontrar se llamó Bartolomé Bossio y salió de Cádiz hacia Cartagena de Indias en 1749. ´Parece que constantemente a lo largo de la historia ha habido italianos viviendo en España, porque según he leído este apellido era tenido por italiano. Saludos!

    • Hola Hermelo,
      con decirte que en el “lujoso” palacio de Versalles, los cortesanos iban dejando sus deposiciones en los pasillos para que después los criados acabaran recogiéndolos… imagínate en cualquier aldea o ciudad 😉
      Un saludo y por cierto, ¡qué pasada que pudieras investigar y descubrir tus antepasados hasta esa fecha!

  42. Es inimaginable. Y triste labor la de esos criados, no hay mejor época para vivir que este siglo. Sobre lo de mis antepasados, mandé una carta al Archivo de Indias, y para mi sorpresa me contestaron, hace algunos años de éso. No sé si estaré emparentado con José CElestino Mutis y Bosio https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Celestino_Mutis Aunque el Bossio de mi familia es con doble SS. El apellido aparece en mi genealogía con mi tatarabuelo Mariano Llamas Bossio.

  43. Me gustaría leer algún artículo tuyo acerca de la conquista y destrucción de la ciudad de Panamá por el pirata Henry Morgan en 1671, mis coterráneos todavía recuerdan estos hechos https://www.youtube.com/watch?v=0LNDHS54UG0&list=PLXOW5t6RTS0PsvMz-pEVadfIyKCWcI8Ri
    con un dejo de romanticismo, o quizás algún artículo acerca de Vasco Núñez de Balboa y el descubrimiento del Mar del Sur. http://www.abc.es/historia-militar/20130222/abci-vasco-balboa-pacifico-201302211251.html ¿Conoces algún país Latinoamericano además del mío, que honre a un conquistador con una estatua suya en el mejor lugar de la ciudad? https://es.wikipedia.org/wiki/Monumento_a_Vasco_N%C3%BA%C3%B1ez_de_Balboa

    Ojalá te animes, estimado, saludos.

  44. Muy buena info, Francisco: uno se asusta pues se imagina en ese tiempo y lugar, pero consideremos que aún prevalecen, en ciertos lugares, las costumbres ancestrales de higiene. Aquí en el norte de Argentina algunos purifican el agua con pencas de cardón, se usa el pozo común sin asiento como letrina, hay innumerables tribus que llevan taparrabo, y usan el arpón para la pesca que se consume cruda. El inodoro es para muchos un invento pos-moderno, ni hablar de vacunas preventivas, las curaciones son a base de hierbas, rezos e imposición de manos. Es indudable que asistimos a una época colmada de privilegios, a la cual asisten inmensos bolsones de excluidos a la fiesta. Un abrazo.

    • Hola Ismael,
      así es, algo que puede sorprender a más de uno al estar inmersos en tanta tecnología a nuestro alrededor, sin embargo, existen muchos lugares y zonas del mundo donde ya sea por costumbres o por necesidad viven como hace siglos atrás. La historia no pasa para todos de la misma manera.
      Abrazos

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